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Vuelta al índice de la serie de artículos “La escuela austríaca contrastada”.
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¡Hola a todo el mundo!
¡Ya estamos de vuelta! Nos lo hemos pasado muy bien en Francia y volvemos cargaditos de anécdotas y cosas que contar, algunas de ellas muy divertidas, pero todo ello tendrá que esperar a que lo pueda resumir e hilvanar coherentemente para vosotros.
De momento, continuaré con la serie de artículos de divulgación científica dedicados a desmentir numerosas estupideces, conspiraciones y falsedades descaradas que circulan sobre Economía, centrándonos en el papel que las Matemáticas tienen en la estructuración y definición de la Economía como ciencia que es.
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¿Os acordáis de lo que estuve hablando en el anterior artículo sobre el papel de las Matemáticas en Economía?
Bueno, pues hoy vamos a centrarnos en demostrar por qué utiliza la Economía la formulación matemática en la exposición de teorías, hipótesis e incluso conclusiones.
Resumiendo lo ya dicho en anteriores artículos y para no perdernos…
Un modelo matemático es una descripción de un sistema utilizando lenguaje matemático.
Al proceso de desarrollar un modelo matemático se le llama modelización matemática.
http://definicion.de/modelo-matematico/
Es una representación de los aspectos esenciales de un sistema existente (o de un sistema que se va a construir) y que presenta el conocimiento de ese sistema bajo una forma utilizable.
http://www.autsubmit.com/editorials/ed37_6.html
1) La Economía utiliza Matemáticas no sólo en su formulación de modelos matemáticos, sino que hace uso de disciplinas matemáticas como la contabilidad y la estadística, el cálculo, la teoría de juegos, etc. Es, por tanto, falso que el papel de las Matemáticas en Economía se centre exclusivamente en la formulación de modelos, y…
2) La Economía utiliza las Matemáticas por multitud de razones de peso: por seriedad; para sintetizar y resumir poder trabajar sobre el papel con la mayor seriedad y objetividad posibles; para evitar el relativismo, el “opinionismo” y el intrusismo (que venga cualquiera a decir lo que le salga de las narices); para tratar el problema con empirismo y exactitud, siguiendo el método científico… y con un lenguaje riguroso.
Y ésa última afirmación es la más importante. La Economía utiliza Matemáticas en la formulación de modelos sobre todo y especialmente, porque el lenguaje escrito/hablado no tiene el suficiente rigor científico para poder tratar la Economía.
No, no lo tiene.
No es lo mismo decir una cosa con “palabritas” que exponerla con números.
No es lo mismo formular un problema con la precisión del lenguaje matemático que con la ambivalencia del lenguaje hablado.
Puede suceder que la formulación hablada (escrita) haga caer en conclusiones TOTALMENTE contrarias a la realidad física que vemos y percibimos.
Es por eso que la Economía seria y científica utiliza Matemáticas y modelización matemática… y es por eso que aquellas “personas” (como los ultraliberales pertenecientes a la escuela de Austria) que no son serias ni científicas, y buscan imponer su “opinión” reniegan de o desprecian el papel de las Matemáticas en Economía (principalmente en la formulación de modelos). De hecho, es que no las utilizan. Porque no les dan la razón.
Primero vamos a verlo con un ejemplo más general, muy claro y sencillito que seguramente muchos conoceréis de haberlo estudiado en el colegio: la paradoja de Aquiles y la tortuga. Más abajo, trataremos un ejemplo aplicado al mundo de la Economía: el ciclo de negocio o ciclo económico de la escuela austríaca, para que podáis comparar entre los dos y ver la importancia que tiene la formulación matemática en diversos ámbitos de nuestras vidas, la Economía incluida.
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I) La paradoja de Aquiles y la tortuga.
Zenón de Elea, un filósofo griego discípulo de Parménides, pretendió demostrar en su tiempo, mediante una serie de aporías (literalmente, “paso difícil” o “paradojas”) expuestas por él, que nuestros sentidos nos engañan y que cosas como el movimiento son ilusorias y no existen. Sí, ya sé que eso es una chorrada como la copa de un pino, pero eso es lo que ese tipo creía… ya os contaré las cosas que creen los ultraliberales de la escuela austríaca sobre Economía que son por el estilo… o peores. No he escogido el ejemplo de la paradoja de Aquiles y la tortuga por capricho, sino para que veáis las similitudes en las argumentaciones de todos aquellos que se empeñan en cuestionarse la realidad mediante sofismas (argumentaciones falsas con apariencia de realidad) y negándose en redondo a utilizar las Matemáticas y la experiencia previa para comprobar si son ciertas o no.
Bueno, pues Aristóteles recogió en su Physica…
http://classics.mit.edu/Aristotle/physics.html
…varias de estas paradojas formuladas por el tal Zenón. La llamada “de Aquiles y la tortuga” se enuncia así:
En una carrera, el corredor más rápido nunca podrá superar al más lento, ya que el perseguidor deberá primero alcanzar el punto desde donde empezó el perseguido, de tal forma que el corredor más lento siempre tendrá ventaja e irá por delante.
http://plato.stanford.edu/entries/paradox-zeno/#AchTor
http://en.wikipedia.org/wiki/Zeno%27s_paradoxes#Achilles_and_the_tortoise
En castellano:
http://www.genciencia.com/matematicas/aquiles-y-la-tortuga
http://lisis.wordpress.com/2007/09/12/la-paradoja-de-aquiles-y-la-tortuga-zenon-de-elea/
La paradoja se ilustra de la siguiente manera:
Aquiles, que está en el punto A, corre para alcanzar a una tortuga, que está en B. Cuando Aquiles llega a B la tortuga ya ha avanzado hasta C. Cuando Aquiles llega a C, la tortuga ha avanzado de nuevo; y así sucesivamente.
En los ejemplos clásicos se utiliza a Aquiles (“el de los pies ligeros”), un héroe de la Ilíada, renombrado en la mitología griega por su fabulosa agilidad, y a una tortuga, reconocida comúnmente como un animal de los más lentos, para hacer más visible y exagerada esta paradoja: uno de los hombres más veloces superado por uno de los seres más lentos al que, supuestamente y según este “razonamiento”, nunca podrá alcanzar.
Obviamente, eso es más que falso y requetefalso tal y como podemos ver en la realidad del día a día: si yo pongo a una tortuga unos centenares de metros por delante de mí, acabaré alcanzándola y superándola más tarde o más temprano si echo a correr tras ella, por la sencilla razón de que soy más rápido que ella… aunque ella eche a “correr” también. Zenón decía que “nuestros sentidos nos engañan”, y que la prueba era el argumento expuesto en esa paradoja, que no es ni más ni menos que un reductio ad absurdum.
http://www.iep.utm.edu/reductio/
Zenón pretendía convencer a los partidarios de que las cosas se perciben independientemente unas de otras y que existen cosas como el espacio físico y el movimiento de que seguir con esa implicación hasta sus últimas consecuencias, acabaría en un absurdo, demostrando que esa percepción es falsa.
Volviendo a lo nuestro… Zenón mentía, obviamente, pero ese problema tal y como fue enunciado se demostró un verdadero rompecabezas para los filósofos durante siglos porque no se podía desmentir. Sobre el papel, parecía cierto.
Si Aquiles le daba una ventaja de, por ejemplo, 100 metros a la tortuga, y suponemos que ambos corredores corren a una velocidad constante (Aquiles muy rápido y la tortuga muy lenta), tras un periodo de tiempo (finito), Aquiles llegaría a los 100 metros, el punto desde el que empezó la tortuga, pero para entonces la tortuga ya habrá recorrido otra distancia, pongamos que 50 metros (o los que sean). Eso obligaría a Aquiles a correr oootra distancia más para alcanzar ese otro punto, alcanzado el cual, la tortuga ya habría recorrido otra que Aquiles se vería obligado a superar y así sucesivamente. Según este razonamiento, Aquiles nunca alcanzaría a la tortuga.
¿Cómo se averiguó irrefutablemente que esa paradoja era falsa incluso tal y como estaba enunciada?
Exponiendo el problema mediante numeritos, con Matemáticas. Modelizando matemáticamente y utilizando lenguaje matemático, que no está sujeto a las ambigüedades inherentes al lenguaje escrito. Y eso se puede hacer de dos formas:
1º) Hagamos la “cuenta de la vieja”, a lo bruto, calculemos todos los recorridos de Aquiles en sus sucesivos acercamientos a la tortuga, con ejemplos prácticos (con números, a ver si eso sucede de verdad tal y como decía Zenón). Que sumemos con muuuucha paciencia (y con números y medidas reales) lo que va recorriendo Aquiles por un lado y lo que va recorriendo el dichoso quelonio por otro, comparando a ver si Aquiles lo acaba alcanzando o no.
Supongamos que Aquiles estaba, al principio, 100 metros por detrás de la tortuga, y que la velocidad de ésta es, para simplificar, la mitad que la de Aquiles.
La suma de los n primeros términos de esta sucesión (an) es:
De modo que la suma de los 10 primeros términos es:
La suma de los 20 primeros términos es:
Las sucesivas sumas se van aproximando a 200 m. Es aquí donde acabará alcanzándola, ya que cuando Aquiles haya recorrido 200 m, la tortuga habrá recorrido 100 y se produce el alcance.
El término…
…es tanto más pequeño cuanto mayor sea n, y se hace tan pequeño como queramos con tal de tomar n suficientemente grande.
Por eso decimos que la suma de los infinitos términos de la sucesión es 200:
La paradoja es falsa. Aquiles alcanza a la tortuga.
Una vez comprobado ese caso, pasamos a…
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2º) La modelización matemática, haciendo una fórmula a partir de lo que hemos hecho arriba, para ver si eso sucede con cualquier caso (y con otras cifras). Para ver si se produce siempre, y no sólo en un caso o ejemplo aislado, vaya.
Resumiendo:
La suma de los n primeros términos de una progresión geométrica (que es lo que es esta cuenta, una suma de una progresión) es:
Si la razón, r, es mayor que 1, el sumando a1 · rn se hace muy grande para valores altos de n. Pero si la razón es menor que 1, el término a1 · rn es tanto más próximo a 0 cuanto más grande es n, y llega a hacerse tan pequeño como queramos. Por eso decimos que la suma de los infinitos términos de la sucesión es
O, mejor,
¿Se produce siempre? Se produce: la fórmula corrobora cualquier ejemplo.
La paradoja es, por tanto, falsa.
