El diario de Chemazdamundi.

21 enero 2009

El neoliberalismo contrastado (I). Trasfondo. Historia económica del siglo XX.

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Atención, aviso: este artículo que estáis leyendo no es sino el primero de una serie dedicada a analizar el neoliberalismo económico. Podéis encontrar el índice de la serie, aquí.

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Contenido:


1. Trasfondo. ¿De dónde narices ha salido el neoliberalismo? De algún lado ha tenido que salir este “invento”, ¿no? La evolución de las teorías económicas en el siglo XX.


1.1. Principios del siglo XX. La Belle Époque.


1.2. La Primera Guerra Mundial.


1.3. Los felices años veinte.


1.4. El crash (o crack) del 29.


1.5. La Gran Depresión. El intervencionismo y el New Deal.


1.6. La Segunda Guerra Mundial.


1.7. Bretton Woods. La economía mundial, estabilizada por casi medio siglo.


1.7.1. ¿Cómo fue posible el acuerdo de Bretton Woods?


1.7.2. Tendencias en Bretton Woods.


1.7.3. Rasgos principales del sistema de Bretton Woods.


1.7.4. Criterios mínimos en Bretton Woods.


1.7.5. Seguridad Económica. El Plan Marshall.


1.7.6. Aumento de la intervención gubernamental.


1.7.7. Aceptación del liderazgo económico de EEUU.


1.8. Por qué se derrumbó Bretton Woods.


1.8.1. Antecedentes.


1.8.2. Causas del fracaso de Bretton Woods.


1.8.3. El fin de Bretton Woods. El shock de Nixon y el acuerdo smithsoniano.


Bibliografía.

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1. Trasfondo. ¿De dónde narices ha salido el neoliberalismo? De algún lado ha tenido que salir este “invento”, ¿no? La evolución de las teorías económicas en el siglo XX.

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Por supuesto, todo hijo viene de una madre, faltaría más. Y de una abuela y de una bisabuela.

El neoliberalismo no surge de la nada. Todos esos postulados y propuestas que veremos aquí, han tenido su evolución que, por supuesto, se enmarca deeeentro de la Historia de la Economía en el mundo (ou, yeah). Toda “teoría de pensamiento” es hija de su época, y viene dada por una serie de circunstancias, no porque a una “lumbrera” se le haya iluminado el cerebro, y haya dicho “pues ahora me voy a inventar el neoliberalismo, por joder, ea.”

Peeeero… para eso hay que estudiar un poquito de Historia. De historia económica, más concretamente. Oh, sí, sí, ya sé lo que me vais a decir: “menudo coñazo”. Pero no os preocupéis… yo os la voy a resumir y explicar de la forma más amena posible, para que no os aburráis. Lo siento, pero no tengo más remedio que hablar de cómo se ha manejado la economía mundial desde principios del siglo XX. Sin esa perspectiva, no vais a poder entender cómo es que hemos llegado a tener el neoliberalismo. Eso nos ayudará a tener una visión más amplia, y a poder comparar las cosas, estudiando su evolución. Si no, caeremos en la simplificación y en las afirmaciones facilonas del tipo “las cosas están muy mal”, “la culpa es de los poderes en la sombra”, “todo esto viene del comunismo, de los illuminati o de Rockefeller”.

Recordad: un pueblo que no conoce su Historia, se verá condenado a repetirla.

Y es precisamente para poder evitar esos errores, que hay que conocer cómo y por qué sucedieron las cosas… y eso se hace estudiando Historia.

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1.1. Principios del siglo XX. La Belle Époque.

En francés, “la Bella Época”. Duró desde finales del siglo XIX hasta la Primera guerra Mundial. Se la llamó así porque el mundo occidental entró en el siglo XX en una época de apogeo económico y cultural. Y en ella sucedieron estas cositas:

El apogeo del gran capital. Se produjo un rápido ascenso económico de los estados industriales (Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania), seguidos de cerca por Francia y Japón y, en menor medida, por Italia y Rusia. Y también se producen grandes avances científicos, que ponen de manifiesto nuevas fuentes de energía (electricidad, petróleo), originando la creación de nuevas industrias (electrónicas, químicas). Los transportes y las comunicaciones (telegrafía, teléfono) aceleran el desarrollo del comercio y de la economía mundiales. Aumentan las inversiones de capital (hace falta dinerito previo) para desarrollar nuevos procesos de producción, grandes edificaciones urbanas y nuevas instalaciones para las redes de tráfico y de aprovisionamiento (ferrocarril, canales, puertos), todo lo cual modifica las estructuras económicas. Y eso se pudo ver en…

El capitalismo monopolista. El progreso de concentración de la producción y los capitales contribuye decisivamente a la formación de monopolios, que compiten encarnizadamente por el control, tanto de las fuentes de materias primas como por el de los mercados. Similar proceso de concentración se verifica en los organismos bancarios, (los bancos, vaya)  que se vinculan con los grandes monopolios industriales, ya sea financiándolos, ya sea recibiendo su apoyo económico. De esta fusión entre el capital bancario (banca), el capital industrial (grandes industrias) y los monopolios capitalistas surge…

El capitalismo financiero. La exportación de capital y la integración internacional de capitales (que el dinero “se vuelve internacional” a gran escala, vaya) consolidan el poder de la alta finanza, que gana influencia política.

Cartel publicitario del cinematógrafo Lumière, primer poster de una película, más concretamente, la comedia "L'Arroseur Arrosé", de 1895.

Cartel publicitario del cinematógrafo Lumière, primer poster (1896) de una película, más concretamente, la comedia “L’Arroseur Arrosé”, de 1895. Autor: Marcellin Auzolle (1862-1942).

Resumiendo: las nuevas invenciones, como la electricidad, crean nuevas necesidades (quiero luz en mi casa todos los días), que para ser satisfechas necesitan de grandes inversiones (la gran banca) y de empresas fortísimas (la gran industria), para acometer esos nuevos grandes proyectos (instalar toooodo el tendido eléctrico de una nación), con la esperanza de obtener jugosísimos y seguros beneficios.

Consecuencias.

Se incrementa la producción y la renta nacional, se eleva el nivel de vida y aumenta la capacidad de consumo de los trabajadores de los países industrializados. El éxodo rural, el crecimiento de las grandes ciudades y las nuevas profesiones (creadas para implementar las nuevas invenciones y formas de negocio) alteran las relaciones sociales y las formas de vida. Asociaciones y partidos fomentan la democratización y la formación cultural de las masas.

Progresiva interdependencia del Estado y la economía financiera. Nacionalización de algunas empresas de transporte o servicios (ferrocarriles, correos, agua y gas) e intervención estatal, a través de los bancos de emisión (lo que había antes de nuestros actuales bancos centrales), para regular la circulación monetaria. Los problemas económicos se convierten en problemas políticos (más que nada por la progresiva llegada de las clases trabajadoras a la democracia… antes de esta época a los gobiernos no les importaba mucho que hubiera seis millones de parados; a muchos gobiernos les sigue importando un carajo hoy en día, pero bueno).

Política colonial. De las colonias, cuya importancia es cada vez mayor, se espera la autarquía (autosuficiencia). Gracias a las colonias se obtiene independencia de la competencia mundial, y se crea la posibilidad de evitar las crisis económicas cíclicas al tener un mercado seguro donde vender los productos nacionales no importa lo caros que sean, y se asegura así el mantenimiento del nivel de vida de la burguesía, que aparece amenazado por la superpoblación y por las crecientes exigencias de las masas. Todavía se desconoce la posibilidad de intensificar el mercado interno aumentando el poder adquisitivo. Para sostener la economía de la nación se hace necesaria la expansión económica y colonial.

Resumiendo: Es la era de los gigantescos imperios coloniales de las grandes potencias europeas (Francia, Gran Bretaña, Alemania), que producían materias primas a tutiplén e importaban productos manufacturados a cascoporro de las metrópolis. La economía empieza a volverse tan gigantesca que los estados se asocian con las empresas y la gran banca para acometer grandes infraestructuras como el tendido eléctrico. Todo esto produce algunas tensiones y crisis económicas de relativa envergadura, que se van solventando con una intervención estatal allá donde haga falta. Como, por ejemplo, la creación de algunos bancos centrales (es en esta época cuando se crea la Reserva Federal, el banco central de EEUU), y el asentamiento de la mayoría de ellos (Gran Bretaña, Francia, Alemania).

La política económica propia de la época es el neomercantilismo, una política proteccionista pero liberal que busca garantizar la autarquía y el comercio propio, y que se practica mediante tratados bilaterales, aranceles y guerras aduaneras. Esta política favorece la concentración de las grandes empresas privadas y busca imperios coloniales para que suministren materias primas. Es decir: es liberal porque dentro de mi país, eres libre de hacer económicamente lo que te salga de los cojones… pero los extranjeros no pueden venir a mi país a invadirme con sus productos, así que protejo mis empresas y mercados con una combinación de ponerte elevados precios, y no teniendo que depender de los extranjeros para venderles ni comprarles nada, porque para eso tengo mis colonias. Es pues, una doctrina económica a medio camino entre el intervencionismo y el liberalismo, pero que tiende más al liberalismo (el intervencionismo del Estado es el justo y necesario para proteger a la nación de la competencia exterior).

La ideología imperante de la época es, por tanto, el imperialismo.

Póster del pabellón austríaco de la Exposición Universal de París de1900, en el apogeo de la Belle Époque. Ejemplo de Art Nouveau. Autor: Alphonse Mucha.

Póster del pabellón austríaco de la Exposición Universal de París de 1900, en el apogeo de la Belle Époque. Ejemplo de “Art Nouveau”. Autor: Alphonse Mucha.

Los países occidentales estaban en un periodo de auge económico, cultural y científico, que provocó grandes cambios en muchos aspectos, la economía incluida. Es la época de los grandes monopolios de las familias Rockefeller y Rothschild, de los primeros grandes bancos privados y de las primeras infraestructuras a gran escala. Es una época de crecimiento desmesurado. Todo estaba por hacer, y la competitividad por ver quién lo hacía era feroz. Los países buscaban garantizar su espacio económico, sus materias primas y sus bancos y sus empresas, porque creían que así se librarían de las crisis que azotaban cíclicamente a los países capitalistas. Cada uno miraba por lo suyo en una feroz carrera a ver quién acaparaba más antes de que llegara el otro.

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1.2. La Primera Guerra Mundial.

Toooodas las grandes potencias y países estaban a la búsqueda de nuevos territorios y compitiendo encarnizadamente unas por otras. Las tortas estaban aseguradas. La Belle Époque se fue a la merde, cuando estalló la Primera Guerra Mundial entre Gran Bretaña, Francia, Rusia y EEUU, y sus aliados, contra Alemania, Imperio Austro-Húngaro, Imperio Otomano, y sus aliados, por un montón de motivos imperialistas (colonias, competencia económica, alianzas militares, etc.). Y todo este proceso de auge se fue al carajo unos cuantos añitos, mientras pasaban la Primera Guerra Mundial y la posguerra.

Seguimos.

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1.3. Los felices años veinte.

Los felices años veinte (en inglés, los Roaring Twenties, “rugientes años veinte” y en francés, années folles, o “años locos”) es una expresión que se utiliza para designar un periodo de una década tras la Primera Guerra Mundial, aproximadamente, los años 20, en que se produjo una inmensa agitación social, artística, etc., y un dinamismo en general en casi todas las facetas de la vida. Es la época del Art Déco, del jazz, de las primeras grandes luchas por la liberación femenina, los inicios del socialismo y del fascismo… Esta era se distinguió por una serie de invenciones de importancia duradera, un crecimiento industrial sin precedentes y por las inmensas demandas y aspiraciones de consumo que se aceleraron sin freno, así como grandes cambios en el estilo de vida.

Las "flappers" ("agitadoras, aleteadoras") son una de las imágenes icónicas de los años 20. Cone ste término se designó en los años 20, a aquellas mujeres pioneras de clase media-alta que eran emprendedoras, glamourosas y desinhibidas, que rompieron con las normas tradicionales que relegaban a la mujer a un segundo plano. Se las asociaba a menudo al desenfreno juvenil, al baile del charleston, y el fumar (hasta entonces, los principales fumadores habían sido los hombres).

Las “flappers” (“agitadoras, aleteadoras”) son una de las imágenes icónicas de los años 20. Con este término anglosajón se designó en aquella época a aquellas mujeres pioneras de clase media-alta que eran emprendedoras, glamourosas y desinhibidas, que rompieron con las normas tradicionales que relegaban a la mujer a un segundo plano. Se las asociaba a menudo al desenfreno juvenil, al baile del charleston, y el fumar (hasta entonces, los principales fumadores habían sido los hombres). Foto: Actrices en la fiesta de té de Mary Pickford, 1928. Autor: John Springer.

Esta agitación social, política y económica comenzó en EEUU, y acabó por extenderse a Europa, una vez superada la posguerra de la Primera Guerra Mundial. Europa había empleado esos primeros años en reconstruirse y en asimilar los graves costes humanitarios del conflicto. La economía de EEUU se volvió cada vez más interrelacionada con la de Europa. Cuando Alemania no se pudo permitir el seguir pagando las reparaciones de guerra, Wall Street inició una serie de gigantescas inversiones en Europa para reflotar el mercado europeo que era el que consumía los productos americanos, ya que su industria estaba devastada por la guerra.

El espíritu de los años veinte se caracterizó por una modernidad que rompía con las tradiciones. Todo parecía alcanzable a través de la tecnología moderna. Las nuevas tecnologías, especialmente los automóviles, el cine y la radio proliferaron en masa, llevando la “modernidad” a gran parte de la población. Al mismo tiempo, la diversión, el entretenimiento, el inmediatismo y el tomarse las cosas a la ligera se plasmaron en elementos tales como las carreras de automóviles, los nuevos bailes, un nuevo auge del ateísmo, etc., en abierto desafío a los horrores de la Primera Guerra Mundial, que aún permanecía en las mentes de las personas. Tras las miserias de la guerra, la más terrible que el mundo había conocido hasta entonces, las gentes están plenas de vigor y optimismo, porque el pacifismo se ha instalado como política de facto, y creen que no va a haber ya más guerras.

Cadena de montaje del Ford T. 7 de mayo de 1923. Fuente: Biblioteca del Congreso de EEUU.

Cadena de montaje del Ford T. 7 de mayo de 1923. Fuente: Biblioteca del Congreso de EEUU.

Ideología de la época: democracia liberal, nace el comunismo y se empiezan a perfilar los fascismos.

No hay una política definida para esta época, pero si hay algo por lo que esta época es recordada en términos económicos es por la… especulación.

Esta era llegó a su fin con el crash de 1929 y la subsiguiente Gran Depresión.

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1.4. El crash (o crack) del 29.

El crash de 1929 fue nada más y nada menos que la mayor caída del mercado de valores (esto es, en la bolsa) de la historia de Estados Unidos (en términos de alcance y durabilidad, claro). Causó una crisis económica de dimensiones mundiales, y fue una de las mayores pruebas a las que se vio sometido el sistema económico capitalista.

Portada del diario Brooklyn Daily Eagle del 24 de octubre de 1929 (el famoso "jueves negro"): el día del crash de 1929. Ene l titular puede leerse: "Wall Street entra en pánico al derrumbarse las acciones".

Portada del diario Brooklyn Daily Eagle del 24 de octubre de 1929 (el famoso “jueves negro”): el día del crash de 1929. En el titular puede leerse: “Wall Street entra en pánico al derrumbarse las acciones”.

Vino dada porque:

-Después de la Primera Guerra Mundial, las economías de los países desarrollados se reajustaron como pudieron.

-La norma por aquel entonces era que el Estado no interviniera en economía, o que lo hiciera lo menos posible, porque si no, los negocios no florecerían libres y sin cortapisas. Sin el Estado, había riqueza, si el Estado intervenía, los empresarios no podían hacer negocios en paz. O eso se creía entonces.

-Después de la Primera guerra Mundial, Europa estaba destrozada. Había naciones que estaban endeudadas por las reparaciones de guerra (los aliados habían impuesto a Alemania una “multa” de 20000 millones de marcos-oro por guerrillera e invasora). Otras naciones estaban endeudadas hasta las cejas por haberle pedido prestado a EEUU durante la guerra (Gran Bretaña y Francia).

-Durante la guerra, se produjo un incremento brutal de la producción industrial para hacer frente a las necesidades bélicas (fábricas para hacer tanques, balas, armas, astilleros para barcos, etc.).

-Cuando la guerra terminó, el tejido industrial europeo estaba hecho trizas debido a los bombardeos, batallas y demás… pero el americano no, ya que la guerra se libró en suelo europeo.

-Una vez acabada la guerra, los Estados Unidos reconvirtieron su industria bélica en civil, y cambiaron sus fábricas de fusiles por fábricas de automóviles y otros productos. Es la era dorada de Detroit y de la industria automovilística (esto es sólo un ejemplo, hubo muchos más casos).

-¿A quiénes vendían todo eso? A Europa, porque Europa no tenía industrias suficientes en pie.

-Pero sucedió que, conforme Europa reconstruía sus fábricas, los europeos compraban cada vez menos a los Estados Unidos. Y a los cabrones de los americanos no les dio la gana de bajar su ritmo de producción. Al revés, lo incrementaron para seguir obteniendo el mismo o más beneficio.

-Los “felices años 20” fueron, por tanto, una época de euforia. La guerra había acabado, los buenos habían ganado, la economía iba viento en popa y a toda vela, se hacían fortunas, y parecía que, efectivamente, las crisis cíclicas habían terminado, y la prosperidad y la paz iban a ser eternas y que sólo podían aumentar, no disminuir.

Así pues, las dos grandes causas fundamentales que causaron la crisis de 1929:

A) La superproducción.

Todos los historiadores y economistas consideran unánimemente la superproducción como una de las causas del crack ó crash de 1929. Durante la guerra, se había producido un aumento de la capacidad bélica americana que luego se transformó en civil. Mientras los europeos compraban productos americanos, todo fue bien, pero cuando los europeos terminaron de arreglar sus industrias, empezaron a abastecerse de ellas y dejaron de comprar en América. Desde 1925, Europa está plenamente recuperada a niveles industriales.
Ojo, que eso también sucedió con la producción agrícola. Los nuevos métodos de producción con maquinaria, puestos a toda leche durante la guerra, junto con unas cosechas excelentes durante los primeros años 20, producen una cantidad atroz de excedentes agrícolas. Una vez más, cuando los europeos recuperaron sus campos, éstos también se pusieron a producir como locos.
¿Qué origina todo esto?
Que sobran productos. Al principio no se notaba, pero para 1929 ya era obvio que los automóviles se acumulaban en los almacenes de las fábricas, que los silos de grano estaban llenos, y que la ropa cogía polvo en las grandes fábricas textiles… había más productos que gente dispuesta a comprarlos (más oferta que demanda).

B) La especulación.

Las fábricas seguían produciendo dale que te pego, a toda pastilla, y acumulando mercancía en sus almacenes, sin venderla. Pero las cotizaciones de estas empresas en la bolsa… ¡seguían creciendo! ¡Sus acciones cada vez valían más! ¿Por qué?
Porque pedir prestado para comprar acciones era muy fácil. Se reparten altos beneficios porque los costos de la producción se afrontan a base de préstamos bancarios; pero era una situación artificial que no podía mantenerse por largo tiempo.
Los inversores, obsesionados por ganancias a corto plazo, colocan su dinero en sectores antes deprimidos (ferrocarriles, servicios públicos), de los que esperan en un periodo de expansión beneficios elevados. Buena parte de las compras se efectúa a plazos, es decir, con dinero prestado. Esto fue un drenaje de capitales, no hacia inversiones sino hacia préstamos especulativos, que eran más rentables. El dinero de los bancos respalda preferentemente a los brokers, los corredores de bolsa.

A eso se le llama especular, amigos lectores.

Pánico bancario en el American Union Bank, en 1931. El banco acabó quebrando. Fuente: fondos de imágenes de la Administración de la Seguridad Social de los EEUU.

Pánico bancario en el American Union Bank, en 1931. El banco acabó quebrando. Fuente: fondos de imágenes de la Administración de la Seguridad Social de los EEUU.

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Bien, es obvio incluso para el más tonto que no se puede mantener mucho tiempo una situación en la que:

1) produces mucho y vendes cada vez menos, y

2) tus acciones en bolsa suban siempre.

Como podemos ver, la economía durante los años veinte tiene una serie de rasgos más bien liberales, es decir, los Estados no se habían preocupado mucho de controlar esa especulación y esa superproducción.

En 1929, el centro bursátil mundial por excelencia era Nueva York, y su bolsa de Wall Street. Todos los especuladores del mundo tenían puestas allí sus miras, ya que:

-Tras la Primera Guerra Mundial, todo el mundo debía dinero a Estados Unidos, entre reparaciones de guerra (Alemania, por ejemplo), y deudas por todo lo que le habían comprado durante la guerra (Francia, Gran Bretaña, por ejemplo).

-Era la primera potencia industrial (su tejido industrial estaba intacto, y creciendo).

-Era una economía muy libre, nada intervencionista, y muy eufórica.

-Y, sobre todo, allí era donde se podía especular mejor. ¿Por qué? Porque allí era donde más fácilmente se podía pedir prestado (crédito). Los americanos basaban (y todavía lo hacen hoy en gran medida) su economía como nación en eso.

Pues bueno, sucedió que todo este follón se fue montando progresivamente, acumulándose… hasta que estalló.

En un momento dado, ciertas empresas industriales (siderúrgicas, textiles…) dejaron de dar beneficios, ya que no vendían tanto porque los mercados europeos ya estaban recuperados, y los accionistas de esas empresas, al ver que no daban tanto beneficio intentaron venderlas. El problema es que al poner tantas acciones en venta a la vez, se produjo un pánico, en el que la gente cada vez vendía por menos sus acciones con tal de que se las compraran… hasta que al final, se vendían acciones que habían costado centenares de dólares, por pocos céntimos. La caída de la bolsa neoyorquina arrastró a todas las grandes empresas y bancos del mundo, causando una crisis económica sin precedentes. Lo demás, es Historia.

La época posterior al crash del 29 se la llamó la Gran Depresión, una época de penurias económicas sin cuento que asoló a casi todo el planeta.

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1.5. La Gran Depresión. El intervencionismo y el New Deal.

