El diario de Chemazdamundi.

7 septiembre 2010

Falacias económicas (III): la importancia del lenguaje matemático en la formulación científica económica. La paradoja de Aquiles y la tortuga, y La escuela de Austria contrastada: pseudociencia en Economía (III): La falsedad de la teoría austríaca del ciclo económico (TACE). Por qué la escuela austríaca no utiliza Matemáticas.

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Vuelta al índice de la serie de artículos “La escuela austríaca contrastada”.
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¡Hola a todo el mundo!

¡Ya estamos de vuelta! Nos lo hemos pasado muy bien en Francia y volvemos cargaditos de anécdotas y cosas que contar, algunas de ellas muy divertidas, pero todo ello tendrá que esperar a que lo pueda resumir e hilvanar coherentemente para vosotros.

De momento, continuaré con la serie de artículos de divulgación científica dedicados a desmentir numerosas estupideces, conspiraciones y falsedades descaradas que circulan sobre Economía, centrándonos en el papel que las Matemáticas tienen en la estructuración y definición de la Economía como ciencia que es.

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¿Os acordáis de lo que estuve hablando en el anterior artículo sobre el papel de las Matemáticas en Economía?

Bueno, pues hoy vamos a centrarnos en demostrar por qué utiliza la Economía la formulación matemática en la exposición de teorías, hipótesis e incluso conclusiones.

Resumiendo lo ya dicho en anteriores artículos y para no perdernos…

Un modelo matemático es una descripción de un sistema utilizando lenguaje matemático.

Al proceso de desarrollar un modelo matemático se le llama modelización matemática.

Es una representación de los aspectos esenciales de un sistema existente (o de un sistema que se va a construir) y que presenta el conocimiento de ese sistema bajo una forma utilizable.

1) La Economía utiliza Matemáticas no sólo en su formulación de modelos matemáticos, sino que hace uso de disciplinas matemáticas como la contabilidad y la estadística, el cálculo, la teoría de juegos, etc. Es, por tanto, falso que el papel de las Matemáticas en Economía se centre exclusivamente en la formulación de modelos, y…

2) La Economía utiliza las Matemáticas por multitud de razones de peso: por seriedad; para sintetizar y resumir y así poder trabajar sobre el papel con la mayor seriedad y objetividad posibles; para evitar el relativismo, el “opinionismo” y el intrusismo (que venga cualquiera a decir lo que le salga de las narices); para tratar el problema con empirismo y exactitud, siguiendo el método científico… y con un lenguaje riguroso.

Y ésa última afirmación es la más importante. La Economía utiliza Matemáticas en la formulación de modelos sobre todo y especialmente, porque el lenguaje escrito/hablado no tiene el suficiente rigor científico para poder tratar la Economía.

No, no lo tiene.

No es lo mismo decir una cosa con “palabritas” que exponerla con números.

No es lo mismo formular un problema con la precisión del lenguaje matemático que con la ambivalencia del lenguaje hablado.

Puede suceder que la formulación hablada (escrita) haga caer en conclusiones TOTALMENTE contrarias a la realidad física que vemos y percibimos.

Es por eso que la Economía seria y científica utiliza Matemáticas y modelización matemática… y es por eso que aquellas “personas” (como los ultraliberales pertenecientes a la escuela austríaca) que no son serias ni científicas, y buscan imponer su “opinión” reniegan de o desprecian el papel de las Matemáticas en Economía (principalmente en la formulación de modelos). De hecho, es que no las utilizan. Porque no les dan la razón.

Primero vamos a verlo con un ejemplo más general, muy claro y sencillito que seguramente muchos conoceréis de haberlo estudiado en el colegio: la paradoja de Aquiles y la tortuga. Más abajo, trataremos un ejemplo aplicado al mundo de la Economía: el ciclo de negocio o ciclo económico de la escuela austríaca, para que podáis comparar entre los dos y ver la importancia que tiene la formulación matemática en diversos ámbitos de nuestras vidas, la Economía incluida.

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1. La paradoja de Aquiles y la tortuga.

Zenón de Elea, un filósofo griego discípulo de Parménides, pretendió demostrar en su tiempo, mediante una serie de aporías (literalmente, “paso difícil” o “paradojas”) expuestas por él, que nuestros sentidos nos engañan y que cosas como el movimiento son ilusorias y no existen. Sí, ya sé que eso es una chorrada como la copa de un pino, pero eso es lo que ese tipo creía… ya os contaré las cosas que creen los ultraliberales de la escuela austríaca sobre Economía que son por el estilo… o peores. No he escogido el ejemplo de la paradoja de Aquiles y la tortuga por capricho, sino para que veáis las similitudes en las argumentaciones de todos aquellos que se empeñan en cuestionarse la realidad mediante sofismas (argumentaciones falsas con apariencia de realidad) y negándose en redondo a utilizar las Matemáticas y la experiencia previa para comprobar si son ciertas o no.

Bueno, pues Aristóteles recogió en su Physica varias de estas paradojas formuladas por el tal Zenón. La llamada “de Aquiles y la tortuga” se enuncia así:

En una carrera, el corredor más rápido nunca podrá superar al más lento, ya que el perseguidor deberá primero alcanzar el punto desde donde empezó el perseguido, de tal forma que el corredor más lento siempre tendrá ventaja e irá por delante.

Más fuentes en inglés:

http://plato.stanford.edu/entries/paradox-zeno/#AchTor

http://en.wikipedia.org/wiki/Zeno%27s_paradoxes#Achilles_and_the_tortoise

En castellano:

http://www.genciencia.com/matematicas/aquiles-y-la-tortuga

http://lisis.wordpress.com/2007/09/12/la-paradoja-de-aquiles-y-la-tortuga-zenon-de-elea/

La paradoja se ilustra de la siguiente manera:

Aquiles, que está en el punto A, corre para alcanzar a una tortuga, que está en B. Cuando Aquiles llega a B la tortuga ya ha avanzado hasta C. Cuando Aquiles llega a C, la tortuga ha avanzado de nuevo; y así sucesivamente.

En los ejemplos clásicos se utiliza a Aquiles (“el de los pies ligeros”), un héroe de la Ilíada, renombrado en la mitología griega por su fabulosa agilidad, y a una tortuga, reconocida comúnmente como un animal de los más lentos, para hacer más visible y exagerada esta paradoja: uno de los hombres más veloces superado por uno de los seres más lentos al que, supuestamente y según este “razonamiento”, nunca podrá alcanzar.

Obviamente, eso es más que falso y requetefalso tal y como podemos ver en la realidad del día a día: si yo pongo a una tortuga unos centenares de metros por delante de mí, acabaré alcanzándola y superándola más tarde o más temprano si echo a correr tras ella, por la sencilla razón de que soy más rápido que ella… aunque ella eche a “correr” también. Zenón decía que “nuestros sentidos nos engañan”, y que la prueba era el argumento expuesto en esa paradoja, que no es ni más ni menos que un reductio ad absurdum.

Zenón pretendía convencer a los partidarios de que las cosas se perciben independientemente unas de otras y que existen cosas como el espacio físico y el movimiento de que seguir con esa implicación hasta sus últimas consecuencias, acabaría en un absurdo, demostrando que esa percepción es falsa.

Volviendo a lo nuestro… Zenón mentía, obviamente, pero ese problema tal y como fue enunciado se demostró un verdadero rompecabezas para los filósofos durante siglos porque no se podía desmentir. Sobre el papel, parecía cierto.

Si Aquiles le daba una ventaja de, por ejemplo, 100 metros a la tortuga, y suponemos que ambos corredores corren a una velocidad constante (Aquiles muy rápido y la tortuga muy lenta), tras un periodo de tiempo (finito), Aquiles llegaría a los 100 metros, el punto desde el que empezó la tortuga, pero para entonces la tortuga ya habrá recorrido otra distancia, pongamos que 50 metros (o los que sean). Eso obligaría a Aquiles a correr oootra distancia más para alcanzar ese otro punto, alcanzado el cual, la tortuga ya habría recorrido otra que Aquiles se vería obligado a superar y así sucesivamente. Según este razonamiento, Aquiles nunca alcanzaría a la tortuga.

Aquiles y la tortuga. Esquema de la paradoja de Zenón.

Aquiles y la tortuga. Esquema de la paradoja de Zenón.

¿Cómo se averiguó irrefutablemente que esa paradoja era falsa incluso tal y como estaba enunciada?

Exponiendo el problema mediante numeritos, con Matemáticas. Modelizando matemáticamente y utilizando lenguaje matemático, que no está sujeto a las ambigüedades inherentes al lenguaje escrito. Y eso se puede hacer de dos formas:

1º) Hagamos la “cuenta de la vieja”, a lo bruto, calculemos todos los recorridos de Aquiles en sus sucesivos acercamientos a la tortuga, con ejemplos prácticos (con números, a ver si eso sucede de verdad tal y como decía Zenón). Que sumemos con muuuucha paciencia (y con números y medidas reales) lo que va recorriendo Aquiles por un lado y lo que va recorriendo el dichoso quelonio por otro, comparando a ver si Aquiles lo acaba alcanzando o no.

Supongamos que Aquiles estaba, al principio, 100 metros por detrás de la tortuga, y que la velocidad de ésta es, para simplificar, la mitad que la de Aquiles.

La suma de los n primeros términos de esta sucesión (an) es:

De modo que la suma de los 10 primeros términos es:

La suma de los 20 primeros términos es:

Las sucesivas sumas se van aproximando a 200 m. Es aquí donde acabará alcanzándola, ya que cuando Aquiles haya recorrido 200 m, la tortuga habrá recorrido 100 y se produce el alcance.

El término…

…es tanto más pequeño cuanto mayor sea n, y se hace tan pequeño como queramos con tal de tomar n suficientemente grande.

Por eso decimos que la suma de los infinitos términos de la sucesión es 200:

La paradoja es falsa. Aquiles alcanza a la tortuga.

Una vez comprobado ese caso, pasamos a…

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2º) La modelización matemática, haciendo una fórmula a partir de lo que hemos hecho arriba, para ver si eso sucede con cualquier caso (y con otras cifras). Para ver si se produce siempre, y no sólo en un caso o ejemplo aislado, vaya.

Resumiendo:

La suma de los n primeros términos de una progresión geométrica (que es lo que es esta cuenta, una suma de una progresión) es:

Si la razón, r, es mayor que 1, el sumando a1 · rn se hace muy grande para valores altos de n. Pero si la razón es menor que 1, el término a1 · rn es tanto más próximo a 0 cuanto más grande es n, y llega a hacerse tan pequeño como queramos. Por eso decimos que la suma de los infinitos términos de la sucesión es

O, mejor,

¿Se produce siempre? Se produce: la fórmula corrobora cualquier ejemplo.

La paradoja es, por tanto, falsa.

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Obviamente, queda una tercera forma, que es más propia del sentido común, de la cual ya os he hablado antes (comprobar mediante la experiencia previa si eso de Aquiles y la tortuga se da en la realidad física), pero como aquí lo que estaba cuestionándose es ni más ni menos que la mismísima realidad física y la verificación que nuestros sentidos hacen de la misma, pues como que ese método no se debía utilizar para explicar esta falsedad de la paradoja de Aquiles y la tortuga. Teníamos que emplear métodos objetivos para desmentir la paradoja en sí.

¿Dónde está la falsedad de la paradoja de Zenón?

En la enunciación del problema, que utiliza lenguaje hablado, no utiliza medidas de tiempo ni de distancia reales. En él no se ve la falsedad del razonamiento. Es cierto en apariencia. Pero, cuando lo ponemos en práctica (físicamente), comprobamos que no es cierto: no sucede como se enuncia. Zenón se aprovechó de que en su época no se sabía sumar progresiones infinitas.

Pero vaya, que también se puede alcanzar la falsedad de ese razonamiento de otras formas (matemáticas)… aunque saliéndose del razonamiento enunciado:

-Los recorridos de Aquiles son cada vez más pequeños y la suma de los recorridos de Aquiles es finita. También lo es la suma de los cada vez más pequeños recorridos de la tortuga. Dado que los dos recorren trayectos finitos… y la suma de los recorridos de Aquiles (en metros u otra unidad de distancia) acabará por ser mayor que los de la tortuga… es lógico que Aquiles acabe por alcanzar a la tortuga.

-Estableciendo una meta de largo alcance (un punto fijo de referencia). A ver si llega la tortuga antes.

-Comparando velocidades. Si Aquiles corre a 100 metros por segundo y la tortuga a 50 metros por segundo… Aquiles acabará alcanzando a la tortuga sí o sí (a los tres segundos, Aquiles habrá recorrido 300 metros, y la tortuga 150, alcanzándola aún a pesar de que la tortuga empezaba con 100 metros de ventaja).

Pero, insisto, aquí de lo que se trataba es de demostrar la falsedad del argumento TAL Y COMO ESTABA ENUNCIADO. Ahí es donde estaba la “gracia”, para que se viera realmente que era falso en sí mismo, no saliéndose de él.

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Espero que os haya quedado claro después de este ejemplo el por qué se utiliza lenguaje matemático (y formulaciones matemáticas) cuando buscamos rigor en nuestras afirmaciones. Es la forma más científica y objetiva de encarar un problema… y de fallar lo menos posible.

Las palabras pueden fallar.

Las Matemáticas, no.

Y ahora que hemos visto este ejemplo un poco genérico, vamos a estudiar la importancia de la utilización del lenguaje matemático en Economía, con un ejemplo que nos viene que ni al pelo. Vamos a estudiar la falsedad del ciclo económico o ciclo de negocio de la escuela austríaca.

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2. La escuela austríaca.

Ya expuse en otros artículos qué es y cómo las gasta la escuela austríaca.

Esta “corriente” ultraliberal de “pensamiento economicista” aparte de ser una de las “engendradoras” de lo que hoy se da en llamar popularmente neoliberalismo, es conocida en el mundo académico (del que ha sido prácticamente expulsada) por ser la variante más radical y alejada del sentido común de entre todas las escuelas de pensamiento económico: niega validez al método científico en Economía, niega validez a las Matemáticas en Economía (se caracteriza por negarse a utilizarlas)… e incluso le niega validez al estudio de la experiencia previa en Economía (cuando existe un problema o situación, esta gente asegura que no sirve ver lo que ha estado pasando antes o hasta entonces). Para esta gente de la escuela austríaca, lo único que vale en Economía es el estudio “directo” de la realidad mediante análisis no empíricos y a priori. Que sólo sirven sus comentarios y lo que ellos piensen, vaya.

Obviamente, afirmar semejante sarta de despropósitos es de locos y os podrá parecer increíble que exista gente con la cara tan dura de decir tales barbaridades sin siquiera sonrojarse.

Pues os lo creáis o no, existen.

Lamentablemente.

Para que lo veáis más claramente, esta “oveja negra” de la familia del mundo de los economistas que es la escuela austríaca es el equivalente a la homeopatía en Medicina, la frenopatía en Psicología, la criptozoología en Biología… Es pseudociencia (“falsa ciencia”), aunque más técnicamente habría que tildarla de “anticiencia”: un conjunto de chorradas y disparates anticientíficos que durante un tiempo tuvieron cierta cabida y aceptación en el mundo político debido a su anticomunismo, antimarxismo y encendida defensa del libre mercado sin cortapisas y sin control (tuvieron cierta influencia en los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher y Ronald Reagan), que hizo que se pasara por alto (o se le “perdonara”) su anticientificismo ya que en la época de la Guerra Fría cualquier cosa valía si estaba en contra del comunismo… hasta que se les “descubrió”.

Tampoco era muy difícil descubrirlos.

Mienten más que hablan.

Y sus “consejos” condujeron a la debacle económica de finales del mandato de Reagan (los famosos déficits reaganianos que tuvo que arreglar Clinton) y al desmantelamiento del Estado del Bienestar y el atroz aumento del paro en Gran Bretaña (que se puede ver en películas tales como Full Monty).

Bueno, pues como un servidor no acusa a nadie de ser un mentiroso sin pruebas, vamos a estudiar cuán mentirosos son los teóricos de la “escuela austríaca” con un ejemplo en el que veremos por qué esta panda de ultraliberales se niegan a utilizar las Matemáticas, el estudio de la experiencia previa y el método científico: porque no les dan la razón en sus conclusiones y propuestas.

La teoría austríaca del ciclo económico (TACE) a veces llamada “teoría de la resaca“, la clásica, “la de toda la vida”, fue formulada principalmente por estos dos autores economicistas “austríacos”:

Ludwig von Mises (1881 – 1973).

Ludwig von Mises (1881 – 1973).

Ludwig von Mises.

Friedrich August Hayek (1899 – 1992).

Friedrich August Hayek (1899 – 1992).

Friedrich Hayek.

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Estos dos son los autores creadores y formuladores básicos de la Teoría Austríaca del Ciclo Económico. Aquí, en este artículo que estoy redactando para vosotros, estoy criticando la TACE SEGÚN LA FORMULARON ELLOS, que fueron sus diseñadores y defensores más influyentes y los que más la dieron a conocer y no otras personas. En el mundo académico de la Economía, cuando los economistas nos referimos a la Teoría Austríaca del Ciclo Económico, nos referimos a la que formularon estos dos hombres, la más importante, conocida e influyente. Reseño esto porque NO ESTOY ANALIZANDO la Teoría Austríaca del Ciclo Económico según Juan Ramón Rallo, Huerta de Soto o Perico de los Palotes (por internet os encontraréis con docenas de variantes de “pues yo pienso que la teoría austríaca es…”). A la porra. Centrémonos en lo que dijeron sus creadores principales. Las variantes de otros autores austríacos, tan falsas O MÁS aún que la creada por estos dos, para otro día.

Y, ahora, veamos qué dijeron estos dos fraudes académicos sobre la Teoría Austríaca del Ciclo Económico.

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3. La falsedad del “ciclo de negocio” o “ciclo económico” de la escuela austríaca.

Seguramente sabréis y si no lo sabéis espero que entendáis intuitivamente o podáis percibir al menos que la economía de un país o del mundo… no es estable. Se producen fluctuaciones y cambios perceptibles dentro de ésta en su producción o actividad económica, ya sea a lo largo de meses o años, pero generalmente dentro de procesos de crecimiento económico que llevan mucho tiempo.

Estas fluctuaciones se pueden observar a lo largo del tiempo en forma de periodos de crecimiento muy rápido (“expansión” o “boom”), y periodos de relativo estancamiento e incluso declive de la producción (“contracción económica” o “recesión”). Se suelen medir con el aumento (o disminución) del Producto Interior (o interno) Bruto (PIB).

Estas fluctuaciones (periodos de crecimiento, estancamiento, declive, etc.), reciben el nombre de “ciclos de negocio” o “ciclos económicos”, pero no tienen un patrón periódico que dictamine de manera mecánica o predecible cuándo van a suceder. Los economistas serios niegan incluso que haya un patrón fijo que nos permita asegurar cuándo va a haber una crisis: no es algo regular, ya hablaremos en otros artículos de ello.

Bueno, pues los “austríacos” dicen que ellos, sí. Que ellos son más listos que nadie y han logrado encontrar un patrón que logra predecir cuándo se va a producir un alza o una baja de producción económica o una crisis en estos “ciclos de crédito”, que es como les gusta llamarlos a ellos.

Los “austríacos” dicen que los ciclos son consecuencia inevitable del excesivo crecimiento de los créditos bancarios (por eso los llaman “ciclos de crédito”), el cual se ve inherentemente incrementado a su vez por las dañinas e inefectivas políticas de los bancos centrales, los cuales mantienen adrede los tipos de interés demasiado bajos durante demasiado tiempo, lo que causa a su vez un exceso de creación de dinero, el cual se acaba utilizando para especular en burbujas económicas en vez de para ahorrar (los ahorros acaban mermando).

A ver si soy capaz de explicarlo para el que no tenga mucha idea de Economía. Los “austríacos” dicen que la economía nacional sube o baja por culpa de que los bancos centrales prestan mucho dinero a los bancos privados a interés muy bajo. Eso hace que circule mucho dinero bajo la forma de préstamos (los bancos privados conceden alegremente más préstamos a la gente porque ellos lo han conseguido a su vez muy baratos del banco central). Al haber TANTO dinero presente en circulación y de fácil adquisición durante mucho tiempo, la gente se dedica a hacer con ese dinero locuras, y se dedica a comprar mucho y a especular a mansalva en cosas como la burbuja inmobiliaria (comprar casas y venderlas más caras). Cuando esas burbujas revientan, los sectores afectados caen, produciéndose un doloroso proceso de “reequilibrio” hacia los sectores más seguros y fiables.

¿Cómo explotan esas burbujas de mala inversión?

Según los “austríacos”, el ciclo económico se acaba revelando de la siguiente manera: los tipos de interés bajos estimulan a la gente a pedir créditos (cuesta menos pedirlos porque cuesta menos pagarlos de vuelta) a los bancos. Esta solicitud de créditos hace que se cree más dinero.

[Nota: Os recuerdo que cuando uno pide prestado a un banco con nuestro sistema de reserva fraccional, se CREA dinero, ya hablamos de ello aquí y aquí, pero os lo resumo de manera muy, muy simple: cuando uno pide prestado a un banco, no le dan el dinero, el banco resta ese dinero y ya está, sino que el banco le da el dinero al prestatario, y se queda con unas garantías firmadas por él, por el mismo valor, que SIGUEN siendo dinero (se llaman “activos”) y es por eso que el banco no resta ese dinero prestado de su libro de cuentas, el banco sólo gasta (resta) dinero si no obtiene contrapartidas de, al menos, el mismo valor a cambio (nota: un banco no puede prestar dinero hasta el infinito, existen unos límites matemáticos impuestos por el central, etc., el asunto es mucho más complejo, os lo he resumido para vuestra comodidad).]

Según los “austríacos”, tanta presencia de crédito y de dinero creado mediante crédito, no puede durar hasta el infinito, y eso es insostenible. En algún momento, con tanta presencia de dinero es inevitable que:

a) O se acabe la gente que pueda pedir prestado para crear dinero con el que saldar las deudas de los demás, o…

b) …que para obtener más beneficio con el que poder pagar esos créditos de vuelta, los que pidieron prestado acaben por invertir en negocios de mucho riesgo (por ejemplo, casas en el quinto pino, casas alejadas de la línea de costa, casas hechas de malos materiales, comprar pisos pequeñísimos y viejísimos en el centro de la ciudad con la esperanza de venderlos carísimos, etc.). Porque se irán desesperando conforme vean que las inversiones “seguras” generan poco beneficio o menos del que necesitan para pagar de vuelta sus préstamos. Los “austríacos” asumen que se realizarán malas inversiones de manera masiva y que, cuando se demuestren malas, arrastrarán de vuelta con sus pérdidas a todo el sector afectado (principalmente el financiero, el de las inversiones). Es por eso que, a veces, se llama a la Teoría Austríaca del Ciclo Económico, “la teoría de la resaca”, porque sus defensores ponen como símil que las crisis financieras son como los efectos de una resaca tras una borrachera o una juerga descontrolada (la disminución o manipulación de los tipos de interés -la emisión de dinero- por parte de las instituciones financieras reguladoras).

Hablando ya en términos económicos, los partidarios de esta teoría, creen que un periodo sostenido de bajas tasas de interés y de excesiva creación de crédito, acaba por causar un estímulo para pedir prestado al sistema financiero. Esta expansión de crédito causa a su vez una expansión del suministro de dinero, a través del proceso de creación monetaria dentro del sistema de reserva fraccional bancaria. Eso conduce a un boom insostenible de dinero creado mediante préstamos que estimula artificialmente a su vez las inversiones de riesgo para solucionar una tasa de ganancia que es cada vez menor (se gana cada vez menos porque con tanto dinero presente se copan todos los negocios seguros posibles). Una corrección de ese proceso (llamado “crunch crediticio”, “recesión” o “bancarrota”) ocurre cuando el crecimiento exponencial de la creación de crédito no se puede sostener más (o no hay más gente para pedir más préstamos o se gana de beneficio cada vez menos). Cuando eso sucede, el suministro de dinero cae repentina e inesperadamente, lo que hace que todo el mundo vuelva a reposicionar su dinero en cosas seguras o lo ahorren. O que se queden sin dinero porque lo van a perder, claro. Ése es el reequilibrio o “autorregulación de los mercados”, que dictan por su propia naturaleza a dónde debe ir a parar el dinero de las inversiones, sin intervención del Estado ni de los bancos centrales.

Y, ahora, para que veáis que no hay trampa ni cartón, ni “hombre de paja” ni me vengan con que los demás economistas no nos hemos leído ni entendido lo que dicen los austríacos sobre sus teoría de por qué se producen las crisis… vamos a poner lo que ellos mismitos (los autores austríacos Mises y Hayek) dijeron.

1) Palabras textuales de Ludwig von Mises sobre la TACE y la relación entre ciclos económicos y tipos de interés en los créditos (en inglés).

El movimiento de ola que afecta al sistema económico, la recurrencia de periodos de boom que son seguidos por periodos de depresión, es la inevitable consecuencia de los intentos, repetidos una y otra vez, de hacer disminuir el mercado de los tipos de interés a través de la expansión de crédito. No hay forma de evitar el colapso final de un boom que ha sido creado por una expansión de crédito. La alternativa es sólo si la crisis vendrá antes como resultado del abandono de una mayor expansión o más tarde, como una catástrofe total y final del sistema monetario empleado.

Fuente: Von Mises, Ludwig. Human Action, capítulo XX.

A los ojos de susceptibles y demagogos, [la existencia de] el interés es un producto de las siniestras maquinaciones de inmisericordes explotadores. El desprecio de otras eras hacia el interés ha sido revivido por el intervencionismo moderno. [Este desprecio] se aferra al dogma de que es una de las más vitales obligaciones de un buen gobierno el bajar los tipos de interés tanto como sea posible o abolirlos del todo. Todos los gobiernos actuales están fanáticamente comprometidos con una política de dinero fácil.

El boom sólo puede durar tanto como progrese la expansión de crédito a un ritmo siempre acelerado. El boom finaliza tan pronto como no se lanzan al mercado de préstamos más cantidades adicionales de dinero fiduciario. Pero incluso aunque la inflación o la expansión de crédito continuaran sin fin, el boom tampoco duraría eternamente. Encontraría las barreras que previenen una expansión sin límite de circulación de crédito. Se dirigiría hacia la quiebra y el colapso del sistema monetario al completo.

Fuente: Von Mises, Ludwig. Human Action, capítulo XX.

2) Palabras textuales de Friedrich Hayek sobre la TACE:

La necesidad de tener una institución así [un banco central] es, sin embargo, enteramente debida a que los bancos comerciales [privados] incurren en deudas redimibles según demanda en una unidad de moneda que sólo otro banco [el central] tiene el único derecho a emitir, lo que crea en la práctica dinero canjeable en términos de otro dinero. De esta forma es como tendremos que considerar que es, de hecho, la causa principal de la inestabilidad del actual sistema financiero y, a través de él, de las amplias fluctuaciones en toda actividad económica. Sin el monopolio para emitir dinero del banco central (o del gobierno) y sin el permisivo suministro que permite la ley, no habría justificación alguna para que los bancos tuvieran que basar su solvencia en la moneda emitida por otra institución. El “sistema de una reserva”, como lo llamó Walter Bagehot es un inseparable acompañamiento del monopolio de emisión pero, sin él, innecesario e indeseable .

Fuente: Hayek, F.A. Prices and Production.

Si el suministro de dinero-capital se incrementa mediante cambios monetarios por encima de [determinada cantidad], el resultado será que el tipo de interés descenderá por debajo del punto de equilibrio y los emprendedores se verán inducidos a emplear una mayor parte de sus recursos a la producción para un distante futuro que se corresponda con el modo en que los consumidores dividan sus ingresos entre ahorro y consumo.

[Nota: Hayek hace referencia al papel distorsionador que, según él, tienen los tipos de interés manejados por el gobierno con respecto a las expectativas de los emprendedores empresariales, quienes toman decisiones equivocadas de producción porque creen que la gente, los consumidores, se irán a comportar de una cierta manera en el futuro debido a la presencia artificial de dinero en el mercado.]

Fuente: Hayek, F.A. Denationalization of Money.

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Más claro, agua que baja del monte. Lo dicho: ni trampa ni cartón. La idea austríaca de por qué suceden las crisis financieras ha quedado más que clara.

Bueno…

Qué bonito, qué claro y qué aparentemente cierto, ¿verdad? Después de haber leído todo esto que describen con palabras los “austríacos” ustedes, queridos lectores, seguramente penséis algo así como “¡Caramba! ¡Tiene sentido! ¡Es lógico! ¡Nunca se me habría pasado por la cabeza! ¡Ahora ya sé por qué se producen las crisis cíclicamente!” Y me preguntaréis: “José María, ¿es eso cierto? Porque parece que sí.”

Y una mierda va a ser eso cierto.

Eso es más falso que un amigo de Facebook.

¿Os acordáis de lo que escribí en el apartado anterior sobre la paradoja de Aquiles y la tortuga?

¿A que también parecía cierta al principio?

Pues POR ESO escogí esa demostración empírica de que un enunciado mal planteado con lenguaje escrito/hablado puede conducir a error y a conclusiones erróneas y por eso se utiliza el lenguaje matemático cuando queremos rigor en Economía. Pues LO MISMO sucede con el planteamiento del argumento del ciclo económico “austríaco”.

¿Cómo demostramos que esa argumentación economicista es falsa? De la misma forma que con la paradoja de Aquiles y la tortuga: con el método científico, con el estudio de la realidad física y el estudio de la experiencia previa. Y Matemáticas, muchas Matemáticas. Las mismas que NO utiliza la escuela de Austria, qué curioso, hombre.

Haaaaagamos lo mismo, mismito que con la paradoja de Aquiles y la tortuga.

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1º) A lo bruto, vamos a estudiar TODOS y CADA UNO de los periodos en los que el banco central de la economía más poderosa del mundo, la Reserva Federal de Estados Unidos, ha mantenido los tipos de interés bajos en periodos largos desde su creación en 1913, a ver si se corresponden con una crisis subsiguiente.

¿Ha habido quien lo haya hecho?

Sí.

El mismísimo Milton Friedman, “premio Nobel de Economía” (ese premio no se llama así, pero lo llamo así para que lo entendáis) y cabeza visible de los economistas liberales de la escuela de Chicago. Lo hizo DOS veces. Estudió estadísticamente en 1969 todos los periodos anteriores a ese año hasta 1913 (año de la fundación de la “Fed”), y lo recomprobó en 1993, para asegurarse de que en los siguientes años no se producía el ciclo económico de la escuela austríaca.

No se producía.

Los periodos de bajas tasas de interés NO se correspondían con crisis subsiguientes. No hay correlación entre las crisis con el suministro de dinero a bajo interés por parte del banco central.

Los bajos tipos de interés no son, por tanto, los responsables (mejor dicho, responsables únicos o siquiera los mayores responsables) de las crisis de los ciclos económicos. Que un banco central baje los tipos de interés durante periodos largos de tiempo no implica causar una crisis económica segura.

En palabras de Milton Friedman:

La explicación de Hayek y Mises sobre el ciclo de negocio se contradice con la evidencia. Es, según creo, falsa.

El informe completo de la demostración empírica de la falsedad de la teoría del ciclo económico austríaco en: Friedman, Milton. The Monetary Studies of the National Bureau, 44th Annual Report”. The Optimal Quantity of Money and Other Essays. Páginas 261–284.

La revisión que hizo Friedman para recomprobarla hasta 1993 en: Friedman, Milton. The ‘Plucking Model’ of Business Fluctuations Revisited. Economic Inquiry: 171–177.

Más demoledor, IMPOSIBLE.

¿Imposible? Oh, no… Lamentablemente para los seguidores austríacos hay más palabras aún más duras de Friedman hacia la teoría austríaca del ciclo económico.

Creo que la teoría del ciclo de negocios de la escuela austríaca ha hecho al mundo una gran cantidad de daño. Si retrocedes hasta los años treinta, que fue un momento clave, tenías a los austríacos en Londres, a Hayek y a Lionel Robbins, diciendo que teníamos que dejar caer el mundo hasta el mismísimo fondo. Que tenías que dejar que se curara solo. Que no podías hacer nada sobre eso. Que sólo lo empeorarías. Tenías a Rothbard diciendo que era un gran error no dejar que el sistema financiero colapsara. Pienso que al animar a realizar estas políticas de no hacer nada tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, hiceron auténtico daño.

Fuente: entrevista titulada Mr. Market realizada por Epstein a Milton Friedman en el Barron’s Magazine del 24 de agosto de 1998. La entrevista completa, aquí.

Creo que la honorabilidad del trabajo de Friedman, uno de los economistas más reconocidos, y un liberal él mismo, está más allá de toda duda. Si uno de los suyos afirma que la teoría de los ultraliberales de la escuela austríaca es falsa… ya tiene que ser falsa de cojones. Es como si un político le dice a otro del mismo partido: “macho, te estás pasando de mentiroso”.