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Obviamente, queda una tercera forma, que es más propia del sentido común, de la cual ya os he hablado antes (comprobar mediante la experiencia previa si eso de Aquiles y la tortuga se da en la realidad física), pero como aquí lo que estaba cuestionándose es ni más ni menos que la mismísima realidad física y la verificación que nuestros sentidos hacen de la misma, pues como que ese método no se debía utilizar para explicar esta falsedad de la paradoja de Aquiles y la tortuga. Teníamos que emplear métodos objetivos para desmentir la paradoja en sí.
¿Dónde está la falsedad de la paradoja de Zenón?
En la enunciación del problema, que utiliza lenguaje hablado, no utiliza medidas de tiempo ni de distancia reales. En él no se ve la falsedad del razonamiento. Es cierto en apariencia. Pero, cuando lo ponemos en práctica (físicamente), comprobamos que no es cierto: no sucede como se enuncia. Zenón se aprovechó de que en su época no se sabía sumar progresiones infinitas.
Pero vaya, que también se puede alcanzar la falsedad de ese razonamiento de otras formas (matemáticas)… aunque saliéndose del razonamiento enunciado:
-Los recorridos de Aquiles son cada vez más pequeños y la suma de los recorridos de Aquiles es finita. También lo es la suma de los cada vez más pequeños recorridos de la tortuga. Dado que los dos recorren trayectos finitos… y la suma de los recorridos de Aquiles (en metros u otra unidad de distancia) acabará por ser mayor que los de la tortuga… es lógico que Aquiles acabe por alcanzar a la tortuga.
-Estableciendo una meta de largo alcance (un punto fijo de referencia). A ver si llega la tortuga antes.
-Comparando velocidades. Si Aquiles corre a 100 metros por segundo y la tortuga a 50 metros por segundo… Aquiles acabará alcanzando a la tortuga sí o sí (a los tres segundos, Aquiles habrá recorrido 300 metros, y la tortuga 150, alcanzándola aún a pesar de que la tortuga empezaba con 100 metros de ventaja).
Pero, insisto, aquí de lo que se trataba es de demostrar la falsedad del argumento TAL Y COMO ESTABA ENUNCIADO. Ahí es donde estaba la “gracia”, para que se viera realmente que era falso en sí mismo, no saliéndose de él.
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Espero que os haya quedado claro después de este ejemplo el por qué se utiliza lenguaje matemático (y formulaciones matemáticas) cuando buscamos rigor en nuestras afirmaciones. Es la forma más científica y objetiva de encarar un problema… y de fallar lo menos posible.
Las palabras pueden fallar.
Las Matemáticas, no.
Y ahora que hemos visto este ejemplo un poco genérico, vamos a estudiar la importancia de la utilización del lenguaje matemático en Economía, con un ejemplo que nos viene que ni al pelo. Vamos a estudiar la falsedad del ciclo económico o ciclo de negocio de la escuela austríaca.
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Ya expuse en otros artículos qué es y cómo las gasta la escuela austríaca.
Esta “corriente” ultraliberal de “pensamiento economicista” aparte de ser una de las “engendradoras” de lo que hoy se da en llamar popularmente neoliberalismo, es conocida en el mundo académico (del que ha sido prácticamente expulsada) por ser la variante más radical y alejada del sentido común de entre todas las escuelas de pensamiento económico: niega validez al método científico en Economía, niega validez a las Matemáticas en Economía (se caracteriza por negarse a utilizarlas)… e incluso le niega validez al estudio de la experiencia previa en Economía (cuando existe un problema o situación, esta gente asegura que no sirve ver lo que ha estado pasando antes o hasta entonces). Para esta gente de la escuela austríaca, lo único que vale en Economía es el estudio “directo” de la realidad mediante análisis no empíricos y a priori. Que sólo sirven sus comentarios y lo que ellos piensen, vaya.
Obviamente, afirmar semejante sarta de despropósitos es de locos y os podrá parecer increíble que exista gente con la cara tan dura de decir tales barbaridades sin siquiera sonrojarse.
Pues os lo creáis o no, existen.
Lamentablemente.
Para que lo veáis más claramente, esta “oveja negra” de la familia del mundo de los economistas que es la escuela austríaca es el equivalente a la homeopatía en Medicina, la frenopatía en Psicología, la criptozoología en Biología… Es pseudociencia (“falsa ciencia”): un conjunto de chorradas y disparates anticientíficos que durante un tiempo tuvieron cierta cabida y aceptación en el mundo político debido a su anticomunismo, antimarxismo y encendida defensa del libre mercado sin cortapisas y sin control (tuvieron cierta influencia en los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher y Ronald Reagan), que hizo que se pasara por alto (o se le “perdonara”) su anticientificismo ya que en la época de la Guerra Fría cualquier cosa valía si estaba en contra del comunismo… hasta que se les “descubrió”.
Tampoco era muy difícil descubrirlos.
Mienten más que hablan.
Y sus “consejos” condujeron a la debacle económica de finales del mandato de Reagan (los famosos déficits reaganianos que tuvo que arreglar Clinton) y al desmantelamiento del Estado del Bienestar y el atroz aumento del paro en Gran Bretaña (que se puede ver en películas tales como Full Monty).
Bueno, pues como un servidor no acusa a nadie de ser un mentiroso sin pruebas, vamos a estudiar cuán mentirosos son los teóricos de la “escuela austríaca” con un ejemplo en el que veremos por qué esta panda de ultraliberales se niegan a utilizar las Matemáticas, el estudio de la experiencia previa y el método científico: porque no les dan la razón en sus conclusiones y propuestas.
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II) La falsedad del “ciclo de negocio” o “ciclo económico” de la escuela austríaca.
Seguramente sabréis y si no lo sabéis espero que entendáis intuitivamente o podáis percibir al menos que la economía de un país o del mundo… no es estable. Se producen fluctuaciones y cambios perceptibles dentro de ésta en su producción o actividad económica, ya sea a lo largo de meses o años, pero generalmente dentro de procesos de crecimiento económico que llevan mucho tiempo.
Estas fluctuaciones se pueden observar a lo largo del tiempo en forma de periodos de crecimiento muy rápido (“expansión” o “boom”), y periodos de relativo estancamiento e incluso declive de la producción (“contracción económica” o “recesión”). Se suelen medir con el aumento (o disminución) del Producto Interior (o interno) Bruto (PIB).
Estas fluctuaciones (periodos de crecimiento, estancamiento, declive, etc.), reciben el nombre de “ciclos de negocio” o “ciclos económicos”, pero no tienen un patrón periódico que dictamine de manera mecánica o predecible cuándo van a suceder. Los economistas serios niegan incluso que haya un patrón fijo que nos permita asegurar cuándo va a haber una crisis: no es algo regular, ya hablaremos en otros artículos de ello.
Bueno, pues los “austríacos” dicen que ellos sí. Que ellos son más listos que nadie y han logrado encontrar un patrón que logra predecir cuándo se va a producir un alza o una baja de producción económica o una crisis en estos “ciclos de crédito”, que es como les gusta llamarlos a ellos.
Los “austríacos” dicen que los ciclos son consecuencia inevitable del excesivo crecimiento de los créditos bancarios (por eso los llaman “ciclos de crédito”), el cual se ve inherentemente incrementado a su vez por las dañinas e inefectivas políticas de los bancos centrales, los cuales mantienen adrede los tipos de interés demasiado bajos durante demasiado tiempo, lo que causa a su vez un exceso de creación de dinero, el cual se acaba utilizando para especular en burbujas económicas en vez de para ahorrar (los ahorros acaban mermando).
A ver si soy capaz de explicarlo para el que no tenga mucha idea de Economía. Los “austríacos” dicen que la economía nacional sube o baja por culpa de que los bancos centrales prestan mucho dinero a los bancos privados a interés muy bajo. Eso hace que circule mucho dinero bajo la forma de préstamos (los bancos privados conceden alegremente más préstamos a la gente porque ellos lo han conseguido a su vez muy baratos del banco central). Al haber TANTO dinero presente en circulación y de fácil adquisición durante mucho tiempo, la gente se dedica a hacer con ese dinero locuras, y se dedica a comprar mucho y a especular a mansalva en cosas como la burbuja inmobiliaria (comprar casas y venderlas más caras). Cuando esas burbujas revientan, los sectores afectados caen, produciéndose un doloroso proceso de “reequilibrio” hacia los sectores más seguros y fiables.
¿Cómo explotan esas burbujas de mala inversión?
Según los “austríacos”, el ciclo económico se acaba revelando de la siguiente manera: los tipos de interés bajos estimulan a la gente a pedir créditos (cuesta menos pedirlos porque cuesta menos pagarlos de vuelta) a los bancos. Esta solicitud de créditos hace que se cree más dinero.
[Nota: Os recuerdo que cuando uno pide prestado a un banco con nuestro sistema de reserva fraccional, se CREA dinero, ya hablamos de ello aquí y aquí, pero os lo resumo de manera muy, muy simple: cuando uno pide prestado a un banco, no le dan el dinero, el banco resta ese dinero y ya está, sino que el banco le da el dinero al prestatario, y se queda con unas garantías firmadas por él, por el mismo valor, que SIGUEN siendo dinero (se llaman “activos”) y es por eso que el banco no resta ese dinero prestado de su libro de cuentas, el banco sólo gasta (resta) dinero si no obtiene contrapartidas de, al menos, el mismo valor a cambio (nota: un banco no puede prestar dinero hasta el infinito, existen unos límites matemáticos impuestos por el central, etc., el asunto es mucho más complejo, os lo he resumido para vuestra comodidad).]
Según los “austríacos”, tanta presencia de crédito y de dinero creado mediante crédito, no puede durar hasta el infinito, y eso es insostenible. En algún momento, con tanta presencia de dinero es inevitable que:
a) O se acabe la gente que pueda pedir prestado para crear dinero con el que saldar las deudas de los demás, o…
b) …que para obtener más beneficio con el que poder pagar esos créditos de vuelta, los que pidieron prestado acaben por invertir en negocios de mucho riesgo (por ejemplo, casas en el quinto pino, casas alejadas de la línea de costa, casas hechas de malos materiales, comprar pisos pequeñísimos y viejísimos en el centro de la ciudad con la esperanza de venderlos carísimos, etc.). Porque se irán desesperando conforme vean que las inversiones “seguras” generan poco beneficio o menos del que necesitan para pagar de vuelta sus préstamos. Los “austríacos” asumen que se realizarán malas inversiones de manera masiva y que, cuando se demuestren malas, arrastrarán de vuelta con sus pérdidas a todo el sector afectado (principalmente el financiero, el de las inversiones).