Los estados estaban desbordados tras el crash de 1929. No sabían cómo manejar, frenar o qué hacer con la crisis, que acabó transformándose en lo que se dio en llamar la Gran Depresión. Cada uno intentaba acabar con ella a su manera.

Sesenta y seis países se reunieron en la llamada Conferencia de Londres para intentar una acción conjunta contra la crisis, reuniéndose en verano de 1933. Su propósito era atacar la depresión global, revivir el comercio internacional y estabilizar las monedas de los países. Sin embargo… hubo uno que no asistió: Roosevelt, el nuevo presidente de EEUU, el cual decidió que su país no participaría directamente por una serie de motivos, pero el principal fue que, al ser su país la potencia mundial por excelencia, se “olía” que los demás iban a tratar de convencerle de que “tirara” del carro. No sólo no asistió (sus representantes eran puramente nominales), sino que se negó a cooperar: decretó que no se adhería al patrón oro ni a la convertibilidad con las monedas europeas.

Los demás países, furiosos y sin el liderazgo de nadie, se pusieron a implementar medidas cada uno por su cuenta.

Una multitud de hombres desempleados esperan su turno para obtener alimentos de beneficencia. Chicago, febrero de 1931. Notas curiosas: obsérvese que en la cola esperan tanto blancos como afroamericanos. Juntos. esa sala de beneficencia fue costeada por el famosísimo gangster Al Capone. En el cartel puede leerse: "sopa, café y donuts gratis para los desempleados".

Una multitud de hombres desempleados esperan su turno para obtener alimentos de beneficencia. Chicago, febrero de 1931. Notas curiosas: obsérvese que en la cola esperan tanto blancos como afroamericanos. Juntos. Esa sala de beneficencia fue costeada por el famosísimo “gangster” Al Capone. En el cartel puede leerse: “sopa, café y donuts gratis para los desempleados”.

Ante el fracaso de los métodos deflacionistas clásicos (bajar los precios a saco matraco para poder vender más barato que los competidores) y a partir de la Conferencia de Londres, los gobiernos deciden la intervención económica como vía para la superación de la crisis: creación de puestos de trabajo por parte del Estado (Estados Unidos, Alemania), participación estatal en empresas o nacionalización de las mismas (Inglaterra, Francia), realización de compras por parte del Estado para mantener los precios de las materias primas, concesión de créditos a las industrias, rígido control de precios y salarios. El restablecimiento de las economías nacionales se logra mediante intervenciones arancelarias, tratados comerciales bilaterales y control del mercado de divisas y de los sistemas monetarios. Pero siguió la contracción de las relaciones económicas. A pesar del incremento de la producción industrial, que alcanza en 1936 el nivel correspondiente a 1913, las tendencias autárquicas (“yo me valgo solo, no necesito a nadie”), sobre todo por parte de las dictaduras, y las tensiones internacionales obstaculizan una recuperación satisfactoria antes de la Segunda Guerra Mundial.

Los Estados deciden en la Conferencia de Londres, que lo que ha pasado con la especulación, no podía consentirse. La inmensa mayoría de los países se ponen como locos a manejar con puño de hierro sus economías.

Cada uno por su cuenta.

No se puede hablar de la Gran Depresión sin ilustrarla con esta famosísima fotografía de Dorothea Lange: se titula "Madre migrante" y muestra a Florence Owens Thompson (centro), de 32 años y sus hijas Katherine (izquierda) y Ruby (derecha) con la bebé Norma en brazos, ejemplo de sufrimiento de los desposeídos cosechadores de California. Florence era madre de 7 hijos. La foto se tomó en Nipomo, California (marzo de 1936).

No se puede hablar de la Gran Depresión sin ilustrarla con esta famosísima fotografía de Dorothea Lange: se titula “Madre migrante” y muestra a Florence Owens Thompson (centro), de 32 años y sus hijas Katherine (izquierda) y Ruby (derecha) con la bebé Norma en brazos, ejemplo de sufrimiento de los desposeídos cosechadores de California. Florence era madre de 7 hijos. La foto se tomó en Nipomo, California (marzo de 1936).

El caso más claro y estudiado es el llamado New Deal (“Nuevo trato”) del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt (1933-1945). Este New Deal fue el nombre dado a una serie de programas que tenían por meta el crear empleo entre los parados, reformar las prácticas empresariales, y recuperar a la economía, sacándola de la Gran depresión. Muchas de estas medidas fueron de corto plazo: subvenciones agrícolas, reformas industriales, pago de desempleo, reformas financieras, fin del patrón oro, fin de la Prohibición del alcohol (“Ley Seca”), etc. Muchos de estos programas siguen vigentes hoy día, incluyendo la Corporación de Seguros de Depósitos Federales (FDIC), la Administración para la Vivienda Federal (FHA), la Autoridad del Valle del Tennessee (TVA; una corporación estatal dedicada a la construcción de presas y obras hidráulicas), aunque los principales son el Sistema de Seguridad Social, la Securities and Exchange Commission (SEC, la Comisión de Intercambio), y la hoy en día tristemente famosa por su papel en el inicio de la crisis inmobiliaria americana, Fannie Mae (Federal National Mortgage Association o FNMA, la Asociación Federal Nacional Hipotecaria).

Resumiendo:

La mayoría de países tomaron medidas proteccionistas bastante similares, con mayor o menor éxito, pero lo cierto es que la descoordinación de políticas a nivel internacional, y los conflictos internos nacionales (auge del comunismo y del fascismo debido a las penurias de la Gran Depresión), impidieron que esas medidas fueran eficientes. La mayoría de países miraron sólo por ellos mismos, creando medidas en exceso proteccionistas, lo que llevó a que el comercio internacional y, con él, la recuperación económica, fuera dolorosamente lenta.

Como podemos ver esta época se caracterizó por un gran intervencionismo del Estado en la economía, incluso en EEUU, un país tradicionalmente liberal (fijaos si tuvo que ser grave la Gran Depresión).

Ideologías de la época: fascismo y democracias dirigidas, el comunismo se asienta.

Todo este periodo terminó con la llegada de la Segunda Guerra Mundial. Las tensiones económicas y las penurias de la Gran Depresión, favorecieron el ascenso de ideologías que promovían la guerra, como el fascismo y el nazismo, los cuales, una vez en el poder (Italia, Alemania, Japón) aplicaron su ideología de expansionismo bélico nacionalista, llevando a la mayor guerra de la Historia de la Humanidad.

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1.6. La Segunda Guerra Mundial.

No voy a aburriros contándoos batallitas (y nunca mejor dicho). El fascismo de las potencias del Eje (Alemania nazi, Italia fascista y Japón imperialista) se enfrenta a los Aliados, formados por las grandes democracias de la época (Gran Bretaña, EEUU, Francia) y el comunismo (encarnado en la Unión Soviética), pillando entre medias a decenas de naciones y pueblos, que se vieron arrastrados a la guerra a causa de las ansias de expansión del fascismo. Con grandes esfuerzos y muchísimas bajas, los Aliados logran vencer. Pero el mundo (especialmente Europa y Asia oriental) estaba devastado.

La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto a una escala tan brutal, que muchas cosas cambiaron para siempre.

De la Segunda Guerra Mundial surgió un nuevo orden mundial como reacción ante las atrocidades que habían tenido lugar (Holocausto, muerte de millones de personas, devastación sin precedentes, millones de desplazados y de refugiados, destrucción económica y pobreza gigantescas, etc.). El mundo no podía seguir como hasta entonces.

Había que hacer algo… por cojones.

Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional del 25 de abril de 1945. El entonces presidente de los EEUU, Harry S. Truman se dirige a dar un discurso. fue una convención de delegados de 50 naciones aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo lugar del 25 de abril de 1945 al 26 de junio de 1945 en San Francisco, Estados Unidos. En esta convención, los delegados examinaron y reescribieron los acuerdos de Dumbarton Oaks. La convención se tradujo en la creación de la Carta de las Naciones Unidas, que fue presentada para su firma el 26 de junio del mismo año.

Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional del 25 de abril de 1945. El entonces presidente de los EEUU, Harry S. Truman se dispone a dar un discurso. fue una convención de delegados de 50 naciones aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo lugar del 25 de abril de 1945 al 26 de junio de 1945 en San Francisco, Estados Unidos. En esta convención, los delegados examinaron y reescribieron los acuerdos de Dumbarton Oaks. La convención se tradujo en la creación de la Carta de las Naciones Unidas, que fue presentada para su firma el 26 de junio del mismo año.

Surgen la ONU (dirigida por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial), y muchas otras organizaciones a escala mundial que todavía hoy intentan encauzar de un modo global las acciones de las naciones: Consejo de Seguridad, Consejo Económico y Social, Tribunal Internacional de Justicia, UNESCO, la Agencia Internacional de Energía Atómica, Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de la Salud, etc.

Una de las cosas que cambiaron fue… la idea de que cada uno se las compusiera para arreglar su economía. No se volvería a repetir el fracaso de la Conferencia de Londres. Ninguna nación se lo podía permitir.

Había quedado claro que las naciones tenían que ponerse de acuerdo para dirigir la economía (todo el acuerdo que fuera posible, claro) a una escala mundial. Las grandes potencias económicas (y muchas otras naciones) intentaron no volver a actuar cada una por su cuenta, ya que el aislamiento no había favorecido ni la recuperación económica ni había frenado el avance del fascismo.

Hasta ahora he ido resumiendo lo más que he podido, pero voy a pasar a hablar de cómo se pusieron (o intentaron poner) de acuerdo las naciones en cuestiones económicas tras la Segunda Guerra Mundial. Lo que viene ahora son los antecedentes más directos, de dónde viene y cómo funciona, nuestro sistema económico actual y es por eso que me alargo mucho más en las explicaciones. Así que atentos, que no lo voy a repetir, ¿eh? (es broma, por supuesto que lo haré).

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1.7. Bretton Woods. La economía mundial, estabilizada por casi medio siglo.

En Julio de 1944, un poquito antes del final de la Segunda Guerra Mundial (que terminó en 1945, lo digo para el que no se acuerde), unas cuantas naciones se pusieron de acuerdo para poner un poco de orden en el gallinero económico mundial, muy revuelto tras la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, reuniéndose en el hotel Washington Mount en Bretton Woods, New Hampshire (EEUU). Los delegados que asistieron debatieron y firmaron los llamados Acuerdos de Bretton Woods.

El llamado sistema de Bretton Woods estableció las reglas que sirvieron de base para las relaciones comerciales y financieras entre los estados industriales más importantes (mundo comunista aparte, aquí estamos hablando de países capitalistas, recordemos, no de los comunistas) para casi toda la segunda mitad del siglo XX. El sistema de Bretton Woods fue el primer ejemplo de un orden monetario completamente negociado para intentar regular las relaciones monetarias entre los estados.

Se establecieron una serie de reglas, instituciones, y procedimientos para regular el sistema monetario internacional, se creó el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (que es hoy día una de las cinco instituciones que conforman el Banco Mundial), y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estas organizaciones se volvieron operacionales en 1945, una vez un número suficiente de naciones hubieron ratificado los acuerdos.

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1.7.1. ¿Cómo fue posible el acuerdo de Bretton Woods?

Porque no había más cojones.

Las naciones del mundo mundial estaban hartitas de todo: todas habían compartido las terribles experiencias de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial… y todas habían visto que yendo cada una por su lado no sólo no arreglaban nada, sino que se “puteaban” las unas a las otras, impidiendo la recuperación. Todas estaban dispuestas a ceder con tal de que hubiera un orden que acabara con tanto caos y tanta destrucción (la ONU surgió del deseo de paz política, y Bretton Woods del deseo de paz económica). La lista de participantes: Australia, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China (por aquel entonces nacionalista, no comunista), Colombia, Costa Rica, Cuba, Checoslovaquia, República Dominicana, Ecuador, Egipto, El Salvador, Estados Unidos, Etiopía, Filipinas, Francia, Grecia, Guatemala, Haití, Holanda, Honduras, Islandia, India, Irán, Irak, Liberia, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Reino Unido, Sudáfrica, Unión Soviética (como observadora), Uruguay, Venezuela y Yugoslavia. Como podéis observar, España, un país tradicionalmente capitalista, no participó en esta conferencia inaugural donde se fundó el FMI (mientras que países hoy en día “socialistas” como Cuba, Venezuela y Bolivia, sí fundaron el FMI).

También hay que tener en cuenta dos factores más, únicos y propios de aquel momento histórico determinado:

1) –Eran muy pocas las naciones que tuvieron que ponerse de acuerdo (cuarenta y cuatro). Un acuerdo de las mismas características hoy día sería mucho más difícil, ya que hay muchos más países que en 1944, y todos sabemos que cuanta más gente haya, más difícil es ponerse de acuerdo.

2) –Había líderes muy claros en aquella conferencia. Las decisiones se tomaban mucho más rápidamente que hoy en día, ya que había países que eran decisivos y dominantes y que fueron quienes llevaron las negociaciones sin que los demás aportaran mucho más: EEUU y Gran Bretaña.

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1.7.2. Tendencias en Bretton Woods.

Las negociaciones fueron muy intensas y muy difíciles. Poner de acuerdo a decenas de países no era moco de pavo. No obstante, al poco de empezar las negociaciones se perfilaron dos tendencias clarísimas:

Propuesta europea (acaudillada por Gran Bretaña), y expuesta por ese gigante de la Economía que fue John Maynard Keynes de: intervencionismo, Estado del Bienestar, socialismo estatal, internacionalismo.

Propuesta americana (estadounidense) expuesta por Harry Dexter White, de: liberalismo, poco intervencionismo, protagonismo de la iniciativa privada, nacionalismo.

Secretario Asesor de la Tesorería de los EEUU,  Harry Dexter White (izquierda, con gafas) y John Maynard Keynes (derecha), consejero honorífico de la Tesorería del Reino Unido, en el encuentro inaugural de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional en Savannah, Georgia, EEUU, el 8 de marzo de 1946.

Secretario Asesor de la Tesorería de los EEUU, Harry Dexter White (izquierda, con gafas) y John Maynard Keynes (derecha), consejero honorífico de la Tesorería del Reino Unido, en el encuentro inaugural de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional en Savannah, Georgia, EEUU, el 8 de marzo de 1946.

Ninguna tendencia prevaleció. La europea era mayoritaria, pero los americanos se cerraron en banda, y amenazaron con salirse como en la Conferencia de Londres si no se admitían algunas de sus propuestas… y al final se llegó a un acuerdo de mínimos, dado que como los EEUU eran la potencia por antonomasia, y el único país que no estaba realmente jodido ni destrozado tras la Segunda Guerra Mundial (casi todo el mundo le debía dinero por créditos para la guerra y ésta no se realizó en su suelo), los demás tuvieron (tuvimos) que “tragar” con algunas cosas.

Veamos en qué se pusieron de acuerdo.

Hotel Washington Mount, Bretton Woods, en el pueblo de Carroll, New Hampshire, EEUU, donde tuvo lugar la Conferencia Financiera y Monetaria de las Naciones Unidas, más conocida como la conferencia de Bretton Woods. En ella se reunieron 730 delegados de 44 países aliados durante la Segunda Guerra Mundial, para intentar regular el sistema financiero y monetario mundial. La conferencia tuvo lugar desde el 1 al 22 de julio de 1944. En ella se firmaron los acuerdos para crear el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, el Fondo Monetario Internacional y el  Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (el GATT, en sus siglas en inglés).

Hotel Washington Mount, Bretton Woods, en el pueblo de Carroll, New Hampshire, EEUU, donde tuvo lugar la Conferencia Financiera y Monetaria de las Naciones Unidas, más conocida como la conferencia de Bretton Woods. En ella se reunieron 730 delegados de 44 países aliados durante la Segunda Guerra Mundial, para intentar regular el sistema financiero y monetario mundial. La conferencia tuvo lugar desde el 1 al 22 de julio de 1944. En ella se firmaron los acuerdos para crear el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, el Fondo Monetario Internacional y el Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (el GATT, en sus siglas en inglés).

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1.7.3. Rasgos principales del sistema de Bretton Woods:

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A) Creación del sistema de tipos de cambios fijos.

En Bretton Woods se acordó la obligación de todo país de adoptar una política monetaria que mantuviera el tipo de cambio de su moneda dentro de un valor fijo (más o menos un tanto por ciento) en términos de oro, y la habilidad del Fondo Monetario Internacional para conceder préstamos de emergencia con los que financiar desequilibrios temporales de impagos.

Hubo más decisiones, obviamente, pero esa decisión en concreto trajo una estabilidad sin precedentes a la economía mundial. Con esa norma se acabaron los zarandeos que se traían los países continuamente, peleándose unos con otros por ver quién tenía la moneda más barata y así poder competir y exportar más fácilmente que los demás. Antes de Bretton Woods, lo que se hacía si había problemas económicos graves es devaluar artificialmente la moneda del país, hacerla más barata, y que así los productos fabricados en el país fueran más baratos en el exterior, y vinieran de otros países a comprarlos. A esas políticas de los años 30 se las llamaron “políticas de mendigar (fastidiar) al vecino”.

Eso provocaba guerras comerciales brutales. Los gobiernos de los países que no querían o no podían devaluar su moneda, para evitar que la riqueza saliera de su país y que sus industrias no se vinieran abajo por la competencia de otras naciones más baratas, instituían aranceles “gravosos” para los productos extranjeros o cupos fijos de entrada. Los países que sí querían y podían devaluar sus monedas, la devaluaban… creando una guerra de devaluaciones entre países que llevaba a la deflación (espiral de caída de los precios, que puede llevar a producir incluso con pérdidas con tal de vender)… y provocaba que la economía, a nivel mundial, fuera de puta pena.

Como ya hemos visto, los acuerdos de Bretton Woods tienen su origen en la Gran Depresión y en la devastación causada por la Segunda Guerra Mundial. Bretton Woods acabó con las guerras de devaluación: fue algo así como un seminario donde todas las naciones que asistieron se comprometieron a guardar su moneda bajo un valor fijo para evitar competencias destructivas.

Aquí tenéis un listado de las monedas de la época (o en los años inmediatamente posteriores tras la guerra) que se mantuvieron fijas (o se comprometieron a ello):

El yen japonés, libra esterlina, marco alemán, peseta española, dólar estadounidense, franco francés, lira italiana, florín holandés, franco belga, dracma griego, franco suizo, corona danesa, marco finlandés… son algunas de las monedas que quedaron sujetas a tasas de intercambio o “tipos de cambio” fijos (en inglés, pegged rates).

Fue el inicio de un equilibrio que todavía hoy se intenta lograr, con la finalidad de no volver a repetir los errores del pasado. Porque nos hemos acabado dando cuenta de que las guerras monetarias no traen sino disgustos. De los gordos.

Este sistema intentaba combinar las ventajas de usar el oro como patrón de reserva de las monedas sin sus inconvenientes.

Fue el sistema de tipos de cambio fijos.

Un tipo de cambio fijo es el régimen cambiario de una unidad monetaria cuyo valor se ajusta según el valor de otra divisa de referencia, de una canasta de monedas o de una medida de valor, como el oro.

Un tipo de cambio fijo estabiliza el valor de una moneda con respecto a la que está fijada. Esto facilita el comercio y las inversiones entre los países con las monedas vinculadas y es muy útil para las pequeñas economías, donde el comercio exterior constituye una gran parte de su Producto Interior Bruto.

También sirve para controlar la inflación. Sin embargo, puesto que el valor de referencia sube y baja, también fluctúa la moneda fijada. Además, un tipo de cambio fijo impide que un gobierno pueda usar la política monetaria para lograr la estabilidad macroeconómica.

Después de la devastación económica de la Segunda Guerra Mundial el sistema de Bretton Woods permitió a Europa occidental recuperarse de forma estable con tipos de cambio fijados al dólar estadounidense hasta 1970.

A ver si soy capaz de explicaros de forma sencilla por qué surgió este sistema.

A diferencia de las economías nacionales, la economía internacional (entre naciones), no tiene un gobierno central que mande y que utilice una única moneda que pueda emitir.

El sistema económico liberal de la época, por tanto, requería de un “algo” que todo el mundo aceptara como valioso y que se pudiera utilizar como medio de intercambio aceptado por todos.

Antes de Bretton Woods, ese “algo” era el oro. Eso era lo que respaldaba el valor de una moneda.

A eso se le llamaba “utilizar el patrón oro”.

A los expertos de Bretton Woods ya no les gustaba tanto el oro como respaldo único de una moneda. ¿Por qué?

Por varios motivos. Después de las guerras monetarias de los años 30, los expertos y los gobiernos estaban hasta los cojones de los problemas que daba tener el oro como único patrón de referencia (o respaldo de valor) de una moneda.

1) –La producción de oro ya no le seguía el ritmo a la producción de moneda. Debido a que las economías crecían cada vez más rápidamente, cada vez había más moneda en circulación… y el oro que se producía no bastaba para “cubrir” o “respaldar” esas monedas.

2) -Cada vez eran menos las monedas que eran directamente convertibles en oro (porque no había oro suficiente, tan claro como eso). Muchos estados sudaban la gota gorda cuando sus ciudadanos venían con los billetitos en las manos al banco central y pedían que les dieran oro por ellos, tal y como ponía en letras en éstos (“este billete será canjeable por oro al portador y bla, bla, bla…”). Y la cosa se ponía muuuucho más difícil en tiempos de penuria, como la Gran Depresión, cuando millones de personas se ponían a hacer eso (pedir oro por sus billetes, porque no se fiaban de los papeles, querían el oro físico) a la vez.

¿Con qué sustituyeron en Bretton Woods el oro?

Con tipos de cambio fijos dirigidos y supervisados por instituciones internacionales de nueva creación (el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, los veremos en siguientes artículos)… que utilizaron el dólar estadounidense como moneda de referencia (era la moneda más poderosa de la época y acabó siendo la única que era convertible directamente en oro).

Se trataba de que la anterior convertibilidad de las monedas, que era absolutamente libre, cesara para que no se produjeran más guerras de devaluación y se facilitara el comercio internacional. Sin miedo a que las monedas cayeran a plomo por decisiones de los gobiernos, los comerciantes podían estar más tranquilos y podían realizar sus intercambios y negocios sin agobios ni incertidumbres.