Seguramente algún payaso dirá… “eso es una falacia de autoridad, no porque lo dijera Milton Friedman tiene que ser verdad”. El problema, queridos… es que:

a) No es una falacia de autoridad o argumentum ad verecundiam. No me estoy basando en “es verdad porque lo dijo Milton Friedman”, sino EN LO QUE DIJO Milton Friedman: que no hay correlación empíricamente demostrada entre periodos de bajos tipos de interés y crisis subsiguientes. El argumento de Milton Friedman es cierto en sí mismo lo demostrara él o el pescadero de la plaza del pueblo.

b) Lamentablemente para vosotros, lo que demostró Milton Friedman es lo mismo que corroboraron otros muchos economistas (al final del artículo hay muchos más ejemplos).

c) Lamentablemente para vosotros, la ausencia de correlación entre tipos de interés y crisis financieras NO ES EL ÚNICO ARGUMENTO EN CONTRA DEL TACE. ¿Queréis seguir más? Seguid leyendo hasta el final.

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Para que veáis más claramente por vosotros mismos lo que demostraron Friedman y prácticamente todos los demás economistas, compárense las crisis/recesiones sufridas por EEUU con los tipos de interés de la Fed… a ver si notáis algo raro.

Gráfica de los tipos de interés de la Fed cruzada con las recesiones (zonas sombreadas).

Fuente: Página oficial de la Reserva Federal de la sucursal St. Louis.

¿Lo notáis? No sigue un patrón, es bastante aleatorio, pero como podéis observar, La Fed tiene los tipos de interés MÁS BAJOS cuando hay crisis (para facilitar la recuperación económica), NO ANTES, como dicen los “austríacos”.

Y, ahora, observad la gráfica de la comparativa entre las evoluciones de los tipos de interés de la Fed y del índice del PIB.

Crecimiento del PIB de EE.UU versus tasas de la Reserva Federal desde 1954.

Fuente.

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Fijaos en “otra cosa curiosa” del enunciado de la teoría austríaca: como en el caso de la paradoja de Aquiles y la tortuga… NO TE DICEN QUÉ ES UN TIPO DE INTERÉS “BAJO” PARA ELLOS NI CUÁNTO ES UN “PERIODO LARGO” (o sostenido) DE TIEMPO PARA ELLOS. No dan medidas tangibles.

¿Por qué no lo dicen?

Para no “pillarse los dedos”, y dejar la cosa lo más “genérica” y en el aire posible, que abarque el máximo de posibilidades… y para evitar que venga un “listo” a contradecirles mediante la… modelización matemática.

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2º) En teoría, la otra manera de (re)comprobación de la teoría, el de la modelización, ya no sería necesario realizarlo, puesto que ya se ha descubierto que no sucede en la realidad. Pero, es que, agarraos…

Los “austríacos”, de hecho… no tienen modelo matemático de su propia teoría del ciclo económico.

Que ya tiene cojones la cosa.

No, no, no… No miento: no tienen modelización matemática de su propia teoría. ¿Por qué no la tienen? Porque saben DE SOBRA que hacer una fórmula matemática de su ciclo económico mostraría a las claras que NO SUCEDE. De hecho, es que no se le podría llamar ni siquiera “ciclo”, ya que esa palabra hace referencia a una repetición regular. Cualquiera podría recomprobar por sí mismo que esa teoría falla de inmediato. Los “austríacos” se callan como putas y esperan que nadie haga como Friedman, que se tomó el trabajazo de comprobar UNA A UNA todas las posibles correspondencias entre los tipos de interés de la Reserva Federal (utilizó los datos oficiales) y las recesiones económicas estadounidenses… desde 1913 hasta 1993. Como nadie va a hacer eso por su cuenta, esperan “a ver si cuelan” su argumento entre el ignorante o incauto.

Pero vamos, que tampoco hace falta ser un genio de las Matemáticas para formular matemáticamente esa teoría por uno mismo. A ver:

En un periodo [t1,t2] (en meses o años, menos de medio año es tontería, a eso no lo llamo yo “un periodo largo”, y menos teniendo en cuenta que cosas como las revisiones de hipotecas son, por ejemplo, a un mínimo de seis meses, normalmente).

-La tasa de tipo de interés de la Fed (o el banco central que sea) debe hallarse en niveles bajos en un margen de TI [0%, x %] La x a gusto del consumidor (los austríacos, de hecho, no llegan a decir cuánto es “bajo” para ellos), dependiendo de lo que uno estime como “bajo” personalmente me decanto por hasta un 7,5% para dar “manga ancha” y más posibilidades a esta “teoría”, aunque hay que tener en cuenta que, dependiendo del periodo de años, un tipo de interés “bajo” sería considerado “alto” otros años.

-Transcurrido [t1,t2] debe apreciarse una caída (una caída significativa, se entiende, que la economía nacional entre en contracción) del índice del PIB con respecto a t1. PIB2 < PIB1

Y a ver si se repite eso siempre (o en la mayoría de casos), por supuestísimo. Porque si no, ni es regular, ni es ciclo, ni hay correlación, ni Cristo que lo fundó.

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La Estadística, las Matemáticas… NO le dan la razón a la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca. De hecho, es que demuestran prácticamente lo contrario. La hipótesis en la que se sustenta esa teoría se ha demostrado incorrecta (falsa, de hecho), así que tal y como dice el método científico, hay que desecharla, y empezar de cero a formular otra hipótesis. Así que no vengáis diciendo, “austríacos”, que la teoría del ciclo económico (o de crédito) de la escuela de Austria… es válida y vigente.

Porque eso es mentira.

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3º) Bueno, pues ahora, toca la tercera parte: la evaluación y explicación del sentido común.

Algunos dirán “pero es que los austríacos consideran que los fenómenos empíricos son continuamente variables, de manera que en los acontecimientos sociales no existen parámetros ni constantes, sino que todos son “variables”, lo cual hace muy difícil, si no imposible, extraer leyes históricas o realizar predicciones”.

PUES ENTONCES QUE NO MIENTAN DICIENDO QUE HAN DESCUBIERTO LAS RAZONES TRAS LOS CICLOS ECONÓMICOS.

Si no hay regularidad o siquiera mayoría de asociación de términos… pues entonces no hay correlación, joder, a ver si aprendemos Matemáticas.

A mí (y a la inmensa mayoría de economistas) es que nos hace una gracia loca: primero tiran la piedra diciendo que han encontrado la causa de los ciclos económicos… y después esconden la mano diciendo que es que eso “no se puede cuantificar, que no es regular”. ¿Vosotros, lectores, veis la CARA TAN DURA de semejante “espantá”? Si tú dices que has descubierto las razones tras las cuales la economía nacional fluctúa (ya sea en ciclos regulares o no), no me vengas DESPUÉS siendo TAN hipócrita y falso de decir que es IMPOSIBLE realizar predicciones o que no es algo regular, porque tal y como TÚ has enunciado, cada vez que el banco central baje los tipos de interés durante un periodo más o menos largo, ¡cataplof!, crisis económica al canto. De hecho, “so” hipócrita, has llamado a TU teoría, “ciclo de crédito según la escuela austríaca”. ¿Veis cómo mienten y cómo se contradicen? Igual que en el enunciado de la paradoja de Aquiles y la tortuga.

Se les ve el plumero pero que bien… y rapidito. Los demás economistas ya los tenemos “calaos”. Desde hace tiempo.

¿Por qué no se produce esa correlación entre bajos tipos de interés y las supuestas crisis subsiguientes que dice la escuela de Austria?

Por la sencilla razón de que esa correlación es FALSA. No existe.

El que haya más dinero disponible o en circulación no implica necesariamente y por cojones que se vaya a emplear mal o a emplear en malas inversiones de manera masiva y generalizada. Como dijo Krugman, eso es asumir que todos los inversores (especialmente los tan amados por los “austríacos” banqueros y empresarios emprendedores) son malvados… o inútiles.

La inmensa mayoría de las veces, el dinero creado por un banco central no se emplea en “dar por culo” o en arriesgarlo a las buenas de Miguel, sino que se emplea en cosas necesarias o inversiones útiles (a pocos les gusta o no les importa “tirar el dinero” o que el banco le embargue las garantías). Hablando mal y pronto… la economía nacional suele absorber casi siempre el dinero creado por el banco central (ya sea a bajo interés… o no)… y, además, un banco central normalmente tiene mecanismos (como su hoja de balances) que le dicen cuándo debe prestar y cuándo debe subir los tipos de interés para frenar la concesión de préstamos si “la cosa se pone malita”.

Ese razonamiento de los “austríacos” es similar al caso del padre que le presta dinero a su hijo para irse a la universidad. El padre es el banco central y el hijo el banco privado o el inversionista particular que ha pedido prestado. El hijo se encuentra con ese dinero… y en vez de irse a la universidad se lo gasta en drogas. Meses después la Policía le entrega al padre su hijo, drogado y con todo el dinero gastado… y resulta que después de haberlo gastado se había dedicado a robar para poder seguir drogándose. La Justicia, obviamente, exige responsabilidades. ¿A quién?

El razonamiento “austríaco” es: la culpa es del padre (el banco central) por prestarle el dinero fácilmente al hijo (el inversor privado). Si no le hubiera prestado, el hijo no se habría drogado.

Sí, ya. Perooo… ¿no os parece, digo sólo que os parece… que la culpa es más bien… del hijo? El padre, como mucho, tendrá la responsabilidad indirecta por no haber vigilado bien a su hijo (que es lo que debe hacer un banco central con un banco privado), pero de ahí a decir que la culpa directa es del padre, va un abismo. Su intención era buena: prestar dinero para un bien de su vástago (el banco central busca fomentar el crecimiento económico de la sociedad). El responsable directo de lo que se hace con el dinero es la persona que lo gasta, no quien lo presta. El que lo presta se limita a prestarlo, no le pone una pistola en el pecho a nadie para que cometa delitos con él o lo invierta mal.

El razonamiento “austríaco” es aberrante ya desde sus mismos inicios. ¿Todos (o la mayoría) acabaremos drogándonos? ¿Nadie iría a la universidad con ese ejemplo?

Otro ejemplo. Es como decir que la culpa de los aumentos de atropellos es de la mayor presencia de vehículos en las carreteras. Obviamente, el que haya más coches presentes (o cuchillos presentes) va a causar más muertes por atropellamiento (y por apuñalamiento). ¡Pero es que eso es obvio! ¡Y la culpa no es de los automóviles o de los cuchillos, sino de quien los utiliza! Los coches no se conducen solos ni los cuchillos apuñalan solos (hombre, alguna excepción rara habrá que no se me ocurre ahora mismo, pero creo que podemos darlas como poco relevantes en términos de probabilidad). Según los “austríacos”, tendríamos que eliminar el dinero (o los automóviles y cuchillos en mi ejemplo) para evitar que se manejara mal.

Como el mismo ex-austríaco Bryan Caplan (que veremos al final del artículo) reseña muy mordazmente en su crítica hacia la TACE:

¿Por qué Rothbard [uno de los autores austríacos] piensa que los hombres de negocio son tan incompetentes a la hora de prevenir la política del gobierno? Él les reconoce el mérito de la previsión del emprendedor empresarial sobre todas las condiciones generadas en el mercado, pero curiosamente les encuentra incapaces de prevenir la política del gobierno o incluso de evitar caer presa de la simple ilusión contable generada por la inflación y la deflación… Debería parecer que la selección natural erradicaría a la gente de negocios con un “punto ciego” tan enorme, especialmente en economías de tipo intervencionista.

Fuente.

Ja, ja, ja, ja…

Volviendo a lo nuestro… ¿y no sería mejor utilizar bien las cosas que “liar la traca” para solucionar un problema “inventado”… y volver a hacer las cosas PEOR que como estamos (lo veremos en párrafos siguientes)?

Porque si se emplea mal el dinero creado por los bancos centrales… ¿qué nos hace suponer que se va a manejar bien el dinero creado por la banca privada (basado en oro), que es lo que proponen los “austríacos” como “solución” al supuesto problema (que ya hemos visto que no es tal) de que los bancos centrales prestan barato causando crisis? El que el billete sea de papel o la moneda de oro no va a ser una diferencia muy relevante a la hora de decidir invertir mal, la verdad sea dicha.

Aparte… ¿de verdad se utiliza tan mal el dinero? ¿De verdad se producen los ciclos económicos por esas causas que dicen los “austríacos”?

Pues no.

Los mal llamados ciclos económicos no son tales. Son simples segmentos temporales. La mayoría de economistas serios saben y se demostró hace tiempo… que no son regulares. Porque todas las crisis y las épocas de abundancia no tienen una única causa en común. Las alzas y bajas en la economía nacional son fruto de una inmensidad atroz de factores de lo más diverso.

Ha habido crisis económicas fruto de las guerras, como en 1953 (posguerra de Corea), crisis causadas por la especulación bursátil como la de 1929, crisis causadas por el aumento repentino del precio un bien de utilidad universal (la del petróleo, de 1973 o la crisis de la patata irlandesa de 1845). Ha habido incluso crisis económicas de gran envergadura por culpa de la especulación con cosas aparentemente absurdas, como las flores: en 1637, los precios de los bulbos de tulipanes en Holanda subieron extraordinariamente en medio de una histeria colectiva antes de volver a caer dramáticamente en lo que se considera como una de las primeras burbujas netamente especulativas de la Historia.

Porque ésa es otra… los “austríacos” se olvidan de que ha habido crisis económicas (financieras y no financieras) ANTES INCLUSO DE LA APARICIÓN DE LOS BANCOS CENTRALES y de sus tipos de interés generales de última instancia. Joder, la Fed se fundó en 1913, y éste es el listado de las crisis financieras en EEUU:

ANTES de ese año: 1720, 1722, 1792, 1796, 1819, 1825, 1837, 1847, 1857, 1873, 1884, 1890, 1893, 1896, 1901, 1907, 1910.

TRAS esa última crisis, se crea la Reserva Federal (1913), después de lo cual se producen las siguientes crisis: 1929, 1953, 1973, 1987, 1992, 2001, 2007 (la actual).

¡Ahí vaaaaa! ¡Si se producen MENOS crisis financieras por siglo que ANTES de la aparición del banco central (en el siglo XX, cinco crisis contra ¡diez! del siglo XIX)!

¿Sucederá eso en otros países? Veámoslo con el caso de España.

España ha estado en bancarrota en los siguientes años:

– 1557, 1575, 1596, 1607, 1627, 1647 (época del Imperio Español bajo los Austrias).

– 1809, 1820, 1831, 1834, 1851, 1867, 1872, 1882 (el periodo más caótico de las guerras civiles variadas que sufrimos durante el siglo XIX).

Nunca hemos entrado en quiebra durante el siglo XX. Y ya hemos empezado el XXI sin ninguna.

Fuente: informe de la facultad de Económicas de la universidad de Harvard.

El banco central español, aunque nacido como privado en 1782 es prácticamente público desde principios del siglo XX, cuando el Estado fue eliminando a los dueños privados que hasta entonces tenía. Desde 1939 se le considera un banco central moderno, y desde 1962 es totalmente público (estatal).

Fuente: historia del Banco de España.

Los datos hablan por sí solos.

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En resumidas cuentas, que eso de que son los bancos centrales los responsables de todas las crisis económicas al favorecer los créditos baratos… es, sencillamente, absurdo… Y mentira, claro. Intentar atribuir a los bancos centrales la culpa de todas las crisis económicas no se lo cree ni el que se inventó la teoría. Por la sencilla razón de que había crisis económicas ANTES de los bancos centrales (también había préstamos ANTES) y había MÁS crisis que después de su aparición. Precisamente PARA ESO se crearon los bancos centrales… para intentar controlar el sistema financiero e intentar evitar en la medida de lo posible la aparición de crisis económicas o atajarlas de la mejor manera posible si se llegan a producir. ¿Lo logran siempre? No, ni de coña, y la prueba es la crisis económica de 2007 que todavía estamos sufriendo. Pero sí es cierto que se producen menos crisis y sus efectos no son TAN devastadores como antes de su aparición (la gente se MORÍA de hambre por las calles de manera masiva con las crisis del siglo XIX). En “algo” hemos salido ganando. Si alguien no está de acuerdo con esas evidencias, sinceramente le digo que por mí se puede ir a tomar mucho “por culo” por mentiroso.

Ya he hablado sobre los bancos centrales y la Reserva Federal de sobras, aquí, lo que son, lo que hacen y para qué sirven.

Inciso sobre los bancos centrales (I).

Inciso sobre los bancos centrales (II).

Nota 1: no estoy de acuerdo con muchas de las cosas que hacen los bancos centrales pero considero probado que estamos mejor con ellos que en manos exclusivas de la banca privada (véase si no, más arriba, lo que sucedido a lo largo de la Historia). El que piense lo contrario no goza de mi estima… ni de la calificación de “persona inteligente.”

Nota 2: otra cosa, muy importante y notada por prácticamente todos los demás economistas, es que esta “teoría austríaca” no explica por qué las crisis generales se llevan por delante y de sopetón a todos los sectores económicos a la vez, causando un desempleo generalizado en todos los sectores cuando según esta “teoría austríaca”, se contradice a sí misma ya que como ha sido descrita, caerían sólo los sectores afectados pero otros se deberían ver beneficiados de esta caída y el desempleo no sólo no debería afectarles sino disminuir. ¿Recordáis? La economía “se recompondría a sí misma” y la gente se centraría en las “inversiones seguras”, esto es, en comprar cosas como los bienes de consumo (ropa, alimentos), haciendo que la producción de esos sectores aumentara. Al final del artículo, diversos economistas revelan este fallo con más profundidad.

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4. ¿Por qué los “austríacos” se han inventado esta teoría del ciclo económico?

Porque son ultraliberales y como liberales radicales que son ODIAN todo lo que sea Estado y control sobre la economía, porque no les deja manejar su dinero como a ellos les da la gana. Los bancos centrales son uno de los instrumentos más rígidos de control sobre la economía nacional, especialmente en lo referente a la concesión de préstamos. Y eso, los liberales del laissez-faire (“dejadnos hacer”) no lo pueden soportar. Obviamente, esta corriente de pensamiento economicista es seguida por gente con MUCHO dinero, en líneas generales, faltaría más. Los bancos centrales les “estorban” (los privados no, qué curioso) y son malos malísimos y los responsables de todas las crisis económicas y hay que quitarlos ya, ya, pero que ya, cuanto antes mejor… y dejar que cada uno maneje su dinero como mejor le plazca, y que sea la sociedad la que le pida prestado a los bancos privados. Uy, qué sospechosoooooo…

Según ellos, deberíamos volver al siglo XIX, al modelo financiero y bancario de antes de la aparición de los bancos centrales estatales, fuertes e independientes. Quieren volver a la producción PRIVADA de dinero… y que ese dinero no esté producido ni creado por el banco central, por supuesto. Para ello hay que volver a utilizar un dinero neutro que todo el mundo considere válido y que no sea producido por nadie. Según ellos hay que volver a utilizar la moneda de oro (o plata, o sistemas de respaldo íntegro con oro, etc.). Las desventajas de volver a utilizar el oro como moneda, aquí.

Ejem… Pues anda que no hay que liar nada para resolver el supuesto problema… que no existe.

“Y tooooodo ello tan sólo para eliminar los bancos centrales que son malos malísimos y que producen todas las crisis económicas y financieras y pánicos bancarios, cosas que como hemos estudiado NO sucedían en su bienamado siglo XIX donde la que mandaba era la banca privada. Porque no sucedían, ¿verdad que noooo? Ni mucho menos, qué va, qué va.”

Las comillas son irónicas. Advierto por si acaso.

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¿Tienen motivos o causas pragmáticas para solicitar esa vuelta a algo evidentemente peor que lo que tenemos ahora? Por supuesto que no… y como no pueden demostrar eso mediante:

-El método científico (uso de las Matemáticas y de su formulación).

-El estudio de la experiencia previa.

-El estudio de la realidad física…

…pues rechazan todo eso, y te dicen que lo que sirve es… ¡lo que ellos digan!

Yo no sé lo que pensarán mis lectores, pero a mí personalmente eso me parece una salvajada y una brutalidad (amén de una caradura gigantesca) de padre y señor mío, vaya.

Ya estudiaremos en artículos posteriores qué es lo que proponen los “austríacos” como “alternativa” al método científico (la “praxeología”), el estudio directo y apriorístico de la realidad (¡ahí llevas!) y la realización de conclusiones PREVIAS al estudio y el rebuscamiento de sólo los datos que corroboren esa conclusión previa (ahí, con dos cojones).

Ustedes, queridos lectores… ¿por qué se creen que se considera a la escuela de Austria “la homeopatía de la Economía”? ¿Por gusto? ¿Por descalificarla gratuitamente? ¿Porque le cae mal a quien les está escribiendo sobre Economía? No, hijos míos, no… Se la considera una mierda porque ES una mierda. Y no se nos puede olvidar… nos lo recuerdan continuamente.

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Señores… ésta es la razón principal de por qué siempre parezco TAN enfadado con los seguidores ultraliberales de la escuela de Austria. Una vez que tus argumentos se han demostrado irrefutablemente falsos… no admito que sigas dándolos como válidos. Eso entra ya en el fanatismo religioso. A ver, por mucho que yo PIENSE o CREA en algo como, por ejemplo, que puedo lanzar el monte Everest contra el Océano Índico… por mucho que lo piense o lo crea… eso no va a suceder. No por creer en que algo sucede o va a suceder… sucede ese algo por cojones.

El vaso de agua del clásico ejemplo de Filosofía podrá estar medio lleno o medio vacío… eso es relativo según quién observe el vaso, cierto. Pero que hay un vaso y que hay agua en él no lo discute ni Dios. Ahí no hay relativismo que valga. El que niegue eso… MIENTE, con intención o sin ella, pero miente, porque no se atiene a la realidad.

Es que eso es una cosa “muy de” esta gente: creen que la opinión y la creencia van por delante de la evidencia. Es por eso que son tan relativistas y tan anticientíficos, y por qué son rechazados por la comunidad académica y científica en general… y por qué te encuentras sus argumentos en pseudodocumentales conspiracionistas “interneteros” como Zeitgeist, the Movie y Money As Debt… donde el relativismo, la mentira y la ausencia de método científico campan a sus anchas. Obviamente, los mentirosos y los conspiranoicos se juntan entre ellos.

En mi facultad mis profesores decían de los “austríacos” que “estaban locos”. Yo voy un paso más allá.

¿Está afirmando José María Gallardo que los seguidores de la escuela austríaca mienten?

Sí.

Mucho cuidado: queriendo o sin querer, pero mienten.

Y me inclino más por el “queriendo”, porque ya hemos visto que tienen un interés en hacerlo. Nadie se pone a decir semejante sarta de despropósitos si no es para obtener algo a cambio. Ese “algo” es intentar convencer de que no se necesita el Estado, de que estaríamos mejor en la ley de la selva, que cada uno se valiera por sí mismo, de que los ricos tienen derecho a manejar su dinero como les dé la gana (dan igual las consecuencias, “ya se regularán los mercados ellos solos”), que los impuestos no deberían existir (ni los servicios sociales, por supuesto), etc. Y con tal de defender su interés y sus ideas, llegan al paroxismo de la negación de la evidencia.

Lo siento muchísimo. Pero por ahí no paso. Permitir eso es ya lo último de lo último, vaya. Soy una persona extremadamente científica, lógica y que utiliza el sentido común en todo lo que hace, así que esas “cosas” de la escuela austríaca, de los conspiranoicos y de aquellos que rechazan el método científico o directamente la percepción de la realidad… me tocan los cojones pero que bien tocados. No admito que cuando algo se prueba falso con una evidencia total e irrefutable, la persona que antes creía eso… se lo siga creyendo.

No, no lo admito.

Porque entonces, esa persona sale del simple “esa persona estaba equivocada” para entrar en “está mintiendo conscientemente”.

En el caso de la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca… no hay su amado relativismo que valga. O se produce o no se produce la correlación entre periodos largos de tipos de interés bajos y alzas y bajas de la producción económica.

No hay más, señores, no hay más.

Bueno, para ser exactos sí que hay más… Más críticas, se entiende.

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5. Críticas hacia el ciclo de la escuela austríaca en el seno de la comunidad científica económica.

¿Os creíais que toda esta crítica que le estoy haciendo a la escuela de Austria me la estoy inventando? No, guapos, no… Hace AÑOS que la comunidad científica de economistas (los economistas serios) demostraron la tontería que es todo esto del “ciclo económico de la escuela de Austria”. Yo lo único que he hecho ha sido “traducirla” a un lenguaje comprensible para un profano en Economía (pero vaya, que cualquiera con dos dedos de frente, a nada que investigue se va a dar cuenta por él mismo de que es falsa, que no es muy difícil).

Ya hemos visto que Milton Friedman le dio el mazazo definitivo con su investigación pormenorizada de los tipos de interés de la Fed (y otros tipos de interés) a ver si daba con la correlación con las crisis. Pero no fue el único. Prácticamente todos los economistas de todas las corrientes de pensamiento económico (muchos de ellos conservadores e incluso libertarians) se han carcajeado pero que bien a gusto de esta teoría “austríaca”.

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Os dejo con unos cuantos ejemplos de entre los centenares que os podríes encontrar en el mundo académico de la Economía:

1) Gordon Tullock, profesor de política económica, empresario y abogado. Un pragmático de la Economía (no pertenece a ninguna “escuela” y no le conocía como autor hasta que realicé este artículo: es un hombre muy irónico, más un hombre de negocios que un ratón de biblioteca economista):

Unos ejemplos de citas a su crítica contra la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria:

El segundo defecto que le encuentro a Rothbard [Nota: uno de los autores “austríacos” que elaboró la teoría del ciclo de crédito de la escuela austríaca] tiene que ver con su aparente creencia de que la gente de negocios nunca aprende. Uno podría pensar que la gente de negocios se puede equivocar un par de veces en los primeros giros del ciclo de Rothbard y que no anticiparían que una tasa de interés bajo acabará por subir más tarde. Que continúen siempre siendo incapaces de figurarse eso, sin embargo, parece bastante improbable. Normalmente, Rothbard y otros austríacos aseguran que los emprendedores están bien informados y realizan buenos juicios. […]

El tercer defecto que le atribuyo trata de la aparente creencia de Rothbard de que las depresiones y los booms son cíclicos. Existen análisis estadísticos que detectarían esos ciclos si existieran y eso es lo que se ha aplicado a los datos históricos. El resultado de estos análisis muestra más un camino aleatorio que un ciclo. Ya que Rothbard enfatiza como uno de los puntos fuertes de su teoría el que explica el ciclo natural de depresiones y booms, esta revelación estadística debería parecerle de la mayor importancia.

Pero esto son minucias y no mi objeción principal. Mi objeción principal, poniéndola de forma bastante contundente, es que si el proceso que Rothbard describe de verdad sucediera, debería haber continuamente multitud de bancarrotas corporativas y gente de negocios saltando por las ventanas de sus oficinas, y sólo habría como consecuencia un poco de desempleo temporal.

Fuente (la traducción desde el inglés es mía).

Tullock, que es un tipo bastante sensato, como podréis haber leído, ha señalado un dato importantísimo y que ni los austríacos ni otros radicales de la Economía se paran a señalar…

El tercer defecto que le atribuyo trata de la aparente creencia de Rothbard de que las depresiones y los booms son cíclicos. Existen análisis estadísticos que detectarían esos ciclos si existieran

Por internet y por otros sitios de más que dudosa seriedad a la hora de efectuar análisis económicos… se empeñan en buscar las posibles relaciones entre crisis económicas con los más variopintos motivos: con los tipos de interés, con la llegada al poder en determinados países de un partido de izquierdas o de derechas, con las fluctuaciones de la menstruación femenina, hay incluso grupos de inversores que reacionan las crisis con los movimientos de los astros.

Que no os engañen: no hay correlación ni regularidad. Si la hubiera, ya la habríamos descubierto. Hay decenas de millones de personas buscándolas continuamente desde hace siglos, ya que sería la llave para ganar una pasta inmensa (o salvarse de antemano). Eso de buscar correlaciones entre las diferentes crisis económicas con sucesos o fenómenos concretos y regulares específicos se abandonó hace años en el estudio serio de la Economía como se abandonó la búsqueda del Santo Grial.

Cualquiera que os venga con que ha descubierto la correlación entre crisis económicas con lo que sea, MIENTE (un guiño a Juan Ramón Rallo).

Por mucho que algunos se empeñen en buscarle tres pies al gato, no existen correlaciones demostradas entre las crisis económicas y financieras… con una causa específica. Esto es, no suceden por ciclos regularmente ni previsiblemente.

Nanay de la China.

Por ponerlo más claramente expuesto: da igual cuál correlación busquen los austríacos, marxistas, cartistas, o quien coño quieran. Si de verdad existiera esa correlación que señalan en cada una de sus diferentes teorías…

…LA ESTADÍSTICA PODRÍA DEMOSTRARLA.

Es por eso que cuando los demás economistas pedimos a cualquiera que nos venga con “¡Eh! ¡Yo sí sé a qué se deben regularmente las crisis económicas!”, que modelice matemáticamente ese “descubrimiento”. Para que podamos comprobar si de verdad sucede esa correlación regularmente y sin fallos como él asegura.

Todavía estamos esperando.

Algunos, como los austríacos, ni se molestan en formular matemáticamente: saben de sobra que ello demostraría que su correlación (cualquiera: bajos tipos de interés, “descalce de plazos” de Rallo, etc.), no sucede. Y es por eso que los economistas notamos que los austríacos “no utilizan matemáticas”… no que no las utilicen para NADA, sino que no utilizan modelización… y que las matemáticas que utilizan (si es que llegan a utilizarlas, porque recordemos que los austríacos le niegan a las matemáticas validez como herramienta de análisis de la realidad) ESTÁN FALSEADAS. Aquí, una explicación de Hazlitt de pura vergüenza, como ejemplo.

La Economía como ciencia demostró hace la tira de años (y continúa recomprobándolo año tras año) que no existe una única causa de una crisis económico-financiera. Son multitud de factores o “motivos” los que influyen en su aparición. Sí se ha demostrado, no obstante, la presencia de alguna característica común. ¿Quieren saber más? Pues sigan leyendo.

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2) Bryan Caplan, profesor de Economía titulado por Princeton y aun a pesar de ser libertario o libertariano (miembro de la rama política de la escuela austríaca), se convirtió en uno de los más feroces críticos de los “austríacos” tras estudiar Economía científica.

Unos ejemplos de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca:

¿Dónde emerge el desacuerdo [con la teoría “austríaca” de crecimiento económico]? Lo que yo niego es que las inversiones artificialmente estimuladas tengan tendencia alguna a convertirse en “malinversiones”. […] La objeción es simple: dado que los tipos de interés están artificial e insosteniblemente bajos, ¿por qué cualquier hombre de negocios haría sus cálculos de obtención de beneficio basándose en que los tipos de interés se mantendrán indefinidamente bajos? No, lo que sucedería es que los emprendedores se darían cuenta de que los tipos de interés son sólo temporalmente bajos, y tendrán eso en cuenta.

Hablando claro, los austríacos están asumiendo que los emprendedores tienen extrañas e irracionales expectativas. De hecho, Rothbard cita esto expresamente: “los emprendedores están entrenados para estimar los cambios y evitar errores. Pueden manejar fluctuaciones irregulares […]

La teoría austriaca también sufre de inconsistencias internas. Si, como dice esa teoría austríaca, las preferencias iniciales de consumo/inversión “se recomponen a sí mismas”, ¿por qué las industrias de bienes consumibles no disfrutan de un alza gigantesca durante depresiones duraderas? Después de todo, si los precios de los bienes de capital son demasiado elevados, ¿no están demasiado bajos los precios de los bienes de consumo? […] La teoría austríaca predice un declive del empleo en algunos sectores, pero un incremento en otros; así que no hace nada por explicar por qué el desempleo es alto durante las “alzas” y bajo durante las “bajas”.

Fuente.

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3) Y, por supuesto, Paul Krugman, azote de neoliberales y demás gentes de mal vivir. Progresista y neokeynesiano. “Premio Nobel de Economía” de 2008, y un “cachondo mental”:

Una anécdota:

Hace unas semanas, un periodista dedicó una parte sustancial de un artículo que realizó sobre un servidor a mi fallo en no prestar la atención debida a la “teoría austríaca” del ciclo de negocio –una teoría que considero tan digna de un estudio serio como la teoría del flogisto sobre el fuego. Oh, bien.