Hablando ya en términos económicos, los partidarios de esta teoría, creen que un periodo sostenido de bajas tasas de interés y de excesiva creación de crédito, acaba por causar un estímulo para pedir prestado al sistema financiero. Esta expansión de crédito causa a su vez una expansión del suministro de dinero, a través del proceso de creación monetaria dentro del sistema de reserva fraccional bancaria. Eso conduce a un boom insostenible de dinero creado mediante préstamos que estimula artificialmente a su vez las inversiones de riesgo para solucionar una tasa de ganancia que es cada vez menor (se gana cada vez menos porque con tanto dinero presente se copan todos los negocios seguros posibles). Una corrección de ese proceso (llamado “crunch crediticio”, “recesión” o “bancarrota”) ocurre cuando el crecimiento exponencial de la creación de crédito no se puede sostener más (o no hay más gente para pedir más préstamos o se gana de beneficio cada vez menos). Cuando eso sucede, el suministro de dinero cae repentina e inesperadamente, lo que hace que todo el mundo vuelva a reposicionar su dinero en cosas seguras o lo ahorren. O que se queden sin dinero porque lo van a perder, claro. Ése es el reequilibrio o “autorregulación de los mercados”, que dictan por su propia naturaleza a dónde debe ir a parar el dinero de las inversiones, sin intervención del Estado ni de los bancos centrales.
Bueno…
Qué bonito, qué claro y qué aparentemente cierto, ¿verdad? Después de haber leído todo esto que describen con palabras los “austríacos” ustedes, queridos lectores, seguramente penséis algo así como “¡Caramba! ¡Tiene sentido! ¡Es lógico! ¡Nunca se me habría pasado por la cabeza! ¡Ahora ya sé por qué se producen las crisis cíclicamente!” Y me preguntaréis: “José María, ¿es eso cierto? Porque parece que sí.”
Y una mierda va a ser eso cierto.
Eso es más falso que un amigo de Facebook.
¿Os acordáis de lo que escribí en el apartado anterior sobre la paradoja de Aquiles y la tortuga?
¿A que también parecía cierta al principio?
Pues POR ESO escogí esa demostración empírica de que un enunciado mal planteado con lenguaje escrito/hablado puede conducir a error y a conclusiones erróneas y por eso se utiliza el lenguaje matemático cuando queremos rigor en Economía. Pues LO MISMO sucede con el planteamiento del argumento del ciclo económico “austríaco”.
¿Cómo demostramos que esa argumentación economicista es falsa? De la misma forma que con la paradoja de Aquiles y la tortuga: con el método científico, con el estudio de la realidad física y el estudio de la experiencia previa. Y Matemáticas, muchas Matemáticas. Las mismas que NO utiliza la escuela de Austria, qué curioso, hombre.
Haaaaagamos lo mismo, mismito que con la paradoja de Aquiles y la tortuga.
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1º) A lo bruto, vamos a estudiar TODOS y CADA UNO de los periodos en los que el banco central de la economía más poderosa del mundo, la Reserva Federal de Estados Unidos, ha mantenido los tipos de interés bajos en periodos largos desde su creación en 1913, a ver si se corresponden con una crisis subsiguiente.
¿Ha habido quien lo haya hecho?
Sí.
El mismísimo Milton Friedman, “premio Nobel de Economía” (ese premio no se llama así, pero lo llamo así para que lo entendáis) y cabeza visible de los economistas liberales de la escuela de Chicago. Lo hizo DOS veces. Estudió estadísticamente en 1969 todos los periodos anteriores a ese año hasta 1913 (año de la fundación de la “Fed”), y lo recomprobó en 1993, para asegurarse de que en los siguientes años no se producía el ciclo económico de la escuela austríaca.
No se producía.
Los periodos de bajas tasas de interés NO se correspondían con crisis subsiguientes. No hay correlación entre las crisis con el suministro de dinero a bajo interés por parte del banco central.
Los bajos tipos de interés no son, por tanto, los responsables (mejor dicho, responsables únicos o siquiera los mayores responsables) de las crisis de los ciclos económicos. Que un banco central baje los tipos de interés durante periodos largos de tiempo no implica causar una crisis económica segura.
En palabras de Milton Friedman:
La explicación de Hayek y Mises sobre el ciclo de negocio se contradice con la evidencia. Es, según creo, falsa.
El informe completo en: Friedman, Milton. “The Monetary Studies of the National Bureau, 44th Annual Report”. The Optimal Quantity of Money and Other Essays. Páginas 261–284.
Más demoledor, IMPOSIBLE.
Creo que la honorabilidad del trabajo de Friedman, uno de los economistas más reconocidos, y un liberal él mismo, está más allá de toda duda. Si uno de los suyos afirma que la teoría de los ultraliberales de la escuela de Austria es falsa… ya tiene que ser falsa de cojones. Es como si un político le dice a otro del mismo partido: “macho, te estás pasando de mentiroso”.
Para más datos, compárense las crisis/recesiones sufridas por EE.UU. con los tipos de interés de la Fed… a ver si notáis algo raro.
Fuente: Página oficial de la Reserva Federal de la sucursal St. Louis.
¿Lo notáis? No sigue un patrón, es bastante aleatorio, pero como podéis observar, La Fed tiene los tipos de interés MÁS BAJOS cuando hay crisis (para facilitar la recuperación económica), NO ANTES, como dicen los “austríacos”.
Y, ahora, observad la gráfica de la comparativa entre las evoluciones de los tipos de interés de la Fed y del índice del PIB.
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Fijaos en “otra cosa curiosa” del enunciado de la teoría austríaca: como en el caso de la paradoja de Aquiles y la tortuga… NO TE DICEN QUÉ ES UN TIPO DE INTERÉS “BAJO” PARA ELLOS NI CUÁNTO ES UN “PERIODO LARGO” (o sostenido) DE TIEMPO PARA ELLOS. No dan medidas tangibles.
¿Por qué no lo dicen?
Para no “pillarse los dedos”, y dejar la cosa lo más “genérica” y en el aire posible, que abarque el máximo de posibilidades… y para evitar que venga un “listo” a contradecirles mediante la… modelización matemática.
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2º) En teoría, la otra manera de (re)comprobación de la teoría, el de la modelización, ya no sería necesario realizarlo, puesto que ya se ha descubierto que no sucede en la realidad. Pero, es que, agarraos…
Los “austríacos”, de hecho… no tienen modelo matemático de su propia teoría del ciclo económico.
Que ya tiene cojones la cosa.
No, no, no… No miento: no tienen modelización matemática de su propia teoría. ¿Por qué no la tienen? Porque saben DE SOBRA que hacer una fórmula matemática de su ciclo económico mostraría a las claras que NO SUCEDE. De hecho, es que no se le podría llamar ni siquiera “ciclo”, ya que esa palabra hace referencia a una repetición regular. Cualquiera podría recomprobar por sí mismo que esa teoría falla de inmediato. Los “austríacos” se callan como putas y esperan que nadie haga como Friedman, que se tomó el trabajazo de comprobar UNA A UNA todas las posibles correspondencias entre los tipos de interés de la Reserva Federal (utilizó los datos oficiales) y las recesiones económicas estadounidenses… desde 1913 hasta 1993. Como nadie va a hacer eso por su cuenta, esperan “a ver si cuelan” su argumento entre el ignorante o incauto.
Pero vamos, que tampoco hace falta ser un genio de las Matemáticas para formular matemáticamente esa teoría por uno mismo. A ver:
-En un periodo [t1,t2] (en meses o años, menos de medio año es tontería, a eso no lo llamo yo “un periodo largo”, y menos teniendo en cuenta que cosas como las revisiones de hipotecas son, por ejemplo, a un mínimo de seis meses, normalmente).
-La tasa de tipo de interés de la Fed (o el banco central que sea) debe hallarse en niveles bajos en un margen de TI [0%, x %] La x a gusto del consumidor (los austriacos, de hecho, no llegan a decir cuánto es “bajo” para ellos), dependiendo de lo que uno estime como “bajo” personalmente me decanto por hasta un 7,5% para dar “manga ancha” y más posibilidades a esta “teoría”, aunque hay que tener en cuenta que, dependiendo del periodo de años, un tipo de interés “bajo” sería considerado “alto” otros años.
-Transcurrido [t1,t2] debe apreciarse una caída (una caída significativa, se entiende, que la economía nacional entre en contracción) del índice del PIB con respecto a t1. PIB2 < PIB1
-Y a ver si se repite eso siempre (o en la mayoría de casos), por supuestísimo. Porque si no, ni es regular, ni es ciclo, ni hay correlación, ni Cristo que lo fundó.
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La Estadística, las Matemáticas… NO le dan la razón a la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca. De hecho, es que demuestran prácticamente lo contrario. La hipótesis en la que se sustenta esa teoría se ha demostrado incorrecta (falsa, de hecho), así que tal y como dice el método científico, hay que desecharla, y empezar de cero a formular otra hipótesis. Así que no vengáis diciendo, “austríacos”, que la teoría del ciclo económico (o de crédito) de la escuela de Austria… es válida y vigente.
Porque eso es mentira.
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3º) Bueno, pues ahora, toca la tercera parte: la evaluación y explicación del sentido común.
Algunos dirán “pero es que los austríacos consideran que los fenómenos empíricos son continuamente variables, de manera que en los acontecimientos sociales no existen parámetros ni constantes, sino que todos son “variables”, lo cual hace muy difícil, si no imposible, extraer leyes históricas o realizar predicciones”.
PUES ENTONCES QUE NO MIENTAN DICIENDO QUE HAN DESCUBIERTO LAS RAZONES TRAS LOS CICLOS ECONÓMICOS.
Si no hay regularidad o siquiera mayoría de asociación de términos… pues entonces no hay correlación, joder, a ver si aprendemos Matemáticas.
A mí (y a la inmensa mayoría de economistas) es que nos hace una gracia loca: primero tiran la piedra diciendo que han encontrado la causa de los ciclos económicos… y después esconden la mano diciendo que es que eso “no se puede cuantificar, que no es regular”. ¿Vosotros, lectores, veis la CARA TAN DURA de semejante “espantá”? Si tú dices que has descubierto las razones tras las cuales la economía nacional fluctúa (ya sea en ciclos regulares o no), no me vengas DESPUÉS siendo TAN hipócrita y falso de decir que es IMPOSIBLE realizar predicciones o que no es algo regular, porque tal y como TÚ has enunciado, cada vez que el banco central baje los tipos de interés durante un periodo más o menos largo, ¡cataplof!, crisis económica al canto. De hecho, “so” hipócrita, has llamado a TU teoría, “ciclo de crédito según la escuela austríaca”. ¿Veis cómo mienten y cómo se contradicen? Igual que en el enunciado de la paradoja de Aquiles y la tortuga.