Por ejemplo: antes de Bretton Woods, si Francia quería vender más y obtener así más riqueza, le bastaba con devaluar su moneda, con lo que sus productos eran más baratos, y venían los ingleses a comprarlos. Si el gobierno inglés quería combatir eso y evitar que se le fueran a la porra sus tiendas nacionales y que el dinero dejara de escaparse en dirección a Francia, tenía dos caminos: establecer cuotas de entrada o subidas de precios para productos franceses (impuestos arancelarios), con los que compensar ese abaratamiento artificial… o devaluar su propia moneda para competir en precios con la francesa.

Como os podéis imaginar, si esas cosas se hacen de repente y de un día para otro, se producen multitud de quiebras de empresas, cancelaciones de compras a última hora, que los negociantes esperen a ver cuál país pone más barata su moneda (y mientras tanto no compran), los países que no puedan devaluar (más) su moneda, se joden y tienen que ver impotentes cómo sus comerciantes compran fuera, los países que devalúan sus monedas tienen que hacerlo soltando una cantidad de oro salvaje, se puede entrar en deflación, etc. En fin, un follón de dimensiones cósmicas.

Para evitar esos desastres que sucedieron en los años 30, los diseñadores de Bretton Woods se pasaron al sistema de tipos de cambios fijos.

A finales del siglo XIX y principios del XX, el oro respaldaba las monedas a una tasa de intercambio fija (tanto oro por tantos billetes de florines holandeses, por ejemplo). Con oro se arreglaban las cuentas entre países. A finales de año o en el periodo que fuera, los bancos centrales de las naciones o las empresas se sentaban, hacían cuentas y decían: “Tengo cuarenta mil florines holandeses… ¡Eh, Holanda, me debes dieciséis kilogramos de oro según el tipo de cambio respecto al oro de tu moneda!”

El oro creaba estabilidad de esa manera. Todos sabían que por cada billete de la moneda que fuera te correspondía tanta cantidad de oro.

¿Cómo se arreglaban los desequilibrios entre naciones?

Imaginaos que Holanda “soltara” ese déficit de dieciséis kilos de oro. Eso les pasaba a las naciones que compraban más que vendían (salían más billetes fuera del país… y luego se le reclamaba el pago en oro). Si estabas en déficit mucho tiempo… te acabarías quedando sin oro, ¿verdad? Pues eso les pasaba a las naciones que compraban más en el extranjero que vendían allí.

Bueno, pues para compensar ese déficit y que los florines holandeses siguieran valiendo 0,4 gramos de oro por florín (haced la cuenta)… el gobierno holandés debería reducir la cantidad de florines-papel en circulación hasta que la proporción volviera a ser de 0,4 gramos de oro por florín (esa situación rara vez se podía dar, es muy difícil destruir billetes una vez están en circulación)… o devaluar su moneda. Al devaluarla (hacerla más barata con respecto a otras monedas)… los productos holandeses se volverían más atractivos para los compradores extranjeros, que irían a Holanda a comprar las cosas más baratas. Al vender más que comprar… el oro volvería de vuelta a Holanda… y la moneda se apreciaría otra vez hasta volver a dejar de ser competitiva, y así crear un ciclo de apreciaciones y devaluaciones correctoras constantes.

Así era el equilibrio antes de Bretton Woods.

En teoría.

Porque en la práctica los países lo que hacían era intentar vender el máximo fuera y comprar lo menos posible para acumular oro y que no saliera de sus fronteras. Los países más poderosos, esto es, los que tenían más capacidad industrial o más colonias, tenían ventaja. Los primeros porque eran capaces de producir barato independientemente de cuán cara o barata fuera su moneda nacional, y los segundos porque les vendían y compraban a sus colonias, creando gigantescos mercados cerrados y autosuficientes. Ésa última es una de las razones de la continua búsqueda de colonias por parte de las potencias imperialistas.

Como podéis comprender este sistema era estable sólo en periodos de crecimiento, cuando favorecía la creación continua de miles de empresas.

Volviendo a lo nuestro… en Bretton Woods se diseñó un sistema donde los tipos de cambio fueran la base de la estabilidad económica, ya que el oro no podía responder al ritmo de producción de moneda.

Obviamente, se necesitaba una moneda de referencia para este sistema.

Hubo un periodo intermedio en que el oro no era suficiente pero casi lo era para responder a las demandas de retirada. Durante este tiempo se empleó la libra esterlina como medio adjunto de reserva con el que responder del valor de la moneda propia, ya que era una moneda muy sólida de la primera potencia económica de la época, y que todo el mundo aceptaba como válida… hasta que, después de las dos guerras mundiales, Gran Bretaña, arruinada, dejó de poder responder con su moneda y ésta se volvió menos fiable.

Keynes intentó crear una moneda internacional para todo el mundo y que no fuera de ningún país, para evitar conflictos, el bancor (una especie de euro a escala mundial, Keynes era un visionario, un adelantado a su época), pero los cabrones de los americanos ni le escucharon… ¿adivináis por qué?

La única moneda suficientemente poderosa como para reunir los requisitos de liquidez y fiabilidad internacional era el dólar americano. Qué jodíos los yanquis, ¿eh? “Una moneda internacional noooo, la mía, la mía, que me conviene más”.

La fortaleza de la economía de EEUU, su paridad fija con el oro (35$ la onza), el hecho de que la mayoría de las reservas de oro mundiales estuvieran en manos americanas y/o soviéticas tras la guerra (pago de préstamos de naciones deudoras, apropiación de las reservas de oro de otros bancos centrales; aprovecho para recordar que la URSS robó las reservas de oro del Banco de España durante la Guerra Civil, no es un invento franquista por mucho que me duela reconocerlo, si bien el mito franquista de que la economía española no levantara cabeza durante los quince años posteriores a la guerra no se debió a esa falta de oro ni muchísimo menos), que las demás naciones estaban empobrecidas tras la guerra y el compromiso del gobierno yanqui de convertir los dólares en oro en cualquier momento, hizo que el dólar fuera tan bueno como el oro… o más, ya que con los dólares uno podía ganar intereses en los bancos, se podía readaptar la paridad en caso de emergencia (y era más transportable, etc.).

Así, con las ventajas del oro (solidez de respaldo) y sin sus desventajas (que no se pudiera fabricar y flotara libremente entre las monedas de las naciones, causando guerras comerciales), se creó un término medio de intercambio monetario.

Fijaos en una cosa:

-Antes de Bretton Woods: el oro y muuuuy poquita moneda extranjera eran lo que respaldaba el valor de una moneda nacional.

-Después de Bretton Woods: oro y moneda extranjera (dólar, principalmente) eran lo que respaldaba el valor de una moneda nacional.

-En la actualidad: monedas extranjeras (divisas) y muuuuy poquito oro son lo que respalda el valor de una moneda nacional.

-Pasado mañana (esto son elucubraciones mías, ¿eh?): seguramente el oro ya no pintará nada, y sólo utilizaremos una única moneda internacional respaldada únicamente con la fe en la acción de un único gobierno mundial.

Seguimos.

A los miembros del nuevo Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional se les requería establecer una paridad (regulada con la aprobación explícita del FMI) en términos de oro (cambio “fijo”) y también mantener tipos de cambio dentro de una “banda” de paridad de más ó menos un 1% respecto al dólar, interviniendo si hacía falta en los mercados de cambio extranjero (esto es, comprando o vendiendo dinero extranjero o dólares para ajustarse a esa paridad). De esta forma, el dólar americano suplantó el papel que el patrón oro había tenido hasta entonces en el sistema financiero internacional. El dólar se había vuelto la moneda internacional por excelencia al ser considerada “tan buena como el oro”… y la mayoría de las transacciones internacionales se desarrollarían desde entonces en dólares.

De esta forma se intentaba animar a los países a adoptar un sistema abierto en el que los miembros se comprometían a mantener la convertibilidad de sus monedas CON otras monedas y facilitar así el libre comercio al estar todas las monedas interrelacionadas unas con otras.

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B) Creación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Éste es el Banco Mundial.

El Banco Mundial concede préstamos a países pobres para facilitar su desarrollo. Está formado por las aportaciones de casi todos los miembros de la ONU.

Éste es el tan odiado y temido por los países pobres Fondo Monetario Internacional.

Como podéis ver es una organización internacional bajo mando de la ONU responsable de vigilar las políticas macroeconómicas de los diferentes países los tipos de intercambio de sus monedas y los balances de pagos que se le deben al Banco Mundial.

Oficinas centrales del Fondo Monetario Internacional (izquierda) y del Banco Mundial (derecha). Ambas oficinas se encuentran enfrente una de otra en Washington D.C. Composición propia.

Oficinas centrales del Fondo Monetario Internacional (izquierda) y del Banco Mundial (derecha). Ambas oficinas se encuentran enfrente una de otra en Washington D.C. Composición propia.

Estas instituciones nacieron al calor de las reformas de Bretton Woods, con el propósito de crear la tan ansiada estabilidad económica a nivel mundial.

En la actualidad el FMI está muy desacreditado por sus hasta hace poco políticas neoliberales, pero ha sido reformado recientemente para dar cabida a decisiones por parte de más países miembros. Esperemos que sea para mejor.

Ya hablaré más detenidamente de estas dos instituciones en otro artículo. Aquí me voy a centrar en la Historia de la Economía del siglo XX.

Más cosas que trajo Bretton Woods…

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1.7.4. Criterios mínimos en Bretton Woods.

Si bien los diferentes países tenían ideas muy distintas acerca del modelo económico a seguir tras la Segunda Guerra Mundial (Francia, por ejemplo, era muy partidaria del intervencionismo estatal y EEUU sólo quería medidas puntuales), todos estaban de acuerdo en basarse en la economía de mercado y en la propiedad privada.

No se podían volver a repetir las guerras comerciales ni monetarias. Había que acabar con los llamados “bloques monetarios”, conformados por diferentes naciones-imperios (el “área” de la libra esterlina para la Commowealth Británica, o el franco para el imperio colonial francés), que actuaban al margen unos de otros, procurando blindarse ante las economías vecinas y ser autosuficientes a corto plazo, pero empeorando la situación económica a largo. Fue una cesión europea, principalmente, para poder llegar a un acuerdo.

Si bien los planificadores de Bretton Woods diferían en muchas cosas, debido a los factores que hemos visto en 1.7.2., todos acabaron aceptando que se necesitaban controles más rígidos y seguros para la economía… Incluso EEUU, país tradicionalmente liberal, acabó aceptando esto. En esta ocasión fue una cesión americana.

"Foto de familia" de los delegados de la conferencia de Bretton Woods en 1944. Fuente: archivos del Fondo Monetario Internacional.

“Foto de familia” de los delegados de la conferencia de Bretton Woods en 1944. Fuente: archivos del Fondo Monetario Internacional.

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1.7.5. Seguridad Económica. El Plan Marshall.

Basándose en la experiencia adquirida durante los años del periodo de Entreguerras, se desarrolló en Bretton Woods el concepto de “seguridad financiera”: una economía liberal en un entorno democrático aumenta las posibilidades de paz tras la posguerra.

Había que terminar con las guerras monetarias y el proteccionismo autárquico total (“sálveme yo y que se jodan los demás”), que no eran sino germen y motor de futuras complicaciones económicas.

Un ejemplo de seguridad económica aplicada se vio en el tratamiento que se había dado a Alemania tras la Primera Guerra Mundial (humillaciones, obligación de pagar inmensas cantidades de dinero en concepto de reparaciones de guerra, sanciones económicas, apropiación de recursos mineros como garantía, etc.) que había provocado, en buena parte, el deseo de revancha alemana bajo la forma del nazismo. No se podía volver a repetir aquello: había que ser generoso, tender la mano a los vencidos y ayudar a la reconstrucción de las naciones tras la guerra.

El famoso Plan Marshall de reconstrucción, surgió de estas ideas.

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1.7.6. Aumento de la intervención gubernamental.

Que no se confiara en el proteccionismo rastrero de los años 30… no significaba que los países estuvieran ansiosos de volver al liberalismo salvaje de finales del XIX.

Los países desarrollados concluyeron que el sistema económico liberal internacional necesitaba de intervención gubernamental. El empleo, la estabilidad y el crecimiento eran temas de vital importancia para el público de las naciones y ahora que habían sufrido tanto con la Gran Depresión y con la guerra, por fin, fueron conscientes de esa importancia.

Como podéis ver, todo esto de Bretton Woods es un muy buen término medio con respecto a las políticas de liberalismo salvaje de principios de finales del siglo XIX y principios del XX, y de las políticas de proteccionismo patriótico a ultranza de los años 30. No es normal que en la Historia de la Humanidad se llegue a un punto medio de acuerdo y por eso me estoy explayando más en esta parte del artículo, para que veáis lo excepcional de este acuerdo que llevó a las naciones a establecer un sistema coordinado de acción económica a escala mundial con tal de crear una muy necesaria estabilidad.

Cuidado, no estoy diciendo que fuera un acuerdo perfecto ni nada de eso, lo único que quiero reseñar es la importancia que tuvieron estos acuerdos, los sufrimientos que se hubieron de padecer para sentarse a negociar y lo difícil que fue que se llegara a ellos.

Todavía hoy somos herederos de aquellos acuerdos, que fueron claves y vitales para entender la economía de hoy.

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1.7.7. Aceptación del liderazgo económico de EEUU.

Bueno, ésta fue una de las cosas con las que tuvieron (tuvimos) que tragar los demás países que asistieron a  Bretton Woods.

Los EEUU llevaban planificando un nuevo orden económico mundial antes incluso de entrar en la guerra. Los americanos habían presentado a los británicos en 1941 la llamada Carta del Atlántico, en la que se esbozaba ese orden económico (y que los británicos iban a tener que aceptar si querían su ayuda en la guerra). Los EEUU querían un orden económico en el que los EEUU pudieran penetrar mercados (especialmente el europeo y el del Imperio Británico) que antes habían estado protegidos, y así expandir las oportunidades de las corporaciones americanas de invertir en mercados extranjeros. Para ello querían eliminar todas las restricciones posibles para la circulación internacional de capital.

También querían establecer un sistema de pagos internacionales que permitiera al comercio desarrollarse sin miedo a fluctuaciones salvajes o a repentinas devaluaciones de las monedas que afectaran a los ratios de intercambio. Los americanos aseguraban que ésas fueron las causas de que el capitalismo quedara paralizado durante la Gran Depresión.

Pero los americanos necesitaban negociar estas cosas con los europeos, porque sin un mercado fuerte europeo, la economía de EEUU sería incapaz de sostener la prosperidad que habían alcanzado durante la guerra.

En este “toma y daca” de negociaciones, los americanos (aunque con concesiones) acabaron imponiendo su liderazgo.

La devastación causada por la Segunda Guerra Mundial, que había dejado destrozados a la mitad de los países del mundo (Europa y Asia oriental, principalmente), el papel de Estados Unidos como principal concesionario de créditos para la guerra (todo dios le debía dinero), y su cada vez más imprescindible rol como garante y protector de muchos países ante el avance del comunismo (el otro vencedor de la Segunda Guerra Mundial)… provocaron que los demás países “agacharan (agacháramos) los cuernos”, y aceptáramos el liderazgo de Yanquilandia como potencia hegemónica y “directora” de las nuevas políticas económicas mundiales.

Gran Bretaña y Francia, las únicas que podrían y que intentaron oponerse a la hegemonía americana, estaban arruinadas y devastadas por las dos guerras mundiales, y tuvieron poca elección, por mucho que a Churchill y a de Gaulle no les hiciera ni maldita gracia (especialmente al muy chauvinista francés, que protestó lo suyo en Bretton Woods)… pero necesitaban el dinero americano de los préstamos para la reconstrucción.

Los países vencidos no tenían nada que decir.

Los países del Tercer Mundo o no eran independientes (todavía eran colonias) o tenían muy poco peso, como le sucedía a los países en vías de desarrollo (España y muchos países de Latinoamérica estaban en esta misma situación).

Los países de la nueva esfera comunista no participaron. La Unión Soviética (aunque acudió a Bretton Woods no se adhirió al sistema del FMI ni a muchos planteamientos más) no les dejó, ya que tenía su propio proyecto de sistema económico internacional (el Comecon, o “Consejo de Ayuda Mutua Económica”)… dirigido por ella, por supuesto, faltaría más.

Resumiendo, los Estados Unidos aprovecharon su posición como líder mundial para “colar” más medidas que les fueran provechosas… de las que les hubieran permitido adoptar si los demás países no hubieran estado en condiciones de inferioridad. Hay muchos estudiosos que dicen que fue bueno que los EEUU pudieran dirigir el “cotarro”, porque eso permitió que se adoptaran decisiones más rápidas, claras y eficazmente. Esos estudiosos son, en su mayoría americanos, por supuesto, faltaría más.

Bueno, a lo que íbamos.

¿Cómo se manifestó el nuevo liderazgo mundial de EEUU tras Bretton Woods?

El dólar de EEUU se convierte en la moneda de reserva de referencia.

Recordad: tras Bretton Woods, las naciones, para estabilizar la economía mundial, han adoptado un sistema de cambios fijos con respecto al dólar, que es intercambiable por oro.

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1.8. Por qué se derrumbó Bretton Woods.

Resumamos lo visto hasta ahora.

El sistema de Bretton Woods fue la culminación del proceso de reordenación económica mundial tras la Segunda Guerra Mundial. Más bien deberíamos decir “financiera” en vez de “económica”.

Me explico: una cosa es que los países se reunieran y se pusieran de acuerdo en cómo se iba a manejar el tema de los tipos de cambio, cómo tratar el patrón oro, y cuál moneda utilizar como referencia mundial (cuestiones financieras)… y otra muy distinta qué políticas iban a adoptar los diferentes países desde el final de la Segunda Guerra Mundial para sacar adelante sus economías (cuestiones mucho más amplias e importantes y que atañen a las sociedades al completo).

Mientras duró la reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra y se implementaban los mecanismos financieros de Bretton Woods todo fue relativamente bien.

El periodo tras Bretton Woods fue el periodo más largo de estabilidad económica del siglo XX y uno de los más largos de la Historia. Si bien hubo sus altibajos, la cosa fue “rodada” hasta los años 70, en que el sistema se vino abajo por muy diversos factores… tras lo cual hizo su aparición… el neoliberalismo.

Vamos a ver primero esos factores, aunque lo hagamos de manera muy escueta y resumida para no alargar mucho más el artículo, que ya me está quedando bastante largo de por sí. Quiero que os quede claro cómo y por qué se fue a la mierda (o bastante a la mierda) el sistema de Bretton Woods.

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1.8.1. Antecedentes.

A) Tras la adopción del dólar como moneda de transacción internacional, el mundo se dio cuenta de que… no había dólares para todos. Obviamente, al principio, la moneda americana sólo funcionaba en EEUU y unos pocos sitios más, pero como el sistema de Bretton Woods alentaba el intercambio de mercancías con dólares, de pronto, todo el mundo estaba necesitado de dólares. Y la inmensa cantidad de ellos estaban en EEUU. Tras la Segunda Guerra Mundial la mayor parte de la riqueza, tanto en oro (los EEUU tenían el 60% de las reservas de oro del mundo) como en dólares se hallaba en gigantescas y atroces reservas en la economía estadounidense.

Los dólares debían salir de EEUU y empezar a circular por el mundo para satisfacer la necesidad de moneda estable y admitida por todos como intercambio. ¿Cómo?

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B) Los EEUU se metieron de lleno en una política de gasto e inversión para reactivar la economía mundial con sus gigantescas reservas de dólares (y oro) y constituirse en la nación líder del planeta:

B.1. Levantaron bases militares por todo el mundo, y financiaron gigantescas flotas de naves y aviones con el triple propósito de:

a) Mantener su industria (armamentística, principalmente) en activo.

b)  Financiar a sus aliados y, una vez recuperados éstos, constituirse ellos en nuevos mercados para los productos americanos.

c) Frenar el avance del nuevo y principal enemigo y competidor de los EEUU: la Unión Soviética.

B.2. Así pues, la cuestión era que el dinero saliera de EEUU. Recordemos que el que salgan dólares también significa que sale oro, ya que el dólar era la única moneda convertible directamente en oro del mundo.

En vez de utilizar préstamos (que ralentizarían mucho la recuperación al tener que ser devueltos, y debido a que la banca privada de Wall Street no estaba dispuesta a conceder préstamos sin fuertes garantías a las naciones arruinadas de la posguerra), los EEUU financiaron directamente a través de su gobierno la recuperación de sus futuros mercados (europeos y asiáticos, principalmente), con cosas como el Plan Marshall.

Durante los años 50 los EEUU se gastaron una pasta gansa en financiar a sus aliados (Grecia, Turquía, Corea del Sur, etc.) contra los comunistas.

C) Los EEUU no dieron ese dinero por amor al prójimo ni por altruismo o desinteresadamente. Los EEUU esperaban que, en el futuro próximo, los países así financiados se recuperaran y se convirtieran en los próximos mercados de las inversiones americanas. Tal fue la creencia en este proyecto que los EEUU inundaron durante estos años de dólares el mundo conscientemente. Fue un “chorro de dólares” (y de oro) que salían fuera del país sin freno… y todo ello aprobado por el gobierno de EEUU con vistas a dominar económicamente el mundo capitalista, que todos fueran sus deudores y que en el futuro les rentara. Fue una estrategia parte de la llamada doctrina Truman.

D) El sistema de Bretton Woods, dirigido por los Estados Unidos, creó un sistema triangular comercial en (supuesto) beneficio de los americanos:

D.1. Los EEUU utilizaban el sistema de convertibilidad financiera (comerciaban con sus dólares, fabricados por ellos mismos) para comerciar con muchísimo beneficio con las naciones en desarrollo, expandiendo su industria y obteniendo materias primas.

D.2. Con ese beneficio, los EEUU enviaban dólares a Europa para que reconstruyera su economía, y convertirla en mercado de sus productos.

D.3. Esto, a su vez, permitía a otras naciones reindustrializadas adquirir materias primas y productos del Tercer Mundo, lo que a su vez reforzaba el papel de EEUU como garante de estabilidad financiera… mediante sus dólares y su financiación.

E) Mientras este triángulo funcionó, todo fue bien, especialmente para los EEUU.

El problema es que a) lo bueno no dura para siempre, b) no hay plan que no tenga sus fallos… y c) no hay plan a prueba de gilipollas.

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1.8.2. Causas del fracaso de Bretton Woods.

El “plan yanqui de dominación económica mundial” y, por supuesto, Bretton Woods se fueron a la mierda a causa principalmente de:

A) La acumulación de sucesivos déficits en la balanza de pagos por parte de la administración americana y la especulación.