Ja, ja, ja…

Y unos ejemplos y citas de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria. Las comillas, negritas y subrayados son míos:

Esta “teoría de la resaca” es perversamente seductora –no porque ofrezca un camino fácil para salir, sino porque no lo ofrece. Convierte los meneos de nuestras gráficas en una representación teatral sobre la moral, un cuento sobre el orgullo y la caída. Y ofrece a sus adherentes el placer especial de dispensar un doloroso consejo con una clara conciencia, seguros en la creencia de que no son gente sin corazón, sino que están meramente practicando el “amor severo”. Poderosas como puedan parecer estas seducciones, deben ser resistidas –porque la “teoría de la resaca” está desastrosamente equivocada. Las recesiones no son necesariamente la consecuencia de las expansiones.

[…]

La “teoría de la resaca” puede hacer verdadero daño. Esos puntos de vista “liquidacionistas” jugaron un importante papel en la difusión de la Gran Depresión –con teóricos “austríacos” tales como Friedrich von Hayek y Joseph Schumpeter argumentando sin descanso en lo más profundo de aquella depresión, contra cualquier intento de restaurar cualquier tipo de “frágil” prosperidad expandiendo el crédito y el suministro de dinero. Y estos mismos puntos de vista están contribuyendo en su medida a inhibir la recuperación de las deprimidas economías mundiales en este mismo y preciso momento.

[…]

Y, de hecho, la llave a la revolución keynesiana en el pensamiento económico –una revolución que convirtió a la “teoría de la resaca” en general y a la teoría austríaca en particular en algo tan obsoleto como los epiciclos fue que John Maynard Keynes se dio cuenta de que la cuestión crucial era no por qué la demanda de inversión caía a veces, sino por qué tales caídas causaban que toda la economía cayera.

[…]

Aquí está el problema: como un problema de simple aritmética, el gasto total en una economía es necesariamente igual al ingreso total (toda venta es también una adquisición, y viceversa). Así que si la gente decide gastar menos en bienes de inversión, ¿no significaría eso que deberían decidir gastar más en bienes de consumo -ello implicaría que toda caída de inversión debería estar siempre acompañada de su correspondiente alza en consumo? Y si eso sucede, ¿por qué debería haber un incremento del desempleo?

[Nota: Krugman, como Caplan y Tullock, se refiere a que si los booms o expansiones generan un aumento del empleo sólo o principalmente en los sectores afectados, ¿por qué cuando hay una recesión se ven afectados todos los sectores masivamente en cuanto a desempleo? ¿No debería haber una recolocación hacia los nuevos sectores favorecidos por las bajadas de precios de una recesión, tal y como dicen los “austríacos”? La “teoría austríaca”, que predica el reequilibrio propio de la autorregulación del mercado no explica esa inconsistencia interna, sobre la cual “pasan de puntillas” porque si no, se vería a las claras que el tan cacareado proceso de “reequilibrio de los mercados” de los “austríacos” no sucede. No tal y como lo explican ellos. Tras una crisis y en una recesión prolongadas, los parados de los sectores afectados no se resitúan en “sectores seguros”, ni mucho menos lo hacen rápidamente. Lo normal es que sigan parados mientras dure la recesión. Tras una crisis, lo que sucede es que aumenta el desempleo total, no sólo el de los sectores afectados por el boom anterior (mientras que en un boom sólo aumenta el empleo en los sectores afectados). Krugman continúa diciendo que para salir de esa situación hay que intervenir porque dejándola sola, puede continuar así muchísimo tiempo (caso de la Gran Depresión).]

[…]

Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando, por cualquier razón, una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez. Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?

[Nota 1: pues los “austríacos” se oponen a eso, que es la solución decente a una crisis económica: abrir la mano y gastar para reactivar la economía. Los “austríacos” piensan que lo que hay que hacer cuando estamos en una recesión… es cerrar el grifo, que los bancos no presten y que se joda el que necesite pedir prestado, que ya se regulará solo el mercado, se lleve por delante a quien se tenga que llevar.

Nota 2: ahora ya sabéis por qué los economistas serios abandonaron hace tiempo la búsqueda de la correlación de una crisis económica con un algo específico: desde Keynes sabemos que los motivos de que aparezca una crisis pueden ser… cualquier cosa: una plaga, una bajada o subida de tipos de interés, un cambio climático, una guerra, un terremoto, una especulación bursátil masiva, un desfalco o bancarrota gubernamental o que un gobernante se levantara con el día tonto y decidiera cambiar la moneda del país. Lo importante no es buscar el motivo regular de la aparición cíclica de una crisis PORQUE NO EXISTE… lo importante es que, ahora, sabemos que TODAS las crisis económicas tienen como característica común que gran parte de la población, de los mercados, quiere tener más dinero a la vez y “de sopetón”… que circulante (moneda de oro, saco de trigo, billete o anotación contable). Ése… es el problema. Tan simple y tan sencillo de entender como eso.]

Fuente.

Krugman… no sabes cuánto te aprecio. Eres el Keynes de nuestra era.

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Bueno, no os mareo más, sólo me queda dar… un consejo. No os preocupéis, que va a ser gratis:

Cuando os encontréis con alguien (como los conspiranoicos o los partidarios de la escuela austríaca) que os diga que “el método científico o las Matemáticas no tienen validez (o no sirven)”… id sacando la tranca para aporrearles.

Hasta la próxima.

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La serie de artículos “La escuela austríaca contrastada” continúa aquí.

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79 comentarios

  1. Chema:

    Como siempre un plcaer leerte. Me encantaría tener esa claridad para la argumentación.

    Saludos

    Comentario por Andrés — 8 septiembre 2010 @ 18:06

  2. Lo de la escuela (por llamarlo de alguna manera) de Austria no es que sean unos jetas o unos hijos de puta, es lo siguiente.
    Un Saludo

    Comentario por NewZealander — 8 septiembre 2010 @ 21:25

  3. No exagero ni un ápice si te digo, Chema, que en algunas ocasiones me he imaginado a los austríacos con una bola de cristal.

    Ahora añadiré detalles.

    Mientras los economistas austríacos sufrían la ira de sus paisanos, navegando río abajo y perdiéndose en la inmensidad del Danubi, montándose en su andrajosa balsa, decidieron abrir un negocio. Varios europeos sitos en las orillas del río vieron a esos pintorescos hombres en balsa, trajeados, con una bola de cristal y algo de bibliografía selecta de Mises, Hayek, Rothbard, Menger, etcétera. Hasta saltó alguno, oyendo frases como “el futuro es del capitalismo sin estado, ahondando en la praxeología como método para saciar las infinitas ansias de la población, cansada de un Estado asesino” o “veo pronto una crisis”. Se cuidaban de predecir genéricamente, aunque alguno como Hayek no tuviera tanto cuidado, metiéndose en cosas más específicas y ganándose su ración extra de carcajadas. Sus brujerías duraron demasiado. Hasta que la balsa volcó y acabaron en las orillas búlgaras, oportunidad que sirvió de acicate para que estos prohombres publicaran sus mayores obras.

    Comentario por McManus — 13 septiembre 2010 @ 15:26

  4. ¿Quieres austriacos y garrafaladas?
    Garrafal vuelve a tocar palos que desconoce y aún peor que no se preocupa en conocer
    http://www.rafapal.com/?p=6851
    y se apoya en “hynformaciones” de como poco más que muy dudosísisma fiabilidad
    http://www.libertaddigital.com/economia/reino-unido-debate-restaurar-la-reserva-100-en-los-depositos-bancarios-1276401996/
    ¿Hay alguna posibilidad de que esta pandilla de “descerebraos”, puedan entender de que va la economía?
    En realidad no mereca la pena ni intentar que comprendan la realidad, por que para empezar no les interesa ni importa.
    Un saludo

    Comentario por NewZealander — 17 septiembre 2010 @ 11:22

    • En realidad no mereca la pena ni intentar que comprendan la realidad, por que para empezar no les interesa ni importa.

      TREMENDA frase.

      Un resumen perfecto.

      Me la apunto y quizás la mencione en el ensayo de análisis psicológico y sociológico del fenómeno del conspiracionismo que elaboro a ratos con colaboraciones externas.

      ¿Libertad Digital? Guaaaaauuuuu… una fuente de “TOTAL” y “ABSOLUTA” credibilidad, “objetiva” y “sin intereses”. Las comillas son irónicas, advierto por si acaso alguien se piensa que lo estoy afirmando de verdad (que entra cada uno por aquí queeee…). Por supuesto que una página web ultraliberal va a recomendar teorías y “soluciones austríacas”, ¿no te digo?

      Eso me recuerda a esa anécdota que me contó un compadre:

      -¿Ves? Aquí se demuestra que el Holocausto judío no sucedió y para que veas que es imparcial y objetivo, no lo ha escrito ningún nazi.

      -Oye, ese libro es iraní.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:35

  5. Oye Chemaz, hacía una HIMVESTIGASION matemática y logré resolver el problema de Aquiles y la tortuga.
    Resulta que todo depende de los premios, si el premio es una lechuga, ganará la tortuga porque usará sus propulsores cuánticos a base de anti-materia (después de haberselos robado a la mafia pepis) y si el premio es una hamburguesa ganará aquiles porque la tortuga odia las hamburguesas.

    Mira que soy mejor que Gauss, Euler, Cauchy y Leibniz juntos.

    Seguiré HIMVESTIGANDO.

    Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 19:45

    • Luego te cuento como es que descubrí que pi es igual a 3 y que 2+2= 80.7

      Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 20:00

      • ¡¡¡Sí, por favor!!!

        ¡¡¡Créeme que me encantaría saberrrrrlo!!!

        Ja, ja, ja, ja…

        Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:36

        • Tengo una reproducción bastante fiel de la cara que pondrás cuando acabe con las bases de las matemáticas modernas.

          Es el precio de estar HIMVESTIGANDO.

          y él también ayuda con la HIMVESTIGASION:

          Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 23:00

          • Jaaaaaaa, ja, ja…

            ¡Eh! ¡El sapito está leyendo el blog! ¡Qué cuco!

            Ya estoy pensando en un premio.

            Cuéntanos algo de tu vida. ¿Has terminado ya las matriculaciones del curso?

            Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 23:37

            • :o Pues si hablas de la U, hace rato.

              El sapito ama tu blog, en el fondo quiere vivir con ustedes dos, pero es porque lo echaron de la orden ninja por decir que Sasuke era idiota.

              Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 23:45

    • Jaaaaaaaa, ja, ja, ja…

      Mira que soy mejor que Gauss, Euler, Cauchy y Leibniz juntos.

      Pues entonces me debes obtener un modelo matemático que justifique el que Santos haya obtenido la presidencia en Colombia.

      Si lo consigues, tendrás prácticamente asegurado el “Premio Nobel de Economía”.

      Un besazooooooo…

      Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:23

  6. Número de tamales + dinero= voto

    Ahora dame mi premio.

    Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 21:59

  7. El sapo ninja dice que si no envías dos tiquetes para viajar a España en clase preferencial, te convertirás al Islam y te obligará a ver 50 horas seguidas de naruto.

    Comentario por Ibeth — 18 septiembre 2010 @ 00:12

  8. Lo único que espero de Santos, sinceramente, es que no polarice aún más las relaciones entre Colombia y Venezuela, aunque no sé si ‘Gorila’ Chávez querrá colaborar (Uribe no mostró voluntad alguna).

    Comentario por McManus — 18 septiembre 2010 @ 00:20

    • Pues si ya se reestablecieron las relaciones D:, no pasó ni un mes y ya estaban negociando con Venezuela, y el presidente del congreso fue D:

      Comentario por Ibeth — 18 septiembre 2010 @ 00:22

  9. “[…]y la realización de conclusiones PREVIAS al estudio y el rebuscamiento de sólo los datos que corroboren esa conclusión previa (ahí, con dos cojones).”

    Gloriosa esta parte, lo que me he podido reir.

    Estos austriacos son tan furibundamente anticomunistas, que con tal de negar el materialismo histórico son capaces de prescindir de la experiencia. Tienen méritos de sobra para ser etiquetados como la sección religiosa de la economía explicando la oscuridad con más oscuridad.

    Bueno, que me ha encantado el artículo, eres un muy buen divulgador Chema, pero antes me gustaría dejar unas cuantas impresiones y preguntas.

    Yo creo que en esta crisis los intereses tan bajos se han conjugado no se si intencionadamente, con unos salarios con cada vez menor poder adquisitivo ( la vivienda que tenía un peso enorme en el PIB del país subió exponencialmente sus precios en estos años debido también en parte a la especulación y al no estar incluído su precio en el IPC, con el que normalmente se actualizan salarios y prestaciones la mayor parte de estos se destinaban a las hipotecas ), que propiciaban el endeudamiento a varias décadas, y junto a la ingente tasa de contratación temporal y la laxitud en la concesión de préstamos, provocó que a la subida de tipos de interés para cubrir los riesgos de la deuda contraída terminara por explotar la burbuja, con la destrucción brutal de empleo, producción y consumo. Y todo esto aderezado con unas dosis de burbuja financiera.

    Por otra parte esa repetición sucesiva de crisis financieras, que al parecer no puede ser positivizada . ¿ Se puede achacar al propio sistema o a la misma naturaleza humana? ¿ Qué te parece la parábola del depósito de agua de Edward Bellamy como explicación?

    Y para finalizar, en una entrevista no muy lejana, Gustavo Bueno( que parece cada vez más cerca del lado oscuro) sostenía, sin entrar en detalles, que la URSS creó el Estado del Bienestar, no se si por reacción ¿ Qué te parece esta afirmación?

    Y bueno nada más, un placer leerte.

    PD: En cuanto al vaso de agua, una solución muy plausible que daba un profesor que tuve de filosofía ante el dilema de si estaba medio lleno o medio vacío , era que dependía de la sed que tuvieras ¿ no está nada mal, verdad?

    Saludos.

    Comentario por Hombre de maíz — 1 octubre 2010 @ 18:39

    • “[…]y la realización de conclusiones PREVIAS al estudio y el rebuscamiento de sólo los datos que corroboren esa conclusión previa (ahí, con dos cojones).”
      Gloriosa esta parte, lo que me he podido reir.

      Pues eso es la punta del iceberg.

      Todavía me queda.


      Estos austriacos son tan furibundamente anticomunistas, que con tal de negar el materialismo histórico son capaces de prescindir de la experiencia. Tienen méritos de sobra para ser etiquetados como la sección religiosa de la economía explicando la oscuridad con más oscuridad.

      Hay una cosa que es lo que más me llama la atención (a mí y a cualquiera), y es el hecho de que los que siguen a esta escuela no se hayan dado cuenta (o, más bien, no se hayan querido dar cuenta siglo y medio después)… del inmenso error estructural en el que caen ya desde la mismísima base: una escuela de pensamiento que tiene por fundamento metodológico el encontrar patrones universales atemporales de aplicación general… y después asegura que sus conclusiones no pueden regularizarse mediante la aplicación del método científico.

      Es decir, que ellos aseguran encontrar fundamentos regulares en la Economía pero luego no son capaces de regularizarlos o de demostrar cómo suceden regularmente.

      Es la leche.

      Pero, es que es más… es que después tienen la cara tan dura de decirte que es que no se pueden demostrar esos patrones como regulares.

      Es de un esperpento TAL que no sé ni cómo tienen la poquísima vergüenza de presentarse en público.

      Tú mismo lo dices muy bien: religión. No es otra cosa lo que predican.

      Bueno, que me ha encantado el artículo, eres un muy buen divulgador Chema, pero antes me gustaría dejar unas cuantas impresiones y preguntas.

      Vamos allá.

      Yo creo que en esta crisis los intereses tan bajos se han conjugado no se si intencionadamente, con unos salarios con cada vez menor poder adquisitivo

      No.

      Los salarios llevan bajando desde finales de los 80, y la burbuja inmobiliaria es de finales de los 90. No ha sido “intencionado”: ha coincidido, pero es un absurdo pensar que ha sido intencionadamente. A nadie le interesa tener gente que no pueda pagar sus deudas. Pregúntale a todos los bancos que se han visto obligados a cerrar o han sido intervenidos.

      ( la vivienda que tenía un peso enorme en el PIB del país subió exponencialmente sus precios en estos años debido también en parte a la especulación

      Sí.

      y al no estar incluído su precio en el IPC, con el que normalmente se actualizan salarios y prestaciones la mayor parte de estos se destinaban a las hipotecas ),

      No.

      A ver… el IPC es un índice que registra la subida de los precios conforme al aumento de precios de la cesta de la compra. El IPC no incluye los gastos de adquisición de viviendas ni los gastos financieros asociados a la misma aunque sí se incluye los alquileres. ¿Por qué? Porque, en sentido estricto, el IPC debería incluir sólo el valor de mercado de los servicios que las viviendas prestan a los hogares, independientemente de su régimen de ocupación (propiedad o alquiler). Esos servicios vienen en función de las características físicas de las mismas (tamaño, antigüedad, ubicación, etc.) Este valor de mercado sí queda perfectamente recogido en el IPC el caso de las viviendas que son ocupadas en régimen de alquiler libre.

      Pero, por el contrario, no se incluye el valor de dichos servicios de vivienda cuando se ocupa en régimen de propiedad. ¿Por qué? Porque hay que tener en cuenta que una parte de la hipoteca corresponde a los gastos financieros (los intereses del préstamo), y éstos, tanto su cuantía como su evolución en el tiempo, no tienen nada que ver con el valor de los servicios de vivienda. Los gastos financieros están asociados a la forma jurídica de poseer una vivienda, pero no están relacionados con las prestaciones que la misma proporciona a la familia que la ocupa.

      A saber: no es culpa del IPC el que tú (o cualquiera) “trastees” o “trapichees” con el precio de la vivienda que compras o vendes. El IPC mide lo que vale la vivienda objetivamente, no lo que tú crees que vale. ESO no es para que lo mida el IPC. Por esa regla de tres, el IPC debería medir todo lo que se comprara en “dinero negro”, ¿entiendes?

      El IPC trata de ser una medida objetiva del aumento de los precios… de las cosas que se compran y se venden de manera razonable. Si tú aceptas comprar una vivienda por diez veces lo que vale en la realidad física (“servicios de la vivienda”), ése es tu problema personal, no el del conjunto de la población, te responde el IPC.

      El problema es que AHORA, actualmente, ese “problema” (valga la redundancia) lo tiene TANTA GENTE… que se pide a voz en grito que se incluya en el IPC para que aumenten los sueldos de manera acorde.

      Pero eso es AHORA.

      Ciertamente, el hecho de que el IPC no incluya el precio de la vivienda en propiedad es uno de los puntos más controvertidos de ese medidor, porque mucha gente cree que si mide el coste de vida de las familias, debería incluir la hipoteca, ya que ésta influye de manera importante. Esta crítica parece razonable (y yo incluiría, al menos, el coste de adquisición básica), pero a la gente se le olvida que nadie (en teoría) le pone una pistola en el pecho para que compre una vivienda por mucho más de su valor.

      A lo que íbamos. El hecho de que el IPC no incluya el coste de la vivienda en propiedad no es excusa para la explosión de la “burbuja inmobiliaria”. Los sueldos no iban a subir TANTO por reflejar ese nuevo añadido al IPC (se calcula que un 2,5%) como para que aún así la gente pudiera comprar las viviendas a esos precios… y la inflación que causaría (una inflación FALSA, recordemos), destruiría al país.

      http://casastristes.org/es/content/ipc-con-vivienda

      Si el IPC reflejara los aumentos repentinos y coyunturales de bienes y servicios fruto de una burbuja… causarían una subida TAL de la cesta de la compra y un aumento TAL de la obligada subida de precios y sueldos… que la inflación saltaría por encima de las nubes.

      Y, encima, tan sólo para reflejar una subida de precios artificial y que se va a ir a las primeras de cambio.

      POR ESO no refleja el precio de la vivienda en propiedad. Para evitar la catástrofe.

      que propiciaban el endeudamiento a varias décadas, y junto a la ingente tasa de contratación temporal y la laxitud en la concesión de préstamos, provocó que a la subida de tipos de interés para cubrir los riesgos de la deuda contraída terminara por explotar la burbuja, con la destrucción brutal de empleo, producción y consumo. Y todo esto aderezado con unas dosis de burbuja financiera.

      No, vamos a ver. Has repetido dos veces la palabra “burbuja”. La burbuja inmobiliaria española no ha explotado exclusivamente por la subida de tipos de interés. Esa subida ha contribuido, pero no es la causa. Toda burbuja especulativa “explota” o termina cuando el mecanismo psicológico sobre el que se sustentaba deja de funcionar.

      Igual que en nuestro caso. Una burbuja necesita continuo “alimento” para estar “inflada”. Cuando se dejaron de pagar esos precios desorbitantes, cuando se dejó de comprar a cualquier precio… fue cuando “explotó”.

      Y se dejó de comprar bruscamente por una acumulación de motivos: subidas de tipos de interés, aumento del paro, los bancos dejaron de conceder préstamos (se habían contagiado de la crisis subprime americana), el gobierno se puso más firme, aumento de los impuestos, los precios ya estaban por las nubes, etc., etc., etc.

      Por otra parte esa repetición sucesiva de crisis financieras, que al parecer no puede ser positivizada .

      ¿”Positivizada”?

      ¿Esa, qué palabra es?

      Querrás decir que “no se pueden modelizar” o que “no siguen un patrón regular”.

      Ni las económicas ni las estrictamente financieras.

      ¿ Se puede achacar al propio sistema o a la misma naturaleza humana?

      Pero chico… esa cuestión lleva resuelta años.

      A la naturaleza humana.

      Ya dijo Keynes en su momento que las causas de las crisis (de índole financiera) son “los instintos animales”.

      Los sistemas no matan ni causan daño de por sí solos. Son las personas con su actuación.

      ¿ Qué te parece la parábola del depósito de agua de Edward Bellamy como explicación?

      Que muy graciosa y muy moralista… pero el tipo no tenía ni zorra de Economía.

      Lo que nos reímos en la facultad con ella.

      Se nota a la legua que el tipo era un predicador cristiano de esos de púlpito y sermón.

      Con buena intención, eso sí… pero un predicador sin conocimientos técnicos.

      Y para finalizar, en una entrevista no muy lejana, Gustavo Bueno( que parece cada vez más cerca del lado oscuro) sostenía, sin entrar en detalles, que la URSS creó el Estado del Bienestar, no se si por reacción ¿ Qué te parece esta afirmación?

      Una soberana gilipollez.

      Se estudia en Historia.

      Los fundamentos del Estado del Bienestar se hayan en la transición del Estado absolutista a la democracia liberal del siglo XIX.

      La Prusia de Bismarck y la Inglaterra victoriana fueron los primeros países en aplicar las bases del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos.

      Sí es cierto que la URSS se esforzó sobremanera y por reacción, como dices, en mejorar el Estado del Bienestar más allá de lo que ofrecían en su momento las democracias occidentales (acabó por no conseguirlo). Tenía que “ofertar” más para atraer más seguidores hacia su modelo de sociedad.

      Y bueno nada más, un placer leerte.

      Gracias.

      PD: En cuanto al vaso de agua, una solución muy plausible que daba un profesor que tuve de filosofía ante el dilema de si estaba medio lleno o medio vacío , era que dependía de la sed que tuvieras ¿ no está nada mal, verdad?

      Lo cierto es que es muy buena “solución”.

      Peeeeroooo… Mmm… si lo estás diciendo por lo que comento en mi artículo, yo no he hablado acerca de lo del “vaso medio lleno medio vacío” en términos de “me parece” o “de opinión”. Yo he comentado que por mucha divergencia de opinión que se tenga al respecto de si el vaso está medio lleno o medio vacío… no se discute que hay un vaso y que hay agua en él, por poca o mucha que haya. Ahí no hay opinión ni discusión que valga.

      De eso “van” esta página web y mis artículos. Yo hablo de hechos, no de opiniones. Y eso es lo que intento transmitir: que, a pesar de que pueda haber muchas opiniones divergentes sobre ciertos temas, hay mínimos de realidad incuestionable en donde el relativismo no tiene cabida.

      Saludos.

      Un abrazo.

      P.D.: Una crítica constructiva: lee más autores sobre Economía… y menos sobre Filosofía si quieres ampliar horizontes. Se te nota tu “formación” a la legua.

      Comentario por chemazdamundi — 4 octubre 2010 @ 21:15

      • Pero chico… esa cuestión lleva resuelta años.

        A la naturaleza humana.

        Ya dijo Keynes en su momento que las causas de las crisis (de índole financiera) son “los instintos animales”.

        Los sistemas no matan ni causan daño de por sí solos. Son las personas con su actuación.

        ¡Anda, eso se lo tengo que comentar a más de un comunista y anarquista de por ahí! Lo que pasa es… me temo que se les joda su hermosa crisálida, en donde esas utopías (hasta que la empiria confirme su efectividad en múltiples grupos humanos, serán eso) moran. O se les active el sesgo de confirmación, uno de esos trucos neurológicos en donde se tiende a seleccionar lo que nos interesa (uno de los peores errores del humano: miles de millones de personas pueden ser susceptibles a ello). Lo que pasa es que les he visto tener demasiada fe ciega en la cultura, en cómo la educación lo cambiará todo.

        Cuando está más que demostrado que existen tres factores para el desarrollo de un ser humano y, por ende, de la sociedad en sí: el entorno -no sales vivo sin tener alimentos ni agua ni, en estos tiempos, un buen recurso energético como la energía solar-, la genética -¿alguien me puede negar que más de 3.000 millones de años de evolución biológica nos han tenido que modelar y que no se limita sólo a la forma corporal?- y la cultura -nuestro modelo de sociedad requiere de un intenso proceso de transmisión cultural, al igual que la lengua con la que nos comunicamos y muchísimas otras cosas más: gracias a eso, tienes una Constitución difícil de modificar que te protege algo de pésimos gobernantes-.

        El maldito problema es diseñar una utopía teniendo en cuenta muy pocos factores, ignorando la naturaleza humana. También otro horroroso problema es idealizar sistemas políticos antiguos y hablar de ideologías como el comunismo en un tono mesiánico, como si fuera la salvación al capitalismo malvado. He leído discursos comunistas en 2010 que apenas se diferencian de los que habían en 1930. Y tienen una estrategia detrás: aprovecharse de la desesperación producida tras una crisis en donde se han visto los fallos del capitalismo neoliberal (seguro que ya sabes muy bien de ese aprovechamiento de situaciones desesperadas ya que habrás estudiado propaganda de sobra).

        En cuanto a más ideas comunistas y anarquistas, tengo que reconocer que soy escéptico. No sé si merecerá la pena aplicar la democracia participativa a todo, porque hay casos como las obras de ingeniería civil, en donde unos ingenieros expertos (y con ética, suponemos: que para eso están mecanismos de control) pueden valorar mucho más el riesgo de una obra u otra que doscientas personas reunidas en una asamblea: por experiencia empírica se sabe que ponerlas a todas de acuerdo es muy difícil, por lo que ciertos sistemas jerárquicos podrían ser más eficientes (después de todo, es muy natural en nosotros. Y podría ser una estrategia evolutiva). Ojo, tengo que documentarme más sobre lo antedicho en este párrafo. Gracias.

        Sé que la anarquía podría funcionar en la realidad (o una rama con variaciones), aunque los ejemplos que se dan no me convencen mucho. Necesita más peso empírico, aunque nosotros, por nuestra naturaleza, lo teníamos muy difícil para hacer experimentos sociales (Internet, al respecto, ha abierto posibilidades interesantes de ver cómo se desarrolla una microsociedad: la inflación en el WoW, por ejemplo). Pinker comenta en su Tabla Rasa que en los kibbutz israelíes se vio cómo la división de trabajo, se abandonaba la política de criar a los hijos alejados de sus padres o sufrieron el problema del free rider. No todo es tan de color rosa. Ya se ve cómo lo mejor es… intentar crear una sociedad ateniéndonos a la naturaleza humana y buscando formas de canalizarla en acciones que beneficien al máximo número posible de miembros. Se acabaron los experimentos, se acabó el joder la vida a muchas personas.

        Y en cuanto a la Filosofía, nunca viene mal afinar tus gustos y conocer perspectivas originales e interesantes: después de todo, ha inspirado muchísimo a la Ciencia. Y hay genios de la talla de Demócrito, Bertrand Russell o Sir Karl Raimund Popper. Ahora, entre una pila de libros, estoy a vueltas con “El cielo en un chip”, un libro muy interesante de Bart Kosko, que divulga una corriente filosófica no muy conocida, la lógica difusa. Se resume en tratar de ver el mundo como una escala de grises, en vez del pensamiento en blanco y negro, y es una aportación interesantísima a la investigación científica -de hecho, puede ser clave en la computación cuántica-. Por supuesto, todo eso deberá ir acompañado con toneladas y toneladas de ciencia (de todo tipo: quiero mejorar la ciencia social e ir más allá, estoy buscando ideas de donde sea -ejem, la etología: aún tengo que leer el Gen Egoísta-). Y también debo considerar críticas a la filosofía como la que hace Steven Weinberg en un capítulo de su El sueño de una teoría final, en donde discute la utilidad de algunas corrientes filosóficas del último siglo y se pregunta si de verdad es tan útil como ahora.

        Saludos, Chema.

        Comentario por McManus — 5 octubre 2010 @ 00:10

        • ¡Anda, eso se lo tengo que comentar a más de un comunista y anarquista de por ahí! Lo que pasa es… me temo que se les joda su hermosa crisálida, en donde esas utopías (hasta que la empiria confirme su efectividad en múltiples grupos humanos, serán eso) moran.

          Mac… no valoro sólo tu opinión por tu capacidad de expresión, sino porque tus comentarios son auténticos compendios de cultura y sentido crítico analítico que dan continuamente en la diana.

          ESTO es oro puro:


          El maldito problema es diseñar una utopía teniendo en cuenta muy pocos factores, ignorando la naturaleza humana. También otro horroroso problema es idealizar sistemas políticos antiguos y hablar de ideologías como el comunismo en un tono mesiánico, como si fuera la salvación al capitalismo malvado. He leído discursos comunistas en 2010 que apenas se diferencian de los que habían en 1930. Y tienen una estrategia detrás: aprovecharse de la desesperación producida tras una crisis en donde se han visto los fallos del capitalismo neoliberal (seguro que ya sabes muy bien de ese aprovechamiento de situaciones desesperadas ya que habrás estudiado propaganda de sobra).

          Tres asignaturas en cuatro años.

          Más lo que he vivido como sindicalista.

          En cuanto a más ideas comunistas y anarquistas, tengo que reconocer que soy escéptico. No sé si merecerá la pena aplicar la democracia participativa a todo, porque hay casos como las obras de ingeniería civil,

          Tomemos lo que valga.

          Perdón… Lo que se demuestre como válido… o útil.

          Sé que la anarquía podría funcionar en la realidad (o una rama con variaciones), aunque los ejemplos que se dan no me convencen mucho. Necesita más peso empírico, aunque nosotros, por nuestra naturaleza, lo teníamos muy difícil para hacer experimentos sociales (Internet, al respecto, ha abierto posibilidades interesantes de ver cómo se desarrolla una microsociedad: la inflación en el WoW, por ejemplo). Pinker comenta en su Tabla Rasa que en los kibbutz israelíes se vio cómo la división de trabajo, se abandonaba la política de criar a los hijos alejados de sus padres o sufrieron el problema del free rider. No todo es tan de color rosa. Ya se ve cómo lo mejor es… intentar crear una sociedad ateniéndonos a la naturaleza humana y buscando formas de canalizarla en acciones que beneficien al máximo número posible de miembros. Se acabaron los experimentos, se acabó el joder la vida a muchas personas.

          ¿Por qué?

          ¿Por qué no tengo tiempo para poder escribir?

          ¿Por quééééé?

          ¡¡¡Quiero escribir!!! ¡¡¡Quiero soltar mis dedos para que se deslicen sobre las teclas y plasmar todo lo que quiero decir!!! ¡Sin pausa! ¡Sin denuedo! ¡Sin reuniones extraordinarias del comité sindical!

          ¡Perra vida de adulto responsable que me impide escribir hasta contentar mi corazón!

          ¡¡¡Buaaaaa!!!

          ¡Tantos temas para artículos! ¡Verlos pasar y no poder echarles el guante!

          Y en cuanto a la Filosofía, nunca viene mal afinar tus gustos y conocer perspectivas originales e interesantes: después de todo, ha inspirado muchísimo a la Ciencia. Y hay genios de la talla de Demócrito, Bertrand Russell o Sir Karl Raimund Popper.

          Si lo comentas por lo que he dicho sobre autores de Filosofía, no me estaba refiriendo a que hay que dejar de leerlos sino a que, para ampliar horizontes, se lea aquellos autores especialistas en las áreas que pretendemos analizar o criticar.

          Cada vez que oigo a un “filósofo” opinar sobre Economía me chirrían los dientes y las meninges.

          La INMENSA mayoría de ellos (de los actuales) no tienen ni puta idea de Matemáticas o de Economía.