Se les ve el plumero pero que bien… y rapidito. Los demás economistas ya los tenemos “calaos”. Desde hace tiempo.
¿Por qué no se produce esa correlación entre bajos tipos de interés y las supuestas crisis subsiguientes que dice la escuela de Austria?
Por la sencilla razón de que esa correlación es FALSA. No existe.
El que haya más dinero disponible o en circulación no implica necesariamente y por cojones que se vaya a emplear mal o a emplear en malas inversiones de manera masiva y generalizada. Como dijo Krugman, eso es asumir que todos los inversores (especialmente los tan amados por los “austríacos” banqueros y empresarios emprendedores) son malvados… o inútiles.
La inmensa mayoría de las veces, el dinero creado por un banco central no se emplea en “dar por culo” o en arriesgarlo a las buenas de Miguel, sino que se emplea en cosas necesarias o inversiones útiles (a pocos les gusta o no les importa “tirar el dinero” o que el banco le embargue las garantías). Hablando mal y pronto… la economía nacional suele absorber casi siempre el dinero creado por el banco central (ya sea a bajo interés… o no)… y, además, un banco central normalmente tiene mecanismos (como su hoja de balances) que le dicen cuándo debe prestar y cuándo debe subir los tipos de interés para frenar la concesión de préstamos si “la cosa se pone malita”.
Ese razonamiento de los “austríacos” es similar al caso del padre que le presta dinero a su hijo para irse a la universidad. El padre es el banco central y el hijo el banco privado o el inversionista particular que ha pedido prestado. El hijo se encuentra con ese dinero… y en vez de irse a la universidad se lo gasta en drogas. Meses después la Policía le entrega al padre su hijo, drogado y con todo el dinero gastado… y resulta que después de haberlo gastado se había dedicado a robar para poder seguir drogándose. La Justicia, obviamente, exige responsabilidades. ¿A quién?
El razonamiento “austríaco” es: la culpa es del padre (el banco central) por prestarle el dinero fácilmente al hijo (el inversor privado). Si no le hubiera prestado, el hijo no se habría drogado.
Sí, ya. Perooo… ¿no os parece, digo sólo que os parece… que la culpa es más bien… del hijo? El padre, como mucho, tendrá la responsabilidad indirecta por no haber vigilado bien a su hijo (que es lo que debe hacer un banco central con un banco privado), pero de ahí a decir que la culpa directa es del padre, va un abismo. Su intención era buena: prestar dinero para un bien de su vástago (el banco central busca fomentar el crecimiento económico de la sociedad). El responsable directo de lo que se hace con el dinero es la persona que lo gasta, no quien lo presta. El que lo presta se limita a prestarlo, no le pone una pistola en el pecho a nadie para que cometa delitos con él o lo invierta mal.
El razonamiento “austríaco” es aberrante ya desde sus mismos inicios. ¿Todos (o la mayoría) acabaremos drogándonos? ¿Nadie iría a la universidad con ese ejemplo?
Otro ejemplo. Es como decir que la culpa de los aumentos de atropellos es de la mayor presencia de vehículos en las carreteras. Obviamente, el que haya más coches presentes (o cuchillos presentes) va a causar más muertes por atropellamiento (y por apuñalamiento). ¡Pero es que eso es obvio! ¡Y la culpa no es de los automóviles o de los cuchillos, sino de quien los utiliza! Los coches no se conducen solos ni los cuchillos apuñalan solos (hombre, alguna excepción rara habrá que no se me ocurre ahora mismo, pero creo que podemos darlas como poco relevantes en términos de probabilidad). Según los “austríacos”, tendríamos que eliminar el dinero (o los automóviles y cuchillos en mi ejemplo) para evitar que se manejara mal.
Joder… ¿y no sería mejor utilizar bien las cosas que “liar la traca” para solucionar un problema “inventado”… y volver a hacer las cosas PEOR que como estamos (lo veremos en párrafos siguientes)?
Porque si se emplea mal el dinero creado por los bancos centrales… ¿qué nos hace suponer que se va a manejar bien el dinero creado por la banca privada (basado en oro), que es lo que proponen los “austríacos” como “solución” al supuesto problema (que ya hemos visto que no es tal) de que los bancos centrales prestan barato causando crisis? El que el billete sea de papel o la moneda de oro no va a ser una diferencia muy relevante a la hora de decidir invertir mal, la verdad sea dicha.
Aparte… ¿de verdad se utiliza tan mal el dinero? ¿De verdad se producen los ciclos económicos por esas causas que dicen los “austríacos”?
Pues no.
Los mal llamados ciclos económicos no son tales. Son simples segmentos temporales. La mayoría de economistas serios saben y se demostró hace tiempo… que no son regulares. Porque todas las crisis y las épocas de abundancia no tienen una única causa en común. Las alzas y bajas en la economía nacional son fruto de una inmensidad atroz de factores de lo más diverso.
Ha habido crisis económicas fruto de las guerras, como en 1953 (posguerra de Corea), crisis causadas por la especulación bursátil como la de 1929, crisis causadas por el aumento repentino del precio un bien de utilidad universal (la del petróleo, de 1973 o la crisis de la patata irlandesa de 1845). Ha habido incluso crisis económicas de gran envergadura por culpa de la especulación con cosas aparentemente absurdas, como las flores: en 1637, los precios de los bulbos de tulipanes en Holanda subieron extraordinariamente en medio de una histeria colectiva antes de volver a caer dramáticamente en lo que se considera como una de las primeras burbujas netamente especulativas de la Historia.
http://en.wikipedia.org/wiki/Tulip_mania
Porque ésa es otra… los “austríacos” se olvidan de que ha habido crisis económicas (financieras y no financieras) ANTES INCLUSO DE LA APARICIÓN DE LOS BANCOS CENTRALES y de sus tipos de interés generales de última instancia. Joder, la Fed se fundó en 1913, y éste es el listado de las crisis financieras en EE.UU.
ANTES de ese año: 1720, 1722, 1792, 1796, 1819, 1825, 1837, 1847, 1857, 1873, 1884, 1890, 1893, 1896, 1901, 1907, 1910.
TRAS esa última crisis, se crea la Reserva Federal (1913), después de lo cual se producen las siguientes crisis: 1929, 1953, 1973, 1987, 1992, 2001, 2007 (la actual).
¡Ahí vaaaaa! ¡Si se producen MENOS crisis financieras por siglo que ANTES de la aparición del banco central (en el siglo XX, cinco crisis contra ¡diez! del siglo XIX)!
http://en.wikipedia.org/wiki/Financial_crisis
¿Sucederá eso en otros países? Veámoslo con el caso de España.
España ha estado en bancarrota en los siguientes años:
- 1557, 1575, 1596, 1607, 1627, 1647 (época del Imperio Español bajo los Austrias).
- 1809, 1820, 1831, 1834, 1851, 1867, 1872, 1882 (el periodo más caótico de las guerras civiles variadas que sufrimos durante el siglo XIX).
Nunca hemos entrado en quiebra durante el siglo XX. Y ya hemos empezado el XXI sin ninguna.
http://www.economics.harvard.edu/faculty/rogoff/files/This_Time_Is_Different.pdf
El banco central español, aunque nacido como privado en 1782 es prácticamente público desde principios del siglo XX, cuando el Estado fue eliminando a los dueños privados que hasta entonces tenía. Desde 1939 se le considera un banco central moderno, y desde 1962 es totalmente público (estatal).
http://www.bde.es/webbde/es/secciones/sobreelbanco/historia/historia.html
Los datos hablan por sí solos.
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En resumidas cuentas, que eso de que son los bancos centrales los responsables de todas las crisis económicas al favorecer los créditos baratos… es, sencillamente, absurdo… Y mentira, claro. Intentar atribuir a los bancos centrales la culpa de todas las crisis económicas no se lo cree ni el que se inventó la teoría. Por la sencilla razón de que había crisis económicas ANTES de los bancos centrales (también había préstamos ANTES) y había MÁS crisis que después de su aparición. Precisamente PARA ESO se crearon los bancos centrales… para intentar controlar el sistema financiero e intentar evitar en la medida de lo posible la aparición de crisis económicas o atajarlas de la mejor manera posible si se llegan a producir. ¿Lo logran siempre? No, ni de coña, y la prueba es la crisis económica de 2007 que todavía estamos sufriendo. Pero sí es cierto que se producen menos crisis y sus efectos no son TAN devastadores como antes de su aparición (la gente se MORÍA de hambre por las calles de manera masiva con las crisis del siglo XIX). En “algo” hemos salido ganando. Si alguien no está de acuerdo con esas evidencias, sinceramente le digo que por mí se puede ir a tomar mucho “por culo” por mentiroso.
Ya he hablado sobre los bancos centrales y la Reserva Federal de sobras, aquí, lo que son, lo que hacen y para qué sirven.
http://natsufan.wordpress.com/2009/10/12/zeitgeist-contrastado-xxxiii/
http://natsufan.wordpress.com/2009/10/12/zeitgeist-contrastado-xxxiv/
Nota 1: no estoy de acuerdo con muchas de las cosas que hacen los bancos centrales pero considero probado que estamos mejor con ellos que en manos exclusivas de la banca privada (véase si no, más arriba, lo que sucedido a lo largo de la Historia). El que piense lo contrario no goza de mi estima… ni de la calificación de “persona inteligente.”
Nota 2: otra cosa, muy importante y notada por prácticamente todos los demás economistas, es que esta “teoría austríaca” no explica por qué las crisis generales se llevan por delante y de sopetón a todos los sectores económicos a la vez, causando un desempleo generalizado en todos los sectores cuando según esta “teoría austríaca”, se contradice a sí misma ya que como ha sido descrita, caerían sólo los sectores afectados pero otros se deberían ver beneficiados de esta caída y el desempleo no sólo no debería afectarles sino disminuir. ¿Recordáis? La economía “se recompondría a sí misma” y la gente se centraría en las “inversiones seguras”, esto es, en comprar cosas como los bienes de consumo (ropa, alimentos), haciendo que la producción de esos sectores aumentara. Al final del artículo, diversos economistas revelan este fallo con más profundidad.
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¿Por qué los “austríacos” se han inventado esta teoría del ciclo económico?