A ver cómo lo resumo rapidito. Los dólares salían a cascoporro de EEUU, con el propósito de financiar la recuperación mundial… pero conforme pasaban los años 50 y 60, sucedieron varias cosas: que los gastos para mantener la hegemonía mundial se acumulaban uno tras otro, que EEUU obtenía de vuelta cada vez menos oro con el que respaldar sus dólares, y cada vez le costaba más mantener el precio fijo de 35$ por onza de oro al que le obligaba Bretton Woods, y que el oro valía cada vez más caro en el mercado… con lo que muchos especuladores cambiaban dólares por oro a 35$ la onza, y luego lo revendían a precios mucho más caros en el mercado.

Eso era especialmente grave cuando se producían turbulencias económicas y la gente empezaba a solicitar oro a cambio de sus dólares… nunca dejaré de insistir en el despropósito que constituye el utilizar oro como patrón único o incluso como garante de reserva… no importa cuánto oro tengas: nunca es suficiente para atender la demanda en caso de que lo utilices como moneda. Ése fue uno de los mayores y más graves problemas que traía consigo el sistema de Bretton Woods: que los EEUU se comprometieron a hacer intercambiable y a precio fijo sus dólares por oro. Y tenían que mantener a toda costa ese precio lo más inamovible posible. Pero eso no es posible siempre…

Eso está bien cuando tienes reservas de sobra. El problema es cuando dejas de tenerlas porque has financiado al resto del mundo para que se recupere o se pase a tu bando de la Guerra Fría. Más problema es cuando no puedes recuperarlo de vuelta con el comercio… Y el problema gordo viene cuando todos los que tienen tus billetes exigen que se los cambies por oro. Ahora lo veremos.

B) La Guerra Fría y el orgullo yanqui.

Una de las razones por las que el gobierno yanqui no tomó medidas serias (o a tiempo) cuando empezó a detectar que los déficits se le amontonaban y que el oro que tenía se le quedaba corto para respaldar a los dólares existentes fue el temor a quedar mal internacionalmente delante de su principal enemigo, la URSS. Los recortes presupuestarios militares, el dejar desamparados económicamente a sus aliados, el devaluar el dólar o hacerlo inconvertible en oro… eran medidas que los EEUU intentaron evitar como la peste, con tal de no perder prestigio ni de verse atrasado con respecto a la carrera armamentística. Es por eso que los EEUU se agarraron a Bretton Woods y a su amado dólar todo lo que pudieron.

Es el problema que tiene el querer ser el líder… que tienes que dar la talla siempre. A fin de cuentas… a eso se habían comprometido los americanos en Bretton Woods, ¿no?

El presidente Johnson llegó a confesar públicamente que no había oro en el mundo para continuar con el sistema, pero que el papel de EEUU como líder del planeta estaba en juego, y que debían de continuar a toda costa, por el bien de la estabilidad financiera, y que no se volvieran a repetir las crisis pasadas. Las sucesivas administraciones americanas se vieron cada vez más y más obligadas a intervenir para proteger el sistema, adoptando cada vez medidas más radicales y desesperadas… hasta que no pudieron mantenerlo más.

Los EEUU acabaron creando un sistema alternativo de pago de deudas internacionales basado en papel, pero no acabó de cuajar. Llegó un momento a principios de los años 70 en que los EEUU no pudieron responder a las demandas de oro por sus dólares.

C) El crecimiento de los mercados internacionales.

Este es otro problema con el que los yanquis no contaban: que Europa y Japón se recuperaran tanto y en tan poco tiempo (“milagro alemán” y “milagro japonés”)… que en apenas veinte años se habían constituido en mercados propios y competidores con los de EEUU. La Comunidad Europea (especialmente Alemania del Oeste) y Japón se recuperaron muy bien, vaya que sí. Tanto que no les dio la gana de volverse mercados subalternos de los americanos sino competidores, y les inundaban a éstos de productos mucho más baratos (fue la época de las radios japonesas) o de más calidad (los coches y maquinaria pesada alemanes disputaron a compañías como la americana General Motors su preponderancia a nivel mundial), vengándose de su derrota durante la guerra.

Al venderles mucho y comprar poco (o menos de lo esperado) a los americanos… los yanquis observaron estupefactos que sus planes de que los dólares-oro que salían del país regresaran multiplicados, no sólo no se cumplían sino que se volvían en su contra.

EEUU intentó frenar la fuga de oro presionando políticamente a sus aliados y deudores, especialmente con la amenaza de dejarlos indefensos ante la URSS. Mientras esta estrategia funcionó (Alemania se comprometió a no reclamar sus pagos en oro, le bastaba con los dólares), los americanos pudieron prolongar la vida de Bretton Woods.

D) Cuestionamiento de la influencia monetaria americana.

Básicamente, lo que fue sucediendo a lo largo de la segunda mitad del siglo XX es que los EEUU se empeñaron en llevar la voz cantante en todo, la economía incluida… y cada vez podían menos. El problema es que la Segunda Guerra Mundial y la posguerra quedaban cada vez más atrás, y el mundo cambiaba. Los planes de las diferentes administraciones (Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon) no se cumplían, o se cumplían cada vez menos.

Los países se habían desarrollado bastante rápido, y muchos estaban acortando distancias con EEUU (Europa occidental y Japón, sobre todo), algo impensable veinte años atrás. La riqueza se estaba repartiendo a nivel mundial, sí, pero no como esperaban los yanquis. EEUU podía imponer cada vez menos su voluntad sin desafíos, como en la posguerra, cuando era el héroe vencedor y todos le debían o favores o dinero. Además, ya no era la única gran potencia económica, la URSS le disputaba ese puesto (al menos en nombre), y los demás países siempre podían acudir a ella si los EEUU no les hacían caso… o no podían, y cada vez le discutían más. Francia, Alemania y Japón (entre otros) se le volvieron más y más contestatarios y rebeldes.

Las economías estaban cada vez más interrelacionadas y eran más interdependientes unas de otras, de manera que EEUU se tenía que sentar a negociar con cada vez más países, los cuales ahora tenían algo que decir, a diferencia de lo que sucedió en Bretton Woods. No es que eso eliminara la preponderancia americana durante medio siglo, pero sí que cada vez le resultaba más difícil a EEUU imponerse sin dificultades.

Japoneses y europeos (alemanes, sobre todo), se niegan a devaluar sus monedas para compensar el que venden más a los americanos de lo que les compran, y subsanar así el déficit comercial con EEUU, recordándoles a los americanos que ellos ya tienen bastantes ventajas por el hecho de que se acordó que sería el dólar la moneda de transacción internacional y de referencia obligatoria.

Las “inversiones interesadas” de los EEUU de la posguerra se estaban volviendo en su contra.

Esos desagradecidos de los europeos y de los japoneses. Qué cabrones que son, ¿eh?

E) Los gastos bélicos. La guerra de Vietnam.

La guerra de Vietnam fue la gota, o más bien el chorro que colmó el vaso, y que acabó por colapsar el sistema de Bretton Woods.

Los inmensos gastos bélicos causados por esa guerra desastrosa (guerra condicionada y limitada, vigilada por los medios de comunicación), que los EEUU no acababan de ganar, sumados a la impopularidad creciente de los EEUU en el mundo (movimiento hippy, protestas de Mayo del 68), provocaron que el déficit público americano se disparara, que muchos aliados desobedecieran o perdieran el miedo a los yanquis (con URSS o sin ella), y que muchos de ellos exigieran ahora abiertamente, el cambio de los dólares que habían obtenido comerciando con los americanos… directamente en oro.

Una manifestante ofrece una flor a un policía militar de guardia en el Pentágono durante una manifestación en contra de la guerra de Vietnam. Arlington, Virginia, EEUU. 21 October 1967Fuente: National Archives Record Group 111. Series: Color Photographs of Signal Corps Activity, 1944 - 1981. (111-CC-46331) VENDOR # 139.ARC# 594360. La guerra de Vietnam fue una de las causas principales del fin del dominio económico de los EEUU y una de las causas (por sus elevados gastos militares) del fin de los acuerdos de Bretton Woods.

Una manifestante ofrece una flor a un policía militar de guardia en el Pentágono durante una manifestación en contra de la guerra de Vietnam. Arlington, Virginia, EEUU. 21 October 1967
Fuente: National Archives Record Group 111. Series: Color Photographs of Signal Corps Activity, 1944 – 1981. (111-CC-46331) VENDOR # 139.ARC# 594360. La guerra de Vietnam fue una de las causas principales del fin del dominio económico de los EEUU y una de las causas (por sus elevados gastos militares) del fin de los acuerdos de Bretton Woods.

F) El declive del dólar.

Los gastos militares, especialmente en Vietnam, la negativa del gobierno de EEUU a financiarse con más impuestos, la cada vez menos preponderante posición de la industria americana que tenía más competidores que tras la Segunda Guerra Mundial… provocó que algunos gobiernos imprimieran más dólares de los que era aconsejable (inflación) y ello creó la evidencia cada vez más cierta de que EEUU tenía su dólar sobrevalorado (es decir, que la gente se estaba dando cuenta de que no había tanto oro como se suponía para respaldar la cada vez mayor presencia de dólares en la economía).

Al principio, se intentó corregir los primeros déficits con deuda pública, pero para los años 70 la situación era insostenible para el gobierno de la Casa Blanca. Ya entonces, EEUU sólo tenía el 16% de las reservas de oro mundiales. Recordemos que había llegado a tener el 60% tras la Segunda Guerra Mundial.

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1.8.3. El fin de Bretton Woods. El shock de Nixon y el acuerdo smithsoniano.

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A) El Bretton Woods “flotante”.

Anteriormente había citado el hecho de que los EEUU habían creado un sistema para evitar la fuga de oro. Fueron los Derechos Especiales de Giro (“papel de oro”). Es difícil de explicar para un neófito. Básicamente, consiste en sustituir tus reservas monetarias en vez de por oro por una cesta o canasta de monedas muy fuertes (en la actualidad formada por el euro, el dólar, el yen y la libra inglesa). La determinación de esa canasta la hace el FMI, basándose en sus informes.

Fue un sustituto “cutre” del oro, para realizar transacciones comerciales. No cuajó, y en la actualidad apenas si se usa como referencia para algunas monedas muy débiles o como pago para algunas actividades comerciales internacionales.

Fue un recurso desesperado de los EEUU para intentar eludir sus responsabilidades de refrendar con oro sus dólares a un valor fijo, ya que la sangría de quienes cambiaban dólares por oro en América, y luego vendían oro más caro en el mercado internacional se había vuelto insostenible.

Fue el primer paso para abandonar el oro y volver a las monedas de libre “flotación”.

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B) El shock de Nixon.

Vamos a dejarlo claro… Richard Nixon no fue un buen presidente. Desde mi punto de vista y el de muchos historiadores y economistas fue un imbécil de campeonato y un inepto de tres pares de cojones. Fue él quien acabó cargándose Bretton Woods y mandando al carajo el orden económico mundial.

En 1970 el muy capullo eliminó las cuotas de importación sobre el petróleo con la esperanza de abaratar esa fuente de energía y promover el crecimiento económico, que estaba pero que bien jodido con el déficit americano. Lo único que hizo con eso fue eliminar una fuente de ingresos para el gobierno, y el que más gente enviara dólares fuera para comprar el obligatorio petróleo, ahora más barato. Resultado: los dólares salían de EEUU a montones y sin freno.

En 1971 el déficit de EEUU ascendía a cincuenta y seis mil millones de dólares, y sólo podía cubrir con oro el 22% de los dólares. Un año antes, la cobertura era de un 55%.

En la primera mitad de 1971, más de veintidós mil millones de dólares de nueva impresión salieron fuera de EEUU con destino a financiar los gastos militares y las obligaciones de pago.

Cabreado y acorralado, Nixon tomó medidas impresionantemente radicales: creó tasas del 10% a las importaciones, congeló pagos y salarios durante 90 días… y decretó unánimemente que el dólar ya no era convertible en oro.

El mundo, atónito, bautizó aquello como el shock de Nixon. Fue la constatación del fin de Bretton Woods.

EEUU no había podido sostener más un sistema que se acabó volviendo en su contra.

El presidente Richard Nixon posa para una fotografía tras un discurso televisado a la nación en la que anunció el fin de la paridad con el oro, el llamado "shock de Nixon". 15 de agosto de 1971. Foto:Associated Press.

El presidente Richard Nixon posa para una fotografía tras un discurso televisado a la nación en la que anunció el fin de la paridad con el oro, el llamado “shock de Nixon”. 15 de agosto de 1971. Foto: Associated Press.

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C) El acuerdo smithsoniano (Smithsonian Agreement).

En el otoño de 1971, los diez países más importantes se reunieron el Instituto Smithsoniano de Washington e intentaron volver a hacer el dólar convertible directamente en oro, haciendo más realista y flexible su intercambio, pero ya era demasiado tarde. A lo largo de dos años, el dólar se devaluó cada vez más y más frente a las demás monedas (el yen japonés y las monedas europeas más fuertes como el marco alemán, principalmente), llegando incluso a alcanzarse los 70 dólares-papel por onza en 1972.

El acuerdo Smithsoniano, de diciembre de 1971 fue un acuerdo internacional que ajustó los tipos de cambio fijos establecidos en 1944 en Bretton Woods. Aunque las demás monedas continuaron tomando como referencia fija el dólar hasta 1973, a partir de este momento, empezaron a “flotar” libremente, abandonando el sistema una divisa tras otra hasta principios de los 80. La Tesorería de los EEUU abolió definitivamente la convertibilidad de los dólares en oro, convirtiendo al dólar en una moneda fiduciaria más (“monedas basada en la fe”, las monedas fiduciarias son aquellas que no tienen un valor intrínseco ni se pueden intercambiar por un bien físico, sino que su valor depende de la capacidad reguladora del Estado que la emite).

Fue el fin de Bretton Woods… y el inicio del ascenso del neoliberalismo.

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Aquí termina este artículo de la serie dedicada al neoliberalismo. Continúa aquí, con el siguiente artículo, donde trataremos más en detalle qué era lo que había antes de la llegada del neoliberalismo (el keynesianismo), cómo se produjo el descrédito progresivo de esa teoría económica en los años 70 y cómo se aprovechó de ello el neoliberalismo para instalarse en las políticas económicas de muchos países.

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Si lo deseáis, podéis volver al índice de artículos de la serie “el neoliberalismo contrastado”.

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Bibliografía.

Os voy a indicar una muy breve selección… y una advertencia: mis libros en castellano sobre Economía están ya viejunos, son los que usaba en la facultad. Os vuelvo a repetir que leo más en inglés que en castellano, lo siento… pero eso es lo que hay: el material en inglés es más abundante y está mucho más actualizado.

En castellano:

J. Pirenne, Las grandes corrientes de la historia universal.  Leo, Barcelona, 1954.

Varios autores. Historia económica mundial del siglo XX. Crítica, Barcelona, 1986 y ss. 6 volúmenes.

D. H. Aldcroft, Historia de la economía europea. 1914-1980. Crítica, Barcelona, 1989.

Delfauld, Gerard, Guillaume y Lesourd, Nueva Historia Económica Mundial (s. XIX-XX). Vicens Vives, Barcelona, 1980.

En inglés:

Laidler, David, Fabricating the Keynesian Revolution, Studies of the Inter-War Literature on Money, the Cycle, and Unemployment, Cambridge University Press, 1999.

Medema, Steven G., and Warren J. Samuels (2003). The History of Economic Thought: A Reader. Routledge.

Robbins, Lionel, A History of Economic Thought. The LSE Lectures, editadas por Steven G. Medema y Warren J. Samuels, Princeton University Press, 1998.

Spiegel, Henry William, The Growth of Economic Thought. Duke University Press, 1991.

64 comentarios

  1. censurador!

    Comentario por facundo — 26 enero 2009 @ 01:57

    • ¿Sabes, Facundo?
      Me hace mucha gracia que me llames censurador.

      No es por nada, es que…
      ¿De verdad esperas que desfiltre tus mensajes a pesar de que…

      -me has llamado “gordo” de la CIA,
      -me has insultado (me has llamado “botón”, que significa en tu jerga, “delator”),
      -dices que ni mi mujer ni yo existimos (que somos UN agente del FBI o de la CIA), a pesar de que he puesto fotos de ella,
      -que no tenemos sentido crítico, a pesar de las cientos de pruebas que hemos dado de ello en los DOS “blogs”,
      -que a pesar de haberme cagado en los muertos de Bush, Pinochet, Franco, Reagan, Thatcher y Hitler, dices que soy fascista (a mi bisabuelo lo fusilaron los franquistas, y que me llamen “fascista” para mí ES EL PEOR INSULTO),
      -que me acuses de ser imperialista español a pesar de haber defendido a Hispanoamérica a capa y espada, y de haberme CAGADO en el imperialismo yanqui, en Thatcher (de la que no tenéis muy buen recuerdo en Argentina por lo de las Malvinas),
      -que digas que soy un defensor del neoliberalismo, a pesar DE ESTAR ESCRIBIENDO UN ENSAYO EN SU CONTRA, y que no paro de predicar el sindicalismo de izquierdas,
      -que me alabes y me prediques en mi propia casa un régimen dictatorial como el que aflige a Cuba en estos momentos,
      -que a pesar de haberme cagado en Dios, en el Papa y en la Iglesia católica, dices que soy cristiano (otro insulto para un ateo recalcitrante como yo),
      -y que haya puesto en la primera entrada que no admito mensajes en este “blog”, y que escribáis en el de mi mujer?

      Después de todo eso… ¿esperas que te desfiltre tus putos mensajes de mierda donde no paras de decir estupideces?

      Bueno.

      ¿Quieres que te desfiltre tus mensajes? ¿Sí? ¿Lo quieres?

      Pues lo haré.

      Pero con una condición.

      Que me respondas a estas preguntas:

      -En tus comentarios defiendes al comunismo cubano. ¿Eres comunista, de izquierdas y antiderechas? Responde sí o no, por favor.

      -¿Crees que “Zeitgeist” es un buen documental, un documental alternativo y contrario al neoliberalismo y a las políticas conservadoras y/o de derechas? Responde sí o no, por favor.

      Cuando respondas (y si me resulta satisfactoria tu respuesta), te prometo que los desfiltraré, junto con la paliza que te espera… que se te va a caer la cara de vergüenza.

      Sin más, te deseo un mal día, y que te mueras de hambre justo como los cubanos que, según tú, viven en un paraíso bajo ese régimen dictatorial TAN perfecto.

      Recuerda: o me respondes, o te quedas sin mensajes.

      Comentario por chemazdamundi — 26 enero 2009 @ 12:29

  2. Buenas.

    He llegado a partir del blog de su señora esposa, enganchado a la paliza skin contra los documentaloides que mencionan ambos. Independientemente de que el estilo me resulte bastante agresivo (y eso que yo me considero agresivo a la hora de discutir), me encantan los sitios que disparan reacciones y hacen que alguien se moleste siquiera en leer opiniones enfrentadas.

    Siempre digo que cuando leo tonterias o maldades no puedo permitir que mi hijo (cuando tenga), mi nieto o el sobrino de mi vecino lea mañana alguna “verdad” y que resulte netamente que no hayamos aprendido nada por el camino al final. Es por ello que me enzarzo en dialécticas aparentemente excesivas simplemente porque la gente no lee, es alfabeta funcional o su ego es mayor que su cerebro, pero es que lo de los indocumentados y los manipuladores lo llevo francamente mal.

    Es por esto que quería felicitarles por su dedicación y vehemencia, no sin apuntar un detalle que creo sería interesante. ¿Cabe la posibilidad de referenciar las argumentaciones con bibliografía ‘convencional’ (libros, publicaciones científicas…)? La motivación no nace de ninguna aversión tecnológica ni nada similar, sino del desconocimiento completo sobre el material bibliográfico ‘fiable’ en materias como economía, teología o historia. Al ser profesionales de la materia entiendo que esta petición no les resulte extraña ni compleja (conceptualmente, no le quito mérito al trabajo que acarrea, por supuesto).

    En cualquier caso felicitarles nuevamente por la labor crítica y divulgativa… para quien se deje.

    Saludos.

    Comentario por danibishop — 26 enero 2009 @ 03:26

  3. ¿A vos te mató una abuela el fascismo? (no se si clasificaría así de facil al franquismo fascismo). A mi el neoliberalismo me cagó miles de compatriotas, sin hablar de los de la patria grande.
    Eso es lo que no entendes, no es el neoliberalismo lo que me molesta que idolátres, es al capitalismo, pero al neoliberalismo también lo defendes aunque vos digas que “te lo cargas” porque hasta ahora, no ha sido así.
    No se que será lo que dirás en tu partído politico (¿a alguien mas le suena eso como a una peluquerìa de conciencia del primer mundo, o a mi nomás?), pero en lo que has escrito acà, no; mas bien lo alababas * hasta donde leí en esta página por lo menos…

    Pero cuando decis que defendiste a latinoamerica a capa y espada es ya el colmo del cinismo: A ver, no te creo que existis… ¿POR QUE MIERDA CREES QUE TE VOY A CREER QUE HACES ESO? ¿Vos te crees que la gente es pelotuda? ¿O que mierda es luchar a capa y espada para vos? Defenderla en un blog tal vez… Me parece poco, pero… no, mierda, en el blog que leí solo favorecés ideologías para nada “progres”, como no dudo que te debes autodenominar, corregime si no.
    ¿Podrias señalarme lo que te parece que constituye una caracteristica dictatorial del gobierno de Fidel Castro? Me encantaría, y quisiera leer los esfuerzos que hacés (junto a tu equipo) para diferenciarlas de falencias las potencias mundiales a las que no criticas taaaan duramante (vervigracia para evitar suspicasias: no les decis dictaduras, ni señalas sus niños hambrientos)

    Ah no, esperá… lo que constituye la manifestación extrema del cinismo en tu comentario (oficial en tu pagina, nadie te lo discute) es cuando enpezas a mariconear con que te insultaron… ¡Puto, cagon, BOTON!; ¡vos sos el que insulta a todo el mundo en tu blog!. BAN-CA-TE-LA. Por cosas como esas te digo boton.

    Si no te gusta que te discutan, sacá los comentarios. O si no te gusta que te insulten, no insultes. Easy as pissing.