          “El cielo en un chip”, un libro muy interesante de Bart Kosko, que divulga una corriente filosófica no muy conocida, la lógica difusa.

          Si viene recomendado por ti, me lo apunto.

          PERO sabes que soy un enemigo del relativismo.

          Y un filósofo hablando sobre relativismo, ay, ay, ay…

          A ver qué “me ofrece”.

          Por supuesto, todo eso deberá ir acompañado con toneladas y toneladas de ciencia (de todo tipo: quiero mejorar la ciencia social e ir más allá, estoy buscando ideas de donde sea -ejem, la etología: aún tengo que leer el Gen Egoísta-).

          Eso “ta” mejor.

          Y también debo considerar críticas a la filosofía como la que hace Steven Weinberg en un capítulo de su El sueño de una teoría final, en donde discute la utilidad de algunas corrientes filosóficas del último siglo y se pregunta si de verdad es tan útil como ahora.

          ¡Coooooño! ¡Haber empezado por ahí! Lo mismo me presenta un teorema de Gödel sobre Filosofía, ¿quién sabe?

          Esa recomendación suena ATROZMENTE interesante.

          ¡Un saludo!

          Comentario por chemazdamundi — 6 octubre 2010 @ 19:33

  10. Fe de erratas: Donde digo crisis financieras quería decir crisis económicas.

    Comentario por Hombre de maíz — 1 octubre 2010 @ 18:41

  11. Muchas gracias por las respuestas.

    Creo que me he explicado mal sobretodo en la parte de las impresiones ( aquí me pongo austríaco). Pero voy a intentar darle mayor claridad, si se me permite.

    Lo que quiero decir es que ese aumento brutal en estos años en el precio de la vivienda, ante esa pérdida paulatina de poder adquisitivo, sólo era posible, através del endeudamiento, hipotecas a 30, 40 años con intereses bajos, que aún así copaban la mayor parte de la renta familiar. Entiendo que la vivienda es un bien imprescindible para cualquier persona y su realización personal, y que la gente trabajadora sin grandes conocimientos en su mayoría, pues creían en el modelo que se les presentaba, y tragaban con las hipotecas, y los mismos políticos aseveraban que su precio no iba a bajar. A la fuerza ahorcan vamos. Aunque alguien pueda hablar de responsabilidades individuales, de que nadie te fuerza a comprar o que podían también alquilar, mi posición es más comprensiva con los más débiles y desprotegidos y por desgracia no todo el mundo tiene los conocimientos que tú u otros economistas atesorias a la hora de tomar decisiones.

    La duda que me asalta, ante tu excelente explicación sobre la inflación que habría provocado el subir los salarios conforme a la vivienda, es que teniendo ya de por sí uno de los salarios más bajos de la UE15 y por debajo de lo que nos correspondería por PIB per cápita generado, una subida de estos ( desde el principio) durante estos años más a la par del aumento del precio de la vivienda hubiera evitado en parte esas tasas de endeudamiento y con ello también la subida de intereses de los créditos hipotecarios.

    Yo creía recordar que la explosión de la burbuja viene precedida del aumento de tipos de interés( había ya informes de relatores de la ONU advirtiendo de esto), para cubrir los riesgos de una cada vez mayor deuda, y que este paulatino aumento de tipo de interés comienza a provocar una mayor cantidad de impagos ( ya antes las hipotecas cubrían la mayor parte de la renta)con lo que el modelo precio muy alto de vivienda hipotecas a muchos años deja de ser sostenible. Teniendo en cuenta el peso del sector inmobiliario en el crecimiento del PIB y la altísima tasa de contratación temporal, en cuanto este modelo deja de funcionar, todos esos millones de trabajadores son avocados fulminantemente al desempleo.

    Pero sí, alguien como tú, dice que la secuencia es distinta, me fio y ya la revisaré más profundamente.

    Respecto al tema del vaso de agua, ni mucho menos iba con ninguna segunda intención, ni como una defensa a ultranza del relativismo o la subjetividad, simplemente me recordó la cita esa anécdota. Como decía Gonzalo Puente Ojea el método científico es ese pequeño bisturí que tenemos para conocer el mundo y la realidad y sin él no somos nada.

    Y sobre el tema de la URSS, ( era un debate que se puede encontrar en la red entre Carrillo y Gustavo Bueno ( auténtico azote de religiones en su tiempo, impagables esos programas con Balbín ) moderado por Sánchez Dragó, en la que la idea era más o menos, que la URSS comienza a reconocer derechos laborales y sociales apenas desarrollados en otros países y ante el temor de las potencias ” capitalistas” de un auge de movimientos comunistas en su seno, pues comienzan a desarrollar unas políticas sociales mucho mayores, mejores incluso que para los propios soviéticos.

    Si no me equivoco, el germen de la Seguridad Social nace en Alemania a finales del siglo XIX ante las protestas obreras o las 8 horas por jornada en EEUU en las protestas sindicales de Chicago. Pero esa Inglaterra Victoriana o la Prusia de Bismarck la veo como algo muy asistencial, más o menos como lo que proponen ciertos liberales ahora respecto a algunos servicios sociales y el verdadero Estado del Bienestar se empieza a desarrollar con gente como tu admirado Keynes, que es el punto medio entre dos concepciones.

    La pregunta sobre la naturaleza humana, creo que ha sido ingenúa, en cuanto el sistema está hecho por personas, pero creo que hay muchas naturalezas humanas y tanto la comuna de París, los kibbutz de los que hablaba el anterior lector, la socialdemocracia de los países escandinavos, la región de Kerala en la India u otras experiencias más justas, distributivas de la riqueza y solidarias también responden a esa naturaleza. Y sobre esto hay muchos estudios antropológicos desde Morgan, Engels, Marvin Harris, etc.

    Muchas gracias por la recomendación que tendré en cuenta, y gracias por dejarme someter a debate estas cuestiones, de las que creo tanto los demás lectores como yo podemos aprender mucho de tus respuestas, a pesar de correr el riesgo de llevarnos alguna colleja dialéctica ,ja,ja,ja.

    Un abrazo.

    Comentario por Hombre de maíz — 5 octubre 2010 @ 04:26

    • Muchas gracias por las respuestas.

      De nada.

      Perdona que haya tardado en contestarte. No estoy todos los días conectado a internet… aunque algunos “me metan presión” para que les conteste creyendo que soy como ellos y que no tengo nada mejor que hacer.

      Creo que me he explicado mal sobretodo en la parte de las impresiones ( aquí me pongo austríaco). Pero voy a intentar darle mayor claridad, si se me permite.
      Lo que quiero decir es que ese aumento brutal en estos años en el precio de la vivienda, ante esa pérdida paulatina de poder adquisitivo, sólo era posible, através del endeudamiento, hipotecas a 30, 40 años con intereses bajos, que aún así copaban la mayor parte de la renta familiar.

      De ALGUNAS rentas familiares.


      Entiendo que la vivienda es un bien imprescindible para cualquier persona y su realización personal, y que la gente trabajadora sin grandes conocimientos en su mayoría, pues creían en el modelo que se les presentaba, y tragaban con las hipotecas, y los mismos políticos aseveraban que su precio no iba a bajar. A la fuerza ahorcan vamos. Aunque alguien pueda hablar de responsabilidades individuales, de que nadie te fuerza a comprar o que podían también alquilar, mi posición es más comprensiva con los más débiles y desprotegidos y por desgracia no todo el mundo tiene los conocimientos que tú u otros economistas atesorias a la hora de tomar decisiones.

      Pero no tenemos por qué pagar los demás por los errores de algunos, ahora te explico.

      Y no afectó sólo a sectores “desfavorecidos”.

      La duda que me asalta, ante tu excelente explicación sobre la inflación que habría provocado el subir los salarios conforme a la vivienda, es que teniendo ya de por sí uno de los salarios más bajos de la UE15 y por debajo de lo que nos correspondería por PIB per cápita generado, una subida de estos ( desde el principio) durante estos años más a la par del aumento del precio de la vivienda hubiera evitado en parte esas tasas de endeudamiento y con ello también la subida de intereses de los créditos hipotecarios.

      Hubiera evitado PARTE del endeudamiento de algunos (los que “picaron”)… a costa de una subida de inflación acojonante que nos hubiéramos tragado TODOS (los que “picaron” y los que no).

      Se habría salido de padre y de madre entre otras cosas porque no fue una subida suave y pausada. No fue tan “progresivo” el aumento. A última hora fue una curva ascendente prácticamente geométrica y no aritmética. Y reflejar eso de un año para otro en la subida del IPC significa la muerte pelona.

      Creo que tu problema es que no llegas a entender el peligro que supone la inflación.

      Un punto de inflación más es la jodida rehostia. Y nos afecta a TODOS.

      En términos macroeconómicos (y muchos micro) es EL enemigo a batir. Tan terrible es… que hay que crear este tipo de cortafuegos para evitar que se expanda aún a costa de dejar un poco olvidados a determinados sectores con tal de que no nos afecte a todos.

      Vamos a dejar esto claro…

      No.

      El IPC no PUEDE o, mejor dicho, NO DEBE reflejar o incluir dentro de sí NINGUNA burbuja. Como lo haga vamos de puto culo. No pueden pagar justos por pecadores (los pecadores sean con intención o no).

      ¿Es cierto que nuestros salarios son bajos?

      Bajísimos.

      ¿Es cierto que el IPC debería reflejar la subida de un bien básico como es la vivienda?

      Sí.

      Pero, como ya te dije en el anterior comentario, el IPC no puede incluir una subida de un bien cuyo “inflamiento” sea de manera artificial… Ya sea el producto de primerísima necesidad o no. El precio de una vivienda incluye dentro de sí cosas como los intereses adeudados a los bancos que están más allá del valor real de mercado. Incluir esas “falsedades” en el IPC haría subir al alza los sueldos “falsamente”, muy rápidamente y, por tanto, haría subir el precio de las cosas a un nivel desorbitado… en muy poco tiempo (menos del que tú sospechas). El IPC debe reflejar ALZAS REALES en valor de mercado. Si esa elevación es REAL (tiene base, no es una burbuja), su incremento no repercutirá (tanto) en la economía nacional.

      Perdona que te diga, pero lo que me estás planteando… es básico de primero de carrera… o de FP de Admistrativo. No se puede “acompasar” el IPC al ritmo de las subidas especulativas. Es un auténtico suicidio. No puedo intentar apagar un fuego echándole sacos de billetes.

      Imagínate que el IPC se hubiera elevado reflejando la burbuja inmobiliaria. Al principio, todos muuuuy contentos (¡mi sueldo ha subido un 8%!). Los que tenían que pagar una casa se lo gastan en pagarla… y los demás se dedican a gastar ese dinero, creando un alza masiva de precios. En el ejercicio siguiente, el IPC DEBERÍA reflejar el nuevo aumento de precio de TODAS esas cosas en la cesta de la compra, creando un efecto bola de nieve de padre y muy señor mío.

      Tú te preguntarás… “¿y no podría subir el IPC un poco menos que los precios especulativos pero más que lo que han subido?” Sigue siendo alimentar al monstruo, aunque sea a un ritmo menor. El efecto sería el mismo, sólo que habría explotado MÁS tarde. Si yo respondo a una especulación masiva en un producto de primera necesidad con un aumento de los ingresos del orden que sea… la estoy cagando. Estoy entrando en una espiral de “el precio crece y yo subo el ingreso”. Acabaríamos con billetes de cien mil euros en el bolsillo… y la economía nacional hecha mierda.

      Eso no hay gobierno que lo controle (no sin medidas draconianas). El dejar el IPC (y, por tanto, los sueldos) ateniéndose a unos mínimos es un mecanismo de defensa. A ver cómo lo digo de manera que lo entiendas… OBLIGA a los ignorantes a no picar al no hacer más fácil el que caigan en la trampa (les cuesta más decidirse porque los precios de las casas suben pero no sus sueldos). ¿Entiendes? Es por eso que el IPC siempre tiende a la baja… es un freno para evitar que los sueldos suban mucho… y, con ellos, la inflación.

      El problema que trae todo eso es… la pérdida de poder adquisitivo (muy bonito, estáis frenando la inflación, pero mi sueldo en diez años se ha quedado hecho una mierda) en términos REALES. Pero eso es tema para un artículo aparte.

      Yo creía recordar que la explosión de la burbuja viene precedida del aumento de tipos de interés( había ya informes de relatores de la ONU advirtiendo de esto),

      No necesariamente.

      para cubrir los riesgos de una cada vez mayor deuda, y que este paulatino aumento de tipo de interés comienza a provocar una mayor cantidad de impagos ( ya antes las hipotecas cubrían la mayor parte de la renta)con lo que el modelo precio muy alto de vivienda hipotecas a muchos años deja de ser sostenible. Teniendo en cuenta el peso del sector inmobiliario en el crecimiento del PIB y la altísima tasa de contratación temporal, en cuanto este modelo deja de funcionar, todos esos millones de trabajadores son avocados fulminantemente al desempleo.
      Pero sí, alguien como tú, dice que la secuencia es distinta, me fio y ya la revisaré más profundamente.

      ¡Pero si es que no es una secuencia fija!

      Ay…

      A ver… ooootra vez.

      Las burbujas especulativas terminan cuando se acaba la gente dispuesta a seguir pagando. Por el motivo que sea.

      Es un jodido fenómeno psicológico.

      DA IGUAL cuál sea el “detonante” por el que la gente deje de pagar masivamente. Y, en nuestro caso, NO FUE (sólo) una subida de los tipos de interés. Fueron MÁS COSAS. Tú fíjate que si hubiera sido sólo por una subida de los tipos de interés… la burbuja debería haberse acabado hace AÑOS. ¿Por qué? Porque los tipos de interés subieron y bajaron varias veces durante tooooooooodo el tiempo que duró el alza de precios (unos cuantos años). Y aún así la gente siguió comprando y vendiendo. No sería TAN importante. Las burbujas suelen estallar por una serie de factores correlacionados y que actúan CONJUNTAMENTE: alzas de tipos de interés, precios más allá de la capacidad de endeudamiento, los bancos cierran el grifo, acción del gobierno, subidas de impuestos, congelación de sueldos, aumento del paro, aumento de la deuda pública, una crisis colateral en algún otro país, una crisis previa coyuntural en un sector determinado del tejido productivo, pero sobre todo… que la gente deja de pagar las burradas que se pedían.

      Ése es el factor CLAVE.

      Cuando la gente deja de pagar, el castillo se derrumba (suelen perder los últimos) porque no queda nadie PARA MANTENERLO.

      Si una persona se empeña, da igual lo que le pongan a la contra. Si percibe que lo necesita o, simplemente lo quiere, le van a sudar los genitales el precio que le pongan al bien o servicio. Se endeudará hasta donde pueda y le haga falta. Ya sea una vivienda o un tulipán holandés del siglo XVII.

      El fin de una burbuja especulativa no es el aumento de los tipos de interés. Una burbuja puede seguir incluso con eso. El fin de una burbuja especulativa… es que se deje de caer en ella.

      Respecto al tema del vaso de agua, ni mucho menos iba con ninguna segunda intención, ni como una defensa a ultranza del relativismo o la subjetividad, simplemente me recordó la cita esa anécdota. Como decía Gonzalo Puente Ojea el método científico es ese pequeño bisturí que tenemos para conocer el mundo y la realidad y sin él no somos nada.

      Vale, no pasa nada.

      Buena cita.


      Y sobre el tema de la URSS, ( era un debate que se puede encontrar en la red entre Carrillo y Gustavo Bueno ( auténtico azote de religiones en su tiempo, impagables esos programas con Balbín ) moderado por Sánchez Dragó, en la que la idea era más o menos, que la URSS comienza a reconocer derechos laborales y sociales apenas desarrollados en otros países y ante el temor de las potencias ” capitalistas” de un auge de movimientos comunistas en su seno, pues comienzan a desarrollar unas políticas sociales mucho mayores, mejores incluso que para los propios soviéticos.

      Gustavo Bueno… será muy buen crítico de religiones. Pero mejor lo dejamos ahí. No es mi autor ateo favorito. Divaga cosa mala (como la mayoría de filósofos actuales y muchos no actuales). Lo siento, soy un lector de autores “empiristas” y pragmáticos. No valoro las opiniones de los autores… quiero que lo que digan o hablen se basen en hechos empíricamente demostrables. Que hablen en lenguaje científico y que investiguen, vaya. No me gustan los autores cuya autoridad devenga de la opinión, sino cuya autoridad devenga del método científico y del respaldo con argumentaciones probadas.

      Si no me equivoco, el germen de la Seguridad Social nace en Alemania a finales del siglo XIX ante las protestas obreras o las 8 horas por jornada en EEUU en las protestas sindicales de Chicago. Pero esa Inglaterra Victoriana o la Prusia de Bismarck la veo como algo muy asistencial, más o menos como lo que proponen ciertos liberales ahora respecto a algunos servicios sociales y el verdadero Estado del Bienestar se empieza a desarrollar con gente como tu admirado Keynes, que es el punto medio entre dos concepciones.

      Yo he dicho los “fun-da-men-tos”. Los inicios están ahí. Las primeras pensiones públicas vitalicias masivas a cargo de los presupuestos del Estado se desarrollaron en la recién creada Alemania del siglo XIX (en la época de Bismarck, durante la unificación). Y los primeros convenios masivos sindicales donde se recogen los derechos asistenciales más básicos se crearon en la Inglaterra victoriana bajo la presión de las Trade Union… convirtiéndolas en Acts (leyes, ni más ni menos). Sí, por supuesto que son más asistenciales que otra cosa… pero por algún lado se empieza. El “inicio” está en que, por primera vez, el Estado se hacía cargo de manera masiva de esa “asistencia”, por primitiva que fuera… Y POR LEY. No por caridad.

      Se estudia en Historia, insisto.

      Y sí, por supuesto que el Estado del Bienestar se desarrolló de manera notable bajo gente como Keynes.

      Lo que yo pretendía decir y repito por si no se me ha entendido es que es falso que la URSS inventara el Estado del Bienestar. Sus fundamentos son bastante más antiguos que ésta. Que los mejorara (según su “particular” visión) para competir con las democracias occidentales y que éstas contraatacaran “ofertando” más… pues sí, puede ser. Pero no se puede arrogar el mérito de haber sido el primer Estado en crearlo y/o aplicarlo. Ni de lejos, vaya.

      Y el Estado del Bienestar soviético… era para verlo y para contarlo. Cuando estuve en la república checa pude ver… “en qué consistía” algo parecido.

      La pregunta sobre la naturaleza humana, creo que ha sido ingenúa, en cuanto el sistema está hecho por personas, pero creo que hay muchas naturalezas humanas y tanto la comuna de París, los kibbutz de los que hablaba el anterior lector, la socialdemocracia de los países escandinavos, la región de Kerala en la India u otras experiencias más justas, distributivas de la riqueza y solidarias también responden a esa naturaleza. Y sobre esto hay muchos estudios antropológicos desde Morgan, Engels, Marvin Harris, etc.

      Pues vale.

      Pero… la respuesta a la pregunta y el resultado es el mismo: lo que determina el éxito de un “sistema” no es el sistema en sí mismo, sino quien lo lleva a cabo.

      Los sistemas son entelequias.

      Y no hay sistemas perfectos.

      Muchas gracias por la recomendación que tendré en cuenta, y gracias por dejarme someter a debate estas cuestiones, de las que creo tanto los demás lectores como yo podemos aprender mucho de tus respuestas, a pesar de correr el riesgo de llevarnos alguna colleja dialéctica ,ja,ja,ja.

      ¡Uy! Lo siento si te has llevado esa impresión. Culpa mía. Soy muy agresivo escribiendo. Perdón. De verdad que no es mi intención repartir “collejas dialécticas” a TODO el que entra… aunque lo parezca. Es mi forma de expresarme. Muchas veces me releo y me digo a mí mismo que soy un cafre escribiendo.


      Un abrazo.

      Otro para ti.

      Comentario por chemazdamundi — 6 octubre 2010 @ 18:52

  12. Al fin le han dado el Nobel a Vargas Llosa, podré morir en paz.

    Comentario por ibethk — 7 octubre 2010 @ 17:19

    • Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ja, ja, ja…

      Ay, qué buenoooooo…

      Felicidades a don Mario.

      No me gustan los liberales en líneas generales, pero sí éste. Se merece el premio no por sus ideales, sino porque es un escritor como la copa de un pino. Tiene una calidad literaria acojonante. Yo valoro especialmente sus descripciones de lugares y sonidos.

      Mario Vargas Llosa es muy popular y muy querido en mi partido político. A pesar de que muchos somos socialdemócratas, Mario no dudó ni un solo instante cuando se trató de ayudarnos en aquellos difíciles tiempos del “¡Basta Ya!”

      Rosa Díez le dedica unas palabras de agradecimiento:

      http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/07/cultura/1286460222.html

      Creo sinceramente que es también un reconocimiento a la inmensa aportación literaria hispanoamericana (lo siento, aquí no cabe el adjetivo “latinoamericano”) a la lengua castellana.

      Enhorabuena.

      P.D.: Ibeth, hoy ha ido Isabel a ver si averiguaba tu asunto. Yo no he podido.

      Comentario por chemazdamundi — 7 octubre 2010 @ 17:30

      • El sapo ninja está pasando por una de sus crisis de identidad. Dice que ahora se llama “Sapo Vargas Llosa” porque cree que tiene cara de escritor neoliberal.

        Comentario por Ibeth — 9 octubre 2010 @ 20:42

        • Ja, ja, ja…

          ¡¡¡Pero si los neoliberales no existen!!!

          ¡Son un cuento para asustar a los niños!

          Ahora resulta que NO HAY NADIE que tenga cojones de calificarse como neoliberal. No paro de leer montones de artículos, ensayos y obras varias donde antiguos neoliberales dicen ahora que “el término es incorrecto porque los neoliberales y el neoliberalismo no existen”. Vaya, hombre… se nos han asustado.

          No es que no existan… es que no se dejan ver.

          Por algo será.

          Comentario por chemazdamundi — 9 octubre 2010 @ 21:26

          • Chema, ¿A quién quieres más? ¿A Sapo Vargas Llosa, a mí, o a Mac?

            Dí que a mí, porque soy niña :3

            Comentario por Ibeth — 9 octubre 2010 @ 21:41

            • ¡No me obligues a elegir, malvada!

              Espero que Mac me perdone, pero he de admitir que te tengo mimada.

              No sé si es un atavismo biológico o qué… pero los hombres tendemos a sobreproteger a las mujeres.

              De hecho, algún día he de plantearme por qué quiero tener más una hija que un hijo. Isabel dice que los hombres “de estos tiempos” preferimos tener hijas: tenemos la noción de que nos van a querer más porque las podemos mimar mientras que con los varones tenemos que ser más “duros” para que se forjen. A mi padre le pasaba algo así: a mí siempre me ha exigido muchísimo más que a mi hermana (no es que no me quisiera, sino que era más exigente).

              Es una mera reflexión.

              Por cierto, tengo que actualizar este blog, que ya toca. Hay de solicitudes de artículos en el privado… ¡buf!

              Comentario por chemazdamundi — 9 octubre 2010 @ 21:55

  13. Hola,

    os dejo un artículo de Juan Torres López a colación del análisis y crítica de Vicenç Navarro (http://www.vnavarro.org/) al Informe sobre el Sistema Público de Pensiones publicado por los “100 economistas” de la FEDEA.

    La FEDEA es la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (http://www.fedea.es/), una fundación financiada por los grandes bancos y las grandes corporaciones y que cuenta con las siguientes personalidades en la cúpula de su organigrama:

    Presidente de Honor: Sr. D José Vilarasau Salat

    Presidente:

    Sr. D. Josep Oliu i Creus, BANCO SABADELL
    Sr. D. Salvador Alemany Mas, ABERTIS Infraestructuras, S.A.
    Sr. D. Fernando Becquer Zuazua, IBERDROLA, S.A.
    Sr. D. Felipe Benjumea Llorente, ABENGOA S.A.
    Sr. D. Ángel Ron Güimil, BANCO POPULAR
    Sr. D. Miguel Blesa de la Parra, CAJA MADRID
    Sra. Dña. Ana Patricia Botín O’Shea, BANCO ESPAÑOL DE CRÉDITO
    Sr. D. Emilio Botín Ríos, SANTANDER
    Sr. D. Antonio Brufau Niubo, REPSOL – YPF
    Sr. D. Santos Martínez-Conde Gutierrez-Barquin, CORPORACIÓN FINANCIERA ALBA, S.A.
    Sr. D. Francisco González Rodríguez, BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA
    Sr. D. José Luis Malo de Molina Martín Montalvo, BANCO DE ESPAÑA
    Sr. D. Javier Ramos Gascón, BOLSA DE MADRID
    Sr. D. Luis Angel Rojo Duque, FUNDACIÓN RAMÓN ARECES
    Sr. D. Isidro Fainé, LA CAIXA
    Sr. D. Alejandro Beltrán de Miguel, McKINSEY&Co.

    Vicenç Navarro, como os decía, analizó el informe publicado por los economistas de esta Fundación FEDEA, y lo critico, ¡cómo no iba a criticarlo…!, publicamente con rigurosos, precisos, fundamentados y bien elaborados argumentos.

    Pues estos señores economistas, entre ellos Javier Díaz Jiménez, del IESE de la Universidad de Navarra, y Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania, se ve que se han molestado…

    En su blog, como mandan ellos, después de graves descalificaciones, tergiversaciones, e incluso algunos insultos proferidos por ellos contra el propio Vicenç Navarro, contra Juan Torres López, y por extensión contra casi todos los que han intentado abrir un debate educado y respetuoso con ellos; pues, ni cortos no perezosos, han decidido cerrar la aplicación de comentarios…(http://www.fedeablogs.net/economia/?p=7100)

    Éste es el artículo que ha publicado Juan López torres como réplica adelantada e introductoria a estos señores economistas del FEDEA, pues la réplica dura al contenido del informe está siendo preparada y verá la luz pública en breve, para escarnio de, al menos, 100…

    Economistas neoliberales
    Juan Torres López

    Publicado en Sistema Digital el 4 de noviembre de 2010

    La propuesta de reforma de nuestro sistema de pensiones que ha realizado un grupo de 100 economistas (la verdad es que todos ellos con un curriculum profesional muy brillante en sus respectivas áreas de especialización, aunque la mayoría claramente escorados en sus principios y perspectivas de análisis hacia los postulados neoliberales que están de moda desde hace tiempo) está empezando a mostrar no solo lo que puede haber de válido en su razonamiento sino también, como es lógico que ocurra, sus errores y limitaciones.

    Voy a dejar de lado aquí la crítica que creo que se le puede hacer a sus contenidos principales y propuestas concretas porque me ocupo de ello en un texto más largo que publicaré en los próximos días junto a Vicenç Navarro.

    Ahora solo quiero comentar brevemente algunos rasgos que aparecen claramente en la incipiente polémica que ha habido y que en mi opinión definen con bastante nitidez el “estilo” de este tipo de economistas que hoy día constituye la ortodoxia o corriente principal de nuestra profesión.

    Los economistas de este perfil neoliberal suelen manifestar un cierto desprecio, a veces explícito, hacia la voluntad social y, por tanto, incluso a la propia democracia, al menos, en lo que ésta tiene que ver con las cuestiones económicas.

    Hayek fue muy claro en este sentido cuando visitó el Chile de Pinochet, en donde bajo la dictadura comenzaron a aplicarse muchas de las políticas que defienden los economistas neoliberales: “Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente” (El Mercurio, 12-4-1981). En la misma línea se han pronunciado numerosos economistas en los últimos años, como es bien sabido, y eso han vuelto a hacer los que hacen la propuesta de reforma de las pensiones.

    Uno de ellos, el profesor del IESE de la Universidad de Navarra Javier Díaz Jiménez afirmó en el acto de presentación de la propuesta que el Pacto de Toledo es “la mayor estafa para el contribuyente español por dejar en manos de los políticos la reforma de las pensiones” (Europa Press, en Los ‘100’ economistas proponen calcular la pensión en función de toda la vida laboral). Un auténtico dislate que hace pensar que estos economistas olvidan que un principio esencial de la democracia es que las decisiones sobre los recursos públicos deben ser adoptadas por los representantes de la ciudadanía y no por los tecnócratas, como parece que proponen.

    Esta posición tan poco respetuosa hacia las preferencias sociales deriva posiblemente de su convencimiento de que la ciudadanía no sabe en realidad qué le conviene o qué es lo mejor que debe hacerse para asignar los recursos. Y eso les lleva a confundir las decisiones sobre la distribución de la renta y la riqueza, que son evidentemente políticas y fruto de las preferencias sociales o de las concepciones éticas dominantes, con asuntos técnicos que solo los entendidos pueden resolver correctamente. Otro economista de ese grupo, el profesor Fernández-Villaverde, manifiesta claramente este prejuicio en su blog al defender la reforma: “Los economistas tienen que recordar a la sociedad constantemente cual es el óptimo. Si el público ni sabe cual es la manera optima de redistribuir, es muy poco probable que surjan instituciones, incluso condicionales en su sostenibilidad, que sean relativamente eficientes” (Críticas a las Reforma de Las Pensiones: Algunas Falacias Comunes I). Otro disparate porque no hay una forma óptima de redistribuir que dependa de criterios objetivos que solo los economistas puedan establecer o interpretar sino que se establece una u otra en función del poder que tengan los individuos y grupos sociales.

    Otro rasgo que suele caracterizar al estilo de este tipo de economistas neoliberales es que desprecian de un modo bastante evidente y explícito la opinión de quienes no piensan o analizan los fenómenos económicos como ellos. Sus publicaciones suelen ser formalmente muy consistentes y documentadas pero se puede comprobar fácilmente que en ellas nunca o casi nunca está la opinión que disiente de sus postulados. Pueden avanzar mucho en el conocimiento pero siempre en el que transcurre en una misma vía, la construida sobre sus propios principios y postulados. Les ocurre igual que dice Stiglitz en su último libro que le pasó a los gobernadores de los bancos centrales frente a la crisis: como solo leen lo que les confirma sus ideas no podían descubrir los problemas que otros estaban planteando en sus escritos. Y quienes vivimos junto a ellos en el mundo académico hemos comprobado hasta la saciedad que este tipo de economistas desprecian y rechazan incluso a cualquier otra rama y forma del saber que no sea la suya, la historia, la filosofía, la sociología, la politología, el derecho… habiendo hecho todo lo posible para sus contenidos lleguen a desaparecer de las enseñanzas de economía en aras de convertir a ésta última en una simple variante de la matemática.

    Todo ello les lleva a recurrir constantemente a un criterio “de autoridad” bastante discutible: si otra idea no está publicada en las revistas en las que las suyas han tomado plaza son despreciables y no tienen por qué ser tenidas en cuenta. Un criterio circular afectado por una enfermedad muy extendida en la comunidad académica de nuestro tiempo: la impactolatría (aunque referido básicamente a ciencias de la salud es muy interesante leer el trabajo de J. Cami Impactolatría: diagnóstico y tratamiento. En: Medicina Clínica. v. 109. n. 13. (1997).

    Este tipo de economistas suele también actuar como si considerase que está completamente inmunizado frente al error propio. Esto se observa claramente a la hora de proponer y defender esta reforma de las pensiones cuando hablan como si estuvieran en posesión de la verdad sin mencionar los continuados errores de cálculo que han tenido en los análisis previos que han venido realizando para ofrecer escenarios que justificaran las medidas que proponen. En ninguno de ellos acertaron en sus predicciones, a pesar de lo cual quieren convencer a la ciudadanía de que están en lo cierto cuando hacen sus previsiones alarmistas para el futuro.

    Por otro lado, suele ser habitual que estos economistas cuenten, como ocurre en el caso de la Fundación FEDEA que financian los bancos y grandes empresas españolas, con el patrocinio y la ayuda habitual y generosa de los grandes poderes económicos y financieros. Quienes somos críticos con sus postulados recordamos esta vinculación porque nos parece que es siempre indicativa. Sería normal que esos bancos y grandes empresas no financiaran a un economista como yo porque mi curriculum es demasiado modesto, o incluso quizá mediocre desde su punto de vista. Pero tampoco lo harían porque es lógico que esas entidades no están interesadas en promover ideas y propuestas que van claramente en contra de sus intereses. Y, justo en sentido contrario, es normal que financien a economistas como estos del grupo de los 100, no solo porque tienen curricula brillantísimos (que los tienen), sino también porque lo que proponen, como reducir el gasto en pensiones públicas para fomentar el ahorro privado que es lo que beneficia a la banca, o reformas laborales que aumentan el poder del gran empresariado, es lo que conviene a sus intereses.