Porque son ultraliberales y como liberales radicales que son ODIAN todo lo que sea Estado y control sobre la economía, porque no les deja manejar su dinero como a ellos les da la gana. Los bancos centrales son uno de los instrumentos más rígidos de control sobre la economía nacional, especialmente en lo referente a la concesión de préstamos. Y eso, los liberales del laissez-faire (“dejadnos hacer”) no lo pueden soportar. Obviamente, esta corriente de pensamiento economicista es seguida por gente con MUCHO dinero, en líneas generales, faltaría más. Los bancos centrales les “estorban” (los privados no, qué curioso) y son malos malísimos y los responsables de todas las crisis económicas y hay que quitarlos ya, ya, pero que ya, cuanto antes mejor… y dejar que cada uno maneje su dinero como mejor le plazca, y que sea la sociedad la que le pida prestado a los bancos privados. Uy, qué sospechosoooooo…
Según ellos, deberíamos volver al siglo XIX, al modelo financiero y bancario de antes de la aparición de los bancos centrales estatales, fuertes e independientes. Quieren volver a la producción PRIVADA de dinero… y que ese dinero no esté producido ni creado por el banco central, por supuesto. Para ello hay que volver a utilizar un dinero neutro que todo el mundo considere válido y que no sea producido por nadie. Según ellos hay que volver a utilizar la moneda de oro (o plata, o sistemas de respaldo íntegro con oro, etc.). Las desventajas de volver a utilizar el oro como moneda, aquí.
Ejem… Pues anda que no hay que liar nada para resolver el supuesto problema… que no existe.
“Y tooooodo ello tan sólo para eliminar los bancos centrales que son malos malísimos y que producen todas las crisis económicas y financieras y pánicos bancarios, cosas que como hemos estudiado NO sucedían en su bienamado siglo XIX donde la que mandaba era la banca privada. Porque no sucedían, ¿verdad que noooo? Ni mucho menos, qué va, qué va.”
Las comillas son irónicas. Advierto por si acaso.
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¿Tienen motivos o causas pragmáticas para solicitar esa vuelta a algo evidentemente peor que lo que tenemos ahora? Por supuesto que no… y como no pueden demostrar eso mediante:
-El método científico (uso de las Matemáticas y de su formulación).
-El estudio de la experiencia previa.
-El estudio de la realidad física…
…pues rechazan todo eso, y te dicen que lo que sirve es… ¡lo que ellos digan!
Yo no sé lo que pensarán mis lectores, pero a mí personalmente eso me parece una salvajada y una brutalidad (amén de una caradura gigantesca) de padre y señor mío, vaya.
Ya estudiaremos en artículos posteriores qué es lo que proponen los “austríacos” como “alternativa” al método científico (la “praxeología”), el estudio directo y apriorístico de la realidad (¡ahí llevas!) y la realización de conclusiones PREVIAS al estudio y el rebuscamiento de sólo los datos que corroboren esa conclusión previa (ahí, con dos cojones).
Ustedes, queridos lectores… ¿por qué se creen que se considera a la escuela de Austria “la homeopatía de la Economía”? ¿Por gusto? ¿Por descalificarla gratuitamente? ¿Porque le cae mal a quien les está escribiendo sobre Economía? No, hijos míos, no… Se la considera una mierda porque ES una mierda. Y no se nos puede olvidar… nos lo recuerdan continuamente.
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Señores… ésta es la razón principal de por qué siempre parezco TAN enfadado con los seguidores ultraliberales de la escuela de Austria. Una vez que tus argumentos se han demostrado irrefutablemente falsos… no admito que sigas dándolos como válidos. Eso entra ya en el fanatismo religioso. A ver, por mucho que yo PIENSE o CREA en algo como, por ejemplo, que puedo lanzar el monte Everest contra el Océano Índico… por mucho que lo piense o lo crea… eso no va a suceder. No por creer en que algo sucede o va a suceder… sucede ese algo por cojones.
El vaso de agua del clásico ejemplo de Filosofía podrá estar medio lleno o medio vacío… eso es relativo según quién observe el vaso, cierto. Pero que hay un vaso y que hay agua en él no lo discute ni Dios. Ahí no hay relativismo que valga. El que niegue eso… MIENTE, con intención o sin ella, pero miente, porque no se atiene a la realidad.
Es que eso es una cosa “muy de” esta gente: creen que la opinión y la creencia van por delante de la evidencia. Es por eso que son tan relativistas y tan anticientíficos, y por qué son rechazados por la comunidad académica y científica en general… y por qué te encuentras sus argumentos en pseudodocumentales conspiracionistas “interneteros” como Zeitgeist, the Movie y Money As Debt… donde el relativismo, la mentira y la ausencia de método científico campan a sus anchas. Obviamente, los mentirosos y los conspiranoicos se juntan entre ellos.
En mi facultad mis profesores decían de los “austríacos” que “estaban locos”. Yo voy un paso más allá.
¿Está afirmando José María Gallardo que los seguidores de la escuela austríaca mienten?
Sí.
Mucho cuidado: queriendo o sin querer, pero mienten.
Y me inclino más por el “queriendo”, porque ya hemos visto que tienen un interés en hacerlo. Nadie se pone a decir semejante sarta de despropósitos si no es para obtener algo a cambio. Ese “algo” es intentar convencer de que no se necesita el Estado, de que estaríamos mejor en la ley de la selva, que cada uno se valiera por sí mismo, de que los ricos tienen derecho a manejar su dinero como les dé la gana (dan igual las consecuencias, “ya se regularán los mercados ellos solos”), que los impuestos no deberían existir (ni los servicios sociales, por supuesto), etc. Y con tal de defender su interés y sus ideas, llegan al paroxismo de la negación de la evidencia.
Lo siento muchísimo. Pero por ahí no paso. Permitir eso es ya lo último de lo último, vaya. Soy una persona extremadamente científica, lógica y que utiliza el sentido común en todo lo que hace, así que esas “cosas” de la escuela austríaca, de los conspiranoicos y de aquellos que rechazan el método científico o directamente la percepción de la realidad… me tocan los cojones pero que bien tocados. No admito que cuando algo se prueba falso con una evidencia total e irrefutable, la persona que antes creía eso… se lo siga creyendo.
No, no lo admito.
Porque entonces, esa persona sale del simple “esa persona estaba equivocada” para entrar en “está mintiendo conscientemente”.
En el caso de la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca… no hay su amado relativismo que valga. O se produce o no se produce la correlación entre periodos largos de tipos de interés bajos y alzas y bajas de la producción económica.
No hay más, señores, no hay más.
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Bueno, para ser exactos sí que hay más… Más críticas, se entiende. ¿Os creíais que toda esta crítica que le estoy haciendo a la escuela de Austria me la estoy inventando? No, guapos, no… Hace AÑOS que la comunidad científica de economistas (los economistas serios) demostraron la tontería que es todo esto del “ciclo económico de la escuela de Austria”. Yo lo único que he hecho ha sido “traducirla” a un lenguaje comprensible para un profano en Economía (pero vaya, que cualquiera con dos dedos de frente, a nada que investigue se va a dar cuenta por él mismo de que es falsa, que no es muy difícil).
Ya hemos visto que Milton Friedman le dio el mazazo definitivo con su investigación pormenorizada de los tipos de interés de la Fed a ver si daba con la correlación con las crisis. Pero no fue el único. Prácticamente todos los economistas de todas las corrientes de pensamiento económico (muchos de ellos conservadores e incluso libertarianos) se han carcajeado pero que bien a gusto de esta teoría “austríaca”.
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Os dejo con unos cuantos ejemplos:
1) Gordon Tullock, profesor de política económica, empresario y abogado. Un pragmático de la Economía (no pertenece a ninguna “escuela” y no le conocía como autor hasta que realicé este artículo: es un hombre muy irónico, más un hombre de negocios que un ratón de biblioteca economista):
http://en.wikipedia.org/wiki/Gordon_Tullock
http://www.law.gmu.edu/faculty/directory/emeritus/tullock_gordon
Unos ejemplos de citas a su crítica contra la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria:
El segundo defecto que le encuentro a Rothbard [Nota: uno de los autores “austríacos” que elaboró la teoría del ciclo de crédito de la escuela de Austria] tiene que ver con su aparente creencia de que la gente de negocios nunca aprende. Uno podría pensar que la gente de negocios se puede equivocar un par de veces en los primeros giros del ciclo de Rothbard y que no anticiparían que una tasa de interés bajo acabará por subir más tarde. Que continúen siempre siendo incapaces de figurarse eso, sin embargo, parece bastante improbable. Normalmente, Rothbard y otros austríacos aseguran que los emprendedores están bien informados y realizan buenos juicios. [...]
El tercer defecto que le atribuyo trata de la aparente creencia de Rothbard de que las depresiones y los booms son cíclicos. Existen análisis estadísticos que detectarían esos ciclos si existieran y eso es lo que se ha aplicado a los datos históricos. El resultado de estos análisis muestra más un camino aleatorio que un ciclo. Ya que Rothbard enfatiza como uno de los puntos fuertes de su teoría el que explica el ciclo natural de depresiones y booms, esta revelación estadística debería parecerle de la mayor importancia.
Pero esto son minucias y no mi objeción principal. Mi objeción principal, poniéndola de forma bastante contundente, es que si el proceso que Rothbard describiera de verdad lo que sucede, debería haber continuamente multitud de bancarrotas corporativas y gente de negocios saltando por las ventanas de sus oficinas, y sólo habría como consecuencia un poco de desempleo temporal.
http://mises.org/journals/rae/pdf/RAE2_1_4.pdf
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2) Bryan Caplan, profesor de Economía titulado por Princeton y aun a pesar de ser libertariano (miembro de la rama política de la escuela austríaca), se convirtió en uno de los más feroces críticos de los “austríacos” tras estudiar Economía científica.
http://en.wikipedia.org/wiki/Bryan_Caplan
http://econfaculty.gmu.edu/bcaplan/
Unos ejemplos de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela austríaca:
¿Dónde emerge el desacuerdo [con la teoría "austríaca" de crecimiento económico]? Lo que yo niego es que las inversiones artificialmente estimuladas tengan tendencia alguna a convertirse en “malinversiones”. [...] La objeción es simple: dado que los tipos de interés están artificial e insosteniblemente bajos, ¿por qué cualquier hombre de negocios haría sus cálculos de obtención de beneficio basándose en que los tipos de interés se mantendrán indefinidamente bajos? No, lo que sucedería es que los emprendedores se darían cuenta de que los tipos de interés son sólo temporalmente bajos, y tendrán eso en cuenta.
Hablando claro, los austríacos están asumiendo que los emprendedores tienen extrañas e irracionales expectativas. De hecho, Rothbard cita esto expresamente: “los emprendedores están entrenados para estimar los cambios y evitar errores. Pueden manejar fluctuaciones irregulares [...]