    Oficial del Blog, con todo respeto paso a contestar su cuestionario:

    ¿Eres comunista, de izquierdas y antiderechas? Responde sí o no, por favor. Si (no me puedo explayar mas debido a la exigencia de una respuesta monosilaaba y binaria, pero aproximadamente un 17% de mi personalidad puede ser encasillado en la jaulita esa que trajiste a colación. Además soy abogado, morocho, peronista, monotributista, no-anti-kirchnerista, fundamentalista del helado de dulce de leche y copro lector compulsivo, por citar otras jaulitas posibles que se llevan gran parte.)

    ¿Crees que “Zeitgeist” es un buen documental, un documental alternativo y contrario al neoliberalismo y a las políticas conservadoras y/o de derechas? Responde sí o no, por favor. Si bien voy a tratar de responder lo mas monosilaba y binariamente posible, hay que remarcar que son tres preguntas, las que exigen tres respuestas (si, monosilabas y binarias, quedate tranquilo). Asimismo, remarco que para dar una yesornotanswer* como se me exige, quizá acertadamente a los fines de restringir mi tendencia a la disgresión y para mejor economía de bytes, deberé recurrir a algunas presiciones sobre presupuestos de tus preguntas, tales como cuando decis “buen documental”. No se a que le decis buen documental, no se si hay normas, para mí, que sea un documental no quiere decir que hayan corroborado cada dato. Seguro que tenes razón, pero a mi no me importa. ¿Por que? porque nunca leí “documental” en ninguna parte de Zeitgeist, o no me llamó la atención, porque se, y sabía, que era una pelicula tendenciosa, como cualquier obra humana. Si, tal vez un poco mas y con pretensiones de patetismo bastante obvias. Con cualquier documental me hubiera pasado lo mismo. No es lo que enganchó, me parece a mi.

    Y te contesto que no a esa pregunta, porque me chupa un huevo si esta terriblemente mal documentada. Deja abierta una ventana, obvio que los datos que tira sobre religión los vas a refutar con el Salvat o no se que enciclopedia te regalaron, justamente es donde dice que se metieron muchos datos falsos. ¿No viste la pelicula?

    Es dificil enganchar a la gente para que se comprometa y no se coma cualquiera, eso se sabe.

    Pero ¿por que no haces un blog sobre, ponele, “Los Simpsons”. ¿Vos decis que no bajan propaganda por ahí? Bueno, por alguna otra serie seguro que si, sería cuestión de investigar y criticar eso, no se, Rambo, las propagandas de Coca Cola, Axe, la musica… y no a Zeitgeist si sos tan revolucionario. Quiero decir: hay otros enemigos, vieja.

    Lo de “documental alternativo”, que se yo. No tengo actualizadas las jaulitas para la personalidad humana, mandame una descripción por mail o colgala… Contrario al neoliberalismo y a las políticas conservadoras y/o de derechas, un poco y un poco… pero lo mismo que la anterior.

    No se porque tenes que esperar a que te responda eso, pero dale para adelante nomas, que, como parafraseando a los militares que prepararon el terreno para que empresas de tu país saqueen el nuestro, si vas a venir, vení, que te presentaré batalla. Y, si, es un resabio fascista, me pedis que me identifique, ja ja… ¡dale, sos de la C.I.A. gordo, dejate e´ joder!

    Bueno, dale, yo te deseo que tengas un buen día consumiendo nuestros recursos naturales hasta mas no poder y desde mas no poder rascandote las pelotas, garca, que la pases lindo haciendotela lustrar por tu criada sudamericana.

    * si, no se como se escribe y no me voy a fijar en el corrector del word ni le pagué a nadie que lo haga por mí.

    Comentario por facundo — 28 enero 2009 @ 00:49

  4. chema, por favor… no pienses que todos los revolucionarios latinoamericanos son asi ú_ù (me refiero a facundo) lo digo por que tal vez te lleves una mala impresion de ellos

    Comentario por Ibeth — 28 enero 2009 @ 04:48

    • Ibeth, cielo…

      Nunca haría tal cosa.
      No voy a pensar mal de toda la gente que tiene planteamientos revolucionarios o de izquierdas sólo porque me haya aparecido un imbécil en mi blog.
      Eso sería caer en una generalización impropia de una persona que predica el progresismo, que milita en un partido de izquierdas y que lucha por el bien de los suyos desde un sindicato. Sería echarme piedras sobre mi propio tejado.
      Y sería insultar a gente inocente y concienciada que, como tú, tiene esos mismos planteamientos y los lleva por bandera sin maldad, sin ignorancia, con cultura y con un sentido crítico que… digamos… no abunda.

      Tampoco voy a pensar mal de Hispanoamérica tan sólo porque aparezca un idiota que me acuse de imperialista.
      Si fuera por ahí insultando a los hispanos en respuesta a ese argumento… me estaría echando piedras sobre mi propio tejado.
      Y perdóname, prefiero decir Hispanoamérica a Latinoamérica, ya que hablo en castellano para todos los hispanos, no es que desprecie a los brasileños o no los tenga en cuenta ni muchísimo menos, que me perdonen si se han sentido ofendidos o excluídos, no era mi intención. Es por una simple cuestión idiomática, ahora lo corrijo.

      He leído tu blog, Ibeth.
      Sé cómo te sientes, y creo saber lo que piensas. Y son cosas muy parecidas a las mías.
      Perdóname tú a mí si con mi lenguaje rudo y grosero te he hecho sentir mal cuando le respondo a gente como ésta.
      Me hierve la sangre que me hablen así. Porque tengo motivos para enfadarme cuando me llaman “fascista” o “imperialista”.
      Como tú, tengo muy poca paciencia con la falta de concienciación de la gente, aunque tú seas mucho más dulce a la hora de expresar tu malestar por cómo va tu país y el mundo.
      Ya es bastante malo de por sí que la gente no se mueva para solucionar los problemas, como para que, encima, los que se supone que deben moverse, como este individuo, pierdan el tiempo acusando a los poquitos que hacemos algo para mejorar este triste y afligido mundo. Y acusando mal y equivocándose como más no pueden, ahora lo explico.

      No voy a generalizar, Ibeth. No voy a pensar mal de un grupo de personas sólo porque uno de los que supuestamente pertenecen a él, me trate mal.
      Pero quiero que tú y todo el que me lea, comprenda una cosa…
      Pueden llamarme imbécil, idiota, merluzo, cabrón o hijo de puta, que no me voy a enfadar. Pero para una persona como yo, cuya familia ha dado SANGRE por la causa de la libertad, que le llamen “fascista”… eso es clavarme un puñal en el corazón.

      A nadie le deseo que un pelotón de fusilamiento fascista acabe con la vida de uno de sus miembros. Así acabó mi bisabuelo ante los soldados de Franco. Por ser el alcalde comunista de un pueblecito de Andalucía. Fíjate qué “delito” cometió.
      Tampoco deseo que encierren en la cárcel al abuelo de nadie y menos aún por motivos políticos. Mi abuelo cogió allí la tuberculosis, y para cuando lo soltaron, años después, estaba tan enfermo que murió al poco tiempo…
      Dejando mujer y cinco hijos pequeños (mi madre entre ellos) solos y sin medios en el terrible período después de nuestra Guerra Civil.
      Mi abuela, mi madre y mis tíos pasaron mucha hambre. Hambre de la de pasar días enteros sin echarse nada a la boca. Sí, hambre… en España, en plena Europa, aunque muchos se crean que Europa es diferente, y que aquí el hambre no ha existido nunca.
      En la España y la Europa que ese hombre insulta gratuitamente creyendo que siempre hemos sido ricos, imperialistas ladrones de recursos o que no sabemos de las miserias y sufrimientos como los que padece Latinoamérica.

      ¿Sufrir?
      ¿Acaso saben individuos como él lo que es vivir bajo CUARENTA años de dictadura fascista?
      ¿O vivir marginado sin acceso a médicos, comida, libros, una vivienda digna… ni poder hablar libremente?
      ¿Sabe ése lo que es que una mujer (mi abuela), trabajara catorce horas diarias en una fábrica de conservas de aceitunas, enlatando A MANO y dejándose los dedos con las aristas de las latas para poder llevar un miserable sueldo a casa con el que dar de comer a sus hijos?
      ¿Sabe ese hombre lo que es que ninguno de los miembros de mi familia materna haya ido a la escuela? ¿Ni haya tenido juguetes?

      Y me llama “fascista” e “imperialista”… a mí.

      No podía haber escogido A OTRO para llamar “fascista” más que a mí, de entre todos los europeos, tiene cojones.

      No voy a ser hipócrita ni voy a justificar con ello las maldades de otro tiempo hacia otros pueblos.
      Ya sé que Latinoamérica sufre. Y mucho. Ya sé que vuestros países sufrieron mucho con la colonización española. No lo voy a negar. Los españoles no se llevaron las palmeras de la selva porque no les dio tiempo.
      Yo nunca he negado ni justificado eso. Porque, para mí, la verdad va por delante. Y ésa fue la verdad.
      Pero de la misma forma que pido perdón por mis errores y los de mi gente, también pido respeto para su sufrimiento.

      Es por eso que me enfado tanto con todo el que me llama “fascista” gratuitamente y sin tener ni maldita idea de lo que es ser “fascista”, utilizando ese adjetivo de forma fácil y cómoda cuando se queda sin argumentos. Ya lo he dicho en numerosas ocasiones: admito que me insulten, siempre que sea con pruebas. Que me insulten por haber nacido en un país que tuvo un pasado colonial, pase porque es verdad. Pero que me llamen “fascista”, no, porque es mentira.

      No, señores, no. No soy fascista. NO PUEDO ser fascista. Lo llevo en mi sangre, en mi mente y en mi conciencia. Demasiado ha sufrido mi gente, como para que, encima, yo los traicionara siendo… fascista.
      Yo he recogido el legado de mi gente. Por eso me afilié a un partido progresista, por eso soy ateo, y por eso lucho desde un sindicato.
      Por coherencia.
      Para que esas historias que me contaba mi madre cuando era pequeño… no se vuelvan a repetir JAMÁS. Ni en España, ni en Europa, ni en Latinoamérica, ni en ninguna parte DEL MUNDO.

      Y sí, lo reconozco.

      Reconozco que defiendo a muerte a Europa… y no por eso soy “imperialista”.
      La Unión Europea ha traído la prosperidad y la paz a nuestro castigado continente tras siglos de guerras atroces y de divisiones y enfrentamientos sin cuento. Ahora somos una nación de veintisiete países que hasta ayer mismo nos estábamos declarando la guerra unos a otros.
      Así pues, ruego me perdonen por ir por ahí diciendo que soy antiimperialista… y que no lo demuestro quemando la bandera de mi país, ni denostando el nombre de mi nación… Europa.

      Reconozco que considero el capitalismo un sistema económico mejor que el comunista aún siendo de izquierdas… y no por eso soy “neoliberal”.
      Yo soy de izquierdas, sí. Pero no por eso soy tan imbécil de anteponer mis ideales a lo que ven mis ojos y ver que la prosperidad que tenemos hoy día no ha venido ni por el anarquismo, ni por el comunismo, ni por el dirigismo fascista.
      ¿Que el capitalismo tiene fallos? Sí, por supuesto. Muchos. Y hay que solucionarlos.
      Pero tengo la suficiente cultura e inteligencia como para ver que el comunismo arruinó a media Europa (y nadie me lo ha contado: lo he visto con mis propios ojos cuando visité la República Checa), y el capitalismo trajo la prosperidad a la otra media (España incluída). Perdón por expresar mi punto de vista con argumentos, no se me enfaden, señores “revolucionarios”. Perdón por pensar.

      Reconozco que las personas de ideología conservadora tienen cosas que aportar para mejorar nuestra sociedad… y no por eso soy “fascista”.
      Perdón por no ir maldiciendo continuamente a cualquiera que milite en un partido conservador, a pesar de profesar la ideología progresista que tengo a bien.
      Que no por ser progresista, tengo que odiar al que no lo es por defecto… eso sería precisamente seguirle la corrienta a gente como los fascistas, que odian por defecto a los que no piensan como ellos.

      Quizás algunos de los que me lean piensen que mis planteamientos no son suficientemente “radicales” o “revolucionarios”, y me insultarán por ello.
      Y me insultarán donde más me duele… llamándome “fascista”.

      Bueno, Ibeth. Quédate tranquila, cielo.

      NI POR ÉSAS voy a creer que TODOS los revolucionarios o todos los latinoamericanos son como ese individuo… y mucho menos, después de haberte conocido a ti.
      Eso que tú haces SÍ es ser revolucionaria y latina… DE VERDAD.

      Sigue así.

      Y cuídate.

      Mucho.

      Mis mejores deseos para ti, para tu familia… y para Colombia.

      Comentario por chemazdamundi — 28 enero 2009 @ 19:45

  5. Chema, responderé tu comentario en mi blogcito, espero que te pases cuando puedas, no te respondo acá por que se me hace incomodo.
    Muchisimas gracias por la respuesta, me ha gustado mucho
    saludos y un abrazo fuerte para ti y natsu

    Comentario por Ibeth — 28 enero 2009 @ 23:46

  6. ¿Y? Ni me respondiste, y me lo habías prometído. Despues de que cumplí tu interrogatorio. ¿O estabas esperando este mensaje para hacerme quedar mal? Dale, ya esta. Podes contestar tranquilo, y tratarme de boludo o de giripollas porqué te pregunté eso.

    Comentario por facundo — 4 febrero 2009 @ 02:42

    • NO.
      No te he desfiltrado los mensajes porque no me has respondido a la segunda pregunta, y la primera he tenido que sudar la gota gorda para entenderla. No has cumplido, LUEGO NO DESFILTRO.

      Repite las respuestas si quieres verlos desfiltrados:

      A) -En castellano, no en “patuá”.
      B) -Con una respuesta “sí” o “no”.
      C) Sin palabrería innecesaria.

      De todas formas, respondas lo que respondas, la contestación YA VA DE CAMINO en el blog de mi mujer… así que no es necesaria tu respuesta para que sepas la paliza que te espera.

      Tampoco es que me importe mucho, la verdad. Ya has quedado suficientemente en ridículo.

      Comentario por chemazdamundi — 4 febrero 2009 @ 12:09

  7. He estado siguiendo ambos blogs, y tengo que decir que los sigo con suss ideologías (a mi se me hizo un nudo en la garganta con la primera parte y el equinoccio de 3 días XP).

    Mi conocimiento no llega al nivel de poder constrastar punto por punto cada fuente de la película, así que sólo me dedico a hacerlo con el uso del sentido común.

    Por el caso del neoliberalismo (terrible mal que afectó a mi país, Argentina… aunque seguiremos así hasta que aprendamos a votar y a botar)… se puede agregar que sin la guerra de Malvinas,la Thatcher no hubiera conseguido sus siguientes mandatos para poder seguir aplicando medidas como Reagan… Tuvimos una dictadura manipuleada (y manipuladora) desde EEUU… lo triste es que algunos funcionarios de ese tiempo aún tengan cargos…

    Comentario por Murciélgao — 21 febrero 2009 @ 18:59

  8. Hola de nuevo. Escribo nomás para decir que me ha costado encontrar el artículo sobre la crisis mundial que está listado en el índice. Lamento molestar por esta torpeza mía, pero me gustaría leerlo para saber en qué puntos puedo comparar ese texto, con una explicación de Sartelli, economista argentino marxista, del que extraje lo principal de su explicación, en el siguiente post:
    http://www.taringa.net/posts/economia-negocios/3821285/La-crisis-mundial-tiene-explicación-(y-es-marxista)_.html

    Comentario por Ezequiel — 20 marzo 2010 @ 23:04

    • No, Ezequiel, yo no he escrito ningún artículo dedicado en exclusiva a la crisis actual… todavía. Por eso no lo has encontrado. He hablado de la crisis actual, pero de forma dispersa por entre artículos y comentarios.

      Si te fijas bien, el listado de artículos del índice es temático y progresivo. Estoy hablando del neoliberalismo y del crecimiento económico, pero paso a paso, y siguiendo un estudio cronológico. Todavía no he llegado a las consecuencias del neoliberalismo, y su papel en la crisis económica mundial actual. No en detalle, al menos.

      De todas formas, el análisis histórico que hace ahí Sartelli es bastante correcto (no conozco su obra, no es un autor muy conocido fuera de Argentina, no en el ámbito económico, al menos). De momento, lo que puedes hacer es EXPANDIR los puntos cronológicos que él comenta de las crisis con los periodos económicos de finales del siglo XIX, todo el XX, que hago en este artículo que estamos comentando. Es lo único que veo que le falta. Ya hablaremos de la “tasa de ganancia” como efecto creador de crisis económicas mundiales, que es muy interesante.

      Sé que debería actualizar, lo sé. Siento no tener mucho tiempo para actualizar. A ver si lo hago en este fin de semana.

      Me encanta encontrarme con gente que tiene inquietudes intelectuales en Economía, como tú. No suelo encontrarme con mucha, la verdad sea dicha.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 21 marzo 2010 @ 00:04

  9. Ah, muy bien, gracias, esperaré entonces.
    El libro de Sartelli abarca también los siglos XIX y XX, pero por razones obvias de espacio y pachorra, no transcribí todo el texto.
    Hasta luego.

    Comentario por Ezequiel — 21 marzo 2010 @ 05:48

    • Te has defendido ESPLÉNDIDAMENTE en Taringa.

      Mi enhorabuena.

      Insisto en que eres de los pocos que han logrado entender la imbecilidad que supone la teoría de “el dinero es deuda” hasta el punto en que eres capaz de rebatirla con total soltura… y científicamente, claro.

      Es decir, que por lo que he notado, tienes cultura e inteligencia… Y SABES LEER BIEN.

      Cosa que NO saben hacer los seguidores de Zeitgeist. Y es por ello por lo que resultan engañados, por supuesto.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 22 marzo 2010 @ 22:19

  10. Chemaz:

    ¿Que opinas de lo que dice D:?

    Comentario por Ibeth — 21 marzo 2010 @ 08:31

    • El análisis es cierto, pero NO la conclusión. Ha descrito bien el CÓMO se ha producido el proceso de expansión de la crisis.

      PERO ha amoldado los datos a SU conclusión. La crisis NO HA VENIDO por la unión monetaria. Ha venido por la mala gestión económica de los gobiernos que nombra: Grecia y España. La culpa de la crisis que padecen estos dos países NO es de la unión monetaria.

      A) Por esa regla de tres, Grecia NO HABRÍA PODIDO TENER ESA EXPANSIÓN ECONÓMICA PREVIA a su debacle, que él menciona, SIN la unión monetaria. “Eso” NO lo menciona, el muy gañán.

      B) Sólo se han visto afectados los países PEOR gobernados: España y Grecia, entre ellos. No los mejor gobernados: Francia y Alemania.

      C) Obviamente, el BCE y la UE están para dirigir una economía conjunta, NO PARA SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS QUE LA CORRUPCIÓN HA GENERADO EN GRECIA Y ESPAÑA. A ver si me explico: no es culpa de la unión monetaria que Grecia falseara (admitido por ella misma) sus resultados de cuentas ante el BCE, que engañara a los auditores, ni que Grecia vendiera con beneficios altísimos deuda pública a cascoporro, ni que gastara miles de millones en sus Olimpiadas: ESO NO ES POTESTAD DEL BCE, ni de la UE, ni éstas le pusieron una pistola en el pecho a Grecia para obligarla a desfalcar (Portugal NO lo hizo, por ejemplo). Se supone que ya tenemos TODOS los genitales negros como para saber que hacer eso CONDUCE A LA CRISIS.

      D) Los gobernantes griegos están locos si creían que la UE iba a acudir al rescate de un país que se ha endeudado hasta las cejas creyendo que DABA IGUAL LO MAL QUE LO HICIERA, que iban a ser rescatados. ESO no funciona así. Ni en la UE ni en ninguna unión monetaria que se precie de serlo. Como han dicho la troika europea y el Parlamento: se les va a ayudar a salir del bache (préstamos, ayudas fiscales), PERO NO SE LES VA A RESCATAR. Si lo hiciéramos, estaríamos dándoles alas a CUALQUIER hijo de perra que llegara al poder en cualquier país de la eurozona y quisiera hacer lo mismo (gasto sin medida y me endeudo, porque total, cuando explote yo estaré en un paraíso fiscal y/o soy too big to fail: no me van a dejar caer por miedo a arrastrar en mi caída a los demás). Eso ha funcionado con el rescate de muy concretos bancos privados, pero no se va a repetir con TODA una Economía que ha caído en crisis por culpa exclusiva de la gestión de su gobierno. Ni hablar.

      Y eso va también para España.

      E) Es cierto que el BCE trabaja con unas directrices que SE CENTRAN en las economías más fuertes: Francia y Alemania. ¿Por qué? PORQUE SON LAS QUE TIRAN DEL CARRO EUROPEO. Pero es que eso es OBVIO y de cajón. El BCE no va a estar empujando a las economías peor dirigidas. QUE SE GESTIONEN MEJOR, que para eso se les han dado herramientas TAN buenas como una moneda única, una eliminación de fronteras y aranceles internos, y una apertura a un mercado de más de cuatrocientos millones de personas, maldita sea. La responsabilidad de la buena o mala gestión NACIONAL de una Economía es de sus GOBIERNOS, no de una unión monetaria que no tiene esa potestad. Ni, en teoría, debería hacer falta que la tuviera, ya que TODOS, supuestamente, somos lo suficientemente mayorcitos como para saber dirigirlas solitos.

      Precisamente, la crisis griega ha servido a Europa para darse cuenta de que la UE necesita de mecanismos de detención de este tipo de actitudes como la del gobierno griego. Es decir, se está planteando el otorgarle poder al Parlamento, la Comisión o al BCE para que pueda DETENER esas formas de manejarse económicamente TAN MALAS. Personalmente soy de los que creen que la Economía de TODOS los países de Europa (ESPECIALMENTE los del Sur: Portugal, Grecia, España, Italia, y Chipre, en el Norte nos llaman “pigs”, por ser las siglas en inglés de los cuatro primeros), deberían gestionarse bajo un solo gobierno económico, y evitar estos desmadres de políticos corruptos e irresponsables. NUNCA dejaré de insistir en que el problema más grave de una Economía, es la corrupción (más que el modelo económico que se utilice, fíjate lo que te digo).

      F) Este señor NO HA TENIDO EN CUENTA el INMENSO beneficio que ha reportado a todos los países la unión monetaria, que son CIENTOS (tráfico de mercancías initerrumpida, estabilidad monetaria, crecimiento económico, eliminación de trabas burocráticas, poder comprar petróleo sin disparatar los precios, estabilidad financiera, ayudas económicas al desarrollo, etc., y etc.).