    Por eso resulta sorprendente que se tomen como un insulto el reconocimiento de esta vinculación. Es el resultado de una opción ideológica y personal legítima y no censurable. Pero también es legítimo que los demás lo sepan y que pongan en duda la independencia y la objetividad de su obra porque resulta muy difícil creer que pudieran contar con ese patronazgo si sus tesis no fueran siempre las que convienen a quienes los financian.

    Se podría añadir también que este tipo de economistas suele razonar sosteniendo que los grandes parámetros de los que depende la vida económica son inmutables. Es igualmente fácil comprobar en sus escritos, y concretamente en los que usan para defender la reforma de las pensiones, que dan por sentado que hay cosas (justamente las que constituyen el orden socioeconómico que beneficia a la banca o a las grandes empresas) que no se pueden cambiar: la pauta distributiva, los impuestos sobre el capital, las políticas generales de las que depende en realidad el volumen de empleo o su naturaleza… Por eso este tipo de economistas son una de las principales fuentes que alimenta esa idea tan extendida de que vivimos el fin de la historia o de que no hay ninguna otra alternativa al modo de producir y distribuir en el que estamos o frente a las políticas económicas neoliberales que se llevan a cabo.

    Finalmente, estos economistas, pero no solo los españoles, suelen ser bastante altivos y muy dados a la descalificación personal de quien disiente de ellos. Por ceñirme al caso del debate sobre esta propuesta de reforma de las pensiones, basta comprobar que ni siquiera llaman por su nombre a quien los ha criticado, o las expresiones que solo muestran mala educación y falta de respeto.

    Pudiera parecer que es injusto generalizar de esta manera, pero creo que basta una rápida ojeada a los escritos de estos economistas, a sus pronunciamientos públicos y a la forma en que actúan en comisiones de evaluación o juzgan a sus colegas para comprobar que ya se ha generado un prototipo que va mucho más allá del caso aislado.

    Fuente: http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/jtl/index.php?option=com_content&task=view&id=2003&Itemid=99999999

    …/…

    Y digo yo, ¡que es normal que empecemos a estar ya hartos de tanta descalificación y tergiversación gratuita e infundada contra cualquier economista, persona en general, que esgrima argumentos que no apunten directamente hacia los intereses neoliberales!

    ¡Más hartos aún estamos de mantener la compostura y la educación ante especímenes que nos deparan este trato personal maleducado, arrogante, denigrante y vejatorio por las meras ideas y argumentos que mantenemos y defendemos!

    Espero que el señor Jesús Fernández-Villaverde y allegados no eludan contestar en los mismos términos de la réplica que están preparando Vicenç Navarro y Juan Torres. Porque no mencionar siquiera el nombre de tu interlocutor en un comentario para después agachar las orejas cuando te empiecen a llover razones de peso sobre la cabeza, como estoy seguro que le van a llover al señor Fernández-Villaverde, no queda muy riguroso ni muy serio…

    Celebro que FEDEA se haya decidido a enfrentarse a ATTAC, ¡ya era hora…! ¡No saben lo que nos gustan los debates serios, rigurosos, educados y respetuosos…!

    Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/vueltas-con-pensiones-fedea

    Saludos,

    Comentario por Jokin — 7 noviembre 2010 @ 00:38

  14. Como seguidor de la TACE, tengo que reconocer el derroche de tu tiempo en algo que no tiene ni pies ni cabeza.
    1. De bien nacidos es ser agradecidos y me reconforta que no mezcles a la escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza (inspiradora del fascista consenso de Washington), con la escuela austriaca. Sería largo de explicar sobre las diferencias entre entre liberalismo económico (escuela austriaca) y los intervencionistas monetaristas neoliberales (escuela de Chicago), al igual que llevaría su tiempo explicar la diferencia entre la dictadura marxista y los aspirantes socialdemócratas keynesianos.
    2. Cometes el error de no diferenciar entre tipos de interés de la economía y tipos de interés del Banco Central, así el diferencial entre ambos tipos entre 2002 y 2008 fue extraordinariamente bajo, sin embargo en la actualidad, el diferencial entre ambos tipos ronda el 6%.
    3. Como buen seguidor de la corriente keynesiana no distingues la inflación monetaria de la inflación económica.
    4. Para finalizar, me da la impresión que has sido un alumno aplicado en macroeconomía de una economía cerrada, pero ni siquiera te has matriculado en macroeconomía 2, es decir, cuando una economía es abierta. Claro que puede ser que no te interese asistir, no vaya a ser que descubras que el mundo no es tan matemático como piensas (mercados perfectos e imperfectos) y tengas que empezar a aplicar la teoría microeconomica a la macroeconomía.

    Comentario por liberal — 31 octubre 2011 @ 00:01

    • Como seguidor de la TACE, tengo que reconocer el derroche de tu tiempo en algo que no tiene ni pies ni cabeza.

      Pero bien que te has parado a perder TU tiempo para comentar mi artículo. ¿No dices que NO tiene ni pies ni cabeza? ¿No dices que es TAN malo? Entonces… ¿para qué COMENTAS (y, encima, sin cumplir las normas para poder comentar? Déjalo estar solo… YA CAERÁN LOS DEMÁS POR SÍ MISMOS CON LO “MALO” QUE ES, ¿NO? Tú mismo lo “prestigias” al decir que es malo pero aun así LO COMENTAS.

      ¿You mad, Austrian?

      1. De bien nacidos es ser agradecidos y me reconforta que no mezcles a la escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza (inspiradora del fascista consenso de Washington), con la escuela austriaca. Sería largo de explicar sobre las diferencias entre entre liberalismo económico (escuela austriaca) y los intervencionistas monetaristas neoliberales (escuela de Chicago), al igual que llevaría su tiempo explicar la diferencia entre la dictadura marxista y los aspirantes socialdemócratas keynesianos.

      Oh, no te preocupes, ya explicaré esas diferencias. Básicamente es como comparar a un tipo con un mínimo de luces (Friedman) que utilizaba el método científico con un mentiroso hijo de la gran puta que negaba validez al método científico (como el “austríaco” Hayek).

      http://web.archive.org/web/20070529010138/http://www.gmu.edu/departments/economics/bcaplan/whyaust.htm

      2. Cometes el error de no diferenciar entre tipos de interés de la economía y tipos de interés del Banco Central, así el diferencial entre ambos tipos entre 2002 y 2008 fue extraordinariamente bajo, sin embargo en la actualidad, el diferencial entre ambos tipos ronda el 6%.

      1) ¿Oooooooooooooooooooooooh?

      Perdón, le informo que Friedman DESGLOSA TODO EN SU PAPER :tipos de interés y tipos de interés de los bancos centrales.

      http://books.google.es/books?id=DZ9OTS6LbEcC&pg=PA261&dq=The+Monetary+Studies+of+the+National+Bureau,+44th+Annual+Report&hl=es&ei=aBGFTMYvk6840I34zwg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&q=The%20Monetary%20Studies%20of%20the%20National%20Bureau%2C%2044th%20Annual%20Report&f=false

      TOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMA HOSTIÓÓÓÓÓÓÓÓÓN EN TOOOOOOOOOODA LA BOCAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJA…

      Se acabó tu triste y débil argumentooooooooooooooooooo… Juaaaaaaaaaaaaaaaaaa, jua, jua, jua…

      2) Ooooooh, pero que aún hay más, no se vayan señores, no se vayan.

      Me parece RECORDAR, ooooooh, que los “austríacos” MENCIONAN EN SU “TACE” que la culpa principal es de LOS TIPOS DE INTERÉS DE LOS BANCOS CENTRALES, porque son los causantes “iniciales” de su supuesto “ciclo”.

      http://www.goldensextant.com/SavingtheSystem.html

      http://mises.org/daily/3010

      Oooooh… ¿y todos los siglos que hemos estado SIN bancos centrales Y SIN BANCOS? ¿De quién era la culpa de las crisis financieras? ¿De Santa Claus?

      Toooooooooooooooooooooooooma y van dooooossssssssssssss.

      ¿Más? Pues claro que hay más.

      3) ¡¡¡Sigue sin corresponderseeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee, aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajaaaaaaaaaaaaaaaa!!! ¡Da igual membrillo ignorante en matemáticas! Si es x ó x+y… NO SE CORRESPONDEEEEEEEEEE, AY QUE ME MEOOOOOOO… No porque le subas unos puntos más se va a volver cierta la correspondencia entre ciclooooooooooooos… PORQUE NO SE DAAAAAAAAAAA…

      4) EN CIENCIAS, SE DEMUESTRA QUE UN CICLO ES UN CICLO PORQUE SUCEDE CONTINUADAMENTE (o mayoritariamente)… si me pones de ejemplo UN segmento en el que supuestamente eso sucede Y NO SE PRODUCE EN TODOS LOS DEMÁS SEGMENTOS DESDE QUE TENEMOS NOTICIA… NO HAY CICLO QUE VALGAAAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAAAAAAAAAAA…

      Yo me troncho.

      5) Pero es que TAMPOCO se produce en ese segmento… YA QUE TUVIMOS RÉCORD DE TIPOS DE INTERÉS BAJOS DESPUÉS DE LA BURBUJA INMOBILIARIA EN PLENA CRISIS FINANCIERAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…

      Que no se enteran, ja, ja, ja… Que ya lo dijo Friedman, UN LIBERAL CON MÁS CEREBRO QUE VOSOTROS… QUE NO SON LOS TIPOS DE INTERÉS (ni de los bancos centrales ni ningún otro los CAUSANTES de una crisis económica): QUE LAS CRISIS FINANCIERAS SE HAN DADO DESDE SIEMPRE CON TIPOS BAJOS Y ALTOS, con facilidad o con no facilidad de préstamo, en buenas y en malas condiciones, con bancos y sin bancos. Que las crisis financieras se producen cuando POR LOS MOTIVOS QUE SEAN TODOS RECURREN A SOLICITAR LIQUIDEZ A LA VEEEEEEEEEEEEEZZZZZ, AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…

      3. Como buen seguidor de la corriente keynesiana no distingues la inflación monetaria de la inflación económica.

      Noooooooooooo, qué vaaaaaaaaaaaaaaa…

      No le he dedicado NADA MÁS QUE ESTE PEDAZO DE EXTENSO ARTÍCULO A LA INFLACIÓN.

      https://chemazdamundi.wordpress.com/2010/11/15/clases-de-economia-ii-la-inflacion-1%C2%AA-parte-definicion-y-caracteristicas-de-este-concepto-economico-casos-historicos-historia-de-la-inflacion-hasta-el-siglo-xix-la-inflacion-en-terminos-b/

      Me parece a mí (y a cualquiera) que sé más sobre la inflación que TÚ y que treinta como tú.

      AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJA, NI UNAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA… no ha dado ni unaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…

      4. Para finalizar, me da la impresión que has sido un alumno aplicado en macroeconomía de una economía cerrada, pero ni siquiera te has matriculado en macroeconomía 2, es decir, cuando una economía es abierta. Claro que puede ser que no te interese asistir, no vaya a ser que descubras que el mundo no es tan matemático como piensas (mercados perfectos e imperfectos) y tengas que empezar a aplicar la teoría microeconomica a la macroeconomía.

      Oooooooooooooh… ¿es que en microeconomía NO SE UTILIZAN MATEMÁTICAS?

      http://www.boisestate.edu/econ/lreynol/web/pdf/Math_Review.pdf

      http://business.baylor.edu/Jim_Henderson/eco5415/Math.htm

      http://www.uib.es/depart/deaweb/personal/profesores/personalpages/xiscoliver/introeco/ej%20t4-t5.pdf

      http://tigger.uic.edu/~hroberts/Math.PDF

      http://www.uio.no/studier/emner/sv/oekonomi/ECON2200/index-eng.xml

      Perdón… ¿en qué facultad has estudiado TÚ? Es que habría que darle dos guantazos a tus profesores por no enseñarte bien y a ti retirarte el título si lo tuvieras POR NO APRENDER NI LO MÁS BÁSICO.

      Aunque algo me dice que no tienes ni la etiqueta de anís del mono.

      Pero qué asssssssco le tienen a las matemáticas esta panda de inútiles “austríacos”. Normal. Si no les dan la razón, según ellos… es que las matemáticas no sirven. NO QUE ELLOS PUEDAN ESTAR EQUIVOCADOS, noooooo, qué vaaaaaa… No hay más que ver la “teoría del ciclo austríaco de negocio”, ja, ja, ja, ja…

      Bueno, ya te he humillado bastante… la próxima vez, a cumplir las normas para poder comentar. Que me gusta humillar a las persons con nombres y apellidos. Humillar a anónimos no me divierte TANTO. Me gusta que si me tomo el trabajo de humillar a alguien que se lo merezca, le vayan señalando con el dedo por la calle.

      ¡Siguiente!

      Veeeeeenga, venid todos, que hoy tengo “pa tós”. Voy a repartir mi especialidad de dulces de Halloween: las TORTAS DIALÉCTICAS de Chema.

      Comentario por chemazdamundi — 31 octubre 2011 @ 21:53

  15. Pues si lo que has sacado en limpio es que los austriacos dicen que los ciclos económicos se deben a bajos tipos de interés es que no tienes ni la menor idea. Una cosa es el desacople entre el valor nominal y el valor real del dinero y otra cosa muy distinta es que el asunto se reduzca a tipos de interés bajos.

    Un poco triste que tengas un blog de desinformación

    Comentario por DRY — 28 junio 2012 @ 01:05

    • ¿¿¿Qué??

      The Austrian business cycle theory (or ABCT) attempts to explain business cycles through a set of ideas held by the Austrian School of economics. The theory views business cycles as the inevitable consequence of excessive growth in bank credit, exacerbated by inherently damaging and ineffective central bank policies, which cause interest rates to remain too low for too long, resulting in excessive credit creation, speculative economic bubbles and lowered savings.

      Uooo-oooo-ooooh, aquí, en detalle, dicho POR LOS MISMOS AUSTRÍACOS:

      http://mises.org/daily/2810

      Proponents believe that a sustained period of low interest rates and excessive credit creation results in a volatile and unstable imbalance between saving and investment.

      http://www.economist.com/node/6878597?story_id=E1_GRSRVJS

      According to the theory, the business cycle unfolds in the following way: Low interest rates tend to stimulate borrowing from the banking system. This expansion of credit causes an expansion of the supply of money, through the money creation process in a fractional reserve banking system. It is argued that this leads to an unsustainable credit-sourced boom during which the artificially stimulated borrowing seeks out diminishing investment opportunities. Proponents hold that a credit-sourced boom results in widespread malinvestments. In the theory, a correction or “credit crunch” – commonly called a “recession” or “bust” – occurs when exponential credit creation cannot be sustained. Then the money supply suddenly and sharply contracts when markets finally “clear”, causing resources to be reallocated back towards more efficient uses.

      http://en.wikipedia.org/wiki/Austrian_business_cycle_theory

      COOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOME MIERDAAAAAAAAAAAA MISERABLE IGNORANTE, JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, JA, JA, JA, JA…

      AY, QUE ME MEOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO…

      Tenéis la puta manía de poneros a hablar sin tener NI PUTA IDEA de lo que habláis.

      ¡Que el técnico aquí soy yo! ¡Que soy yo quien sabe, trolls inútiles!

      ¡Que soy yo el que ha estudiado Economía en la facultad!

      Que sé PERFECTAMENTE dónde, cómo y cuándo mentís y que sé PERFECTAMENTE cómo dejaros en el más absoluto de los ridículos en tres coma dos.

      Un poco triste que tengas un blog de desinformación

      Sois TAN tontos y TAN ignorantes QUE NO CONOCÉIS NI LO QUE PRETENDÉIS DEFENDER.

      Eso sí que es “triste”: el no tener ni puta idea… y luego decir que somos los que SABEMOS los que “desinformamos”.

      Sí, claro, claro… También me he encontrado con defensores de la escuela austríaca que, sin tener ni maldita idea, han dicho cosas como: “la escuela austríaca es la mayor defensora del método científico” (niega su validez en Economía), “utiliza modelos matemáticos y muy serios” (no los usa, de hecho, se niega a utilizarlos), “es progresista y defensora de los derechos de los trabajadores” (es ultraliberal, panda de gilipollas).

      El que se ha leído las obras de la escuela de Austria y el que se ha estudiado todas sus teorías, soy yo. Y en inglés. Y en las obras originales. Vosotros no tenéis NI ZORRA porque habéis oído campanas, os han gustado tres o cuatro gilipolleces que dicen los austríacos… y no os habéis parado a leer ni lo más básico de lo que proponen ANTES de poneros a defender y/o seguir esa escuela de hijos de puta. Si lo hubiérais hecho, como es vuestro deber, esto es, ESTUDIAR, ahora no os rechinarían los dientes de frustración al haberos dado cuenta de que la escuela austríaca es una de las más gigantescas falsedades anticientíficas del mundo académico. Manda cojones que YO, que soy el que está criticando a la escuela austríaca, la conozca más y mejor que sus defensores.

      Próximos comentarios, que cumplan las normas para poder comentar. Me gusta dejar en ridículo a gente con nombres y apellidos verificables, no alguien que se esconde tras el anonimato de un nick como una rata cobarde. Éste lo desfiltro para que todo el mundo que pase pueda leer… y carcajearse bien a gusto.

      Recuerda: fue José María Gallardo quien te estampó este OWNED.

      ¡Siguiente payaso!

      Y aprende a usar mejor el corrector, joder.

      Comentario por chemazdamundi — 28 junio 2012 @ 13:09

  16. Hola que tal chema me asombra lo inteligente que eres tú y tu esposa. Me encanto esa comparación de la escuela de Austria con la parábola de Aquiles y la tortuga y todo con una increíble descripción matemática para demostrarnos la falsedad de los sofista a la hora de convencer a las personas. Se nota que eres un científico (economista) de verdad. Que lastima que haya tan pocas personas como vos en la internet.
    En fin quería agregar esto que encontré en la Rationalwiki sobre el Fed (Reserva Federal)

    [Editar] Pseudolaw
    Por lo general, ata en el punto anterior. La idea básica es la Constitución le da al Congreso el poder para acuñar moneda, por lo que la Reserva Federal es inconstitucional, ya que no es el Congreso. Este es un argumento pseudolegales porque el Congreso puede delegar sus poderes. Esto es similar a los argumentos formulados por pseudolegales errores de oro. [15]
    [Editar] Escuela Austríaca y defensores banca libre
    Gran parte de la oposición a la Fed en los círculos conspirativos no (aunque hay cierta superposición) viene de la escuela austriaca, que son partidarios banca libre y por lo general se basan en argumentos de Ludwig von Mises “contra la banca central. Ron Paul es particularmente conocido por su multi-decadal anti-Fed cruzada en el Congreso. En resumen, afirman que la Reserva Federal crea el ciclo económico [16] a través de la expansión de la oferta monetaria que lleva a la “mala inversión” debido al dinero fácil.
    [Editar] Haciendo caso omiso de las lecciones de la era de Banca EE.UU. gratis (1837 a 1864)
    El mayor defecto de los proponentes banca libre es que o bien no conocen o ignoran los muchos problemas que se observan en la era de Banca libre de los EE.UU..
    El primer problema fue que durante esta época los bancos emitió billetes de banco basado en el oro y la plata en sus bóvedas efectivamente imprimiendo dinero. Dado que estos billetes de banco sólo podía ser redimido por su valor nominal en el banco que los expidió el resultado fue el valor real de la nota la disminución de la más lejos de la orilla lo tengo. Luego estaba el tema de si el banco no los billetes de banco perdieron su valor. Esto hizo que cualquier forma de comercio de larga distancia difícil, si no imposible.
    El segundo problema fue ya que las leyes fueron establecidas por los estados individuales no hubo coherencia en cuanto a las exigencias de reservas, tasas de interés para préstamos y depósitos, ratios de capital, o cualquier otra cosa. Peor cumplimiento de las leyes que había era muy variable dentro de un estado. Esto dio lugar a que algunos estados lo que se llamó más tarde la banca salvaje donde los billetes no estaban respaldados por el metal precioso en absoluto, sino por hipotecas o bonos. [17] En otras palabras, los mismos problemas exactos como se afirma en cuanto a la Fed, pero con una supervisión mucho menos .
    [Editar] Haciendo caso omiso de la original Gran Depresión (1873-1879 o 96)
    Antes de la crisis de 1929 la Gran Depresión arbitrado para el período de 1873-96, que fue marcada con la deflación en gran parte porque los EE.UU. pasó de un estándar bimetálico a un patrón oro de facto en 1873 y la rápida industrialización del país. La Edad Dorada término se aplica también a este período y, a veces de manera peyorativa – una cubierta de oro brillante esconde un núcleo de podredumbre o podrido. La deflación que marcó este período es por eso que algunos querían volver a un patrón bimetálico como recalcó en la Cruz famoso William Jennings Bryan habla de Oro en 1896. Incluso el menor alcance de 1873-79 declarada por el NBER es más larga que la depresión de la década de 1930 Grande por 22 meses. La lección de la Larga Depresión, ya que ahora se llama nos da es que cambiar a un patrón oro (que la Ley de la moneda de 1873 efectivamente lo hizo), se activa la deflación durante largos períodos de tiempo.
    [Editar] Después de la creación de la Reserva Federal
    Los EE.UU. sólo vio tres grandes crisis bancarias después del establecimiento de la Reserva Federal (Gran Depresión, S & L crisis de 2008 la crisis financiera) y sólo dos desde la creación del seguro federal de depósitos en comparación con uno sobre cada década antes de eso. [18] El negocio ciclo también ha visto contracciones más cortas y más pequeños.
    Básicamente, lo que esto demuestra es que los libertarios ciertas condiciones [19] y austriaco escolares como Ron Paul parece que les encanta la idea de volver al siglo 19 y con nosotros todos los ladrillos de oro cosas bajo nuestros colchones cada vez parece que va a ser un ejecutar en el banco.
    Corrigeme si me equivoco es cierto lo que dice la Rationalwiki acerca de que la economía anterior a la fed (1837 a 1864), de que era un sistema inviable e inútil.
    Espero tu respuesta pronto.
    ¡Ah! y gracias por escribir estos hermosos artículos de Economía y Matemática. Me encantan.

    Comentario por Sebastián sideris — 11 octubre 2012 @ 22:41

    • Muchas gracias por tus palabras, Sebastián.

      Corrigeme si me equivoco es cierto lo que dice la Rationalwiki acerca de que la economía anterior a la fed (1837 a 1864), de que era un sistema inviable e inútil.

      Ya lo he mencionado en el artículo.

      El sistema anterior a la FED es más “ineficiente” que “inviable”. “Viable” puede ser cualquier cosa que nos propongamos.

      Por eso los Estados Unidos acabaron adoptando el modelo europeo de banco central que, aunque no es perfecto ni muchísimo menos, es más ESTABLE, más EFICIENTE que el anterior, que estaba sujeto a crisis continuas. Y crisis muy largas en duración. Actualmente, las crisis son menores en número. Y lo que son las recesiones y bancarrotas, duran también mucho menos. Los austríacos y demás liberales se aprovechan de que nadie estudia Historia para decirnos que lo que había antes de la FED era el paraíso en la Tierra. Y no lo era: era un infierno.

      Como ya he dicho en el artículo:

      Porque ésa es otra… los “austríacos” se olvidan de que ha habido crisis económicas (financieras y no financieras) ANTES INCLUSO DE LA APARICIÓN DE LOS BANCOS CENTRALES y de sus tipos de interés generales de última instancia. Joder, la Fed se fundó en 1913, y éste es el listado de las crisis financieras en EE.UU.

      ANTES de ese año: 1720, 1722, 1792, 1796, 1819, 1825, 1837, 1847, 1857, 1873, 1884, 1890, 1893, 1896, 1901, 1907, 1910.

      TRAS esa última crisis, se crea la Reserva Federal (1913), después de lo cual se producen las siguientes crisis: 1929, 1953, 1973, 1987, 1992, 2001, 2007 (la actual).

      ¡Ahí vaaaaa! ¡Si se producen MENOS crisis financieras por siglo que ANTES de la aparición del banco central (en el siglo XX, cinco crisis contra ¡diez! del siglo XIX)!

      http://en.wikipedia.org/wiki/Financial_crisis

      ¿Sucederá eso en otros países? Veámoslo con el caso de España.

      España ha estado en bancarrota en los siguientes años:

      – 1557, 1575, 1596, 1607, 1627, 1647 (época del Imperio Español bajo los Austrias).

      – 1809, 1820, 1831, 1834, 1851, 1867, 1872, 1882 (el periodo más caótico de las guerras civiles variadas que sufrimos durante el siglo XIX).

      Nunca hemos entrado en quiebra durante el siglo XX. Y ya hemos empezado el XXI sin ninguna.

      http://www.economics.harvard.edu/faculty/rogoff/files/This_Time_Is_Different.pdf

      ¿Que se pueden hacer las cosas todavía mejor? Por supuesto que sí. Pero que no nos vendan la moto de que “antes, estábamos mejor”. Porque eso es falso. Para eso se estudia Historia.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 12 octubre 2012 @ 13:59

  17. Yo soy doctor en físicas, así que ya te puedes imaginar que me encantan las matemáticas, y en la actualidad estoy estudiando economía. Todavía en primero, así que aún estoy con las primeras micros y macros. Encuentro cierto encanto en la teoría austriaca de las crisis económicas, pero claro me vino a la cabeza la famosa burbuja de los tulipanes, bien anterior a la existencia de los bancos centrales. Encontré esto

    http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/06/01/luz-austriaca-sobre-la-historia-de-las-burbujas.aspx

    También cuando leí la aversión de la escuela austriaca a las matemáticas me quedé muy sorprendido, porque los modelos matemáticos son inherentes a la ciencia.

    Aún así muy bien pudiera ser que la teoría del ciclo austriaca tuviera una base de verdad. Por ejemplo, podría ser que la disponibilidad de dinero abundante por tipos de interés muy bajos (inferiores a los “naturales”) sea una condición necesaria pero no suficiente. Porque tiene que haber una causa que impulsa a los agentes económicos a pedir liquidez “todos a la vez” y la existencia de dinero barato parece una más que razonable.

    Por último, tú que te has leído en profundidad la teoría austriaca. Si esta tiene un mínimo de consistencia, debería ser expresable en lenguaje de las matemáticas. No sé si serán hijos de puta los “austriacos”, pero no pueden ser todos tontos y ser un disparate de arriba a abajo.

    Saludos

    Comentario por Luis Valiño — 14 marzo 2013 @ 02:28

    • Hola, muy buenos días, señor Valiño.

      Antes que nada, disculpe mi insistencia en que aquellos que deseen comentar en mi blog cumplan con las normas para poder comentar (son las que aparecen arriba, a la derecha, en el menú inicial). Me gusta que el que venga a hablar dé la cara como un servidor. Más que nada, para saber con quién hablo. Usted no cumple con todas esas normas (no incluye página web) pero me he decidido a desfiltrarle el mensaje porque he podido verificar la existencia de una persona llamada Luis Valiño, doctor en “Físicas”, zaragozano (como su IP), y todos los datos concuerdan. ¿Es usted esta persona?

      http://www.litec.csic.es/valino.html

      Disculpe el que sea tan estricto, pero no sería la primera vez que alguien suplanta a otra persona en mi blog (y en el de mi mujer), y eso no estoy dispuesto a consentirlo: ya he avisado que he tomado (y tomaré) las oportunas acciones judiciales contra este tipo de individuos (y delitos).

      Dicho esto, procedo a contestarle.

      Yo soy doctor en físicas, así que ya te puedes imaginar que me encantan las matemáticas, y en la actualidad estoy estudiando economía.

      Sí, ya, bueno. Una nota: cuando hablemos de campos, carreras y asignaturas, empleemos la palabra con su inicio en mayúscula, más que nada para no confundir los términos: “Economía” es la ciencia social, “economía” es la actividad, como la “economía nacional”, por ejemplo.

      Todavía en primero, así que aún estoy con las primeras micros y macros.

      Bien. Habrá observado que los “austríacos” no tienen mucho de eso (sobre todo las macros).

      Encuentro cierto encanto en la teoría austriaca de las crisis económicas,

      1) A mí también me encanta el chocolate con churros. Eso no quiere decir que sea una buena explicación a los ciclos económicos.

      2) No se deje “encantar” tan fácilmente, por favor. Aprendamos a diferenciar lo que “nos gusta” o “nos parece” de lo que “es”.


      pero claro me vino a la cabeza la famosa burbuja de los tulipanes, bien anterior a la existencia de los bancos centrales. Encontré esto
      http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/06/01/luz-austriaca-sobre-la-historia-de-las-burbujas.aspx

      1) ¿Y qué es lo que ha leído ahí? Observe con detenimiento: ese enlace lleva a la página “austríaca” por excelencia de la red de redes… el instituto Mises (se llama así en “honor” a Ludwig von Mises, el economista “austríaco” que fue, junto con Murray Rothbard, la cabeza visible de la rama más radical de la escuela de Austria.

      2) Lea detenidamente la entradilla para ya poder entrever la catadura moral de esta gente:

      Sabes que has entrado en la luz austriaca cuando te despiertas una mañana y todo resulta estar claro. Desde ese punto en adelante, el resto de tu vida, te das cuenta de que casi cualquier problema de la sociedad que encuentres, no importa lo simple o complejo que sea, tiene normalmente algo que ver con coacción involuntaria, amenaza de violencia o algún fracaso en la intervención del estado en el libre mercado.
      No importa lo bien que se camufle la pesada mano del gobierno, la causa coactiva subyacente del problema normalmente se presenta en su momento, ya sea para explicar un sistema de sanidad fracasado, un sistema de escuelas lamentable o incluso una escasez perenne de tu vitamina favorita en una tienda local de comida sana.

      Como dicen en mi pueblo… “manda huevos”. Y después dicen que el prepotente soy yo a la hora de hablar en contra de la escuela austríaca. Que han visto la luz, dicen. Sí, señor, ahí, sin anestesia. Es para preguntarles: ¿estamos hablando de Economía o de religión?

      3) ¿Dónde está ahí la explicación del ciclo austríaco con respecto a la burbuja de los tulipanes? En que mienten continuamente, amoldando los datos a su hipótesis. El ciclo austríaco NO explica la burbuja de los tulipanes. No hubo intereses descaradamente bajos prolongados en Holanda en esa época (con o sin oro masivamente disponible) y es rotundamente falso que los holandeses del XVII tuvieran un banco central o similar que hiciera valer esos intereses artificialmente bajos (es más, el banco de Amsterdam, el cual mencionan en ese enlace como si fuera un banco central, NO PRESTABA en el siglo XVII: era un banco de depósito, practicaba full reserve banking, toma mentira salvaje), y se convirtió en central a fnales del siglo XVIII. El primer banco central fue el sueco, a finales del XVII. El oro español no fue a parar masivamente a las arcas holandesas ni de coña (es que se sacaron 45000 toneladas de plata del Potosí). Sí… 45000 toneladas cortas, 41000 métricas, de las cuales llegaron a España (que NO sólo a Holanda), 9000… desde 1556 to 1783: la burbuja de los tulipanes fue en 1637. Listos, que sois unos listos.

      http://en.wikipedia.org/wiki/Potos%C3%AD

      4) Pero vamos, que con la “tulipán-manía” o sin ella, la idea no se sostiene porque ha habido centenares de crisis especulativas a lo largo de la Historia previa a los bancos centrales: la primera de la que tenemos constancia por escrito es del siglo V a.C., en China. Y fue causada por una hambruna en una época de contracción económica. Ha habido especulación con el oro, con el jade, con el trigo, con la tierra de cultivo, con los caballos sementales, armas de fuego, etc. Las crisis especulativas se dan CON y SIN expansión monetaria, a ver si nos enteramos ya de una repajolera vez: que la causa primigenia de las burbujas especulativas no es por narices un aumento del dinero, sino por la creencia de la gente. En el enlace que usted me pone, dice:

      el resto de tu vida, te das cuenta de que casi cualquier problema de la sociedad que encuentres, no importa lo simple o complejo que sea, tiene normalmente algo que ver con coacción involuntaria, amenaza de violencia o algún fracaso en la intervención del estado en el libre mercado.

      Claaaaaaro, claro, la culpa NUNCA es de las personas. Te ponen el tulipán por delante (un bien “imprescindible” para el día a día, para la supervivencia) y te obligan a comprarlo a punta de trabuco, ¿no?

      5) Creo que usted, Luis, no entiende o no acaba de entender cuál es el problema con los austríacos: que mienten masiva y directamente. Ahora seguiremos con ello.

      También cuando leí la aversión de la escuela austriaca a las matemáticas me quedé muy sorprendido, porque los modelos matemáticos son inherentes a la ciencia.

      Como que los austríacos reniegan del método científico.