La teoría austriaca también sufre de inconsistencias internas. Si, como dice esa teoría austríaca, las preferencias iniciales de consumo/inversión “se recomponen a sí mismas”, ¿por qué las industrias de bienes consumibles no disfrutan de un alza gigantesca durante depresiones duraderas? Después de todo, si los precios de los bienes de capital son demasiado elevados, ¿no están demasiado bajos los precios de los bienes de consumo? [...] La teoría austríaca predice un declive del empleo en algunos sectores, pero un incremento en otros; así que no hace nada por explicar por qué el desempleo es alto durante las “alzas” y bajo durante las “bajas”.
http://econlog.econlib.org/archives/2008/01/whats_wrong_wit_6.html
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3) Y, por supuesto, Paul Krugman, azote de neoliberales y demás gentes de mal vivir. Progresista y neokeynesiano. “Premio Nobel de Economía” de 2008, y un “cachondo mental”:
http://www.krugmanonline.com/about.php
http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Krugman
Una anécdota:
Hace unas semanas, un periodista dedicó una parte sustancial de un artículo que realizó sobre un servidor a mi fallo en no prestar la atención debida a la “teoría austríaca” del ciclo de negocio –una teoría que considero tan digna de un estudio serio como la teoría del flogisto sobre el fuego. Oh, bien.
Ja, ja, ja…
Y unos ejemplos y citas de su crítica a la teoría del ciclo económico de la escuela de Austria. Las comillas, negritas y subrayados son míos:
Esta “teoría de la resaca” es perversamente seductora –no porque ofrezca un camino fácil para salir, sino porque no lo ofrece. Convierte los meneos de nuestras gráficas en una representación teatral sobre la moral, un cuento sobre el orgullo y la caída. Y ofrece a sus adherentes el placer especial de dispensar un doloroso consejo con una clara conciencia, seguros en la creencia de que no son gente sin corazón, sino que están meramente practicando el “amor severo”. Poderosas como puedan parecer estas seducciones, deben ser resistidas –porque la “teoría de la resaca” está desastrosamente equivocada. Las recesiones no son necesariamente la consecuencia de las expansiones.
[...]
La “teoría de la resaca” puede hacer verdadero daño. Esos puntos de vista “liquidacionistas” jugaron un importante papel en la difusión de la Gran Depresión –con teóricos “austríacos” tales como Friedrich von Hayek y Joseph Schumpeter argumentando sin descanso en lo más profundo de aquella depresión, contra cualquier intento de restaurar cualquier tipo de “frágil” prosperidad expandiendo el crédito y el suministro de dinero. Y estos mismos puntos de vista están contribuyendo en su medida a inhibir la recuperación de las deprimidas economías mundiales en este mismo y preciso momento.
[...]
Y, de hecho, la llave a la revolución keynesiana en el pensamiento económico –una revolución que convirtió a la “teoría de la resaca” en general y a la teoría austríaca en particular en algo tan obsoleto como los epiciclos fue que John Maynard Keynes se dio cuenta de que la cuestión crucial era no por qué la demanda de inversión caía a veces, sino por qué tales caídas causaban que toda la economía cayera.
[...]
Aquí está el problema: como un problema de simple aritmética, el gasto total en una economía es necesariamente igual al ingreso total (toda venta es también una adquisición, y viceversa). Así que si la gente decide gastar menos en bienes de inversión, ¿no significaría eso que deberían decidir gastar más en bienes de consumo -ello implicaría que toda caída de inversión debería estar siempre acompañada de su correspondiente alza en consumo? Y si eso sucede, ¿por qué debería haber un incremento del desempleo?
[Nota: Krugman, como Caplan y Tullock, se refiere a que si los booms o expansiones generan un aumento del empleo sólo o principalmente en los sectores afectados, ¿por qué cuando hay una recesión en esos sectores se ven afectados además todos los demás sectores masivamente en cuanto a desempleo? ¿No debería haber una recolocación hacia los nuevos sectores favorecidos por las bajadas de precios de una recesión, tal y como dicen los “austríacos”? La “teoría austríaca”, que predica el reequilibrio propio de la autorregulación del mercado no explica esa inconsistencia interna, sobre la cual “pasan de puntillas” porque si no, se vería a las claras que el tan cacareado proceso de “reequilibrio de los mercados” de los “austríacos” no sucede. No tal y como lo explican ellos. Tras una crisis y en una recesión prolongadas, los parados de los sectores afectados no se resitúan en “sectores seguros”, ni mucho menos lo hacen rápidamente. Lo normal es que sigan parados mientras dure la recesión. Tras una crisis, lo que sucede es que aumenta el desempleo total, no sólo el de los sectores afectados (mientras que en un boom sólo aumenta el empleo en los sectores afectados). Krugman continúa diciendo que para salir de esa situación hay que intervenir porque dejándola sola, puede continuar así muchísimo tiempo (caso de la Gran Depresión).]
[...]
Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando, por cualquier razón, una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez. Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?
[Nota: pues los “austríacos” se oponen a eso, que es la solución decente a una crisis económica: abrir la mano y gastar para reactivar la economía. Los “austríacos” piensan que lo que hay que hacer cuando estamos en una recesión... es cerrar el grifo, que los bancos no presten y que se joda el que necesite pedir prestado, que ya se regulará solo el mercado, se lleve por delante a quien se tenga que llevar.]
Krugman… no sabes cuánto te aprecio. Eres el Keynes de nuestra era.
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Bueno, no os mareo más, sólo me queda dar… un consejo. No os preocupéis, que va a ser gratis:
Cuando os encontréis con alguien (como los conspiranoicos o los partidarios de la escuela austríaca) que os diga que “el método científico o las Matemáticas no tienen validez (o no sirven)”… id sacando la tranca para aporrearles.
Hasta la próxima.
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La serie de artículos “La escuela austríaca contrastada” continúa aquí.
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Chema:
Como siempre un plcaer leerte. Me encantaría tener esa claridad para la argumentación.
Saludos
Comentario por Andrés — 8 septiembre 2010 @ 18:06 |
Lo de la escuela (por llamarlo de alguna manera) de Austria no es que sean unos jetas o unos hijos de puta, es lo siguiente.
Un Saludo
Comentario por NewZealander — 8 septiembre 2010 @ 21:25 |
No exagero ni un ápice si te digo, Chema, que en algunas ocasiones me he imaginado a los austríacos con una bola de cristal.
Ahora añadiré detalles.
Mientras los economistas austríacos sufrían la ira de sus paisanos, navegando río abajo y perdiéndose en la inmensidad del Danubi, montándose en su andrajosa balsa, decidieron abrir un negocio. Varios europeos sitos en las orillas del río vieron a esos pintorescos hombres en balsa, trajeados, con una bola de cristal y algo de bibliografía selecta de Mises, Hayek, Rothbard, Menger, etcétera. Hasta saltó alguno, oyendo frases como “el futuro es del capitalismo sin estado, ahondando en la praxeología como método para saciar las infinitas ansias de la población, cansada de un Estado asesino” o “veo pronto una crisis”. Se cuidaban de predecir genéricamente, aunque alguno como Hayek no tuviera tanto cuidado, metiéndose en cosas más específicas y ganándose su ración extra de carcajadas. Sus brujerías duraron demasiado. Hasta que la balsa volcó y acabaron en las orillas búlgaras, oportunidad que sirvió de acicate para que estos prohombres publicaran sus mayores obras.
Comentario por McManus — 13 septiembre 2010 @ 15:26 |
¿Quieres austriacos y garrafaladas?
Garrafal vuelve a tocar palos que desconoce y aún peor que no se preocupa en conocer
http://www.rafapal.com/?p=6851
y se apoya en “hynformaciones” de como poco más que muy dudosísisma fiabilidad
http://www.libertaddigital.com/economia/reino-unido-debate-restaurar-la-reserva-100-en-los-depositos-bancarios-1276401996/
¿Hay alguna posibilidad de que esta pandilla de “descerebraos”, puedan entender de que va la economía?
En realidad no mereca la pena ni intentar que comprendan la realidad, por que para empezar no les interesa ni importa.
Un saludo
Comentario por NewZealander — 17 septiembre 2010 @ 11:22 |
TREMENDA frase.
Un resumen perfecto.
Me la apunto y quizás la mencione en el ensayo de análisis psicológico y sociológico del fenómeno del conspiracionismo que elaboro a ratos con colaboraciones externas.
¿Libertad Digital? Guaaaaauuuuu… una fuente de “TOTAL” y “ABSOLUTA” credibilidad, “objetiva” y “sin intereses”. Las comillas son irónicas, advierto por si acaso alguien se piensa que lo estoy afirmando de verdad (que entra cada uno por aquí queeee…). Por supuesto que una página web ultraliberal va a recomendar teorías y “soluciones austríacas”, ¿no te digo?
Eso me recuerda a esa anécdota que me contó un compadre:
Un saludo.
Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:35 |
Oye Chemaz, hacía una HIMVESTIGASION matemática y logré resolver el problema de Aquiles y la tortuga.
Resulta que todo depende de los premios, si el premio es una lechuga, ganará la tortuga porque usará sus propulsores cuánticos a base de anti-materia (después de haberselos robado a la mafia pepis) y si el premio es una hamburguesa ganará aquiles porque la tortuga odia las hamburguesas.
Mira que soy mejor que Gauss, Euler, Cauchy y Leibniz juntos.
Seguiré HIMVESTIGANDO.
Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 19:45 |
Luego te cuento como es que descubrí que pi es igual a 3 y que 2+2= 80.7
Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 20:00 |
¡¡¡Sí, por favor!!!
¡¡¡Créeme que me encantaría saberrrrrlo!!!
Ja, ja, ja, ja…
Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:36 |
Tengo una reproducción bastante fiel de la cara que pondrás cuando acabe con las bases de las matemáticas modernas.
http://i134.photobucket.com/albums/q111/ibethrivero/lolz.jpg
Es el precio de estar HIMVESTIGANDO.
y él también ayuda con la HIMVESTIGASION:
http://i134.photobucket.com/albums/q111/ibethrivero/IMG00072-20100917-1541.jpg
Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 23:00 |
Jaaaaaaa, ja, ja…
¡Eh! ¡El sapito está leyendo el blog! ¡Qué cuco!
Ya estoy pensando en un premio.
Cuéntanos algo de tu vida. ¿Has terminado ya las matriculaciones del curso?
Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 23:37 |
:o Pues si hablas de la U, hace rato.
El sapito ama tu blog, en el fondo quiere vivir con ustedes dos, pero es porque lo echaron de la orden ninja por decir que Sasuke era idiota.
Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 23:45
Jaaaaaaaa, ja, ja, ja…
Pues entonces me debes obtener un modelo matemático que justifique el que Santos haya obtenido la presidencia en Colombia.
Si lo consigues, tendrás prácticamente asegurado el “Premio Nobel de Economía”.
Un besazooooooo…
Comentario por chemazdamundi — 17 septiembre 2010 @ 21:23 |
Número de tamales + dinero= voto
Ahora dame mi premio.
Comentario por Ibeth — 17 septiembre 2010 @ 21:59 |
El sapo ninja dice que si no envías dos tiquetes para viajar a España en clase preferencial, te convertirás al Islam y te obligará a ver 50 horas seguidas de naruto.
Comentario por Ibeth — 18 septiembre 2010 @ 00:12 |
Lo único que espero de Santos, sinceramente, es que no polarice aún más las relaciones entre Colombia y Venezuela, aunque no sé si ‘Gorila’ Chávez querrá colaborar (Uribe no mostró voluntad alguna).
Comentario por McManus — 18 septiembre 2010 @ 00:20 |
Pues si ya se reestablecieron las relaciones D:, no pasó ni un mes y ya estaban negociando con Venezuela, y el presidente del congreso fue D:
Comentario por Ibeth — 18 septiembre 2010 @ 00:22 |
“[...]y la realización de conclusiones PREVIAS al estudio y el rebuscamiento de sólo los datos que corroboren esa conclusión previa (ahí, con dos cojones).”
Gloriosa esta parte, lo que me he podido reir.
Estos austriacos son tan furibundamente anticomunistas, que con tal de negar el materialismo histórico son capaces de prescindir de la experiencia. Tienen méritos de sobra para ser etiquetados como la sección religiosa de la economía explicando la oscuridad con más oscuridad.
Bueno, que me ha encantado el artículo, eres un muy buen divulgador Chema, pero antes me gustaría dejar unas cuantas impresiones y preguntas.
Yo creo que en esta crisis los intereses tan bajos se han conjugado no se si intencionadamente, con unos salarios con cada vez menor poder adquisitivo ( la vivienda que tenía un peso enorme en el PIB del país subió exponencialmente sus precios en estos años debido también en parte a la especulación y al no estar incluído su precio en el IPC, con el que normalmente se actualizan salarios y prestaciones la mayor parte de estos se destinaban a las hipotecas ), que propiciaban el endeudamiento a varias décadas, y junto a la ingente tasa de contratación temporal y la laxitud en la concesión de préstamos, provocó que a la subida de tipos de interés para cubrir los riesgos de la deuda contraída terminara por explotar la burbuja, con la destrucción brutal de empleo, producción y consumo. Y todo esto aderezado con unas dosis de burbuja financiera.
Por otra parte esa repetición sucesiva de crisis financieras, que al parecer no puede ser positivizada . ¿ Se puede achacar al propio sistema o a la misma naturaleza humana? ¿ Qué te parece la parábola del depósito de agua de Edward Bellamy como explicación?
Y para finalizar, en una entrevista no muy lejana, Gustavo Bueno( que parece cada vez más cerca del lado oscuro) sostenía, sin entrar en detalles, que la URSS creó el Estado del Bienestar, no se si por reacción ¿ Qué te parece esta afirmación?
Y bueno nada más, un placer leerte.
PD: En cuanto al vaso de agua, una solución muy plausible que daba un profesor que tuve de filosofía ante el dilema de si estaba medio lleno o medio vacío , era que dependía de la sed que tuvieras ¿ no está nada mal, verdad?
Saludos.
Comentario por Hombre de maíz — 1 octubre 2010 @ 18:39 |
Pues eso es la punta del iceberg.
Todavía me queda.
Hay una cosa que es lo que más me llama la atención (a mí y a cualquiera), y es el hecho de que los que siguen a esta escuela no se hayan dado cuenta (o, más bien, no se hayan querido dar cuenta siglo y medio después)… del inmenso error estructural en el que caen ya desde la mismísima base: una escuela de pensamiento que tiene por fundamento metodológico el encontrar patrones universales atemporales de aplicación general… y después asegura que sus conclusiones no pueden regularizarse mediante la aplicación del método científico.
Es decir, que ellos aseguran encontrar fundamentos regulares en la Economía pero luego no son capaces de regularizarlos o de demostrar cómo suceden regularmente.
Es la leche.
Pero, es que es más… es que después tienen la cara tan dura de decirte que es que no se pueden demostrar esos patrones como regulares.
Es de un esperpento TAL que no sé ni cómo tienen la poquísima vergüenza de presentarse en público.
Tú mismo lo dices muy bien: religión. No es otra cosa lo que predican.
Vamos allá.
No.
Los salarios llevan bajando desde finales de los 80, y la burbuja inmobiliaria es de finales de los 90. No ha sido “intencionado”: ha coincidido, pero es un absurdo pensar que ha sido intencionadamente. A nadie le interesa tener gente que no pueda pagar sus deudas. Pregúntale a todos los bancos que se han visto obligados a cerrar o han sido intervenidos.
Sí.
No.
A ver… el IPC es un índice que registra la subida de los precios conforme al aumento de precios de la cesta de la compra. El IPC no incluye los gastos de adquisición de viviendas ni los gastos financieros asociados a la misma aunque sí se incluye los alquileres. ¿Por qué? Porque, en sentido estricto, el IPC debería incluir sólo el valor de mercado de los servicios que las viviendas prestan a los hogares, independientemente de su régimen de ocupación (propiedad o alquiler). Esos servicios vienen en función de las características físicas de las mismas (tamaño, antigüedad, ubicación, etc.) Este valor de mercado sí queda perfectamente recogido en el IPC el caso de las viviendas que son ocupadas en régimen de alquiler libre.
Pero, por el contrario, no se incluye el valor de dichos servicios de vivienda cuando se ocupa en régimen de propiedad. ¿Por qué? Porque hay que tener en cuenta que una parte de la hipoteca corresponde a los gastos financieros (los intereses del préstamo), y éstos, tanto su cuantía como su evolución en el tiempo, no tienen nada que ver con el valor de los servicios de vivienda. Los gastos financieros están asociados a la forma jurídica de poseer una vivienda, pero no están relacionados con las prestaciones que la misma proporciona a la familia que la ocupa.
A saber: no es culpa del IPC el que tú (o cualquiera) “trastees” o “trapichees” con el precio de la vivienda que compras o vendes. El IPC mide lo que vale la vivienda objetivamente, no lo que tú crees que vale. ESO no es para que lo mida el IPC. Por esa regla de tres, el IPC debería medir todo lo que se comprara en “dinero negro”, ¿entiendes?
El IPC trata de ser una medida objetiva del aumento de los precios… de las cosas que se compran y se venden de manera razonable. Si tú aceptas comprar una vivienda por diez veces lo que vale en la realidad física (“servicios de la vivienda”), ése es tu problema personal, no el del conjunto de la población, te responde el IPC.
El problema es que AHORA, actualmente, ese “problema” (valga la redundancia) lo tiene TANTA GENTE… que se pide a voz en grito que se incluya en el IPC para que aumenten los sueldos de manera acorde.
Pero eso es AHORA.
Ciertamente, el hecho de que el IPC no incluya el precio de la vivienda en propiedad es uno de los puntos más controvertidos de ese medidor, porque mucha gente cree que si mide el coste de vida de las familias, debería incluir la hipoteca, ya que ésta influye de manera importante. Esta crítica parece razonable (y yo incluiría, al menos, el coste de adquisición básica), pero a la gente se le olvida que nadie (en teoría) le pone una pistola en el pecho para que compre una vivienda por mucho más de su valor.
A lo que íbamos. El hecho de que el IPC no incluya el coste de la vivienda en propiedad no es excusa para la explosión de la “burbuja inmobiliaria”. Los sueldos no iban a subir TANTO por reflejar ese nuevo añadido al IPC (se calcula que un 2,5%) como para que aún así la gente pudiera comprar las viviendas a esos precios… y la inflación que causaría (una inflación FALSA, recordemos), destruiría al país.
http://casastristes.org/es/content/ipc-con-vivienda
Si el IPC reflejara los aumentos repentinos y coyunturales de bienes y servicios fruto de una burbuja… causarían una subida TAL de la cesta de la compra y un aumento TAL de la obligada subida de precios y sueldos… que la inflación saltaría por encima de las nubes.
Y, encima, tan sólo para reflejar una subida de precios artificial y que se va a ir a las primeras de cambio.
POR ESO no refleja el precio de la vivienda en propiedad. Para evitar la catástrofe.
No, vamos a ver. Has repetido dos veces la palabra “burbuja”. La burbuja inmobiliaria española no ha explotado exclusivamente por la subida de tipos de interés. Esa subida ha contribuido, pero no es la causa. Toda burbuja especulativa “explota” o termina cuando el mecanismo psicológico sobre el que se sustentaba deja de funcionar.
Igual que en nuestro caso. Una burbuja necesita continuo “alimento” para estar “inflada”. Cuando se dejaron de pagar esos precios desorbitantes, cuando se dejó de comprar a cualquier precio… fue cuando “explotó”.
Y se dejó de comprar bruscamente por una acumulación de motivos: subidas de tipos de interés, aumento del paro, los bancos dejaron de conceder préstamos (se habían contagiado de la crisis subprime americana), el gobierno se puso más firme, aumento de los impuestos, los precios ya estaban por las nubes, etc., etc., etc.
¿”Positivizada”?
¿Esa, qué palabra es?
Querrás decir que “no se pueden modelizar” o que “no siguen un patrón regular”.
Ni las económicas ni las estrictamente financieras.
Pero chico… esa cuestión lleva resuelta años.
A la naturaleza humana.
Ya dijo Keynes en su momento que las causas de las crisis (de índole financiera) son “los instintos animales”.
Los sistemas no matan ni causan daño de por sí solos. Son las personas con su actuación.
Que muy graciosa y muy moralista… pero el tipo no tenía ni zorra de Economía.
Lo que nos reímos en la facultad con ella.
Se nota a la legua que el tipo era un predicador cristiano de esos de púlpito y sermón.
Con buena intención, eso sí… pero un predicador sin conocimientos técnicos.
Una soberana gilipollez.
Se estudia en Historia.
Los fundamentos del Estado del Bienestar se hayan en la transición del Estado absolutista a la democracia liberal del siglo XIX.
La Prusia de Bismarck y la Inglaterra victoriana fueron los primeros países en aplicar las bases del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos.