      G) ¿Que Colombia considera perjudicial para sus intereses no unirse a una unión monetaria latinoamericana? Me parece estupendo. A mí ni me va ni me viene: yo soy europeo y, “egoístamente”, es mi Economía la que me importa, que Colombia haga lo que ella crea mejor. Que el pueblo colombiano manifieste esa voluntad como crea oportuno. Pero que este individuo no ponga como ejemplo a países que están mal gobernados (como el mío) Y DIGA QUE LA CRISIS ES POR CULPA DE LA UNIÓN MONETARIA. Se nota a la legua que este señor está en contra de la unión monetaria latinoamericana POR INTERÉS.

      H) Y lo digo por lo amargamente que se queja de que Colombia perdería su capacidad de gestionar las crisis que la afectaran o de que su Economía debería “tirar” de las menos favorecidas (lamento tener que decir esto, pero la Economía colombiana NO es de las iban a tirar del carro de esa unión, más bien al revés). Colombia está más cerca de ser la España de Sudamérica que la Alemania de Sudamérica. Las economías más estables y/o poderosas de Latinoamérica son Brasil, México y Chile, no Colombia.

      I) Obviamente, una unión monetaria implica CEDER PODER SOBERANO para poder decidir en determinadas cuestiones, como por ejemplo el emitir más deuda pública para solucionar los déficits presupuestarios gubernamentales, pero amigo… ES QUE DE ESO SE TRATA EL METERSE EN UNA UNIÓN MONETARIA: reforzarnos uniéndonos entre todos, Y NO PODER HACER LAS SALVAJADAS QUE UNO PODÍA HACER CUANDO SE GOBERNABA SOLO y le importaba una mierda que el país se fuera al carajo. Con una unión monetaria, la institución unitaria pertinente y los demás países van a estar muy, pero que muy pendientes de cuando hagas cosas mal. De hecho, es que se van a acabar dando cuenta. De eso que ha hecho el gobierno de Grecia, se habría dado cuenta el pueblo griego muuuuuucho después (nos pasó lo mismo en España tras el final del franquismo, cuando nos estalló con “efectos retardados” la crisis del petróleo del 73, y tuvimos que sortearla SOLOS y en plenos inicios de la democracia), y ya cuando prácticamente no hubiera solución.

      Créeme, Ibeth: los beneficios (al menos en Europa), justifican pero más que justificados los posibles perjuicios.

      Otro tema en el que no pienso entrar a discutir, por no herir sensibilidades patrioteras es el hecho de CÓMO iba a estar dirigida una unión económica latinoamericana… dirigida por políticos latinoamericanos. Sudores fríos me entran de pensarlo. Pero, sinceramente creo, esa unión DEBE hacerse. Si no lo hacen, los yanquis seguirían teniendo la primacía económica en las Américas, con su dólar, y riéndose de todos los que viven de Río Grande para abajo.

      Latinoamérica escoge.

      Ella sabrá lo que se hace.

      O no.

      Un saludo, cielo.

      Comentario por chemazdamundi — 21 marzo 2010 @ 17:52

      • Gracias :D
        Sobre lo de la unión, ni aunque fuera lo mejor para Colombia lo harían xD, si bien en gran parte de Europa ha cedido lo suficiente como para haber empezado a considerarse un solo país (ya tengo muchos amigos españoles que no dicen que son españoles, si no europeos, acá todavía queda mucho por recorrer.
        No digo que todavía no exista el nacionalismo y el regionalismo en Europa, pero al menos, esos grupos ya no hacen la suficiente presión como para intentar desbaratar la unión europea, cosa que fácilmente podría pasar aquí, si aqui el regionalismo es fuerte incluso dentro de los países, en Venezuela los zulianos tuvieron hace poco un complejo de país independiente (claro, fuu, tienen crudo), y aquí, en mi país, nosotros los costeños, le regalamos 2 millones de votos al voto caribe, una iniciativa de Autonomía (que porsupuesto, se reflejaría mucho en la parte económica, porque aquí se mueve mucha plata)

        No estoy diciendo que ser Autónomos sea malo, de hecho, creo que Kozu (que tengo entendido que vivió un buen tiempo por acá) apoyó esa iniciativa, cosa que respeto, lo que pasa es que aparte de eso, también hay que ver las posibles consecuencias.

        Así como tu planteas acertadamente que sería un poco peligroso que nuestra unión fuese gestionada por políticos latinoaméricanos, para mí, que mi región Caribe sea gestionada ya no por la clase política cachaca, si no por la clase política costeña, me causa enormes dolores de cabeza.

        Si de por sí, los cachacos y los paisas son malos gobernando, ¿puedes imaginarte a gobernantes costeños tomando decisiones económicas importantes?
        Si estando bajo los cachacos se roban la plata, imagínate teniendo autonomía económica.

        No es decir que los costeños seamos peores que los cachacos, es que es la verdad, no estamos preparados, si los cachacos tienen una pésima cultura democrática, nosotros también, hay que destacar que acá el poder está en manos de “caciques” provenientes de familias poderosas tanto política y económicamente.

        (Je, realmente el voto Caribe fue avalado incluso por políticos de la región, aquí en Barranquilla hizo mucho eco, recordemos, Barranquilla es quizá uno de los polos económicos más importantes de la costa, tener autonomía económica sería bueno para la clase política barranquillera)

        Una región en la que los Char y los Araujo tienen poder porque sí, no puede ser autónoma económicamente.
        (Claro, sin desconocer el trabajo del alcalde de Barranquilla, Alex Char)

        Almenos en Bogotá el voto de opinión está un poco más difundido (en Bogotá son muy particulares, tanto que han llegado a ganar políticos independientes y de izquierda)

        Si pasa eso dentro de Colombia, ¿que crees que pasaría en toda la región? si a duras penas nos soportamos con los “venecos” y los ecuatorianos xD

        Comentario por Ibeth — 21 marzo 2010 @ 23:09

  11. Gracias, Chemaz, ya que estamos, cuento lo siguiente para que nos divirtamos un poco: discutiendo con un taringuero, le hablé un poco de cómo funciona la economía desde un punto de vista marxista, y este muchacho no tiene mejor idea que contestarme que éso estaría muy bien para la economía del siglo XIX, pero que no tiene en cuenta cosas actuales como ¡EL DESEMPLEO TECNOLÓGICO! Justamente, elegir ese punto para criticarle a Marx, que se cansó de explicar cómo funciona la creación sistemática de desempleo… obviamente, esa discusión no va a prosperar ¡jaja!
    Saludos.

    Comentario por Ezequiel — 23 marzo 2010 @ 07:05

    • └(ಠ_ಠ)┘ Hasta Chema cree que Marx era tierno, a pesar de que su ideología se equivocó en varias cosas.

      └(ಠ_ಠ)┘ Pero creo que para Chema Keynes es mas tierno que Marx.

      Aunque todos saben que yo soy mas tierna que los dos ┌(ಠ_ಠ)┘

      Creo que estudiar a Malthus, Smith y David Ricardo por horas me ha atrofiado el cerebro, ┌(ಠ_ಠ)┘ pero tengo expocisión en un par de horas, así que vine a la mejor fuente economía que puedo encontrar para leer sobre malthus sin confundirme.

      Si no hubiese economistas como chema estaría jodida D:

      ┌(ಠ_ಠ)┘ Agradecedle a Chema y adorad a Natsu, son muy buenos amigos.

      Comentario por Ibeth — 23 marzo 2010 @ 09:35

      • Y desdeñad de Hayek, juro que no volveré a decir que haré una expocisión en la que aparezcan él y el pendejo de Von Mises.

        ┌(ಠ_ಠ)┘ lo menos malo de mi expocisión es Friedman.

        Comentario por Ibeth — 23 marzo 2010 @ 09:38

        • No te preocupes, Ibeth. Yo perdí mucho dinero comprando el libro “Socialismo” de Ludwig Von Mises, esperando encontrar una crítica profunda, bien argumentada y razonada con respecto al socialismo (sí, me interesa conocer los pormenores de una u otra ideología). Sin embargo, hallé bastantes vaguedades, dogmas de fe liberales, ni una mísera operación matemática para reforzar sus argumentos (hace falta recurrir a la fe, je), etcétera (no leí demasiado del libro, tenía lecturas más interesantes en aquel momento). Aún tengo un libro de Hayek en mi casa por leer (y lo haré antes de morirme, si es que puedo).

          Por cierto, Chema, sigo estando entero. En plena forma y listo para rebatir magufos con mi pequeño corpus de conocimientos, procurando no opinar sobre ciencia natural sino leer sobre ella (que si no, luego me veo apoyando cultos “cargo” a la ciencia, como se ha podido observar en la sección de comentarios de una web de ex-miembros de Starviewer: http://prometeusteam.com/2010/03/09/bienvenidos/ -el debate es apasionante, con un tal Cnidus (jefe de una bitácora que admiro, la Ciencia y sus Demonios), dándole pal pelo a seres que tienen ideas muy vagas, redactan de pena y aún tienen los cojones de HACER CIENCIA, no divulgarla-).

          Ezequiel, me gustaría preguntarte unas cuestiones sobre el marxismo luego (ahora escribo desde mi facultad y no me sobra tiempo).

          Un saludo a todos.

          Comentario por McManus — 23 marzo 2010 @ 11:02

        • lo menos malo de mi expocisión es Friedman.

          “Amén”.

          Sólo cuando empiezan a utilizar formulación matemática para reafirmar sus posicionamientos ganan los neoliberales “algo” de seriedad.

          Von Mises es… el Chiquito de la Calzada de la Economía.

          Rothbard es el Starclown.

          Y Hayek… ay, Hayek. Mejor me callo, que se me calienta la lengua, y la podemos liar.

          Un beso, guapísima.

          Comentario por chemazdamundi — 23 marzo 2010 @ 20:14

          • Ya me acuerdo de cómo se llamaba el libro de Hayek que tengo, “Camino de Servidumbre”. En la contraportada, observo lo siguiente: “[…] Keynes mostró su acuerdo con los puntos de vista de moral y filosofía social de “ese gran libro” […]“. De ser cierta la crítica, ¿cómo se come esto, por curiosidad? Por lo poco que he podido ojear, el libro es todo un encomio a la libertad (y una crítica a los totalitarismos y al Estado del Bienestar, aunque tengo que leerlo a fondo -ahora no, que tengo mil cosas más interesantes por leer-).

            Un saludo.

            PD: Ezequiel, a ver si el jueves o el viernes (cuando empiece las vacaciones de Semana Santa) puedo formular las cuestiones.

            Comentario por McManus — 23 marzo 2010 @ 21:08

            • JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, JUA, JUA, JUA, JUA…

              ¿¿¿Todavía están con esa frase a cuestas???

              Jaaaaaaaaaaaaaaaa, ja, ja, ja…

              ¡¡¡Keynes dijo eso DE GUASA!!!

              Te explico, McManus. Keynes y Hayek mantuvieron una amarga relación entre ellos, porque ambos representaban las dos posturas económicas antagonistas del siglo XX: intervencionismo y no intervencionismo. Hayek escribió sus ideas en Camino de Servidumbre y, obviamente, lo primero que hizo Keynes cuando salió fue leérselo para ver qué tenía que decir su principal adversario.

              Lo que Keynes dijo, tras leerlo fue:

              In my opinion it is a grand book…Morally and philosophically I find myself in agreement with virtually the whole of it: and not only in agreement with it, but in deeply moved agreement.

              Te traduzco yo:

              “En mi opinión es un gran libro […] Moral y filosóficamente me encuentro de acuerdo en prácticamente toda su totalidad: y no sólo de acuerdo con él, sino profundamente conmovido en ese acuerdo”.

              http://reason.com/archives/1992/07/01/the-road-from-serfdom

              A lo que añadió después, para explicarse:

              What we need therefore, in my opinion, is not a change in our economic programmes, which would only lead in practice to disillusion with the results of your philosophy; but perhaps even the contrary, namely, an enlargement of them. Your greatest danger is the probable practical failure of the application of your philosophy in the United States.

              “Por tanto, lo que necesitamos, en mi opinión, no es un cambio en nuestros programas económicos, que sólo nos dirigirían en la práctica a la desilusión con los resultados de esta filosofía; sino incluso quizás lo contrario, a saber, un aumento de éstos. Su mayor peligro es el probable fallo práctico de la aplicación de su filosofía en los Estados Unidos“.

              Keynes era un visionario. Ese libro, como puedes ver, le pareció una soberana estupidez, en tanto en cuanto, predicaba algo QUE NO ERA PRÁCTICO. Ésa es la GRAN diferencia entre keynesianos y liberales: los keynesianos somos eminentemente PRAGMÁTICOS y científicos, no IDEOLÓGICOS y divagadores.

              Los liberales ponen mucho esa frase sacándola de contexto, y sin añadir TODO lo que dijo después, diciendo: “hasta a Keynes le gustó, fijaos si será bueno el libro”. Qué listos. Me recuerdan a la estrategia “zeitgeistera” de “modificar” o “tergiversar” las citas históricas.

              A Keynes lo único que le gustó de ese libro fue su encendida defensa de la libertad frente al socialismo dictatorial y al comunismo. El mismo Hayek reconoció que Keynes se refería con esa alabanza sólo a ese aspecto.

              La primera frase, la del acuerdo, es simplemente… fino humor victoriano inglés. Una “alabanza” educada pero con rintintín, si lo prefieres. Keynes siempre llamaba “inútil” a los demás de manera que el que recibía la bofeteda… NI SE ENTERABA.

              Los liberales NUNCA entendieron el humor irónico y finamente guasón que Keynes utilizaba de manera oculta en su florido inglés.

              Un saludo.

              Comentario por chemazdamundi — 23 marzo 2010 @ 23:42

      • Gracias, cielo.

        Hombre, Marx, “tierno”, “tierno”… no era. No es el calificativo que yo le daría, al menos. Si se te refieres a “preocupado por el devenir de la sociedad en su faceta económico-social”, sí, claro, por supuesto.

        De Marx, en términos económicos, digo lo mismo que de Keynes: sin estudiar sus posiciones, no se entiende la Economía. Punto.

        Y sí, se equivocó en varias cosas. Como la inmensa mayoría de estudiosos de la Economía de tiempos pasados. Ya las iremos viendo en diversos artículos, (que espero poder escribir algún día).

        Comentario por chemazdamundi — 23 marzo 2010 @ 20:19

  12. Cómo no McManus, aunque no soy economista, me gustaría hablar del tema en tanto esté a mi alcance.

    Comentario por Ezequiel — 23 marzo 2010 @ 12:16

  13. Chema, este es Keynes despues de hacerle el comentario a Hayek:

    Por cierto, la nota me quedó por encima de cuatro, osea, me fue bien :D, y no me dejaron terminar la expocisión T-T

    Comentario por Ibeth — 24 marzo 2010 @ 02:08

    • Lo siento, he aqui la imagen:

      Hasta entre economistas se “burnean” xD

      Comentario por Ibeth — 24 marzo 2010 @ 02:19

  14. Para que Chema se tranquilice ):

    Comentario por Ibeth — 2 junio 2010 @ 11:00

    • Gracias, simpática.

      Sabes que adoro la música clásica, ¿verdad?

      Ha sido un detalle.

      Un beso.

      Comentario por chemazdamundi — 2 junio 2010 @ 20:43

      • No sabía pero lo supuse, es común que las personas cultas queden embelesadas con la música clásica, además, si tocabas el violín (y creo que tu padre también) supongo que creciste con ella.

        Supongo que ya hace parte de tu vida :D

        Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 00:52

        • ¡¡¡BRAVOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

          ¡¡Sí, señoooor!!

          ¡Barenboim, NI UN DESLIZ! ¡Qué perfección!

          ¡Y coraje! ¡Con coraje!

          No es que la música sea parte de mi vida, mi niña… es que ES mi vida…

          Comentario por chemazdamundi — 3 junio 2010 @ 13:54

          • Me cago en mi fallo genético: he tenido que vivir sin música. ¡Gracias, sordera profunda! Mierda, mierda: lo que me estoy perdiendo. ¡Mierda!

            Comentario por McManus — 3 junio 2010 @ 14:10

            • D:!!!
              Oye iMac,¿entonces eres mudo también?

              Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 23:32

            • Ibeth, no soy mudo. Sí que puedo hablar, aunque malamente porque no me puedo guiar por mi voz (no, nacer sordo no afecta a las cuerdas vocales). Y no leo muy bien los labios, por lo que me comunico escribiendo en muchos casos.

              Comentario por McManus — 4 junio 2010 @ 02:29

              • Quiero invitar a la reflexión tras conocer en profundidad la situación de Mac… y tras lo que llevo viviendo personalmente esta semana.

                Damos muy poca importancia a lo que tenemos… hasta lo que perdemos. Me estoy refiriendo a cosas tan básicas como la salud y el uso de los sentidos. Llevo una semana rabiando por el dolor causado por una muela que me rompí comiendo. He bajado mi productividad y mi calidad de vida tremendísimamente durante este tiempo.

                Mac lleva toda su vida padeciendo su sordera.

                No podría concebir mi vida sin la música. O sin oír la voz de mi mujer, o de mi madre. No podría concebirlo, especialmente después de haber conocido todo ello. Creo que me moriría de la pena.

                Por favor, hago un llamamiento para que todos apreciemos lo que tenemos, lo valoremos, y luchemos para mantenerlo y/o mejorarlo.

                Para mí, depués de conocer la situación de Mac, no puedo sino comendar una vez más su capacidad de expresión escrita, la cual siempre he alabado y admirado, y que es con mucho MUY superior al nivel de expresión mostrado por algunas personas, especialmente de muchos conspiranoicos SIN sordera que se pasan por aquí bastante a menudo.

                Que nos sirva de ejemplo de SUPERACIÓN PERSONAL.

                Comentario por chemazdamundi — 4 junio 2010 @ 23:52

            • Gracias, muchísimas gracias. Yo siento lo mismo que tú: valoro muchísimo poder ver (sí, me han hablado de sordociegos: ellos lo tienen muuuuuy jodido). Es más, la mejor cosa de esta vida es… estar vivo, al menos. Y, aparte de la sordera, estar más o menos sano. He llegado lejos en lo mío, pero aún no veo mi límite: quiero llegar mucho más lejos. Para compensar mis fallos, soy un ávido lector. El conocimiento es el último salvoconducto que tengo.

              Conozco a sordos que no aprovechan muy bien lo que tienen, ya sea por culpa de padres que no han sabido darle una educación buena (tuve mucha suerte con los míos) o por tener sus límites (de hecho, dominan la lengua de signos pero patinan en gramática castellana).

              Un saludo a los habituales.

              Comentario por McManus — 5 junio 2010 @ 00:18

  15. Buenas, supongo que Chemaz estará más ocupado que de costumbre de aquí en más, así que les dejo una crítica a la economía neoclásica que encontré hace poco (como para dejar de comerse las uñas por un tiempito).
    http://rolandoastarita.com/nc.Fundamentosmetodologicos.htm
    Saludos y suerte a los sindicatos, y mucha suerte a los colombianos, si gana la derecha.

    Comentario por Ezequiel — 2 junio 2010 @ 23:21

    • El vicepresidente de Santos, el derechista que va a ganar, es un sindicalista =)

      ):

      Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 01:58

      • ¿¿¿Sindicalista… y de derechas???

        ¿¿¿Se puede saber qué diantres pasa con los sindicatos latinoamericanos???

        Yo creía haberme curado de espantos tras haber conocido a algunos “sindicatos” que se dicen peronistas.

        Comentario por chemazdamundi — 3 junio 2010 @ 14:10

        • Nada de eso!!!

          es un EX sindicalista!!!

          es un EX militante del PARTIDO COMUNISTA y de la UP (union Patriotica) que SE VENDIO A LA DERECHA desde que fue Ministro de trabajo de Andres Pastrana!

          Esta es su Hoja de Vida:

          Garzón es Comunicador Social de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, con un curso de Especialización en Derecho Administrativo de la Universidad de Salamanca de España. Realizó un curso sobre Relaciones Laborales Comparadas de Italia, España, Austria y América Latina, en el Centro de Formación de la Organización Internacional del Trabajo-OIT-Turín Italia.

          Aunque hoy es el compañero de fórmula del candidato que representa la propuesta política de la derecha, Garzón arrancó su vida proselitista en la izquierda, siendo miembro del ejecutivo central del Partido Comunista Colombiano y luego vicepresidente de la Unión Patriótica.

          En lo sindical ha sido presidente de la CUT, secretario general y de Relaciones Internacionales de la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia, CSTC, secretario General de la Federación Nacional de Trabajadores al Servicio del Estado- Fenaltrase-Cite.

          Luego llegó a la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, dentro de la lista de la Alianza Democrática Nacional M-19.

          En el gobierno de Andrés Pastrana le aceptó el cargo de ministro del Trabajo, en donde estuvo al lado de Juan Manuel Santos en el gabinete presidencial. En enero de 2004 asumió la gobernación del Valle, la cual ganó con el apoyo de varios grupos políticos y sociales.

          Ya en enero de 2009, el presidente Álvaro Uribe lo designó como embajador de Colombia ante el Sistema de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, el cual lo ocupó hasta el pasado 8 de marzo.

          Si mis amigos aun lo recuerdan en su epoca del secretariado del PACOCOL (partido Comunista colombiano) dando vivas a la Insurreccion Armada!

          Y ahora esta con todo el Power Derechista-Fascista- Uribista!

          Y ahhh…

          cuando fue Gobernador en 2003 lo fue por el movimiento Convergencia Popular Cívica. Pues bien, se demostro que ese fue un Movimiento politico untado por la Parapolitica:

          “Un año después, en 2003, Parra se apuntó otro éxito electoral con los gobernadores del Valle, Angelino Garzón, y de Nariño, Eduardo Zúñiga, quienes lograron votaciones históricas en sus departamentos.

          Pero lo que para otro movimiento político debería ser motivo de orgullo, para Convergencia Popular Cívica, que perdió su personería jurídica, es hoy un dolor de cabeza porque un video revelado por el Polo Democrático Independiente demuestra que los senadores Carlos Arturo Clavijo y su segundo en la lista, Carlos Higuera, eran los candidatos de los paramilitares del Magdalena Medio y especialmente de Iván Roberto Duque, Ernesto Báez, detenido en la cárcel de Itagüí.