      Vamos a ver, Luis… ¿se está usted leyendo mis artículos sobre la escuela austríaca? Es que me da la sensación de que se está usted extrañando de ver algunas cuestiones básicas… que ya debería saber si se ha informado previamente sobre la escuela austríaca. ¿Ahora se está usted extrañando de ver comportamientos anticientíficos en la escuela austríaca? ¡Toma! ¡Pues claro! ¡¡¡Como que le niegan validez al método científico!!! ¿Usted por qué se cree que la comunidad de economistas científicos se lleva las manos a la cabeza con las cosas que dicen los “austríacos”, se burlan de ella, la menosprecian o la dan de lado? ¿Usted se creía que les llamamos “tontos”, “anticientíficos” o “hijos de puta” por gusto?

      No.

      Porque mienten.

      Di-rec-ta-men-te.

      Y con un interés malsano. No mienten “porque sí”, sino porque les interesa.

      Vamos a repasar, perdón por insistir, pero es que creo ver que no lo ve usted claro.

      1) Este artículo en el que está usted comentando y que supuestamente se ha leído entero, es el tercero de una serie que le he dedicado a analizar y exponer lo que es y significa la escuela austríaca. Éste es el índice con todos los artículos (creo que estaba bastante claro, he puesto los enlaces por todas partes (de hecho, es el primer renglón del artículo), incluso el título indica que es el tercero de una serie:

      https://chemazdamundi.wordpress.com/la-escuela-austriaca-contrastada/

      En esos artículos trato más temas de la escuela austríaca y no, la serie no está terminada. Aún me queda mucho por hablar de ella. Si quiere leer más sobre otros temas económicos, le recomiendo que se vea el índice general.

      2) Pero los temas principales que estoy exponiendo son los mismos que se va usted a encontrar si estudia la escuela austríaca:

      -La escuela austríaca reniega del método científico. De hecho, presume de haber encontrado un método alternativo al método científico (la “praxeología”), basado en la búsqueda apriorística de las conclusiones, sin el estudio de la experiencia previa, y consistente en la observación directa de las leyes atemporales de la naturaleza. Leyes que no se pueden demostrar como regulares pero que están ahí. Toma castaña.

      -Es muy radical (ultraliberal), antimarxista, antisocialista y antiizquierdista. Es una corriente que nació ante todo, como justificante ideológico y académico de las personas que tienen mucho dinero, y que odian la intervención estatal, y el pagar impuestos para mantener el sistema asistencial de Seguridad Social. Es más, la escuela austríaca es una de las fundadoras del neoliberalismo, junto con la escuela de Chicago. Otra razón más para llamarles “tontos” e “hijos de puta”.

      -Miente masiva y directamente. Ése es, quizás, el rasgo más relevante que más le está extrañando a usted en estos momentos. No tiene vergüenza ninguna.

      A ver si se lo puedo dejar claro con algunos símiles dentro de su campo y otros campos:

      ¿Se ha encontrado usted alguna vez con gente que esté buscando crear o que cree que existe el motor de movimiento perpetuo? Pues ésos son los “austríacos” de la Física.

      ¿Ha hablado usted con algún creacionista, esos señores religiosos que dicen que la Tierra se creó hace 6000 años o similar y que la Evolución es falsa, que los seres han sido creados mediante “diseño inteligente”? Pues ésos son los “austríacos” de la Geología y de la Biología.

      ¿Ha debatido usted con algunos de los defensores de la Frenopatía o los psicoanalistas posmodernistas de Lacan? Pues ésos son los “austríacos” de la Psicología.

      ¿Entiende ya por qué me he dedicado a escribir sobre y contra la escuela austríaca? No lo hago (sólo) por gusto… ¡sino como advertencia contra la pseudociencia (bueno, en el caso austríaco, “anticiencia”)!

      Aún así muy bien pudiera ser que la teoría del ciclo austriaca tuviera una base de verdad. Por ejemplo, podría ser que la disponibilidad de dinero abundante por tipos de interés muy bajos (inferiores a los “naturales”) sea una condición necesaria pero no suficiente.

      Lo parece.

      Pero no lo es.

      Si así fuera, sólo se producirían burbujas especulativas en tiempos de oferta monetaria álgida. Y se producen dentro y fuera de esos tiempos.

      Porque tiene que haber una causa que impulsa a los agentes económicos a pedir liquidez “todos a la vez” y la existencia de dinero barato parece una más que razonable.

      1) No se ha enterado usted. Vuélvase a leer el artículo, lenta y sosegadamente. Los agentes económicos solicitan liquidez todos a la vez Y CAUSAN ASÍ LA CRISIS, no antes. Los austríacos dicen que las crisis suceden porque PREVIAMENTE, ha existido un exceso de dinero en circulación. Por favor, no haga que me sienta que he escrito el artículo para nada, caramba, ponga un poco de su parte.

      Uf, venga, otra vez las palabras de Krugman:

      Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando,

        por cualquier razón

      , una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez. Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?

      2) NO HAY UN ÚNICO DETONANTE GENERAL de esa solicitud de líquido a la vez, haya mucho o haya poco, lo haya previamente o lo haya posteriormente. La crisis en sí misma se crea cuando todos solicitan dinero a la vez, pero el por qué solicitan dinero a la vez es de lo más variopinto, hace décadas que los economistas dejamos de buscar un único “detonante” común a todas las crisis (financieras o no), porque no lo hay: ha habido crisis por la mala cosecha de la patata, por los precios de los tulipanes, porque se puso enfermo un rey, porque hubo una plaga, etc. Son tantos los “detonantes”, insisto, que no hay una única razón y muchas veces no es ni un único detonante por crisis. En el caso de la crisis asiática financiera de 1997, uno de los “detonantes” más graves fue… el terremoto de Kobe. Los inversores japoneses retiraron ingentes cantidades de líquido a la vez porque les hacía falta para reconstruir su país, sus casas, sus infraestructuras, etc. El gobierno tailandés, que dependía horrores de esos capitales, no pudo mantener la inversión ni los bancos tailandeses podían prestar… eso causó la devaluación del baht, la moneda local, y ello arrastró en cascada a la economía del sudeste asiático. Es más, hubo otros muuuuuchos factores, como el hecho de que los gobiernos del sudeste asiático habían emprendido una agresiva campaña de crecimiento económico, el gobierno chino empezaba a hacerse un hueco masivamente, el FMI había intervenido a favor de los tigres asiáticos, etc.

      Lo que los economistas serios descubrieron hace tiempo, desde Keynes, fue que el único ELEMENTO COMÚN a todas las crisis era que éstas sucedían porque todos los agentes económicos (especialmente el sector privado) solicitaban líquido masivamente a la vez.

      Punto.

      a) Si en una sociedad compuesta por diez individuos los diez (o una gran mayoría) solicitan líquido a la vez, crisis al canto.

      b) Si en una sociedad compuesta por diez millones de individuos los diez millones (o una gran mayoría) solicitan líquido a la vez, crisis al canto.

      c) Y, en última instancia, da igual que en esas dos sociedades haya uno, diez, o cincuenta millones de… euros, monedas de oro, o sacos de trigo.

      Como la mayoría de los individuos que conformen esa sociedad (o los que tengan más posibilidades) soliciten el líquido a la vez, van a ir de puto culo.

      ¿Y por qué solicitarían dinero a la vez esos individuos? Pues vete tú a saber: en momentos de hambruna, para poder comprar alimento, por ejemplo; en el caso de un pánico bancario, para retirar el efectivo… porque no se fían de que los bancos se lo vayan a devolver, así de claro. Los economistas distinguimos entre dos tipos de crisis según el tipo de “detonante”: las financieras y las no financieras. Las financieras suelen estar relacionadas con cómo se maneja el sistema interno de préstamo, la banca, etc., y las no financieras vienen dadas normalmente por causas más “físicas”: guerras, plagas, hambrunas, inestabilidad política, terremotos y otros desastres naturales, etc. Como se puede usted imaginar, no todas las crisis económicas provienen del dinero, especialmente las “no-financieras”.

      Y, ahora bien, ¿y con las financieras?

      ¿Que puede haber mucho dinero previamente a esa solicitud de líquido masiva? Pues sí, eso puede ser un agravante en cuanto a la extensión de la crisis (llega a más gente, más lejos y dura más), pero NO un causante. El dinero no “mata” por sí mismo, no causa una crisis económica per se, sino el CÓMO se maneja ese dinero. Cuanto más dinero haya en circulación, tantas más posibilidades hay de que venga un hijo de puta a manejarlo mal, a especular, por supuesto. Pero la culpa no es del dinero en sí, sino de quien lo maneja. Los austríacos dicen que la culpa de todo este tema no es de las personas, no es de los especuladores… es que no estemos usando el oro como dinero (¿¿??). Usted fíjese bien si es absurdo el asunto: ¡¡¡que da igual que empleemos oro, papel o canicas de colores!!! ¡Que el problema no es el tipo de dinero que estemos usando sino cómo se maneja! ¡Que el problema está en los malos financieros, en los ejecutivos agresivos, en la avaricia, en la corrupción, en el ansia del todo pa’ la saca!

      En el que toma la decisión de cómo se maneja el dinero.

      De ahí es de donde surgen las burbujas especulativas. No de que haya más o menos dinero.

      Como mucho, el que haya más dinero puede facilitar el que se especule y causar una crisis con esa especulación, pero la causa no es el dinero en sí, ¿entiende? Si hay más pistolas en circulación, es mucho más posible que mueran personas por disparos… pero el que dispara es la persona que la empuña. No el arma en sí (en líneas abrumadoramente generales).

      Por último, tú que te has leído en profundidad la teoría austriaca. Si esta tiene un mínimo de consistencia, debería ser expresable en lenguaje de las matemáticas.

      Ea, pues cuando lo encuentre, nos avisa a los demás economistas.

      No sé si serán hijos de puta los “austriacos”, pero no pueden ser todos tontos y ser un disparate de arriba a abajo.

      Siga investigando.

      Se sorprenderá.

      La escuela austríaca es de esas cosa que se encuentra uno por la vida… que no tiene defensa alguna.

      Saludos

      Otros tantos para usted.

      Encantado de poder hablar con alguien con más luces de los que suelen pasar por aquí y perdone el tono, que seguramente le habrá llamado la atención: intento moderarme en lo posible, pero es el que tengo. El que me conoce ya sabe como soy.

      Comentario por chemazdamundi — 14 marzo 2013 @ 15:23

  18. Cuando los bancos centrales bajan los tipos de interés generan inflación, suben los tipos de interés para bajarla, eso hace que los créditos sean impagables y es lo que causa la crisis, si lo que dije es verdad, cada crisis debe ser presidida por una subida del tipo de interés casi de inmediato. como claramente muestra este gráfico que saque de la pagina que intenta refutar la teoría austriaca de abajo https://chemazdamundi.files.wordpress.com/2010/09/fedfunds_max_630_3781.png

    El Banco central no le da dinero a los bancos privados y les da libertad de acción, el banco central les dicta una tasa de interés bajo, con lo cual deben hacer volumen dando malos prestamos, los empresarios no comenten errores por ineptos, lo errores nacen del hecho de que en un ambiente donde todos tiene acceso a los prestamos es como si todos tuvieran mucho dinero ahorrado, se hacen emprendimientos para satisfacer una demanda que no existe, que solo es temporal, los bancos privados hacen malos prestamos por obligación y en vez de caer en banca rota y tomar responsabilidad por sus acciones, son salvados por el banco central.

    Las garantías que pones cuando pides un prestamos no son dinero, son títulos de propiedad y están infra valorados por la expansión crediticia, si todos van a buscar su dinero a el banco en un pánico, te vas quedar sin dinero mucho antes de poder liquidar alguno de las garantías y cuando las puedas liquidar va a ser por un valor bastante inferior.

    La economía se recuperaría mas rápido luego de una crisis si ni fuera por la intervención estatal, la prueba fue la crisis del 21, donde no se hizo nada y duró 2 meses ¿como se van a mover los capitales y recursos a donde son mas rentables, con corralitos, aumentos de impuestos y gasto, mas crédito barato, rescates y un mercado laboral riguido?

    Hubo crisis económicas con el patrón oro porque lo que causa la crisis es el encaje fraccionario, el prestar dinero que no es tuyo, sin embargo hay ejemplos históricos en Escocia y Australia donde los bancos en libertad, dejando quebrara los que actuaban mal se llego a desaparecer las crisis.

    Este autor tiene una ignorancia jurídica impresionante, pero no relevante, ya que es es la diferencia entre los austriacos y el resto, que nosotros estudiamos derecho, que estudiamos las leyes naturales en su conjunto, no prostituimos a la economía con matemáticas absurdas.

    ni mucho menos aburrimos a los lectores con 3 kilómetros de relleno simplemente para desacreditar, si una va a refutar algo, lo refuta y ya.

    Comentario por feel free. (@naciontweet) — 1 septiembre 2013 @ 07:34

    • Obviamente, no debería haber desfiltrado este mensaje porque no cumple con las normas para poder comentar, que aparecen claramente expuestas más arriba. Pero hoy me he levantado con el ánimo de apalizar tontos, y voy a hacer una excepción. Sólo una, porque contestar tantas sandeces me lleva mucho tiempo, que me gustaría emplear en cuestiones más productivas.

      “Cuando los bancos centrales bajan los tipos de interés generan inflación, suben los tipos de interés para bajarla, eso hace que los créditos sean impagables y es lo que causa la crisis,”

      Sí, sí, sí, claro, claro… los bancos centrales buscan crear crisis económicas. Lo hacen adrede. Ésa es su función principal, por supuesto. Condecer préstamos para que luego no pueda nadie pagarlos y no pueda recuperar su propio dinero es la idea tras la creación de un banco. Usted no tiene NI PUTA IDEA.

      “si lo que dije es verdad, cada crisis debe ser presidida por una subida del tipo de interés casi de inmediato.”

      1) Ese “si” que usted ha puesto es un condicional. Debería haber puesto “sí”, adverbio de afirmación, seguido de una coma.

      2) ¿”Presidida”? Usted no sabe ni escribir, maldito payaso. Querrá decir “pre-ce-di-da”, imbécil.

      3) Pues no se cumple. Observe los plazos entre intereses mínimos y la crisis más próxima: hay espacios de cinco y de diez años en la mayoría de segmentos temporales. Por no decir que en la década de los sesenta, los intereses prácticamente NO DEJARON DE AUMENTAR, GILIPOLLLAS (ni en casi todos los setenta), ¿dónde está ahí el periodo de bajos tipos de interés continuado, maldito mentiroso? Y hay segmentos en los que la media NO PARA DE AUMENTAR con respecto al anterior. ¿Ve cómo sí sirve saber de Matemáticas?

      “como claramente muestra este gráfico que saque de la pagina que intenta refutar la teoría austriaca de abajo https://chemazdamundi.files.wordpress.com/2010/09/fedfunds_max_630_3781.png”

      Gracias por darme la razón.

      “El Banco central no le da dinero a los bancos privados y les da libertad de acción, el banco central les dicta una tasa de interés bajo, con lo cual deben hacer volumen dando malos prestamos,”

      Si estuviera usted en mi país, le podrían hasta denunciar por lo que acaba de decir.

      ¿Está usted diciendo que el banco central OBLIGA a los privados a hacer negocios determinados? Pues denúncielo. Porque si no, le pueden denunciar a USTED.

      “los empresarios no comenten errores por ineptos,”

      No, qué va. Son infalibles, como el papa de Roma. Váyase a la mierda, hombre.

      Se equivoca el cosmos, el mundo, TODO… menos la teoría de ciclos austríaca. Cualquier excusa, por rocambolesca que sea, es perfecta para los austríacos. No me lo estoy inventando, lectores: ahí tienen la prueba. No se moleste en borrar el comentario, para la posteridad (o similar) queda.

      “lo errores nacen del hecho de que en un ambiente donde todos tiene acceso a los prestamos es como si todos tuvieran mucho dinero ahorrado,”

      “Señoría, mi cliente no tiene la culpa de haber matado y violado a esas trescientas niñas. Es que la sociedad le empujó a ello. Si es que las visten como a putas.”

      “se hacen emprendimientos para satisfacer una demanda que no existe, que solo es temporal, los bancos privados hacen malos prestamos por obligación”

      Vamos, que les ponen una pistola en el pecho a los banqueros para que especulen. Pobrecitos ellos. Si en el fondo son unos santos, y los culpables somos nosotros.

      “y en vez de caer en banca rota y tomar responsabilidad por sus acciones, son salvados por el banco central.”

      Privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. ¿Dónde habré visto yo eso antes?

      “Las garantías que pones cuando pides un prestamos no son dinero, son títulos de propiedad y están infra valorados por la expansión crediticia, si todos van a buscar su dinero a el banco en un pánico, te vas quedar sin dinero mucho antes de poder liquidar alguno de las garantías y cuando las puedas liquidar va a ser por un valor bastante inferior.”

      En cuyo caso, el culpable sería el banco y el emprendedor, por prestar más de lo que tiene o meterse donde no debe o debería saber que no debe. NO DEL BANCO CENTRAL por prestar. Si yo me drogo con el dinero que me ha dado mi padre, la culpa es mía, NO DE MI PADRE.

      “La economía se recuperaría mas rápido luego de una crisis si ni fuera por la intervención estatal, la prueba fue la crisis del 21”

      En el 21 no hubo ninguna crisis. Hubo una escasez de fondos por ser la posguerra de la Primera Guerra Mundial, maldito mentiroso de mierda.

      La crisis del 29 DEMOSTRÓ que había que intervenir. Qué “porculo” les da mencionar la crisis del 29. Es normal: les quita la razón.

      Y es “no fuera”. Es obvio que usted no sabe escribir.

      “, donde no se hizo nada y duró 2 meses”

      Porque los bancos centrales inyectaron dinero en el sistema.

      “¿como se van a mover los capitales y recursos a donde son mas rentables, con corralitos, aumentos de impuestos y gasto, mas crédito barato, rescates y un mercado laboral riguido?”

      De eso se trata: de limitar la especulación que causa las crisis. Usted no puede causar una crisis como la inmobiliaria y pretender luego sacar sus beneficios y capitales al extranjero como si nada. Encima de putas, ponemos la cama, ¿no te jode? La rentabilidad, el querer ganar más dinero, no es excusa jurídica para incumplir la ley.

      “Hubo crisis económicas con el patrón oro”

      Y sin patrón oro.

      “porque lo que causa la crisis es el encaje fraccionario”,

      Me río yo del “encaje fraccionario” del siglo XVIII. O que fuera el causante de la crisis especulativa del siglo II d.C. en la China Han, ya puestos. ¿A que sí sirve estudiar Historia de la Economía?

      “el prestar dinero que no es tuyo, sin embargo hay ejemplos históricos en Escocia y Australia donde los bancos en libertad, dejando quebrara los que actuaban mal se llego a desaparecer las crisis.”

      Y no pone fuentes para no pillarse las manos. Yo pongo fuentes a montones en mi artículo. No suelte la piedre y esconda la mano.

      “Este autor tiene una ignorancia jurídica impresionante,”

      Acusar a un banco central de causar una crisis porque OBLIGA a los bancos privados a mal especular es delito. Me parece a mí que es usted el que no tiene mucha idea de Derecho.

      “pero no relevante, ya que es es la diferencia entre los austriacos y el resto, que nosotros estudiamos derecho,”

      Que mentís directamente.

      “que estudiamos las leyes naturales en su conjunto, no prostituimos a la economía con matemáticas absurdas.”


      Si no utilizáis las matemáticas, es porque NO os dan la razón. Si os la dieran, las utilizaríais. Si no sois capaces de modelizar el patrón que causa las crisis… es porque no hay patrón.

      Juego, set y partido.

      “ni mucho menos aburrimos a los lectores con 3 kilómetros de relleno simplemente para desacreditar, si una va a refutar algo, lo refuta y ya.”

      Eso es lo quisiérais, que yo contestara o refutara con tres líneas y os dejara algo de margen de escape para contestar. Al escribir un artículo donde narro el contexto, al lector no le cabe duda alguna. Es por eso que yo actúo académicamente: debatiendo mediante artículos largos y densos donde se ven todas las ramificaciones del asunto. En los comentarios y chats de internet, NUNCA se acaba de ver la situación en su conjunto.

      Ahora, todo el que pase y vea, podrá ver, además, cómo ha mentido usted, y cómo no sabe ni expresarse.

      ¿Quiere más owneds? Por mí, sin problema alguno: nótese como este payaso, ni se ha parado a comentar esto que escribí en el artículo:

      Bueno, para ser exactos sí que hay más… Más críticas, se entiende. ¿Os creíais que toda esta crítica que le estoy haciendo a la escuela de Austria me la estoy inventando? No, guapos, no… Hace AÑOS que la comunidad científica de economistas (los economistas serios) demostraron la tontería que es todo esto del “ciclo económico de la escuela de Austria”. Yo lo único que he hecho ha sido “traducirla” a un lenguaje comprensible para un profano en Economía (pero vaya, que cualquiera con dos dedos de frente, a nada que investigue se va a dar cuenta por él mismo de que es falsa, que no es muy difícil).
      Ya hemos visto que Milton Friedman le dio el mazazo definitivo con su investigación pormenorizada de los tipos de interés de la Fed a ver si daba con la correlación con las crisis. Pero no fue el único. Prácticamente todos los economistas de todas las corrientes de pensamiento económico (muchos de ellos conservadores e incluso libertarianos) se han carcajeado pero que bien a gusto de esta teoría “austríaca”.
      .
      Os dejo con unos cuantos ejemplos:
      1) Gordon Tullock, profesor de política económica, empresario y abogado. Un pragmático de la Economía (no pertenece a ninguna “escuela” y no le conocía como autor hasta que realicé este artículo: es un hombre muy irónico, más un hombre de negocios que un ratón de biblioteca economista):
      http://en.wikipedia.org/wiki/Gordon_Tullock
      http://www.law.gmu.edu/faculty/directory/emeritus/tullock_gordon
      Unos ejemplos de citas a su crítica contra la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria:
      El segundo defecto que le encuentro a Rothbard [Nota: uno de los autores “austríacos” que elaboró la teoría del ciclo de crédito de la escuela de Austria] tiene que ver con su aparente creencia de que la gente de negocios nunca aprende. Uno podría pensar que la gente de negocios se puede equivocar un par de veces en los primeros giros del ciclo de Rothbard y que no anticiparían que una tasa de interés bajo acabará por subir más tarde. Que continúen siempre siendo incapaces de figurarse eso, sin embargo, parece bastante improbable. Normalmente, Rothbard y otros austríacos aseguran que los emprendedores están bien informados y realizan buenos juicios. […]
      El tercer defecto que le atribuyo trata de la aparente creencia de Rothbard de que las depresiones y los booms son cíclicos. Existen análisis estadísticos que detectarían esos ciclos si existieran y eso es lo que se ha aplicado a los datos históricos. El resultado de estos análisis muestra más un camino aleatorio que un ciclo. Ya que Rothbard enfatiza como uno de los puntos fuertes de su teoría el que explica el ciclo natural de depresiones y booms, esta revelación estadística debería parecerle de la mayor importancia.
      Pero esto son minucias y no mi objeción principal. Mi objeción principal, poniéndola de forma bastante contundente, es que si el proceso que Rothbard describiera de verdad lo que sucede, debería haber continuamente multitud de bancarrotas corporativas y gente de negocios saltando por las ventanas de sus oficinas, y sólo habría como consecuencia un poco de desempleo temporal.
      http://mises.org/journals/rae/pdf/RAE2_1_4.pdf
      .
      2) Bryan Caplan, profesor de Economía titulado por Princeton y aun a pesar de ser libertariano (miembro de la rama política de la escuela austríaca), se convirtió en uno de los más feroces críticos de los “austríacos” tras estudiar Economía científica.
      http://en.wikipedia.org/wiki/Bryan_Caplan
      http://econfaculty.gmu.edu/bcaplan/
      Unos ejemplos de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca:
      ¿Dónde emerge el desacuerdo [con la teoría “austríaca” de crecimiento económico]? Lo que yo niego es que las inversiones artificialmente estimuladas tengan tendencia alguna a convertirse en “malinversiones”. […] La objeción es simple: dado que los tipos de interés están artificial e insosteniblemente bajos, ¿por qué cualquier hombre de negocios haría sus cálculos de obtención de beneficio basándose en que los tipos de interés se mantendrán indefinidamente bajos? No, lo que sucedería es que los emprendedores se darían cuenta de que los tipos de interés son sólo temporalmente bajos, y tendrán eso en cuenta.
      Hablando claro, los austríacos están asumiendo que los emprendedores tienen extrañas e irracionales expectativas. De hecho, Rothbard cita esto expresamente: “los emprendedores están entrenados para estimar los cambios y evitar errores. Pueden manejar fluctuaciones irregulares […]
      La teoría austriaca también sufre de inconsistencias internas. Si, como dice esa teoría austríaca, las preferencias iniciales de consumo/inversión “se recomponen a sí mismas”, ¿por qué las industrias de bienes consumibles no disfrutan de un alza gigantesca durante depresiones duraderas? Después de todo, si los precios de los bienes de capital son demasiado elevados, ¿no están demasiado bajos los precios de los bienes de consumo? […] La teoría austríaca predice un declive del empleo en algunos sectores, pero un incremento en otros; así que no hace nada por explicar por qué el desempleo es alto durante las “alzas” y bajo durante las “bajas”.
      http://econlog.econlib.org/archives/2008/01/whats_wrong_wit_6.html
      .
      3) Y, por supuesto, Paul Krugman, azote de neoliberales y demás gentes de mal vivir. Progresista y neokeynesiano. “Premio Nobel de Economía” de 2008, y un “cachondo mental”:
      http://www.krugmanonline.com/about.php
      http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Krugman
      Una anécdota:
      Hace unas semanas, un periodista dedicó una parte sustancial de un artículo que realizó sobre un servidor a mi fallo en no prestar la atención debida a la “teoría austríaca” del ciclo de negocio –una teoría que considero tan digna de un estudio serio como la teoría del flogisto sobre el fuego. Oh, bien.
      Ja, ja, ja…
      Y unos ejemplos y citas de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria. Las comillas, negritas y subrayados son míos:
      Esta “teoría de la resaca” es perversamente seductora –no porque ofrezca un camino fácil para salir, sino porque no lo ofrece. Convierte los meneos de nuestras gráficas en una representación teatral sobre la moral, un cuento sobre el orgullo y la caída. Y ofrece a sus adherentes el placer especial de dispensar un doloroso consejo con una clara conciencia, seguros en la creencia de que no son gente sin corazón, sino que están meramente practicando el “amor severo”. Poderosas como puedan parecer estas seducciones, deben ser resistidas –porque la “teoría de la resaca” está desastrosamente equivocada. Las recesiones no son necesariamente la consecuencia de las expansiones.
      […]
      La “teoría de la resaca” puede hacer verdadero daño. Esos puntos de vista “liquidacionistas” jugaron un importante papel en la difusión de la Gran Depresión –con teóricos “austríacos” tales como Friedrich von Hayek y Joseph Schumpeter argumentando sin descanso en lo más profundo de aquella depresión, contra cualquier intento de restaurar cualquier tipo de “frágil” prosperidad expandiendo el crédito y el suministro de dinero. Y estos mismos puntos de vista están contribuyendo en su medida a inhibir la recuperación de las deprimidas economías mundiales en este mismo y preciso momento.
      […]
      Y, de hecho, la llave a la revolución keynesiana en el pensamiento económico –una revolución que convirtió a la “teoría de la resaca” en general y a la teoría austríaca en particular en algo tan obsoleto como los epiciclos fue que John Maynard Keynes se dio cuenta de que la cuestión crucial era no por qué la demanda de inversión caía a veces, sino por qué tales caídas causaban que toda la economía cayera.
      […]
      Aquí está el problema: como un problema de simple aritmética, el gasto total en una economía es necesariamente igual al ingreso total (toda venta es también una adquisición, y viceversa). Así que si la gente decide gastar menos en bienes de inversión, ¿no significaría eso que deberían decidir gastar más en bienes de consumo -ello implicaría que toda caída de inversión debería estar siempre acompañada de su correspondiente alza en consumo? Y si eso sucede, ¿por qué debería haber un incremento del desempleo?
      [Nota: Krugman, como Caplan y Tullock, se refiere a que si los booms o expansiones generan un aumento del empleo sólo o principalmente en los sectores afectados, ¿por qué cuando hay una recesión en esos sectores se ven afectados además todos los demás sectores masivamente en cuanto a desempleo? ¿No debería haber una recolocación hacia los nuevos sectores favorecidos por las bajadas de precios de una recesión, tal y como dicen los “austríacos”? La “teoría austríaca”, que predica el reequilibrio propio de la autorregulación del mercado no explica esa inconsistencia interna, sobre la cual “pasan de puntillas” porque si no, se vería a las claras que el tan cacareado proceso de “reequilibrio de los mercados” de los “austríacos” no sucede. No tal y como lo explican ellos. Tras una crisis y en una recesión prolongadas, los parados de los sectores afectados no se resitúan en “sectores seguros”, ni mucho menos lo hacen rápidamente. Lo normal es que sigan parados mientras dure la recesión. Tras una crisis, lo que sucede es que aumenta el desempleo total, no sólo el de los sectores afectados (mientras que en un boom sólo aumenta el empleo en los sectores afectados). Krugman continúa diciendo que para salir de esa situación hay que intervenir porque dejándola sola, puede continuar así muchísimo tiempo (caso de la Gran Depresión).]
      […]
      Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando, por cualquier razón, una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez. Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?
      [Nota: pues los “austríacos” se oponen a eso, que es la solución decente a una crisis económica: abrir la mano y gastar para reactivar la economía. Los “austríacos” piensan que lo que hay que hacer cuando estamos en una recesión… es cerrar el grifo, que los bancos no presten y que se joda el que necesite pedir prestado, que ya se regulará solo el mercado, se lleve por delante a quien se tenga que llevar.]
      http://www.slate.com/id/9593

      Me encannnnta dejar en ridículo a estos cabrones.

      Y no, no va a tener derecho a conestación hasta que no cumpla las normas para poder comentar. Cuando humillo a alguien, quiero que se sepa sin lugar a dudas quién es ese alguien. Ya estoy harto de discutir con anónimos que nada tienen que perder mintiendo descaradamente.

      ¡Siguiente payaso!

      Comentario por chemazdamundi — 1 septiembre 2013 @ 16:31

  19. Hermano no se usa matemáticas en economía porque es una ciencia social, en la paradoja de Aquiles y la tortuga se usa la física…

    Comentario por Pablo Silva — 2 septiembre 2013 @ 19:58

    • No me puedo creer eso que acabo de leer.

      Comentario por natsufan — 2 septiembre 2013 @ 21:57

      • Ni yo tampoco.

        ¿¿¿QUE EN ECONOMÍA NO SE UTILIZAN MATEMÁTICAS???

        ¿Tú eres tonto o te falta un minuto, payaso?

        Toma, anda, un programa de asignaturas universitarias de la licenciatura de Económicas de TU PROPIO PAÍS:

        http://www.econ.uba.ar/www/departamentos/economia/nuevo/carrera/prog.htm

        Hay que ver las GILIPOLLECES que tengo que leer no ya como economista sino como simple y llana persona, ¿eh? Si por mí fuera, a los individuos como tú os cogía del pescuezo y os llevaba de vuelta a la escuela a aprender lo que os dejasteis atrás, hatajo de analfabestias.

        Pero que no se lo pierdan, lectores… que dice que se usa sólo la Física en la Paradoja de Aquiles. Para mear y no echar gota.

        La Paradoja de Aquiles, SUBNORMAL, es una ilustración matemática del fenómeno de la suma de progresiones en sus orígenes filosóficos griegos discutiendo la exactitud del lenguaje hablado, GILIPOLLAS. Y se estudia DE BASE en clases de Matemáticas, como ÉSTA:

        http://catedu.es/matematicas_mundo/HISTORIA/historia_Zenon.htm

        Y, POR TANTO, SU APLICACIÓN (la ilustración de cómo funciona una suma de progresiones) SE UTILIZARÁ ALLÁ DONDE SE EMPLEEN LAS MATEMÁTICAS, que es en toda ciencia, sea social O NO.

        ¿¿¿Tú no has estudiado en el colegio o qué coño te pasa, estúpido?

        ¿La Psicología no emplea suma de progresiones en sus estudios estadísticos? ¿La Sociología no emplea suma de progresiones? ¿¿¿LA ECONOMÍA NO EMPLEA SUMA DE PROGRESIONES???

        ¡Yo mismo repasé la paradoja de Aquiles en primero de carrera APARTE de en el colegio!

        Este es uno de los problemas que tiene internet… que cualquiera puede decir gilipolleces y mentiras. Y no se ha puesto ni colorao de la vergüenza.

        No es que el tipo sea muy listo, desde luego… no hay más que verle la cara en su Facebook.

        Madre mía, qué cabreos me pillo con las tonterías de la gente, de verdad. La próxima vez me vendrán con que en Matemáticas no se estudian las sumas.