          “Señores líderes de Barrancabermeja, esto no puede seguir así. Por eso, con el liderazgo de las Auc estamos lanzando una lista única al Senado de la República por todo el Magdalena Medio -dijo Báez en octubre de 2001 en una reunión con unos 300 líderes del puerto petrolero-. Una lista encabezada por el doctor Carlos Clavijo y el doctor Carlos Higuera, dos hombres líderes del Movimiento no al despeje del Sur de Bolívar, dos hombres antisubversivos, dos colombianos ejemplares”. ”

          http://www.cambio.com.co/paiscambio/731/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3618366.html

          Ahi les dejo esa info para que te sigas sorprendiendo muy mucho, Chemaz!!!

          Comentario por Kozure Okami — 3 junio 2010 @ 19:35

          • Ay yo creía que todavía lo era porque tenía entendido que Santos lo eligió como formula vicepresidencial para tener algo de simpatía con los sindicalistas ;O;

            Perdón por el error u.u

            Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 23:23

    • ¡Hola, Ezequiel! ¿Cómo estás?

      Veo que lees cosas interesantes.

      Eso que traes ahí es una crítica a la visión neoclásica de la Economía desde el punto de vista de ese gigante que es Paul Krugman.

      Una crítica neokeynesiana. Es un buen artículo de temario de la UBA. Voy a utilizarlo para desarrollar mi propio artículo sobre la crítica a la ultraliberal escuela de Austria y su odio acérrimo a las matemáticas. No voy a aportar muchas cosas nuevas, sabes que soy neokeynesiano, como Krugman. Únicamente voy a expandir las líneas generales de ese artículo, y aplicar esa crítica TAMBIÉN a la versión ultraliberal (“neoliberal”) de la Economía.

      La teoría neoclásica, como bien cita ese artículo no es que sea incorrecta, sino incompleta. La Economía no es una ciencia totalmente desarrollada a día de hoy, sigue su avance sobre el montante de descubrimientos realizados en tiempos anteriores, de igual manera que hacen la Física o la Biología.

      Me gusta leer comentarios como los tuyos, que siempre traen APORTACIONES (y de calidad). Y eso, lo valoro enormemente. Independientemente de que no siempre estemos de acuerdo. Yo también me canso de contestar y rebatir TONTERÍAS y magufadas, ¿sabes? Y, como todo hijo de vecino, me gusta tratar temas serios desde perspectivas más serias… con gente con idea, nivel y cultura.

      Saludos y suerte a los sindicatos

      Gracias, la vamos a necesitar.

      y mucha suerte a los colombianos, si gana la derecha.

      Gracias, la van a necesitar.

      Aunque, más que suerte, lo que necesitamos TODOS es LUCHA.

      Un saludo, Ezequiel.

      Comentario por chemazdamundi — 3 junio 2010 @ 14:09

      • El único problema de las ideas neoclásicas es que son excesivamente molestas y dogmáticas.
        Es como una religión, la diferencia es que sus exponentes almenos tienen peso académico, aún así, se siguen aferrando a cuentos chinos de mercados que se auto-regulan.

        Si los neoclásicos fuesen menos dogmáticos y tomasen decisiones pragmáticas, no tendría muchos problemas con ellos, pero sus decisiones siempre son las mismas, y todas igual de malas, a excepción de algunas.

        Pero bueno, eso es producto a ese excesivo culto al crecimiento económico.

        Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 23:40

      • La que “es cruel y es mucha”, sí señor.
        Estoy muy bien, gracias por preguntar, y me alegro de que te haya interesado el artículo, pero no me des muchas ínfulas porque enseguida empiezo a pegar videos de Capusotto, ¡jaja!
        Ibeth, iba a comentar un “¡la pucha!” por ese sindicalista, pero ante la ampliación de Kozure, sólo voy a lamentar que de esos también tenemos varios acá, un tal Buzzi empezó como comunista (chacarero) y ahora se abraza con la Sociedad Rural (nuestra “aristocracia con olor a bosta” en palabras de Sarmiento).
        Y vuelvo a Chemaz y su indignación ante los burócratas sindicales del peronismo, con un video explicatorio, “nacional y popular”:

        (ah no, si no se iban a salvar, no…)

        Comentario por Ezequiel — 4 junio 2010 @ 07:15

  16. Chema:
    Te dejo un capítulo de “la loca política”

    XD

    Comentario por Ibeth — 3 junio 2010 @ 23:58

    • Y la isla presidencial

      Comentario por Ibeth — 4 junio 2010 @ 00:03

      • Jaaaaaaaaaa, ja, ja, ja…

        “Borbón, saca ya”.

        Comentario por chemazdamundi — 4 junio 2010 @ 23:15

        • ¡SOY EL REY DE ESPAÑAAAAA!

          Comentario por Ibeth — 5 junio 2010 @ 00:11

  17. Hola, ¿puedo hacerte una consulta sencilla (creo)? Soy consciente de que tal vez esté respondida en alguno de los artículos sobre neoliberalismo, pero todavía estoy terminando el último artículo sobre El Proyecto Venus, por lo que aún no los empecé a leer. Si está en alguno, solo te pediría que me digas en cuál y lo leo. Si no, la pregunta es: ¿Existe algún neoliberal conocido que se llame a sí mismo “neoliberal”? Frecuentemente leo a liberales o libertarianos decir que no existe el neoliberalismo, que nadie serio se llama a sí mismo así, que no hay teorías ni escritos sobre eso (salvo de sus detractores), que solo es un término peyorativo usado en contra del liberalismo, etc. ¿Qué tan cierto/falso es todo esto?
    Muchas gracias.
    Germán, desde Argentina.

    Comentario por German Burguener — 17 diciembre 2013 @ 06:44

    • Hola.

      ¿Existe algún neoliberal conocido que se llame a sí mismo “neoliberal”?

      ¿Hoy en día? No.

      Ninguno relevante, al menos.

      ¿Han existido? Sí, muchos. Los más conocidos son Alexander Rüstow, Louis Rougier y Walter Lippmann. El más famoso fue el conocido ministro de Economía alemán Ludwig Erhard, quien se llegó a llamar a sí mismo “neoliberal” sin ninguna vergüenza (por aquel entonces el término no era peyorativo), aunque académicamente se afine más la puntería llamándole “ordoliberal”, que es una variante del neoliberalismo de la época.

      El término dejó de usarse para designar personas concretas desde la década de los sesenta del siglo XX. Desde entonces, el término ha sido usado con tono peyorativo para designar a todo partidario del liberalismo post-coloquio Walter Lippman (un coloquio de los liberales más representativos de la época y que se celebró en 1938), especialmente por parte de izquierdistas, progresistas, comunistas, antisistema, grupos antiglobalización, anarquistas, etc.

      Desde que Hayek fundara en 1947 la sociedad de Mont Pelerin, los autores partidarios del liberalismo se escindieron en dos: los que pretendían seguir llamándose “liberales”, como Mises y Hayek, y los que querían llamarse a sí mismos “neoliberales”, con Lippman y Erhard a la cabeza. La diferencia principal entre unos y otros es que los segundos consideraban que el estado de laissez-faire había fracasado y el liberalismo clásico del XIX necesitaba renovarse, y los primeros consideraban que no había fracasado y que no había nada (relevante) que cambiar.

      Frecuentemente leo a liberales o libertarianos decir que no existe el neoliberalismo, que nadie serio se llama a sí mismo así, que no hay teorías ni escritos sobre eso (salvo de sus detractores), que solo es un término peyorativo usado en contra del liberalismo, etc. ¿Qué tan cierto/falso es todo esto?

      1) El neoliberalismo como corriente unificada no existe actualmente.

      2) Ha existido.

      3) Y se ha llamado así, y sus integrantes se llamaron a sí mismos “neoliberales”. El término “neoliberal” lo inventó Rüstow y lo difundió Ludwig von Mises.

      4) Tiene teorías y escritos propios, pero tan sólo hasta los años sesenta más o menos, insisto. Un ejemplo de escrito neoliberal es The Good Society, de Walter Lippman, precisamente.

      5) Desde entonces, el término “neoliberal” no designa algo concreto, se ha vuelto un término muy vago y muy difuso, una especie de término-paraguas bajo el cual cada uno ha metido lo que le ha parecido pertinente meter… especialmente sus enemigos. Uno de mis profesores de Economía llamaba “neoliberal” a todo liberal posterior a los años treinta del siglo XX. Tal cual. Así simplificaba y se evitaba mareos, decía.

      6) El término “neoliberal” aplicado a algunos autores hoy en día es “exógeno”, esto es, se lo aplican otras personas desde fuera, PERO NO SE LO APLICAN ELLOS MISMOS. De la misma forma que los esquimales se llaman a sí mismos “inuit” y ODIAN que les llamen “esquimales”, que es como les han estado llamando tradicionalmente los que no son como ellos (otros términos similares: “payo”, “iroqués”, “cafre”…), con los neoliberales sucede igual: algunos se llaman a sí mismos “liberales clásicos”, “ordoliberales”, “monetaristas”, “partidarios del libre mercado”, etc., pero prácticamente ninguno acepta que se le llame “neoliberal” y se enfadan mucho si se les llama así. Lo cierto es que el término ha pasado a ser más bien una forma muy cómoda y fácil de designar a los partidarios actuales del libre mercado. Milton Friedman, por ejemplo, nunca se llamó a sí mismo “neoliberal”, pero a casi nadie en en el mundo académico se le ocurre negar que lo fue.

      7) No es la primera vez que esto sucede en Economía. Los primeros economistas del siglo XVIII, se llamaban a sí mismos… “economistas” pero, muy posteriormente, se les fue dando el nombre de “fisiócratas”, para diferenciarlos de otros economistas posteriores. Con los neoliberales sucede más o menos lo mismo… ellos no aceptan el término para designarse a sí mismos pero tienen que tragar con él porque todos los demás les llamamos así.

      8) ¿Es legal, moral o adecuado llamarlos “neoliberales” aunque no quieran que se les llame así? Depende del autor pero, en líneas generales, el mundo académico de la Economía YA TIENE una lista de autores neoliberales más que asentada y consensuada y se ha estudiado el fenómeno lo suficiente como para acabar acotando mínimamente el nombre (y la definición) en términos académicos. SIEMPRE EN TÉRMINOS ACADÉMICOS. Internet, un foro antiglobalización o la barra del bar no son ambientes académicos, ¿se entiende lo que quiere decir? En la actualidad, quién decide qué autor es neoliberal y cuál no, es el mundillo académico económico, que estudia pormenorizadamente las ideas y trayectorias de cada autor. Por ejemplo, la comunidad académica económica está mayoritariamente de acuerdo en que todos los autores de la escuela de Chicago y de la escuela austríaca son neoliberales o se les puede calificar como neoliberales. Se quieran ellos llamar así… o no.

      9) El término está ya aceptado tanto formalmente (por ejemplo, por la Real Academia de la Lengua), como popularmente (a nivel de calle). El término está ahí, se ha hecho histórico, y así va a quedar en el estudio del devenir de las ideas económicas, le pese a quien le pese.

      Espero haber resuelto tus dudas, Germán.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 17 diciembre 2013 @ 17:13

  18. “Personalmente soy de los que creen que la Economía de TODOS los países de Europa (ESPECIALMENTE los del Sur: Portugal, Grecia, España, Italia, y Chipre, en el Norte nos llaman “pigs”, por ser las siglas en inglés de los cuatro primeros), deberían gestionarse bajo un solo gobierno económico, y evitar estos desmadres de políticos corruptos e irresponsables”.

    ¿Y quién gestionaría ese gobierno?

    Comentario por Jon Ferreira — 30 mayo 2014 @ 06:29

    • ¿Y quién gestionaría ese gobierno?

      Pablo Iglesias.

      Comentario por chemazdamundi — 30 mayo 2014 @ 14:00

      • Hablo en serio.

        Considero que el modelo político de la UE y económico — mediante el euro – el que ha fracasado, porque lo sensato, económicamente hablando, es que cada pais pueda, hasta cierto punto, hacer sus propias políticas económicas y no que sea dirigidas estas desde una burocracia centralista en bruselas. Mas que una estructura de control de las políticas económicas de cada país, lo bueno sería establecer los puntos comunes en los que ponerse de acuerdo para que haya mas desrregulacion y mas libre comercio — y menos tribulación –. Pero ya sabemos que todo esto no va a ninguna parte sin lo fundamental, una soberanía monetaria de cada país.

        Y que no se me malinterprete por lo que voy a decir, pues es sabido lo que desprecio a los movimientos populistas, y colectivizadores de extremistas tanto de izquierda como de derecha, pero si miramos nuestros intereses, es posible que gracias a esa panda de imbéciles con posibilidades de tomar mayoritariamente algunos parlamentos nacionales se vaya a tomar por culo la UE de una vez. El precio a pagar será caro, la ruina comercial y la degradación política de esos países donde proliferen los extremistas, pero a España puede que le vaya bien verse librada de bruselas sin tener que hacer el esfuerzo de enfrentarse políticamente a otros países europeistas. No me preocupa por el momento los radicales españoles, aunque estoy atento.

        Además, un país que no esté en control de su economía difícilmente puede ser un país democrático y liberal. Ningún país con dignidad entrega su control sobre la moneda a otros.

        Comentario por Jon Ferreira — 30 mayo 2014 @ 15:10

        • Hablo en serio.

          Yo también.

          1) Ese gobierno estaría decidido por el pueblo…. eso es lo “democrático” que usted menciona, amigo. Se equivoque el pueblo O NO. A eso me vengo a referir con lo de Pablo Iglesias. Usted no puede pedir “un país democrático” y luego quejarse de que sale la opción que no le gusta a usted (“esa panda de imbéciles”, que menciona). A mí maldita la gracia que me hace que gobierne el Partido Popular en España o el chavismo en Venezuela… pero han ganado democráticamente, así que me fastidio. La culpa es de los pueblos, que también se equivocan, aunque algunos crean que son “sabios” e “infalibles”. Lo que tenemos que hacer es establecer modos CADA VEZ más perfeccionados de gobierno (político o económico) que minimice los bandazos inherentes al impepinable hecho de que tenemos que permitir votar a todo hijo de vecino. Qué jodida que es la vida, ¿eh?: debemos ser lo más demócratas posible y a la vez perfeccionar nuestro sistema político para evitarnos al máximo las hostias que NOSOTROS MISMOS nos podemos dar.

          2) Es preferible que se equivoque UNO a que se equivoquen VARIOS cada uno en su cortijo. Lo contrario es populismo, demagogia e ineficacia.

          3) Sí es cierto que el fallo ha estado en implementar una moneda única para varios países, muchos de los cuales no estaban al nivel de los más capaces. Esto es, España NO DEBERÍA haber entrado en el euro tan pronto. Una moneda fuerte en una economía débil implica reestructuraciones internas dolorosas. Obviamente, italianos y españoles dicen que eso se solucionaría más fácilmente pudiendo devaluar la moneda propia. Así arreglo yo la economía “en dos tardes”, ¿no te jode?

          4) Existen DOS variantes macro posibles del manejo de la política monetaria: nacional e independiente y unitaria cooperativa. ¿Por qué un economista como yo elige la segunda opción aunque tenga terribles fallos? Porque la primera tiene MÁS FALLOS AÚN. Cosa que la gente de la calle y los ignorantes en materia económica desconocen… o ya han olvidado. En la vida, como en la ciencia económica, no se trata de escoger siempre la mejor opción, sino la menos mala o la que menos inconvenientes tenga. Ningún economista serio plantea la vuelta a decenas de monedas nacionales (si lo hace, no es serio). Eso es una gilipollez y una ineficacia impresionantes.

          Su argumento es totalmente inválido desde el punto de vista econométrico en tanto en cuanto una única moneda facilita más la liberalización del comercio (que tanto le gusta a usted), elimina burocracia e impedimentos fiscales, facilita el cómputo presupuestario, estabiliza el intercambio (oh, esos precios de las materias primas, también se nos ha olvidado), el simple cálculo contable e impide la especulación monetaria que arrasaba cíclicamente con nuestras políticas monetarias. Obviamente ahora mucha gente se caga en los muertos del euro por lo rígido que es… pero no nos acordamos ya de los bandazos que pegaba la peseta ni de la inflación que nos destruía continuamente (¿cuántas devaluaciones sufrimos con González? CUATRO).

          El problema es que el euro en sí mismo no es el que ha fracasado. Ha fracasado la política económica. Pero… ¿qué esperábamos? ¡¡¡Es un experimento!!! ¡Y en un área afectada por muchísimos intereses! Y funcionamos mediante ensayo y error. Como en tooooda ciencia, incluidas las ciencias sociales. La Unión Europea es un experimento grandioso: ¡la unión política y económica de muy diversos pueblos! ¿Que tiene inconvenientes? Muchísimos. Y MÁS AÚN QUE SURGIRÁN. Como ya dije en otros artículos, ya nadie se acuerda de las guerras que nos destruían entre naciones, las políticas agrarias que nos mataban unos a otros, el colonialismo, no ha habido más dictadores entre nuestros pueblos, nuestra justicia es la envidia del mundo, se han eliminado los aranceles… oh, eso nos hace más “liberales”, según parece gustarle a usted. Y… no lo estaremos haciendo tan mal cuando miles de personas mueren intentando cruzar nuestras fronteras, LA GRIEGA INCLUIDA.

          Lo que sucede con la UE es lo mismo que sucede con los que se quejan hoy en día diciendo “¡vivimos en la peor época del mundo!” Cuando eso es simple y llana mentira. Mis padres todavía se acuerdan del hambre que pasaron con Franco. Mi padre lo dice continuamente: ¿”Estos son malos tiempos? Los jóvenes no sabéis lo que son malos tiempos de verdad”. Sólo vemos lo malo que nos afecta aquí y ahora pero no nos paramos a ver lo bueno, ni ejercemos el sanísimo ejercicio de la memoria histórica.

          Obviamente eso no es excusa para no intentar ir siempre a mejor… pero que no se nos olvide NUNCA de dónde venimos ni de dónde partimos.

          Una moneda única es uno de los mayores factores de desregulación y eliminación burocrática. También ha facilitado la eliminación de la especulación intereuropea… ¿o ya no nos acordamos de los ataques especulativos que sufrían nuestras monedas a cargo de los fondos buitres como el de Soros? Incluso el euro los sufrió en un primer momento. Se experimentó, se vio que los anchos de bandas era una mierda de sistema, se cambió… y ahora nos va MUCHO mejor en ese aspecto en concreto.

          Se trata de eso: de experimentar. De chocarnos contra un muro, de levantarnos y tirar por otro camino hasta que demos con la jodida tecla. Así es como avanza el ser humano. No hay otra. Ensayo y error.

          Ningún país con dignidad entrega su control sobre la moneda a otros.

          Que se vote esa decisión, en eso estoy de acuerdo.

          Pero que en términos pragmáticos y lo digo como técnico, la decisión a aplicar es la que es.

          Criticar al euro y la UE es fácil, divertido y emocional; explicar sus ventajas y su recorrido histórico es más complicado y racional. ¿A que ahora después del recorrido explicativo y técnico ha cambiado la visión del asunto?

          ¿Que usted no lo ve así? Yo no hablo de opinión. Yo hablo de hechos. Por eso pienso como un técnico pragmático, aunque esa pragmática DUELA (porque duele)… y no como un demagogo emocional. Y no estoy señalando a nadie.

          Comentario por chemazdamundi — 30 mayo 2014 @ 23:31

          • Gracias por esta réplica detallada y con argumentos. Aunque estoy de acuerdo con bastantes cosas, me gustaría comentar varias cosas al respecto:

            1) No he entendido la relevancia de “No se puede pedir “un país democrático” y luego quejarse de que sale la opción que no le gusta a ti o a mi.”

            Porque si hay algo que NO tiene ningún europeo actualmente es capacidad para elegir realmente de forma democrática a nivel europeo. Si de lo que habla usted es de una reforma realmente democrática que permita a los ciudadanos elegir qué Europa quieren (y no ser pisoteados como ocurrió contra Francia e Irlanda con lo de la Constitución europea), entonces lo entiendo. Y aunque los países europeos tengan democracia interna, ¿de qué vale si va a ser pisoteada por “Europa”? Recuerde que los ciudadanos franceses, irlandeses, rechazaron la Constitución europea no solo una sino DOS, sí DOS veces, ¿y qué hizo el poder real en Europa? Les sometió a votar una vez más, constantemente hasta que salió el resultado que ELLOS, no los ciudadanos, querían. El Parlamento europeo es contrario a la democracia. Lo que está clarísimo, lo siento, es que ser miembro de ESTA UE, es totalmente incompatible con una democracia basada en naciones-estados. Entonces siendo así, quizá lo procedente precisamente es reeducar en ese sentido a favor de ir hacia una Europa común y menos dominada por naciones-estados, pero eso es algo del futuro, no es lo que pasa ahora. ¿Por qué cree usted que los euroescépticos suben como la espuma en toda Europa? Por lo demás, nada tengo que objetar a lo que dice en este punto.

            2) El problema es que NO nos percibimos como UNA UNIDAD. Los españoles se sienten españoles, los alemanes alemanes y gran parte de “Europa” ni siquiera piensa en España cuando menciona la palabra “Europa”, pues nuestros vínculos son otros. Entiendo su argumento, pero solo sería relevante si primero la gente se percibiría como europea, cosa que obviamente no es así, a la vista de los resultados electorales siempre nacionalistas en la mayoria de países. Eso no quita, por supuesto, que podemos trabajar en ese sentido pero todavía falta mucho recorrido.

            3) Pues hombre, es lo que hace EEUU y Reino Unido. Mal no les va, no…usted habla de arreglos en dos tardes. Lo que yo sé es que ni la inflación ha subido en EEUU donde imprimen billetes a lo bestia, y el empleo se mantiene estable. No podemos afirmar lo mismo por la castigada Europa. Es que es sencillamente demencial pretender que España sea como Alemania y tenga su misma productividad.

            4) Sobre las monedas nacionales, le comento: El problema actual es que NINGÚN país de Europa, incluida la muy europeísta España realmente quiere una política FISCAL común. Porque, sea por lo que sea, los europeos son muy orgullosos y no tolerarían que su política fiscal venga de Bruselas. Usted y yo podemos llamarles ignorantes, y lo son, pero es una realidad social. Y no podemos hablar realmente de una moneda única cuando el chiste es que REINO UNIDO NO la tiene, ni Noruega y algunos otros. ¿Qué clase de cachondeo y tomadura de pelo es esa? Para que el euro funcione, y usted y yo supongo que queremos que funcione bien, TODOS los Estados miembros han de tenerlo bajo una política fiscal común. Por otra parte, no por favor Chemaz, no olvidemos ni ignoremos que NO ES lo mismo tener una unión monetaria que una MONEDA COMÚN. NUNCA HA SIDO LO MISMO. ¿O es que acaso nos van a decir que UK no tiene unión monetaria con Europa? ¡Nada de malo tendría contar con una moneda PARALELA pero ¿¿común?? ¿Qué produce España para tener una moneda común, COMÚN, con ALEMANIA? Porque usted mismo lo reconoces: fue un GRAVISIMO ERROR. Sí, esto es un experimento. Una cosa – no sé si realmente nuestra Justicia es la “envidia del mundo” – desde luego, no lo es en EEUU donde la justicia procesa a terroristas inmediatamente pero entiendo lo que quiere decir porque tampoco es menos cierto .que somos mas escrupulosos con los DDHH. Con respecto a la “peor época”, no yo no diría jamás esa estupidez y estoy muy de acuerdo con eso que dice. Completamente de acuerdo con usted en ese aspecto. Le recuerdo, no obstante, que fue Reino Unido, con su libra, la que abolía todo tipo de controles mucho antes de tener una moneda única en toda Europa. Con respecto a los ataques especulativos contra el euro, ¿es que acaso eso es malo? Precisamente yo, abogo por un tipo de cambio totalmente LIBRE, sin que lo fije necesariamente un banco central, aunque reconozco el mérito de su argumento, pero no es algo necesariamente imprescindible. ¿Se le olvida el miércoles negro de Reino Unido en 1992 precisamente por estas políticas de querer estar unido a Europa. y vincular su libra con la economía alemana? ¿La especulación? Nada nuevo bajo el sol — se combate subiendo los tipos de interés y frenando en seco el gasto, esto se puede hacer con o sin el euro.

            Comentario por Jon Ferreira — 31 mayo 2014 @ 19:25

            • “Gracias por esta réplica detallada y con argumentos.”

              De nada. Se hace lo que se puede.

              No abundan las conversaciones como la suya, y lo cierto es que estamos bastante de acuerdo, como usted mismo comenta.

              Pero, lamentablemente, comprenda que mi tiempo es MUY escaso y no estoy disponible ni para todos ni todo el tiempo.

              “1) No he entendido la relevancia de “No se puede pedir “un país democrático” y luego quejarse de que sale la opción que no le gusta a ti o a mi.”
              Porque si hay algo que NO tiene ningún europeo actualmente es capacidad para elegir realmente de forma democrática a nivel europeo.”

              Por supuesto que no lo entiende. Y no lo entiende porque usted expone y antepone sus ideas al conocimiento técnico de las cuestiones que estamos tratando. No se preocupe, le sucede a muchas personas.

              No. El sistema de votación a nivel europeo es MEJOR que el español. No utiliza la ley d’Hont. Por decirlo más claramente, tengo más posibilidades de elegir MIS representantes más directamente que a través del sistema de circunscripción español. De hecho, los partidos minoritarios lo saben y es por eso que hacen tanto hincapié en las europeas (y aprovechan mucho para difundir el “voto de castigo”, el electorado español percibe erróneamente que las elecciones europeas no son tan importantes, en las nacionales el voto se polariza MUCHO más)… Y es en las europeas donde más visibilidad pueden obtener. De hecho (otra vez), el éxito de Podemos ha venido precisamente por ahí. Que A USTED no le parezca “democrático de verdad” es una percepción personal SUYA. A eso me vengo a referir. Usted mencionó “un país democrático” y amigo, a usted no le gusta ningún sistema de votación democrático, por lo que veo. Si se vota proporcional y directamente, mal y si se vota más indirectamente, también mal. Pues… no, lo siento. Algún sistema ha de haber y ateniéndonos todos (sabiendo de antemano) las reglas del juego democrático, intentar vencer.

              “Si de lo que habla usted es de una reforma realmente democrática que permita a los ciudadanos elegir qué Europa quieren (y no ser pisoteados como ocurrió contra Francia e Irlanda con lo de la Constitución europea), entonces lo entiendo. Y aunque los países europeos tengan democracia interna, ¿de qué vale si va a ser pisoteada por “Europa”? Recuerde que los ciudadanos franceses, irlandeses, rechazaron la Constitución europea no solo una sino DOS, sí DOS veces, ¿y qué hizo el poder real en Europa?”

              1) Joderse porque no se aprobó la Constitución europea.

              2) FALSO. Los franceses rechazaron sólo una vez en las urnas la constitución europea. Los irlandeses NUNCA realizaron un referéndum. No se invente los datos.
              http://www.admi.net/jo/20050604/CSCX0508486X.html

              3) Se “olvida” usted de Holanda.

              4) Como si les hacen votar treinta veces. Las treinta saldría que no.

              Toma democracia.

              NO TOLERO LA EXPOSICIÓN DE DATOS FALSOS SEAN CON BUENA INTENCIÓN O NO. Advertido está.

              Siguiente cuestión.

              “Les sometió a votar una vez más, constantemente hasta que salió el resultado que ELLOS, no los ciudadanos, querían.”

              Falso. Siguiente cuestión.

              “El Parlamento europeo es contrario a la democracia.”

              Falso, ya lo hemos visto.

              El parlamento europeo es elegido “más democráticamente” que el español.

              Siguiente cuestión.

              “Lo que está clarísimo, lo siento, es que ser miembro de ESTA UE, es totalmente incompatible con una democracia basada en naciones-estados.”

              No quiero naciones-estados. Es más, no quiero naciones. Pero no porque lo diga yo… sino porque una nación-estado es el colmo de la ineficiencia económica.

              “Entonces siendo así, quizá lo procedente precisamente es reeducar en ese sentido a favor de ir hacia una Europa común y menos dominada por naciones-estados, pero eso es algo del futuro, no es lo que pasa ahora.”

              Pues hay que ir haciéndolo. En algún momento había que empezar. En algún momento hay que poner el punto de inflexión… Es muy difícil conjugar tiempos, pero hay que hacerlo. PUNTO. Mejor antes que después… Si tenemos que esperar a estar TODOS listos, no empezaremos NUNCA.

              “¿Por qué cree usted que los euroescépticos suben como la espuma en toda Europa? Por lo demás, nada tengo que objetar a lo que dice en este punto.”

              Porque los electorados aprovechan para castigar a los partidos mainstream, ni más ni menos. En su derecho están. Culpa de los partidos tradicionalmente mayoritarios que llevan tocándose los cojones más de dos décadas. No se puede no hacer nada… y luego llorar porque llegan radicales al parlamento. Y si ese antieuropeísmo fuera cierto en líneas generales, los euroescépticos TAMBIÉN saldrían proporcionalmente arrolladores en las elecciones nacionales. Curiosamente, no es el caso general (el Ukip no gana en UK). Y se lo digo: oiga, el que quiera irse, ahí tiene la puerta.

              ESO es democracia.

              Aceptar lo que salga mayoritariamente.

              “2) El problema es que NO nos percibimos como UNA UNIDAD. Los españoles se sienten españoles, los alemanes alemanes y gran parte de “Europa” ni siquiera piensa en España cuando menciona la palabra “Europa”, pues nuestros vínculos son otros.”

              1) No es mi caso. Ni el de gran parte de mi generación. Eso no sucedía hace una generación. La sociedad está cambiando YA. ¿Qué todavía queda mucho? Buf, hasta que se mueran todos esos vejestorios…
              2) Cada vez menos gente se siente identificado con la idea de España, no me venga con tonterías, hombre. Definirse como “español” en muchas regiones de este país es ya una rareza.
              3) ¿Qué otros vínculos? ¿Latinoamérica? Nuestro destino geográfico y cultural es Europa. PUNTO.

              “Entiendo su argumento, pero solo sería relevante si primero la gente se percibiría como europea, cosa que obviamente no es así, a la vista de los resultados electorales siempre nacionalistas en la mayoria de países. Eso no quita, por supuesto, que podemos trabajar en ese sentido pero todavía falta mucho recorrido.”

              1) Castigo electoral.
              2) A trabajar en ello.

              “3) Pues hombre, es lo que hace EEUU y Reino Unido. Mal no les va, no…usted habla de arreglos en dos tardes. Lo que yo sé es que ni la inflación ha subido en EEUU donde imprimen billetes a lo bestia, y el empleo se mantiene estable.”

              NO.

              En EEUU no “imprimen billetes a lo bestia”. Eso es lo que usted cree y muchos no-técnicos creen de haberlo leído por internet.

              En EEUU están empleando una política EXPANSIVA que es lo que los economistas con dos dedos de frente sabemos que es la solución a una crisis y depresión duraderas… porque YA se ha demostrado en numerosas ocasiones. UNA de las consecuencias colaterales de esa política expansiva es que se CREA (no necesariamente se IMPRIME) más dinero… si procede (porque NO SIEMPRE procede). Pero PRIMERO viene la expansión (que incluye cosas como el gasto público y políticas que no son siempre económicas de estímulo) y después, la creación de dinero… Cosa (la creación de dinero) que no es para nada grave si la inflación está bajísima como es NUESTRO caso (joder, hemos estado a punto de entrar en deflación en febrero). Y se puede tener una política expansiva sin necesidad de endeudarse públicamente TANTO. Pero eso sería el caso de países que tuvieran una infraestructura pública estable, como es el caso de los nórdicos o canadienses, que disponen incluso de beneficios estatales por la producción de hidrocarburos (mientras que nosotros, en Canarias, regalándoselo al sector privado, ahí, con dos cojones). España no tiene ese armamento debido a las privatizaciones de los gobiernos conservadores… y “socialistas”, que de socialistas tienen lo que yo de abadesa de las Dueñas: NADA.

              “No podemos afirmar lo mismo por la castigada Europa. Es que es sencillamente demencial pretender que España sea como Alemania y tenga su misma productividad.”

              Es que la productividad viene por multitud de factores. USTED está teniendo en cuenta SÓLO UNO. Por ejemplo, eficiencia o aumento bruto de beneficio. Se puede centrar en el primero, en el segundo o lo ideal… los dos a la vez. Noruega es menos eficiente que Alemania… pero su productividad es mayor. ¿Le tengo que enseñar matemáticas o ya se dio cuenta del por qué sale ese resultado y cuál es la solución?

              “Sobre las monedas nacionales, le comento: El problema actual es que NINGÚN país de Europa, incluida la muy europeísta España realmente quiere una política FISCAL común. Porque, sea por lo que sea, los europeos son muy orgullosos y no tolerarían que su política fiscal venga de Bruselas. Usted y yo podemos llamarles ignorantes, y lo son, pero es una realidad social. Y no podemos hablar realmente de una moneda única cuando el chiste es que REINO UNIDO NO la tiene, ni Noruega”

              Noruega… no es parte de la Unión Europea, por supuesto que no tiene el euro como moneda. Mire, Jon… no parece usted mala persona y de verdad que su conversación tiene algunos puntos interesantes, pero comprenda que no estamos al mismo nivel… y me canso.

              Me encantaría explicarle el súmmum de la economía moderna, pero… no tengo tiempo. Ya tengo experiencia de debates por internet y sé de sobra que la otra parte se puede eternizar sin que a mí me dé tiempo a responder detalladamente A TODAS sus cuestiones, como el “flotamiento libre de las monedas”.

              Resumiendo al estilo micro-machine… Después de haber experimentado con las monedas de “libre flotamiento”… déjeme decirle como técnico que NO, muchas gracias por el planteamiento neoanarcoliberal, quédeselo, ya las probamos, me quedo con las fijas mediante referencia, son más controlables y adecuadas para una política fiscal sana a largo plazo, ya que las “de libre circulación” desincentivan la inversión, aumentan la inflación de manera descontrolada, no permiten el control de la especulación y SIEMPRE estarían sometidas a ataques especulativos mientras que las fijas sólo muy circunstancialmente, producen y fomentan una falta de disciplina fiscal (los gobiernos pueden hacer locuras con ellas más fácilmente) y se demostró como FALSO que remedien una situación de déficit… así que, repito, NO Y FIN DE LA CUESTIÓN.

              Ahora, obviamente, usted querrá que le explicite detalladamente todas y cada una de esas cuestiones, pero déjeme decirle que aunque usted parezca una buena persona y se ve que tiene hambre de sapiencia, no me pagan por ser profesor de Economía on-line. Lamento no poder atenderle personalizadamente, pero comprenda que si lo hago con usted… internet entera en español me pediría lo mismo. Y ya tengo muuuuuuucha experiencia en ese campo. Por eso “hablo” a través de artículos y no en los comentarios. Estaría tecleando TODO el día. No se preocupe, esta serie sobre el neoliberalismo será continuada en breve (espero), y podrá usted comprobar en fino detalle muchas de las cuestiones que quiere abarcar.

              Respecto a lo último, POR SUPUESTO que tenemos que tener una política fiscal común, es por lo que abogo y que le den al orgullo nacionalista. ¿Ve? Al final hemos llegado al mismo punto. PERO para llegar a esa política fiscal común… tenemos que tener estructuras políticas comunes. Conclusión: la UE es necesaria esté mal construida… o no.

              La herramienta es necesaria. Que no se esté utilizando bien, es el verdadero problema. Si no es esta unión, será otra… y TAMBIÉN le surgirán fallos. A TODAS las uniones le surgirán fallos. Pero las uniones son IMPRECINDIBLES. Y, sinceramente se lo vuelvo a repetir… para los fallos que estamos teniendo, nos compensa DE SOBRA. Somos una de las mejores regiones geopolíticas del mundo para vivir EN LÍNEAS GENERALES, si no la mejor. Yo no viviría ni en EEUU ni en Japón, por ejemplo.

              Si se da usted una vueltecita por el blog notará que ése es el mensaje principal: el problema no es el sistema: son las personas.

              Como dijo Keynes, la culpa de las crisis económicas es de “los instintos animales”. Pero que crisis, va a haber con CUALQUIER sistema económico (capitalismo, comunismo, subistencia), político (unión europea, naciones-estado) o social.

              Muy buenas tardes, un saludo… y hasta nunca. Un placer.

              Comentario por chemazdamundi — 1 junio 2014 @ 16:45

              • Gracias nuevamente por responder a mi réplica. Si me disculpa, antes quiero comentar tan solo algunos puntos de lo que usted ha respondido. Después de esta, prometo que será mi última intervención. No volveré a molestarle más. Es importante para mi resolver unas cuantas dudas definitivamente y le dejo en paz.

                Dice usted: “El sistema de votación a nivel europeo es MEJOR que el español. No utiliza la ley d’Hont”.

                Sé que no utilizan la Ley D’Hont. Pero de hecho, eso no me parece “lo ideal” tampoco. La Ley D’Hont es bastante buena para los que como yo, defendemos el bipartidismo así que no veo cómo eso significa entonces una mejoría. Que usted pueda elegir “sus” representantes directamente quizá será más democratista, pero democrático, ahí hay mucho debate.

                En efecto, que no me parezca democrático de verdad es una percepción, pero yo no estoy hablando del proceso, sino de los poderes reales que tienen esos representantes “tuyos”. ¿Es usted consciente del poco poder que tiene el Parlamento europeo? Por eso no me parece democrático.

                Puede ser subjetivo, pero y creo que hay un amplio consenso en el hecho de que si tus supuestos representantes tienen poco poderes legislativos o reales políticos, poco democrático es. No, ahí no tenemos un “país” democrático pues Europa obviamente nunca ha sido un país ni nación.

                Tema Francia e Irlanda. No he entendido lo de “a joderse porque no se aprobó la Constitución europea”. A joderse, ¿quiénes? Con lo demás, me disculpas. No lo expliqué bien porque mezclé temas. En todo caso, no me quita la razón. IRLANDA SÍ FUE OBLIGADA a votar DOS veces hasta que saliera el resultado que quiso Europa — en el Tratado de LISBOA. Los irlandeses RECHAZARON el tratado de Lisboa en el 2008 y se impone OTRO REFERÉNDUM en el 2009 en el que cedieron y salió el SÍ. Ahora bien, CUIDADO. Tú y yo podemos aplaudir eso porque somos hombres razonables, sabemos lo que es mejor para ciertos intereses pero eso no quita que la UE les impuso el referéndum dos veces.

                Por cierto, Reino Unido pudo optar NO incluirse bajo Lisboa en cuestiones jurídicas y de fronteras. ¿Le parece justo eso? ¡Eso es un cachondeo! “Sí a Lisboa, pero sólo en esto, Sí a Lisboa, para todos los demás y que cumplan todo”. ¿Es esa la clase de Europa que defiendes? YO NO. O una Europa de TODOS, o ninguna. Y eso significa que Reino Unido TAMBIÉN tiene que cumplir sus deberes correspondientes. Y no, la Const. europea no fue aprobada, efectivamente –

                ¿para qué teniendo lo mismo en LISBOA?

                No he entendido tu punto número 4. Las treinta saldría que no, ¿y? Es decir, no me explico qué intentas explicar con eso. ¿Que si votan 30 veces y dicen no 30 veces ya no se puede hacer nada?

                Dices que no es cierto esto: “Les sometió a votar una vez más, constantemente hasta que salió el resultado que ELLOS, no los ciudadanos, querían.” Ya has visto que SÍ. Irlanda tuvo que votar DOS veces.

                Dice usted “Cada vez menos gente se siente identificado con la idea de España. Definirse como “español” en muchas regiones de este país es ya una rareza”.

                Hm, ahí no sé qué decirle. Puede que esto se de mucho mas en España por el sencillo motivo que lo cierto es que históricamente nunca nos hemos sentido “nacionales” sino como portadores de ciertos valores universales. Es posible que gracias a ello, España como país o como pueblo tenga más vocación global que traspasa la frontera de un Estado artificial. Pero el caso es que si usted va por gran parte de Europa, los jóvenes no serán como sus abuelos pero sí se sienten mucho mas “nacionales” que los jóvenes españoles. España nunca ha sido realmente “nacionalista”, en un sentido alemán, o francés o ruso y polaco. Hay movimientos nacionalistas, no obstante y no ignores que no pocos jóvenes están en esos – grupos nacionalistas catalanes, vascos, gallegos…valencianos y demás. También es lógico pues los que tenemos esas étnias u orígenes tampoco podemos sentirnos identificados con esa idea miope de España únicamente CASTELLANA que tienen algunos españolistas.

                “¿Qué otros vínculos? ¿Latinoamérica? Nuestro destino geográfico y cultural es Europa”.

                Sí, Latinoamérica siento decirte. Tú y yo no lo tenemos que sentir, pero tenemos que pensar globalmente en estos temas y no como usted o yo nos identifiquemos necesariamente. Lo cierto es que si viajas por Europa , de nuevo el ejemplo, rara vez consideran a España como algo plenamente “europeo”. Lo sé, he sido testigo de esto. Siempre mencionan – mira escuche el último discurso de Merkel cuando visitó a Reino Unido, dio varios ejemplos de naciones “europeas” y ni una sola fue España. Dijo, Francia, Italia, Alemania…Holanda…hasta Italia sale antes que España en los discursos. No, lo siento nuestro destino no es solamente Europa – yo no considero que España sea tan europea y en muchos aspectos geográficos y culturales España es africana) ¿tiene algo de malo eso, Chema?, es ATLÁNTICA (en Galicia) y mediterránea. Los vínculos de España jamás han estado en el corazón de Europa en un sentido pleno. Ahora, que usted quiera trabajar para que eso cambie es otra cuestión y puede que sea loable, pero el guantelete siempre ha ido mucho más allá de eso.

                ¿En lo cultural? Un “español” medio tiene muchísimo mas en común con un mexicano de D.F. o un magrebí (Salvo la religión obviamente) e israelí que con un alemán o sueco o noruego. Lo sabes muy bien y has caído en la provocación europea. En todo caso yo sé perfectamente lo que me quieres decir pero en vez de con provocaciones, lo debes decir con algo poco controvertido para cosas que merecen la pena unificar.

                Dice usted: “En EEUU no “imprimen billetes a lo bestia”. Eso es lo que usted cree y muchos no-técnicos creen de haberlo leído por interne

                Yo no saco mis datos de fuentes conspiranoicas o de baja calidad. Por eso sé que EXPANSIVO es imprimir billetes cuando es necesario – pero en todo caso yo no discrepo de esto. ¿Acaso lo he dado a entender así? Nada que discrepar aquí. Nada.

                Noruega: No, ni he dicho que Noruega sea parte de la UE. He hablado de que para que funcione lo que pides, NORUEGA y OTROS que van a su bola tienen que unirse y forjar esa unión fiscal.

                Tema monedas: Le recuerdo que el euro es DE LIBRE CIRCULACIÓN. Tiene al BCE que interviene cuando es necesario, pero es de libre circulación como el dólar también. Un gobierno NO puede a la vez mantener un tipo fijo y al mismo tiempo tener movimiento libre de capital, o una política monetaria independiente. Tiene que elegir entre dos y dejar lo demás a los mercados, a las temidas “fuerzas del mercado”, como bien afirma el modelo Mundell-Fleming que seguro ya conoce. El tipo fijo es la ruina. Es un corsé contra los intereses políticos también. ¿Si desinvenctivan la inversión cómo es posible que haya tanta inversión en EEUU, Reino Unido y otros? Ningún sistema fijo – sea el patrón oro (pensaba que habíamos superado esa basura de sistema) ni Bretton Woods ha sido sostenible. Si no hay unos ajustes a las realidades de los mercados y movimientos de capital, siempre acabaremos en un sálvese quien pueda o como mejor dicen en inglés, mencionan el diablo – the “devil takes the hindmost”. La moneda más fuerte siempre saldrá corriendo.

                En fin. Esto es todo. Muchas gracias por su atención. Por ahora me ha ayudado a aclarar muchas dudas al respecto.

                Un saludo.

                Comentario por Jon Ferreira — 1 junio 2014 @ 23:31

                • La Ley D’Hont es bastante buena para los que como yo, defendemos el bipartidismo así que no veo cómo eso significa entonces una mejoría

                  Vuelvo a insistir en que no estamos al mismo nivel.

                  Muy buenos días… y adiós.

                  Comentario por chemazdamundi — 29 junio 2014 @ 14:36


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