        ¡Y no soy tu “hermano”! No soy el “hermano” de ningún HIJO DE PUTA.

        ¡Siguiente payaso!

        Comentario por chemazdamundi — 2 septiembre 2013 @ 22:05

    • TONTACO DEL QUINCE: http://www.soms.ethz.ch/research/pub/sociology

      NI JODIDA IDEA DE PARA QUÉ SE UTILIZA LA ESTADÍSTICA EN LAS CIENCIAS SOCIALES.

      NI REPUTÍSIMA IDEA DE CAMPOS COMO LA DEMOGRAFÍA.

      TÚ NO TE HAS ACERCADO A LAS CIENCIAS SOCIALES NI UN PUÑETERO NANOSEGUNDO. NO HAS LEÍDO NI UNA PUTA LÍNEA. SÓLO TE HA LLEGADO, POR ALGÚN MEDIO (NO DESCARTO QUE HAYA SIDO POR ÓSMOSIS, LO CUAL EXPLICARÍA TODO), ESE CONCEPTO DE «CIENCIAS SOCIALES» QUE LO TOMAS POR VAGUÍSIMO.

      ¿HABERTE LEÍDO UN ARTÍCULO ACADÉMICO? NI SOÑARLO. DE HECHO, CREO QUE IGNORAS LA EXISTENCIA DE REVISTAS ACADÉMICOS EN ESE TODO TAN VAGO PARA TI QUE SON LAS CIENCIAS SOCIALES.

      ¡¡¡BOBALICÓN SUPREMO!!!

      Comentario por McManus — 2 septiembre 2013 @ 22:28

      • Y YO SOY EL BOBALICÓN INFERIOR. HE DICHO «REVISTAS ACADÉMICOS». ¡¡SON REVISTAS ACADÉMICAS, AY!!

        Comentario por McManus — 2 septiembre 2013 @ 22:29

    • Siempre repiten la misma maricada, como loritos.

      Comentario por ibethkarina — 3 septiembre 2013 @ 00:42

  20. Hola Sr. Chemazdamundi.

    Me encantan sus artículos, cada vez que leo uno de ellos se siente esa sensación de que se desenmascaran als mentiras para dar luz a la verdad, muy buena labor y felicitaciones, vengo a comentar porque tengo un colega que es austriaco y le presente tus argumentos y me contesto con esto, pues no se como responderle, pues me parece que totalmente cierto lo que dice, por favor me gustaría ver su opinión.

    Gracias.

    Esto es lo que me respondio:

    Primero, cabe destacar qué no solo desconoce la escuela austriaca, sino también desconoce sobre los límites metodológicos del testeo empírico, ósea, desconoce sobre filosofía de la ciencia y metodología de la investigación. Cabe destacar que su tesis es errónea porque:
    1. La escuela austriaca no puede ser una pseudociencia porque parte de un método hipotético deductivo, dígase, altas hipótesis o conjeturas (en el sentido Popperiano) en el cual si bien Mises les llama axiomas (pero no en el sentido de axiomas de la matemática y de teoremas de cálculo ya que como sabemos, la idea de fundamentar esto quedo en el olvido con el teorema de la incompetitud de Gödel), donde se incluyen sus buenos supustos empíricos o hipótesis ad hoc por ejemplo, desutilidad del trabajo en Mises (La acción Humana), los supuestos empíricos sobre las condiciones institucionales para entender el proceso de mercado libre genuino(Hayek)o las condiciones empíricas de instituciones que son intervencionistas (Mises, La acción humana), los supuestos empíricos sobre el grado de alerta empresarial (véase Kirzner: Profit and entrepeneurship), por lo tanto, a lo sumo, la teoría austriaca es a lo sumo un intento de descripción del proceso de mercado, así que se sitúa en el nivel teorético que es el nivel de análisis fundamental.
    2. La evidencia empírica como testeo, tiene sus límites como algoritmo metodológico, ya que como sabemos desde Popper en adelante[1] el testeo empírico siempre implica que haya una carga teórica que le da sentido a las observaciones, ya que a lo sumo, las teorías no son instrumentos que sirven para medir ya que es imposible mantener una relación causal entre los fenómenos que hacen posible deducir las relaciones matemáticas que se expresan en los modelos, sin esto, el poder modelizar sería imposible si no se ENTIENDEN o se INTERPRETA por medio de la teoría los fenómenos empíricos[2]. Una observación es incontrastable, no se puede transmitir de una mente a otra de manera objetiva por ende no puede ser tratada de manera similar que un enunciado, el lenguaje es público y objetivo (en el sentido de que permite su contrastación intersubjetiva), esto es en esencia que un enunciado es ante todo una oración descriptiva, en tanto que la observación es una vivencia, un contenido o estado mental de una mente individual, algo de naturaleza diferente. Por ende deben de puntualizarse como dos cosas diferentes antes de meterlas en el mismo saco ya que ver una pared blanca no es suficiente para corroborar el enunciado “esa pared es blanca”, por eso Popper (el cual esta idea estaba en Mises y en Hayek; ya verás el por qué el rechaza el testeo empírico tal cual lo entiende la ciencia económica, que está muy arraigada al positivismo lógico) distingue dos categorías para tratar de demostrar y dar con esa solución al problema de la base empírica:
    a. La tesis categorial entre enunciado y observación
    b. La tesis categorial de la carga teórica de los fenómenos empíricos.
    Como te expliqué anteriormente, las observaciones son incontrastables, por ende, no pueden exteriorizarse objetivamente para ser discutidas racionalmente, en cambio, el lenguaje al permitir la contrastación intersubjetiva, por ende, para que las observaciones tengan sentido, deben de estar provistas de contenido analítico (es decir, de teoría)para que las observaciones puedan discutirse racionalmente, y ese contenido analítico viene por el conocimiento teórico privilegiado por el observador dado el contexto, o sea, de un conjunto de teorías aceptadas que determinan que el acto de observar sea necesariamente una interpretación de cierta parte de la realidad realizada a partir de ese marco teórico.
    Por lo tanto, como bien sugiere Popper, no hay distinción entre términos observacionales y términos teóricos,(ni tampoco entre contexto de justificación ni contexto de descubrimiento) como siguiere el positivismo lógico, dígase la mera distinción analítico-sintética tan tajante como la ciencia económica, basada en el positivismo lógico sugiere. Por lo tanto, la idea epistemológica de que si el enunciado no es analítico, entonces se puede reducir (esto se le llama reductivismo) a una experiencia observacional, que es la idea de la cual partes (no solo tú, sino también Friedman que a lo sumo cabe destacar que hizo todo un hombre de paja acerca de la teoría austriaca del ciclo, a la hora de “refutarla”[3]) para refutar o concebir la escuela austriaca como “pseudo-ciencia” es a lo sumo, insostenible.
    Si has entendido esto, entonces sabes que toda teoría no puede refutarse o falsarse de manera aislada, solo por la evidencia, sino en conjunto de otras teorías e hipótesis, esto en epistemología se le llama Tesis Duhem-Quine. Esto se debe a que cuando una teoría se somete a un test empírico no la refuta solamente la evidencia, sino en contenido teórico detrás que se asume dado el contexto del test, pero no solo eso, no solamente el contenido sintético de la teoría se somete a revisión, sino también el esquema analítico (la teoría o el “modelo” en el caso de que seas una persona que considere las teorías como meros instrumentos), esto significa que hay que revisar las teorías subyacentes que dan sentido a esa observación o de donde parte esta misma, para dar una hipótesis de solución para que luego sea testeada y si la hipótesis ad hoc es correcta, la teoría es corroborada (por lo tanto, la evidencia empírica no destruye una teoría).
    Por lo tanto la refutación de Friedman fue a lo sumo un intento de refutación de manera aislada(que es lo que algunos falsacionistas como Imre Lakatos llama “falsacionismo ingenuo” que es a lo sumo el mismo lenguaje del positivimo lógico pero con las palabras verificación y refutación cambiadas por “corroboración” y “falsación”), osea, totalmente descontextualizada de la teoría a criticar.
    3. Ya después de esta charla metodológica, podemos entender por qué Mises rechazaba el testeo empírico tal cual lo entiende el positivismo lógico. Ya que a lo sumo, como su praxeología se entiende como una teoría general de la acción humana, que busca entender la dimensión económica (algo más particular), y describir el proceso de mercado (algo más particular) osea, es un método hipotético-deductivo, donde precisamente los datos (la historia) es analizada por la teoría, cuando la teoría no concuerda con las observaciones históricas (que a lo sumo, toda evidencia empírica en ciencias sociales es evidencia histórica, por ende interpretable subjetivamente)solo a la luz de otra teoría que explique mejor el fenómeno, esa teoría puede ser elegida o salvo que se de una contextecualización (que esto sería, dar una hipótesis ad hoc)lo cual es coherente que Mises si bien estaba un poco alejado de muchos planeatemientos de Popper y de otros filósofos de la ciencia, su epistemología es en gran medida (salvo quizás algunas puntualizaciones) coherente con lo que estos dicen. Solo desde el nivel teorético se puede refutar teorías.
    Así que considero que deberías revisar tu concepto de ciencia ya que si por ciencia entendéis todo lo que se puede reducir al testeo empírico, a lo sumo es errónea, ya que el método de testeo a lo sumo tiene límites y pretender sobrepasar esos límites para tratar de delimitar lo que es o no ciencia, es a lo sumo una idea dogmática que debería de morir, dado lo explicado aquí, ahora ante todo, este comentario está sujeto a críticas.
    ————
    [1] Karl Popper, Conjeturas y refutaciones, pág. 150
    [2] Karl Popper, Conjeturas y refutaciones, pág. 143.
    [3] Juan Ramón Rallo, Refutó Milton Friedman a los austriacos?

    Comentario por Santiago Leuro — 8 diciembre 2013 @ 21:25

    • Buenas noches…

      Una sola cuestión después de todo el “tocho” que me ha escrito… ¿Se ha fijado usted en que su “amigo” NO ha respondido ni por asomo a la demostración EMPÍRICA que he hecho de la falsedad de la teoría austríaca del ciclo económico y que es el tema de este artículo donde está usted comentando?

      Hay veces en las que no necesito escribir tanto para refutar una estupidez.

      Muy buenas noches, insisto.

      Comentario por chemazdamundi — 8 diciembre 2013 @ 21:42

      • Ja, ja, ja, jaaaaa…

        Plas, plas, plas… Sí, señor: a eso lo llamo yo una respuesta corta y contundente.

        Comentario por natsufan — 8 diciembre 2013 @ 21:48

    • Ya que veo que ha causado gracia, vamos a seguir con el cachondeo. Este… señor Santiago.

      Fíjese usted en toooooda la puta palabrería que “su amigo” ha empleado para… no decir nada.

      Si la escuela austríaca dice que “A” sucede por la causa “B” y después la recomprobamos todos y no sucede así… ya pueden ponerse los austríacos a hablar de positivismo, reduccionismo o se pueden poner a bailar por soleares: no sucede por B… y punto. Se acabó. Es que no hay más. Todo lo demás es palabrería y una secuencia de sandeces y excusas para justificar el que NO sucede A por la causa B. ¿Qué quiere que le diga? ¿Que qué frío hace en invierno?

      A mí (y a mis habituales) nos queda la sensación de que todos los que vienen diciendo “tengo un amigo austríaco que dice tal cosa ante su artículo y no sé cómo contestarle” lo que pretenden es traerme sus teorías austríacas de manera ridículamente oculta y poner sus enlaces a sus blogs austríacos (la razón por la que le borro el enlace que me trae): perdone usted que le diga pero es que, como usted y con esa excusa, ya han venido cinco más. Y no soy ningún tonto ni me chupo el dedo.

      Déjese de gilipolleces y atienda al argumento principal de mis artículos sobre la escuela austríaca: la escuela austríaca está desplazada del mundo académico económico en particular y del científico en general porque MIENTEN DIRECTAMENTE. Esto es, pueden decir por sus boquitas lo que quieran: MIENTEN. Como Hayek. ¿Que no sabe usted qué contestarle a “su amigo”? Pues muy sencillo, una sola palabra: “mentira”. ¿Qué quiere usted que hagamos los demás economistas? ¿Repetir nuestros argumentos y demostraciones empíricas una y otra vez hasta la saciedad? Ya está bien, hombre, ya está bien.

      1) “Es que la escuela austríaca no es una pseudociencia porque no es ciencia”

      Muy bien, de acuerdo, la llamaremos pues, anticiencia. ¿Contento?

      2) “Es que no todo es empirismo y ciencia”.

      Hombre, el mejor método para decidir si algo es cierto o menos cierto… es el científico. Ya lo hemos recomprobado infinidad de veces. ¿Que los austríacos creen que el método científico es inválido? Pues con su pan se coman esa mierda de método alternativo de explicación de la realidad que es la praxeología, que ni utiliza matemáticas, ni estadística, y que es un estudio apriorístico de la realidad donde sólo se toman los datos que confirmen la hipótesis inicial… ¡Maravilloso método de estudio de la realidad al margen del científico! Con ese sistema descubro yo hasta cómo transformar el plomo en oro, oiga. Los economistas y científicos nos quedamos con el método científico, las demostraciones empíricas y el estudio estadístico y el uso riguroso del lenguaje matemático, muchas gracias, pueden meterse su método de análisis subjetivo por donde les quepa.

      Por favor, déjese de tonterías… ¡todo lo austríaco es un jodido absurdo sin pies ni cabeza!

      3) “Es que Friedman no criticó la teoría austríaca del ciclo económico”.

      Eso es mentira TOTAL y ABSOLUTA. Lo hizo y punto. Y demostró que era falsa: mantenimiento de bajos tipos de interés no se corresponden con crisis económicas subsiguientes. A callar.

      4) Si has entendido esto, entonces sabes que toda teoría no puede refutarse o falsarse de manera aislada, solo por la evidencia, sino en conjunto de otras teorías e hipótesis,

      ¡Tócate los huevos, hombre! Si Mises me dice que las crisis económicas se producen porque los tipos de interés son bajos… y comprobamos empíricamente que los tipos de interés bajos no generan crisis subsiguientes… ¡a tomar por el culo! ¡Su hipótesis es falsa! A ABANDONARLA Y REFORMULARLA. ¿Qué quiere que más digamos? Déjese de palabrería filosofista y atienda a los datos, coño, A LO EMPÍRICO, a las pruebas, no a las creencias ni a las opiniones, déjese de excusas baratas y palabrería. Si sumamos dos más dos da cuatro, no menos diecisiete coma dos que es lo que vienen a decir los austríacos en Economía. Déjese de reduccionismos y pollas en vinagre.

      5)

      por lo tanto, la evidencia empírica no destruye una teoría

      LOS COJONES. Si sumo dos más dos y me da cuatro, ya pueden venir todos los teóricos del mundo a decir que tienen la teoría de que debería ser menos diecisiste coma dos, que van a ser cuatro. Madre mía lo que tengo que leer.

      6)

      Así que considero que deberías revisar tu concepto de ciencia ya que si por ciencia entendéis todo lo que se puede reducir al testeo empírico, a lo sumo es errónea, ya que el método de testeo a lo sumo tiene límites

      Claaaaaaaro… y un método mejor sería la praxeología basado en explicaciones apriorísticas y recogida de datos selectivos en favor de tu hipótesis… es un método mejor PORQUE NO ESTABLECE LÍMITES… A LA ESTUPIDEZ. Qué gracia me hacen: el método científico tiene límites (bueno, vale)… pero el método austríaco es mejor. Por tu cara bonita va a ser mejor un método de análisis de la realidad no basado en datos empíricamente contrastables. ¡Eh, espere, espere! Voy a basar mi vida en mi creencia… voy a creer que no existe la gravedad, así me ahorraré el bajar desde el décimo piso donde vivo, voy a salir por la ventana. Uy, no funciona, qué raro… me he estrellado contra el suelo y casi me mato, me he hecho un daño grandísimo. ¿Será porque empíricamente acabo de comprobar que la gravedad existe?

      7)

      y pretender sobrepasar esos límites para tratar de delimitar lo que es o no ciencia, es a lo sumo una idea dogmática que debería de morir, dado lo explicado aquí, ahora ante todo, este comentario está sujeto a críticas.

      Y la crítica que todo el mundo hace es que… es falso.

      Ahora resulta que la ciencia va a ser lo que a los austríacos les salga de los huevos.

      ¡A la mierda tanta tontería!

      Luego se preguntan algunos que por qué los austríacos se les califica de chiflados y están fuera del mundo académico serio.

      ¡Coño! Pues por cuestiones como éstas… El que pase y lea, que vea… y compruebe EMPÍRICAMENTE las burradas de los austríacos.

      Comentario por chemazdamundi — 8 diciembre 2013 @ 22:37

      • He leído la suficiente filosofía de la ciencia como para decir que sólo se debe utilizarla como una descripción aproximada de cómo se relacionan la ciencia en sí, los científicos y los fenómenos a estudiar, NUNCA COMO UNA GUÍA PRESCRIPTIVA de lo que debe hacer la ciencia, porque la idea de unos científicos prisioneros de las hipótesis de Lakatos, Kuhn o Feyerabend (que, por cierto, están terriblemente sujetas a múltiples interpretaciones: al contrario de los artículos de Lucas, no son análisis tan precisos intelectualmente y es fácil sacarlos de contexto para justificar lo que sea) es terriblemente absurda.

        En el mundo real, los científicos actúan eligiendo unos caminos más o menos óptimos para contrastar hipótesis y producir conocimiento nuevo, ni más ni menos. Y a largo plazo, el conocimiento que perdura es el que podemos considerar verídico. Para producir ciencia, no es necesario leer filosofía de la ciencia, en resumen.

        Comentario por McManus — 11 diciembre 2013 @ 17:33

        • Ya, ya… Pero yo voy más a lo básico. Voy a quedarme con una cosa que ha dicho el austríaco: “la evidencia no destruye una teoría”.

          Vamos, que la evidencia no desmiente una hipótesis. Ahí, sin anestesia.

          Las evidencias, las pruebas, los hechos… no sirven.

          Aaaaah, y digo yo… entonces, ¿qué? Todas las hipótesis son verídicas a la vez, ¿no? Según los austríacos… el universo depende de mi creencia, NO DE LA EVIDENCIA.

          Creo que mejor frase no puede definir el pensamiento austríaco. Es más… me la quedo para repetirla hasta la saciedad como prueba manifiesta de “su anticiencia”… y de su chifladura, claro. Qué mejor “evidencia”, ¿no? Ja, ja, ja…

          No te gastes, Daniel… con los austríacos no hace falta. No es necesario que nos definas o describas la “filosofía de la ciencia” para mostrar las burradas de los austríacos: se bastan ellos solos cada vez que abren la boca.

          Comentario por chemazdamundi — 11 diciembre 2013 @ 17:53

  21. Me gusta mucho tu análisis de la Escuela Austriaca. Soy un estudiante de sociología y en estos días me he estado metiendo en debate de internet sobre economía en unos vídeos que hablaba sobre estas corrientes. La verdad, me encontraba bastante desconcertado con las respuestas de tales usuarios partidarios de este pensamiento, sin querer caer en la descalificación e intentando ser diplomático (no es que sepa tampoco una barbaridad de economía, pero muchas de las cosas que decían eran absurdas y bastante dogmáticas para mi). En realidad no desprecio el pensamiento que pueda tener la gente, pero en un momento me canse. Así que decidí informarme más sobre lo que ellos mencionaban “La Escuela Austriaca de Economía” y al tiempo encontré este análisis. Me ha gustado mucho, en realidad me ha servido para entenderlo en mayor medido los conocimientos sobre economía que hoy en día se saben para contrastar estas teorías que me parecen bastante primitivas, aunque varias de estas cosas se intuyen en lo que defienden, y era precisamente lo que les rebatía (parecen no querer comprender, me resulta similar a lo que dijo un profesor mío de esta asignatura “Te dan clase los curas y no puedes cuestionar nada porque lo dice la biblia, te vas al partido comunista y no puedes cuestionar nada porque lo dice Lenin” aquí igual, tanto que hablan sobre la libertad del individuo y luego lo que cuestiones aunque sea con datos no vale para nada… pues no se chico, existe algo llamado ciencia).

    Felicidades por el trabajo, me es bastante útil, sobre todo para alguien que estudia sobre la sociedad pero no se dedica de lleno al terreno de la economía, pues aunque me interesaría saber más tengo otras cuestiones prioritarias a las que dedicarle mi esfuerzo en este momento (dígase tíos con largas barbas en posturas de interesantes :D). Se agradecen mucho estas aportaciones de conocimiento científico, pues sirven bastante además para distinguir los conglomerados de ideas extrañas que encontramos en internet respecto a las distintas esferas de la sociedad.

    Tengo un par de preguntas que hacerte, en el caso de que vengan reflejadas en el análisis dígamelo y si es tan amable dígame donde encontrarlo, pues es largo y aveces me salto alguna cosa ;p. 1- Aunque personalmente no me lo parece y salvo un par de posturas con las que estoy de acuerdo (que también defienden economistas con otros pensamientos), dicen que Jesus Huerta del Soto es un gran economista (no los anarcoliberales, sino que lo he visto en otros sitios) ¿Que podrías decir al respecto? (personalmente creo que no, pero es eso, yo no se mucho, es por ver alguna opinión de alguien que no sea un anarcoliberal o yo mismo).
    2- Me gustaría preguntarle que perspectiva le ve a estos pensamientos en la España actual, pues he visto varias personas (sobre todo en televisión) que defienden posturas como estas, y a decir verdad es precisamente como dices, quien no tenga ni pajorera idea de economía puede tragarse estas cosas de lleno sin darse cuenta.

    Saludos.

    Comentario por Gamma Rain — 18 enero 2014 @ 19:00

    • “Me gusta mucho tu análisis de la Escuela Austriaca.”

      Muchas gracias.

      “Soy un estudiante de sociología”

      No es usted el único que acude (o acudía) a mi humilde página web.

      1) Procedo a tutearte.

      2) No cumples con las normas para poder comentar, pero el comentario es lo suficientemente interesante como para que te pase por alto eso.

      “y en estos días me he estado metiendo en debate de internet sobre economía en unos vídeos que hablaba sobre estas corrientes. La verdad, me encontraba bastante desconcertado con las respuestas de tales usuarios partidarios de este pensamiento, sin querer caer en la descalificación e intentando ser diplomático (no es que sepa tampoco una barbaridad de economía, pero muchas de las cosas que decían eran absurdas y bastante dogmáticas para mi).”

      Bueno. Ya después de leer ese párrafo, he podido constatar varias cosas sobre ti.

      1) Que escribes bastante bien, y te expresas con cierta corrección y soltura. Eso me ha hecho ver que tienes (al menos algo de) formación y cultura.

      2) Aparte de por tu estilo de escritura, se entiende que tienes dos dedos de frente. Que tienes algo de lo que comúnmente se llama “inteligencia” y “sentido común”…

      Señalo todo eso para que todo el que venga posteriormente y lea nuestra conversación (lo repito muchas veces en todas las respuestas que doy), pueda darse cuenta de qué es lo necesario para desenvolverse en el eterno dilema que se le presenta a todo ser humano: ¿qué es cierto y qué es falso de entre aquello que me encuentro en la vida? Se necesita lo que tú has demostrado tener: formación e inteligencia.

      Es por ello que la escuela austríaca no ha logrado engañarte. Te ha extrañado la inmensa cantidad de disparates que te has encontrado que dicen sus seguidores, eso te ha extrañado y has optado por hacer lo que TODA persona debería hacer: comprobar si lo que te dice cualquiera es cierto o no. Cotejar. Contrastar. Comparar. No tragarse a las primeras y a las buenas de Miguel lo primero que te diga otro.

      ¿Sabes lo que le digo? Enhorabuena.

      Has hecho (de por ti mismo) lo que le pido a toda persona que viene aquí que haga: que utilice su inteligencia y haga buen uso de la (poca o mucha) formación que tenga.

      ¡Tampoco es tan difícil, caramba!

      “En realidad no desprecio el pensamiento que pueda tener la gente, pero en un momento me canse. Así que decidí informarme más sobre lo que ellos mencionaban “La Escuela Austriaca de Economía” y al tiempo encontré este análisis. Me ha gustado mucho, en realidad me ha servido para entenderlo en mayor medido los conocimientos sobre economía que hoy en día se saben para contrastar estas teorías que me parecen bastante primitivas, aunque varias de estas cosas se intuyen en lo que defienden, y era precisamente lo que les rebatía”

      1) Ni yo tampoco desprecio desde el primer momento ninguna teoría, ésa no es la forma científica de actuar. Pero sí es cierto que una vez que se ha demostrado como irrefutablemente falsa esa teoría hay que hacer como señala el método científico: desecharla y formular otra teoría. Empecinarse en seguir dándola como válida aun habiéndose demostrado sin lugar a duda como falsa, es ya más que anticiencia o pseudociencia… es MENTIR adrede. Es actitud y pensamiento religioso y sectario. Y si por mí fuera, un delito judicialmente punible. Porque es peligroso y dañino para la sociedad (es por eso que también estoy en contra de la religión).

      2) No es ya que sean “teorías primitivas”, que lo son. Son teorías FALSAS. Y eso es lo que pretendo que se vea con mis artículos y ensayos sobre divulgación científica. De la misma forma que hay luchadores escépticos y de mentalidad científica en contra de esa soberana estupidez que es el antievolucionismo o negar que exista el SIDA… yo intento combatir el pensamiento anticientífico en esa ciencia social que es la Economía. Mucha gente cree que en ciencia social todo vale. NO. Todo no es opinión… aunque a muchos les extrañe averiguar eso, hay absolutos sin discusión en ciencias sociales como los hay en Matemáticas (la Economía, de hecho, es en gran, gran parte, Matemáticas).

      “(parecen no querer comprender, me resulta similar a lo que dijo un profesor mío de esta asignatura “Te dan clase los curas y no puedes cuestionar nada porque lo dice la biblia, te vas al partido comunista y no puedes cuestionar nada porque lo dice Lenin” aquí igual, tanto que hablan sobre la libertad del individuo y luego lo que cuestiones aunque sea con datos no vale para nada… pues no se chico, existe algo llamado ciencia).”

      Dale la enhorabuena a tu profesor de mi parte: está enseñando muy bien a tener sentido crítico… y contigo lo ha logrado.

      Eso de “aunque tengas datos no vale para nada” no te lo vas a encontrar sólo en fraudes académicos en Economía como la escuela austríaca. También en Sociología y Psicología (fraudes como el posmodernismo, psicoanálisis, frenopatía…). Una de las cuestiones que más revelan un fraude académico, si no la mayor es que… las pruebas no les sirven a sus partidarios. Como bien dices, existe un algo que se llama “Ciencia”. La escuela austríaca, en concreto, se precia de haber creado un sistema totalmente ajeno al método científico y más válido que éste a la hora de analizar y comprender la realidad: la praxeología. Ya trataremos en sucesivos artículos sobre esa “cosa”, pero baste señalar que es un método donde se establecen las conclusiones a priori, y después se buscan sólo los datos que justifiquen esa conclusión. El estudio de la experiencia previa (analizar lo que ha sucedido hasta entonces), y el análisis matemático y estadístico de los fenómenos… no son herramientas válidas en este método.

      Brutal.

      La justificación perfecta para “lo que yo piense es lo que vale, me da igual que demuestres lo contrario, ña-ña-ña”.

      Como podrás entender… la escuela austríaca no es el paradigma ni de la seriedad ni del pensamiento científico.

      Es un fraude monstruoso. Y peligroso. Esas ideas y creencias (al llegar a la política) han causado directa e indirectamente miles de muertes y el sufrimiento de millones de personas. No es ya que sean teorías absurdas. Los que las proponen tienen su cuota de culpabilidad (y una cuota bastante alta) en muchas de las penalidades que sufrimos hoy en día.

      “Felicidades por el trabajo, me es bastante útil, sobre todo para alguien que estudia sobre la sociedad pero no se dedica de lleno al terreno de la economía, pues aunque me interesaría saber más tengo otras cuestiones prioritarias a las que dedicarle mi esfuerzo en este momento (dígase tíos con largas barbas en posturas de interesantes :D).”

      1) Muchas gracias otra vez.

      2) Ja, ja, ja… Sigue estudiando, sigue. Te está resultando muy provechoso. Al menos, he podido constatar que te está sirviendo para saber cómo detectar fraudes y peligros.

      “Se agradecen mucho estas aportaciones de conocimiento científico, pues sirven bastante además para distinguir los conglomerados de ideas extrañas que encontramos en internet respecto a las distintas esferas de la sociedad.”

      Justamente lo que te he mencionado más arriba.

      De verdad te lo digo, cuando me vienen diciéndome que gracias a mis textos se pueden descubrir los disparates que circulan por internet (al menos en Economía), me hincho de satisfacción.

      Es lo que pretendo, ni más ni menos: si me decidí a escribir estos textos de divulgación fue porque mi mujer y yo nos dimos cuenta de que NO HABÍA (ahora que me paro a meditarlo es tremendo el decirlo… “no había”) herramientas en la internet en castellano para que un internauta cualquiera pudiera averiguar o contrastar por sí mismo si esas chorradas que desmitificábamos (Zeitgeist, la escuela austríaca, el proyecto Venus) eran ciertas o no.

      “Tengo un par de preguntas que hacerte, en el caso de que vengan reflejadas en el análisis dígamelo y si es tan amable dígame donde encontrarlo, pues es largo y aveces me salto alguna cosa ;p.”

      Adelante, adelante.

      Y no, las preguntas que me haces no están en el artículo ni en ninguno de la serie.

      “1- Aunque personalmente no me lo parece y salvo un par de posturas con las que estoy de acuerdo (que también defienden economistas con otros pensamientos), dicen que Jesus Huerta del Soto es un gran economista (no los anarcoliberales, sino que lo he visto en otros sitios) ¿Que podrías decir al respecto? (personalmente creo que no, pero es eso, yo no se mucho, es por ver alguna opinión de alguien que no sea un anarcoliberal o yo mismo).”

      Jesús Huerta de Soto NO es un gran economista para nada.

      Huerta de Soto ha salido a la palestra mediática (internet, principalmente), por ser el más relevante defensor y expositor de una serie de ideas muy radicales en Economía (las austríacas, el anarcocapitalismo). Cuando un tipo empieza a hacer y decir barbaridades como quemar billetes en clase o decirlas sin siquiera ruborizarse, como él, las cámaras se giran para filmarle porque llama la atención y sube la audiencia (especialmente entre la gente más ignorante e inculta). No porque el tipo haya hecho ninguna aportación de renombre al mundo de la Economía. Por ponerlo más claramente expuesto, Huerta de Soto es un fraude académico como lo pueda ser cualquier otro representante de la escuela austríaca o del anarcocapitalismo. Huerta de Soto no ha aportado nada al conocimiento académico científico.

      “Es que él dice que sí”.

      A los demás académicos nos la suda lo que diga.

      En su curriculum no tiene nada que lo demuestre y ocupa un lugar muy bajo de citaciones intraacadémicas… por no decir que ni sé dónde cojones está. Por poner un ejemplo que puedas entender… Huerta de Soto se desgañita alabando la verdad de la Teoría Austríaca del Ciclo Económico. Ya hemos visto en el artículo que es falsa de echarse a llorar. Ninguna persona (economista o no) con la cabeza en su sitio defendería semejante despropósito una vez se ha demostrado como irrefutablemente falsa.

      Ahora continúo hablando de su curriculum, pero antes quiero que se vea bien claro… Porque haya un psicoanalista lacaniano en el claustro de la facultad de Psicología de cualquier universidad; un geólogo que crea en la teoría de la Tierra Joven en la facultad de Química; o haya un médico en un hospital que crea que el SIDA no existe… no va a ser menos fraude por ello.

      Es un fraude AL MARGEN DE SUS TITULACIONES Y CURRICULUM y punto.

      Vuelvo a poner esto de ejemplo… Kary Mullis es premio Nobel de Química de 1993. El tipo no cree que exista el SIDA y así lo ha dicho en una cantidad tremenda de ocasiones.

      ¿Eso hace válida la teoría de que el SIDA no existe? No. Sigue siendo falsa. Ya pueden decir lo contrario cuarenta premios Nobel.

      Aparte de que, investigando, se empieza a ver POR QUÉ Mullis niega el SIDA… el tipo también niega el cambio climático, ataca ferozmente al movimiento ecologista, tiene conexiones con el partido republicano de EEUU (el partido conservador, de derecha) y cree en la astrología.

      Y si nos paramos a investigar sobre Huerta de Soto, nos encontraremos con cuestiones muy, muy, muy similares.

      Como nos decían en Periodismo: “tan importante es quién lo dice como el qué dice porque ayuda a entender por qué lo dice”.

      Huerta de Soto es profesor de Economía POLÍTICA (no es la rama más científica precisamente) en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (engloba antiguo Derecho) de la universidad pública Juan Carlos I (oh, la ironía, el anarcocapitalista defensor de lo privado ganando un sueldo fijo y seguro a cargo del para él malvado Estado), proviene del mundo del Derecho (muchos austríacos son estudiosos de lo jurídico, no son economistas de pura cepa), preside una compañía de seguros y pensiones privadas heredada de su abuelo, es un enemigo de los impuestos, pertenece al instituto Ludwig von Mises, tiene un Master Business Administration por Stanford (oh, vaya, la misma titulación que se obtiene PAGANDO y que también tenía el gerente al que echamos de mi empresa por inútil y que era sobrino de un alto cargo del Partido Popular), y recibió el polémico premio de Economía de manos del rey por su trabajo titulado… PLANES DE PENSIONES PRIVADOS.

      ¿Qué quiere que le diga? Blanco y en botella.

      Se le han dado varios premios por parte de grupos interesados (la inmensa mayoría “premios endogámicos”, por así decirlo) por su papel difusor de sus teorías AUN A PESAR de que sus posturas son fraudes académicos. El tipo está muy respaldado por determinados sectores de la derecha española a los que se les hace el culo agua cuando le oyen hablar. Vamos a dejarlo claro… las ideas de la escuela austríaca son el sueño húmedo de los ricos.

      Y leáse la lista de reconocimientos… para echarse a llorar. ¿Un ejemplo? La universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Oh. El antro austríaco por excelencia. Se dan premios entre ellos. ¿Entiende ahora lo de “endogámico”?

      Y seguramente muchos de los que me lean dirá… ¿y por qué, entonces, se le tiene en cuenta al tipo éste?

      Porque en España no se conocía a la escuela austríaca. La escuela austríaca y/o la ideología anarcocapitalista en Economía no son ideas o movimientos tan válidos como lo puedan ser el método científico o las aportaciones del neoclasicismo. Son fraudes como lo pueda ser la homeopatía. Fraudes muy conocidos en inglés o alemán. Pero muy desconocidos en español. Es el mismo ejemplo que nos sucede con los telepredicadores protestantes… como ya no pueden predicar en los países más cultos y escépticos como los de Europa occidental, los países nórdicos e incluso ya tienen dificultades en los países de lengua anglosajona, ¿qué hacen? Se vienen a predicar a los países más “primitivos”, donde los “nativos salvajes” que hablamos español no les conocemos o no les tenemos tan vistos sus engaños: España y los países de Latinoamérica (como México, Guatemala -sobre todo ésta-, Argentina, Perú, Colombia…).

      Un dato muy importante y que he dejado para lo último adrede: Huerta de Soto “imparte en esta misma universidad (la Juan Carlos I) el único Máster Oficial en economía de la Escuela Austríaca acreditado con validez en toda la Unión Europea”.

      El único.

      Y se imparte desde 2007.

      Si tanto renombre tuviera la escuela austríaca… habría más referenciación (o una referenciación más amplia) y tendría más distribución en el mundo académico internacional.

      ¿Qué es lo que está pasando aquí?

      Lo veremos en la respuesta a su siguiente pregunta.

      “2- Me gustaría preguntarle que perspectiva le ve a estos pensamientos en la España actual, pues he visto varias personas (sobre todo en televisión) que defienden posturas como estas, y a decir verdad es precisamente como dices, quien no tenga ni pajorera idea de economía puede tragarse estas cosas de lleno sin darse cuenta.”

      Pues te respondo lo que venía a continuación del análisis sobre Huerta de Soto como economista… que él y sus ideas, las de la escuela austríaca y el anarcocapitalismo, eran y son en gran medida ideas muy desconocidas en España.

      Ideas que de tan radicales que son, han encontrado un nicho muy propicio en un país en crisis como es España. Antes ni se les conocía o/ni se les escuchaba.

      Hoy en día se les escucha pues de igual forma que a muchos otros radicales de la Economía o la política a los que antes, en una época más estable no se les hacía ni maldito caso: ¿Cuánto tiempo llevaban callados los anarquistas? Ahora se está experimentando incluso un resurgir del comunismo. Te encuentras en el trabajo con gente que predica incluso una vuelta al fascismo (“esto con Franco no pasaba”). La gente está frustrada con el actual estado de cosas y se para a escuchar al primer gritón que encuentra (cuanto más radical, mejor). Ésta no es, precisamente, la época de los moderados, racionalistas y científicos como yo.

      Una época de crisis alienta la aparición o el resurgir de movimientos radicales que prometen traer soluciones a nuestros problemas, reales o percibidos. En el caso de la escuela austríaca se han dado varios factores, además, a favor de su difusión:

      -Internet. Sobre todo, internet. Es el mayor foco de difusión de teorías radicales (y no radicales). Ahora te encuentras con maoístas en Sudáfrica, defensores de Kim Jong Un en Dinamarca, partidarios del sionismo en la India… y con austríacos en España, un país que no se ha caracterizado nunca precisamente por su amor al capitalismo ni al ultraliberalismo tan propios de la escuela austríaca. Si te fijas bien, el conocimiento “popular” de la escuela austríaca se dio primero en internet en español Y DE AHÍ pasó a otros medios como la televisión, NO AL REVÉS. Internet ha propiciado que la tontería se expanda. Y en los motores de búsqueda de internet se encuentra uno enseguida con los enlaces más radicales, pero no con sus contrastes. Es el problema de utilizar internet: que hay que saber utilizarla, la información no es tan neutra o fácil de conseguir como nos gustaría creer.

      -Ahora hay más españoles que saben otras lenguas, inglés, especialmente. Muchos de sus partidarios como Huerta de Soto, empezaron su “carrera ideológica” traduciendo sus ideas al español. Vuelvo a insistir en la necesidad de conocer idiomas. Porque lo mismo que nos llegan las teorías radicales, deberían llegarnos con la misma celeridad sus refutaciones (si no antes), pero no lo hacen. Los partidarios de los radicalismos se suelen movilizar siempre más que los detractores. En inglés a los austríacos ya los conocen pero que bien. Curiosamente, sus refutaciones nunca tienen el mismo nivel de atención y tratamiento que sus difusiones. Una cosa parecida sucedió con las teorías conspiratorias de los atentados del 11-S… al español llegaron en seguida desde el inglés las teorías conspiratorias. Las demostraciones de que eran falsas tardaron años. Por eso predico saber inglés… para conocer todo antes, y en su fuente primaria. Y sin traductores interesados.

      -Vuelvo a insistir en lo que le dije… la escuela austríaca o el anarcocapitalismo han sido tradicionalmente muy desconocidas en España y en español. Han llamado ahora también la atención por la “novedad”. Y si bien este tipo de ideas radicales no suelen acabar expandiéndose a una mayoría (en líneas generales) por ser evidentemente falsas, sí que acaban por tener muy fanáticos seguidores (entre aquellos con menos luces o formación). Lo que quiero decir: por ejemplo, hay pocos seguidores del fascismo hoy en día, pero los que hay son muy fanáticos. Y muy difíciles de convencer de que están equivocados… el seguimiento que hacen de sus teorías les viene por el lado del emocionalismo, no del uso de la lógica, precisamente.

      Pero hablando ya en líneas más concretas y específicas, lo que está haciendo Huerta de Soto no es ni más ni menos que “hacerse la cama”.

      “A río revuelto, ganancia de pescadores”, y en España, un país tradicionalmente cainita y lleno de extremos, no ganas nada siendo un moderado. Huerta de Soto lo que está haciendo es especializarse en su mensaje, se está ganando la vida y el renombre en base a convertirse en uno de los pocos referentes de una ideología radical. Menos seguidores, pero más fieles. Tiene un público más seguro. Estoy convencido de que supo aprovechar sus clases en el MBA de Stanford: ha especializado su público objetivo. Es una estrategia de marketing tan antigua como el mismo ser humano. El tipo ha escogido una ideología muy desconocida, se ha erigido en su máximo representante y, como en España no se la conocía, ha logrado “meter cabeza” en el mundo académico español por la simple y llana razón… ¡de que no se conocía que era un fraude!

      Y, ahora, encima, el tipo está “creando escuela” con gente como Juan Ramón Rallo, que también imparte en la Juan Carlos I. Más acólitos. Están constituyendo en una vergonzosa “punta de lanza” en la universidad española. Y, lo que es peor, en Latinoamérica, que no sé por qué carajo ven a España como parte del Primer Mundo, los austríacos de allí dicen cosas como “miren, en la Madre Patria se enseña la escuela austríaca, para que vean que sí que tiene prestigio”. Les recuerdo o les aviso a mis hermanos latinoamericanos que me lean, que España no es el referente de NADA en el mundo académico económico y muy poco en otras áreas. España es tradicionalmente pésima en Economía académica. Es un hándicap muy serio que tenemos (y no, Artur Mas-Colell no es precisamente el paradigma de la eficiencia económica, ni teórica, ni práctica).

      En cualquier país decente o más formado en Economía, a la escuela austríaca se la reconocería por lo que es: un fraude. Pero aquí, eso no se sabía. Huerta de Soto ha logrado su puesto metiendo presión política para que “todas las corrientes académicas estén representadas” en las instituciones educativas (ha exigido “corrección política”) y, mira tú por dónde, por culpa de que no hubiera nadie que tuviera el conocimiento para decirle “y una mierda, lo que pretendes impartir es falso”, ahora nos encontramos con un tipo que, aun siendo partidario de abolir el Estado en materia económica… ¡está ganando un sueldo a través de una institución pública, una universidad para colmo! Una cara más dura no se puede tener.

      También es cierto que no sólo ha tenido el desconocimiento académico de su parte, sino que ha tenido el apoyo de varios grupos de presión políticos y financieros (la antigua Caja Madrid entre ellos), que le han prestado su apoyo… ¡coño! ¡Porque sus ideas ultraliberales, de privatización y de eliminación de impuestos y regulaciones les interesan!

      No es el único caso. En España, los escépticos estamos que trinamos con la permisividad de las instituciones hacia la homeopatía.

      http://www.elmundo.es/salud/2013/12/03/529e0579684341f76e8b4570.html

      La homeopatía es un fraude como la copa de un pino, y nos estamos encontrado con que hay Estados, como el español… ¡que la permiten en vez de prohibirla! El Estado (más bien el gobierno del Partido Popular) se ha vendido a las posibles ganancias que a través de la tasación y licencias de productos homeopáticos pueda obtener. Y como ese ejemplo, el de la escuela austríaca en instituciones educativas públicas.

      Seguramente, muchos austríacos se defenderán diciendo: “tenemos tanto derecho como tú a enseñar nuestras teorías”, a lo que yo (y cualquiera con mentalidad científica) diría: “no, no lo tienes, porque tus teorías son FALSAS”. Peligrosas y falsas. No son tan legítimas y ni siquiera éticamente aceptables como lo puedan ser el método científico, la Econometría o incluso el análisis académico neoclásico. También sería igualmente horrible ver a un psicoanalista enseñar Psicoanálisis en una facultad de Psicología, por ejemplo. Y los hay.

      http://pendientedemigracion.ucm.es/info/psclinic/masters/psicoterapia/filosofia.html

      http://www.redalyc.org/pdf/805/80526201.pdf

      “Saludos.”

      Espero que mi respuesta te haya servido.

      Sigue así, con ese pensamiento crítico.

      Otro saludo para ti.

      Comentario por chemazdamundi — 19 enero 2014 @ 11:37

      • Hola Chema.

        Soy Gamma Rain, lo siento mucho, no estaba familiarizado con el portal y no me había fijado en las normas para comentar. Por lo del nombre te contesto directamente con mi facebook, y respecto a lo de la web lo siento mucho, pero no tengo más que un triste blog poco utilizado titulado “El paracaidista” en honor a la obra de Vicente Huidobro “Altazor”, pero no tiene gran cosa y no creo que le interese.

        Muchas gracias por su respuesta, no pensé que lo fuese a hacer con tanta dedicación, se lo agradezco mucho. Sobre lo de ser crítico, bueno, se hace lo que se puede. Me han servido de mucho sus contestaciones a mis preguntas. Me parece un tema espinoso que un gran grueso de la población en España se deje llevar por posturas radicales por motivo de su frustración. De igual manera que me fastidia tanto como mucha gente se creen las mentiras del gobierno actual para que les apoyen. No quiero que se me mal interprete, yo no digo que una u otra teoría sean malas, lo que me parece un problema es que se manifieste la irracionalidad. De igual forma en distintas teorías sobre la solución a los problemas económicos, apoyar una u otra medida sin entender el alcance práctico de lo que se dice y la realidad actual, aceptándolo como la opción correcta, me parece irresponsable. Estar a favor o en contra y tener los argumentos para ello es lo correcto, aunque luego estés equivocado y alguien te lo demuestre, pero siempre con un razonamiento propio y no porque lo hayas escuchado de alguien (y menos de la mayoría de ridículos tertulianos que salen por televisión).

        Uno de los mejores profesores que he tenido este año, nos hablo exactamente de la situación que describes sobre Huerta del Soto pero en los medios de comunicación, y como desde hace un tiempo se esta generalizando el decir lo que saben que hay gente que quiere escuchar para llenarse los bolsillos (supongo que ya sabes sobre todo a que cadenas me refiero). También nos hablo del problema del enchufe en las universidades y el impensable número de profesores que se encuentran en esta situación en España (no recuerdo el porcentaje estimado, pero era muy alto). Según decía, estas cosas las sabe de primera mano, y no creo que mienta, pues además de ser una de las personas más profesionales y objetivas que he encontrado, su trabajo (fuera de la universidad) se relaciona con ese tipo de información (profesor interesante donde los haya, os sorprendería ir a sus clases jeje…).

        Bueno Chema, de nuevo gracias por tu contestación, creo que me dedicare más a leer tu portal, pues veo otras muchas entradas que despiertan bastante mi interés. Alomejor vuelvo a molestar un rato con mis comentarios en otro momento :P.

        Saludos!.

        Comentario por Mariano Gonzales Chouciño — 23 enero 2014 @ 17:21

  22. Excelente artículo, señor Chemaz. Una paliza dialectica al fundamentalismo austriaco. Dicho lo cual, quisiera enfocarme en un debate que usted mantuvo con un usuario en la sección de los comentarios. Pues bien, este último, mencionó y citó un artículo de Rallo el cual fue escrito con la finalidad de aclarar que Friedman no refutó contundemente la TACE de los austriacos. SIn embargo, me llama la atención que en la introducción del mismo, Rallo le endilgue la responsabilidad a los Bancos Privados de bajar de manera artificial las tasas de interés. Empero, leyendo su artículo, me queda claro que los adalides de esta escuela de fanáticos anti Estado tienen a los Bancos Centrales de Reserva como los principales causantes de las crisis “de expansión crediticia”. Ahí veo una contradicción muy grande.

    Seguramente, no supo cómo acomodar (o tergiversar) lo que dijo Friedman para que su artículo cuele. ;)

    Saludos señor Chemaz. Excelentes tus artículos que los voy leyendo anarquicamente.

    Comentario por Francisco Javier — 8 junio 2015 @ 06:46

    • Buenas tardes.

      Pues bien, este último, mencionó y citó un artículo de Rallo el cual fue escrito con la finalidad de aclarar que Friedman no refutó contundemente la TACE de los austriacos.

      Lo cual habrá podido comprobar, después de leer el artículo, que es falso. Rallo miente frontalmente y de manera rotunda: Friedman SÍ demostró que la TACE es falsa. Y dañina.

      SIn embargo, me llama la atención que en la introducción del mismo, Rallo le endilgue la responsabilidad a los Bancos Privados de bajar de manera artificial las tasas de interés. Empero, leyendo su artículo, me queda claro que los adalides de esta escuela de fanáticos anti Estado tienen a los Bancos Centrales de Reserva como los principales causantes de las crisis “de expansión crediticia”. Ahí veo una contradicción muy grande.

      No, no está ahí la incoherencia. Le he desfiltrado el comentario, sobre todo, para resolverle ese error de concepto: cuando un banco central BAJA los tipos de interés, ESTÁ causando una política económica expansiva. Pone en circulación más dinero, está expandiendo la base monetaria porque presta el dinero a un interés menor con respecto a otro momento anterior. Con ese mayor dinero en circulación, la economía se expande, aumenta su actividad (se gasta más, se presta más, etc.).

      La incoherencia de los austríacos NO está exactamente ahí. La incoherencia es que según ellos, los bancos centrales BAJAN artficialmente los tipos de interés (esto es, cuando no hace falta), causando con ello que haya más dineo disponible que se utiliza irremediablemente en burbujas especulativas porque los bancos privados, a su vez, siguiendo a los centrales, bajan SUS tipos de interés. Todo eso es falso. Como ya he dicho en el artículo:

      -No hay correlación estadística entre tipos bajos de interés y crisis económicas subsiguientes.

      -Las burbujas especulativas se dan CON y SIN políticas expansivas, CON y SIN bajos tipos de interés.

      -No todas las políticas expansivas (periodos históricos entre momentos con bajos tipos de interés) terminan irremediablemente en una crisis económica. Una política expansiva monetaria NO conduce inevitablemente a una crisis.

      -Las crisis no se producen como los austríacos dicen: durante las mismas no se produce aumento de empleo en sectores seguros con parados procedentes de sectores inseguros, sino que DESCIENDEN todos los sectores (unos más, otros menos). Todas las crisis económicas de la historia de la humanidad tienen como elemento de análisis principal que grandes sectores de la economía afectada solicitan grandes cantidades de “dinero líquido” (el que sea de la época: oro, sacos de trigo, billetes, etc.) a la vez. La solución no es, por tanto, cerrar el grifo de la emisión monetaria. Al contrario.

      Seguramente, no supo cómo acomodar (o tergiversar) lo que dijo Friedman para que su artículo cuele. ;)

      Léase otra vez el artículo de Rallo sobre la afirmación de Friedman. Insisto en que quiero que veáis por vosotros mismos dónde miente, de nada sirve que os lo señale yo. Va a ser un poco difícil para quien no entienda de estadística, pero tampoco es nada del otro mundo. Si tiene un buen ojo, observará que ni hay correlación total ni otro detalle curioso (que lo tiene que averiguar usted). Y si no entiende de Estadística, observe en el primer párrafo lo que dice Rallo: se ve obligado a admitir que Friedman tiene razón… con respecto a lo que decía la antigua escuela de Austria sobre los tipos de interés. Para Rallo, Huerta de Soto y demás, cuando no pudieron esconder el hecho de que NO HAY CORRELACIÓN entre crisis y tipos de interés bajos mantenidos en tiempos concretos, pasaron a defender (inventándoselo) que “es que la TACE se refería a OTROS tipos de interés”.

      Pues ni eso.

      Si eso fuera así… ya lo habríamos descubierto y/o corroborado todos los demás. Así funciona el método científico: recomprobando. ¿Empieza a entender por qué no quieren oír hablar de método científico?

      Y todo esto, suponiendo que los datos que da Rallo sobre tipos de interés no estén falseados. Porque no sería la primera vez.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 9 junio 2015 @ 15:16

      • Señor Chema, gracias por contestar mi comentario. Pues debo decir que me ha quedado claro la mentira de la TACE de los austriacos debido a que su artículo lo explica muy claramente, poniendo en evidencia la mentira del ciclo económico de los austriacos. Mi primer comentario tenía por finalidad poner de relieve que, a pesar de que los austriacos le endilgan por activa y pasiva la responsabilidad de las crisis financieras al Estado (dado su odio irracional al mismo), me pareció extraño que Rallo admita mucha responsabilidad de los Bancos Privados. Más aun, si tenemos en cuenta su ejemplo del padre que presta dinero al hijo que termina drogándose; pues, para los austriacos, el culpable sería el padre(Banco Central), siendo el hijo una víctima de ese crédito fácil. Pues eso.

        En todo caso, reitero que la falacia de esos alucinados me ha quedado clarísima con su artículo.

        Gracias por responder.

        Por cierto, la cuenta desde la que escribo es mi facebook personal. Soy de Perú, de una ciudad pequeña, en donde increíblemente hay seguidores de esta nefasta escuela que abogan por la destrucción del Estado y demás consignas austriacas. Lo peor de todo, es que la mayoría de ellos, maman todo lo mamable del Estado; a saber, educación, salud,trabajo…

        Comentario por Francisco Javier — 8 septiembre 2015 @ 00:56

        • Señor Chema, gracias por contestar mi comentario.

          De nada. Me gusta hablar con quien demuestra buena disposición. E inteligencia.

          Pues debo decir que me ha quedado claro la mentira de la TACE de los austriacos

          Bien. Si no le ha quedado algo claro, pregunte. Si abro la posibilidad de comentarios es para tener un buen feedback. No quiero que nadie (inteligente) se quede con la duda.

          me pareció extraño que Rallo admita mucha responsabilidad de los Bancos Privados.

          Si les sirve para reforzar sus argumentos, incluso de desdirán. Pero vamos, no es exactamente el caso. De todas formas, los austríacos defienden el sector privado, sí… pero no tanto a la banca como a la figura del entrepeneur. Defender a los bancos privados no les es tan rentable en términos de relaciones públicas. No suelen hacerlo. No en persona al menos, sino en sus libros.

          Soy de Perú, de una ciudad pequeña, en donde increíblemente hay seguidores de esta nefasta escuela que abogan por la destrucción del Estado y demás consignas austriacas. Lo peor de todo, es que la mayoría de ellos, maman todo lo mamable del Estado; a saber, educación, salud,trabajo…

          Je, qué me va a contar a mí. Aquí, en España, los dos mayores difusores de la escuela austríaca y defensores de lo privado frente a lo estatal son Jesús Huerta de Soto y Juan Ramón Rallo, que usted menciona. Los dos trabajan (o dicen que “trabajan”) en la universidad pública Juan Carlos I. Y solicitan becas, fondos, etc., al Estado. Y la Unión Europea. Huerta de Soto, para colmo, no hace más que hablar de las supuestas bondades de las pensiones privadas frente a las públicas. Claro que lo hace: heredó una empresa de venta de fondos de pensiones privadas de su abuelo.

          El que crea en ellos es IMBÉCIL.

          O malvado.

          O las dos cosas a la vez.

          En fin, un saludo y gracias a usted por comentar correctamente.

          Comentario por chemazdamundi — 8 septiembre 2015 @ 23:53

  23. Interesante artículo Chema.

    Me encanta ver como haces soltar las bilis de los sectarios austríacos de manera tan rigurosa y científica. En general todas tus publicaciones me fascinan pero esta en particular me ha emocionado. Sigue haciendo lo que mejor sabes hacer.

    Un fuerte abrazo

    Comentario por Peter Mandango — 15 junio 2015 @ 17:04

  24. Buenas señor Chemaz. Nuevamente escribiendo por su blog y revisando este artículo muy interesante. En esta oportunidad, le escribo para comentarle que investigando un poco por mi cuenta, Huerta de Soto menciona que el análisis empírico que hace Friedman para refutar el TACE austriaco, en realidad, se correspondería con la teoría del ciclo austriaco. A ver si cuando disponga de tiempo nos escribe algo al respecto. Saludos y gracias por su labor de divulgación que la verdad debe ser bien pesadita.

    Acá el link: https://books.google.com.pe/books?id=AJLGKdOZneMC&pg=PA503&lpg=PA503&dq=empirical+research+by+economists+business+cycle+austrian&source=bl&ots=5EpykpFMCA&sig=ToAk2uxy1jckHe2L8FmVVauLpHk&hl=es&sa=X&sqi=2&ved=0ahUKEwify9_S68TNAhWFRCYKHfLcAQUQ6AEIUDAF#v=onepage&q=empirical%20research%20by%20economists%20business%20cycle%20austrian&f=false.

    Comentario por Francisco Javier — 26 junio 2016 @ 06:22

    • ¡Hola, muy buenas!

      Sí, ja, ja, ja… Para los austríacos incluso lo que les refuta empíricamente demuestra que ellos tienen la razón. Cómo se lo montan, los cabrones. Y cómo mienten.

      Huerta de Soto no es el único en afirmar esa barbaridad de que el trabajo de Friedman demuestra que la Teoría del Ciclo austríaca es cierta (¡¡¡pero si Friedman demostró y afirmó TEXTUALMENTE justo lo contrario!!!). Juan Ramón Rallo afirma lo mismo, pero mientras que Huerta de Soto emplea, como dicen los anglosajones que le han leído, “un mamut” para escribir esa brutalidad, Rallo emplea un artículo muy corto que es la risa entre todos los economistas y econometristas porque al exponerlo tan resumida, gráfica y claramente, deja en evidencia su mentira. Y sus seguidores, mientras tanto, como tontos, me vienen al facebook diciendo “bueno, sí, has demostrado que la teoría austríaca del ciclo económico está equivocada según la expusieron Hayek y Mises, pero no como la expusieron Huerta de Soto y Rallo, ja-ja, estabas equivocado”.

      Y si fueran menos tontos y estuvieran menos afiliados emocionalmente a su jodida ideología, podrían comprobar por ellos mismos:

      A) Que Si se ha demostrado como falsa la de Hayek y Mises, se demostrará como falsa la de CUALQUIERA que venga buscando esas correlaciones. Por una sencilla razón: porque todos los economistas sabemos ya de antemano que NO PUEDE HABER NINGUNA CORRELACIÓN entre la totalidad de las crisis económicas (más bien, financieras) con ningún elemento aislado, sea éste el que sea.

      B) Que CON LA MISMA FORMA DE ANALIZAR la falsedad del TACE según Hayek y Mises SE PUEDE REFUTAR la expuesta por Huerta de Soto y Rallo. La mismita.

      A ver, ambos autores austríacos afirman que los estudios empíricos de Friedman, en vez de refutar la TACE, la confirman. Ah, ¿sí? Pues vamos a recomprobarlo. Tan sencillo como eso.

      Primero, comprobando la correlación entre crisis y CUALQUIER COSA QUE ELLOS DIGAN (en el caso de Rallo, el “apalancamiento”) econométrica y estadísticamente. Podemos contar de una en una esas correlaciones o podemos buscar la correlación estadística. Y podremos ver que esa correlación NO SE PRODUCE. Seguro que algún gilipollas “austríaco” que me lea dirá: “¡pero si en la gráfica de Rallo se muestra la correlación!” Y aquí me voy a callar para no desvelar mis bazas por si hago algún artículo futuro… pero esos creyentes y seguidores no están notando que NO se produce. Si la RECOMPROBARAN leyendo esa gráfica desde el principio, lo podrían ver. Pero claro, para eso, hay que SABER leer una gráfica y sus variables. Bueno, que me callo, que no adelanto y voy a dar la solución de antemano: no se produce esa correlación.

      Segundo e incluso más importante que esa correlación. AUNQUE SE ENCONTRARA esa correlación (que no se va a encontrar en la vida porque ya sabemos cómo se producen las crisis financieras y no es debido a ninguna correlación ni con apalancamientos ni tipos de interés ni pollas en vinagre, sino debido a la ausencia de líquido de manera masiva en un momento determinado POR LA CAUSA QUE SEA), la TACE seguiría fallando estrepitosamente PORQUE NO DESCRIBE CORRECTAMENTE CÓMO SE PRODUCE UNA CRISIS NI CÓMO SE DESARROLLA. Los gilipollas de los austríacos se empecinan como eso mismo, como gilipollas, en encontrar una correlación que les confirme su TACE cuando aunque la encontraran (y no lo pueden hacer)… esa teoría falla en lo principal (y que señalamos TODOS los demás economistas): que las cosas no suceden como ellos afirman. No se produce desvío de inversión hacia sectores seguros con desempleo mínimo sectorial sino que aumenta el paro general ni el mercado se autorregula como afirman ellos.

      Tercero y ya meramente anecdótico: ¿a nadie se le ha ocurrido que, DE SER CIERTA ESA CORRELACIÓN que muestran Huerta de Soto y, especialmente Rallo… sean ellos los únicos que la hayan descubierto? Dicho de otra forma… de ser cierta esa correlación entre apalancamiento y crisis subsiguientes… ¿por qué no presenta ese descubrimiento para que le den el mal llamado “Premio Nobel de Economía”? PORQUE DE SER CIERTO, HABRÍA REALIZADO UN DESCUBRIMIENTO DE PRIMER ORDEN EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD.

      Le tendrían que dar no un Nobel. Le tendrían que dar SIETE premios Nobel.

      ¿La respuesta?

      Porque no se produce esa correlación. Es más, Rallo sabe CONSCIENTEMENTE que no se produce y que está mintiendo. Y eso se puede demostrar sobrada y fácilmente.

      Pero eso es tema para otro artículo y otro día. El que quiera saber, que empiece por él mismo a recomprobar.

      Un saludo.

      Comentario por chemazdamundi — 7 julio 2016 @ 10:07

      • Muchas gracias por la respuesta. Me ha quedado claro todo. Por cierto, mi intención no fue colar algún argumento a favor de los austriacos de manera velada; por el contrario, lo que quise fue obtener una respuesta veraz y cierta sobre esa afirmación tan peregrina que hace Huerta de Soto en la página del libro que cité. Es que me parece muy chocante que mentirosos compulsivos divulguen por la vida falacias que ya han sido develadas; o, lo que es peor, distorsionen los estudios serios que otras personas han hecho con la finalidad de que calcen a como de lugar con sus “balbuceos intelectuales”. La verdad, eso lo esperaría de inimputables que sufrieran de algún trastorno mental; pero de personas que se reputan “normales”? Puessss no… En fin.

        Le reitero las gracias y a ver cuándo salen más artículos vapuleando a esta escuelucha.

        Saludos.

        Comentario por Francisco Javier — 8 julio 2016 @ 17:37

        • Muchas gracias por la respuesta.

          De nada.

          Las gracias se las tengo que dar a usted porque hay gente que me ha pedido por el privado que expanda esa explicación en un artículo. Lo cierto es que me ha quedado tan buen resumen esa respuesta… que creo que lo haré.

          Por cierto, mi intención no fue colar algún argumento a favor de los austriacos de manera velada; por el contrario, lo que quise fue obtener una respuesta veraz y cierta sobre esa afirmación tan peregrina que hace Huerta de Soto en la página del libro que cité.

          No se preocupe, le he entendido a la perfección. Pero me pareció que si dejaba ese comentario sin contestar, a algún lector ocasional que pasara se le podría quedar la duda. Y dejar la duda en cuestiones de política económica ultraliberal y magufa como la austríaca… pues como que es peligroso.

          Insisto: al final fue buena idea el contestarle y se lo agradezco porque varias personas YA se han puesto a pensar y a ponderar en la respuesta que di y la están intentando desarrollar. ¿Ve cómo si se dan las herramientas oportunas, las personas más inteligentes aprenden más y mejor? Me encanta enseñar a partir de soltar pistas. Desarrolla muchísimo la capacidad de pensar por sí mismo del que quiere aprender.

          Es que me parece muy chocante que mentirosos compulsivos divulguen por la vida falacias que ya han sido develadas; o, lo que es peor, distorsionen los estudios serios que otras personas han hecho con la finalidad de que calcen a como de lugar con sus “balbuceos intelectuales”.

          ¿Chocante? ¡Ciertamente! Pero tenga en cuenta una cosa… No piense en ellos como “locos”. No tienen por qué estarlo aunque lo parezcan. ¿No se ha parado a pensar en que TENGAN UN INTERÉS EN PRODIGAR ESAS MENTIRAS? Quizás no estén tan… locos.

          Como decía Ibeth Rivero cantillo, una de mis habituales y ya licenciada en Económicas… los austríacos no dirigen sus mentiras a un público académico que NO les va a creer porque sabe de sobra cómo y en qué mienten. Esas mentiras van encaminadas a propagar una agenda política de intereses propios… y va, por tanto, destinada a un público ignorante o con predisposición ideológica.

          Lo que nos venimos a referir es que la escuela austríaca busca, ante todo, la defensa de los intereses del rico, del que tiene dinero, de los dueños de los medios de producción. Lo que busca no es divulgar técnica científica económica (¡no usan la Ciencia!), sino JUSTIFICAR con sus falsedades académicas políticas económicas como el abolir los impuestos, el Estado del Bienestar, el favorecer a la empresa antes que al trabajador, el egoísmo “capitalista”, la concentración del dinero, que el dinero aumente su valor (vuelta a patrones restrictivos como el oro), combatir la inflación antes que el desempleo, privatizar los bienes del Estado (para luego adquirirlos ellos o aprovecharse de ello), etc. Y, claro, no es lo mismo predicar esas cosas a cara descubierta que intentándolo a través de un disfraz académico (que NO científico) de mayor o menor seriedad.

          A partir de ahí, podemos entender clarísimamente muchos porqués de la escuela austríaca.

          Unos porqués… muy siniestros.

          Comentario por chemazdamundi — 9 julio 2016 @ 17:19


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