Sí es cierto que la URSS se esforzó sobremanera y por reacción, como dices, en mejorar el Estado del Bienestar más allá de lo que ofrecían en su momento las democracias occidentales (acabó por no conseguirlo). Tenía que “ofertar” más para atraer más seguidores hacia su modelo de sociedad.
Gracias.
Lo cierto es que es muy buena “solución”.
Peeeeroooo… Mmm… si lo estás diciendo por lo que comento en mi artículo, yo no he hablado acerca de lo del “vaso medio lleno medio vacío” en términos de “me parece” o “de opinión”. Yo he comentado que por mucha divergencia de opinión que se tenga al respecto de si el vaso está medio lleno o medio vacío… no se discute que hay un vaso y que hay agua en él, por poca o mucha que haya. Ahí no hay opinión ni discusión que valga.
De eso “van” esta página web y mis artículos. Yo hablo de hechos, no de opiniones. Y eso es lo que intento transmitir: que, a pesar de que pueda haber muchas opiniones divergentes sobre ciertos temas, hay mínimos de realidad incuestionable en donde el relativismo no tiene cabida.
Un abrazo.
P.D.: Una crítica constructiva: lee más autores sobre Economía… y menos sobre Filosofía si quieres ampliar horizontes. Se te nota tu “formación” a la legua.
Comentario por chemazdamundi — 4 octubre 2010 @ 21:15 |
¡Anda, eso se lo tengo que comentar a más de un comunista y anarquista de por ahí! Lo que pasa es… me temo que se les joda su hermosa crisálida, en donde esas utopías (hasta que la empiria confirme su efectividad en múltiples grupos humanos, serán eso) moran. O se les active el sesgo de confirmación, uno de esos trucos neurológicos en donde se tiende a seleccionar lo que nos interesa (uno de los peores errores del humano: miles de millones de personas pueden ser susceptibles a ello). Lo que pasa es que les he visto tener demasiada fe ciega en la cultura, en cómo la educación lo cambiará todo.
Cuando está más que demostrado que existen tres factores para el desarrollo de un ser humano y, por ende, de la sociedad en sí: el entorno -no sales vivo sin tener alimentos ni agua ni, en estos tiempos, un buen recurso energético como la energía solar-, la genética -¿alguien me puede negar que más de 3.000 millones de años de evolución biológica nos han tenido que modelar y que no se limita sólo a la forma corporal?- y la cultura -nuestro modelo de sociedad requiere de un intenso proceso de transmisión cultural, al igual que la lengua con la que nos comunicamos y muchísimas otras cosas más: gracias a eso, tienes una Constitución difícil de modificar que te protege algo de pésimos gobernantes-.
El maldito problema es diseñar una utopía teniendo en cuenta muy pocos factores, ignorando la naturaleza humana. También otro horroroso problema es idealizar sistemas políticos antiguos y hablar de ideologías como el comunismo en un tono mesiánico, como si fuera la salvación al capitalismo malvado. He leído discursos comunistas en 2010 que apenas se diferencian de los que habían en 1930. Y tienen una estrategia detrás: aprovecharse de la desesperación producida tras una crisis en donde se han visto los fallos del capitalismo neoliberal (seguro que ya sabes muy bien de ese aprovechamiento de situaciones desesperadas ya que habrás estudiado propaganda de sobra).
En cuanto a más ideas comunistas y anarquistas, tengo que reconocer que soy escéptico. No sé si merecerá la pena aplicar la democracia participativa a todo, porque hay casos como las obras de ingeniería civil, en donde unos ingenieros expertos (y con ética, suponemos: que para eso están mecanismos de control) pueden valorar mucho más el riesgo de una obra u otra que doscientas personas reunidas en una asamblea: por experiencia empírica se sabe que ponerlas a todas de acuerdo es muy difícil, por lo que ciertos sistemas jerárquicos podrían ser más eficientes (después de todo, es muy natural en nosotros. Y podría ser una estrategia evolutiva). Ojo, tengo que documentarme más sobre lo antedicho en este párrafo. Gracias.
Sé que la anarquía podría funcionar en la realidad (o una rama con variaciones), aunque los ejemplos que se dan no me convencen mucho. Necesita más peso empírico, aunque nosotros, por nuestra naturaleza, lo teníamos muy difícil para hacer experimentos sociales (Internet, al respecto, ha abierto posibilidades interesantes de ver cómo se desarrolla una microsociedad: la inflación en el WoW, por ejemplo). Pinker comenta en su Tabla Rasa que en los kibbutz israelíes se vio cómo la división de trabajo, se abandonaba la política de criar a los hijos alejados de sus padres o sufrieron el problema del free rider. No todo es tan de color rosa. Ya se ve cómo lo mejor es… intentar crear una sociedad ateniéndonos a la naturaleza humana y buscando formas de canalizarla en acciones que beneficien al máximo número posible de miembros. Se acabaron los experimentos, se acabó el joder la vida a muchas personas.
Y en cuanto a la Filosofía, nunca viene mal afinar tus gustos y conocer perspectivas originales e interesantes: después de todo, ha inspirado muchísimo a la Ciencia. Y hay genios de la talla de Demócrito, Bertrand Russell o Sir Karl Raimund Popper. Ahora, entre una pila de libros, estoy a vueltas con “El cielo en un chip”, un libro muy interesante de Bart Kosko, que divulga una corriente filosófica no muy conocida, la lógica difusa. Se resume en tratar de ver el mundo como una escala de grises, en vez del pensamiento en blanco y negro, y es una aportación interesantísima a la investigación científica -de hecho, puede ser clave en la computación cuántica-. Por supuesto, todo eso deberá ir acompañado con toneladas y toneladas de ciencia (de todo tipo: quiero mejorar la ciencia social e ir más allá, estoy buscando ideas de donde sea -ejem, la etología: aún tengo que leer el Gen Egoísta-). Y también debo considerar críticas a la filosofía como la que hace Steven Weinberg en un capítulo de su El sueño de una teoría final, en donde discute la utilidad de algunas corrientes filosóficas del último siglo y se pregunta si de verdad es tan útil como ahora.
Saludos, Chema.
Comentario por McManus — 5 octubre 2010 @ 00:10 |
Mac… no valoro sólo tu opinión por tu capacidad de expresión, sino porque tus comentarios son auténticos compendios de cultura y sentido crítico analítico que dan continuamente en la diana.
ESTO es oro puro:
Tres asignaturas en cuatro años.
Más lo que he vivido como sindicalista.
Tomemos lo que valga.
Perdón… Lo que se demuestre como válido… o útil.
¿Por qué?
¿Por qué no tengo tiempo para poder escribir?
¿Por quééééé?
¡¡¡Quiero escribir!!! ¡¡¡Quiero soltar mis dedos para que se deslicen sobre las teclas y plasmar todo lo que quiero decir!!! ¡Sin pausa! ¡Sin denuedo! ¡Sin reuniones extraordinarias del comité sindical!
¡Perra vida de adulto responsable que me impide escribir hasta contentar mi corazón!
¡¡¡Buaaaaa!!!
¡Tantos temas para artículos! ¡Verlos pasar y no poder echarles el guante!
Si lo comentas por lo que he dicho sobre autores de Filosofía, no me estaba refiriendo a que hay que dejar de leerlos sino a que, para ampliar horizontes, se lea aquellos autores especialistas en las áreas que pretendemos analizar o criticar.
Cada vez que oigo a un “filósofo” opinar sobre Economía me chirrían los dientes y las meninges.
La INMENSA mayoría de ellos (de los actuales) no tienen ni puta idea de Matemáticas o de Economía.
Si viene recomendado por ti, me lo apunto.
PERO sabes que soy un enemigo del relativismo.
Y un filósofo hablando sobre relativismo, ay, ay, ay…
A ver qué “me ofrece”.
Eso “ta” mejor.
Y también debo considerar críticas a la filosofía como la que hace Steven Weinberg en un capítulo de su El sueño de una teoría final, en donde discute la utilidad de algunas corrientes filosóficas del último siglo y se pregunta si de verdad es tan útil como ahora.
¡Coooooño! ¡Haber empezado por ahí! Lo mismo me presenta un teorema de Gödel sobre Filosofía, ¿quién sabe?
Esa recomendación suena ATROZMENTE interesante.
¡Un saludo!
Comentario por chemazdamundi — 6 octubre 2010 @ 19:33 |
Fe de erratas: Donde digo crisis financieras quería decir crisis económicas.
Comentario por Hombre de maíz — 1 octubre 2010 @ 18:41 |
Comentario por ibethk — 2 octubre 2010 @ 06:38 |
Muchas gracias por las respuestas.
Creo que me he explicado mal sobretodo en la parte de las impresiones ( aquí me pongo austríaco). Pero voy a intentar darle mayor claridad, si se me permite.
Lo que quiero decir es que ese aumento brutal en estos años en el precio de la vivienda, ante esa pérdida paulatina de poder adquisitivo, sólo era posible, através del endeudamiento, hipotecas a 30, 40 años con intereses bajos, que aún así copaban la mayor parte de la renta familiar. Entiendo que la vivienda es un bien imprescindible para cualquier persona y su realización personal, y que la gente trabajadora sin grandes conocimientos en su mayoría, pues creían en el modelo que se les presentaba, y tragaban con las hipotecas, y los mismos políticos aseveraban que su precio no iba a bajar. A la fuerza ahorcan vamos. Aunque alguien pueda hablar de responsabilidades individuales, de que nadie te fuerza a comprar o que podían también alquilar, mi posición es más comprensiva con los más débiles y desprotegidos y por desgracia no todo el mundo tiene los conocimientos que tú u otros economistas atesorias a la hora de tomar decisiones.
La duda que me asalta, ante tu excelente explicación sobre la inflación que habría provocado el subir los salarios conforme a la vivienda, es que teniendo ya de por sí uno de los salarios más bajos de la UE15 y por debajo de lo que nos correspondería por PIB per cápita generado, una subida de estos ( desde el principio) durante estos años más a la par del aumento del precio de la vivienda hubiera evitado en parte esas tasas de endeudamiento y con ello también la subida de intereses de los créditos hipotecarios.
Yo creía recordar que la explosión de la burbuja viene precedida del aumento de tipos de interés( había ya informes de relatores de la ONU advirtiendo de esto), para cubrir los riesgos de una cada vez mayor deuda, y que este paulatino aumento de tipo de interés comienza a provocar una mayor cantidad de impagos ( ya antes las hipotecas cubrían la mayor parte de la renta)con lo que el modelo precio muy alto de vivienda hipotecas a muchos años deja de ser sostenible. Teniendo en cuenta el peso del sector inmobiliario en el crecimiento del PIB y la altísima tasa de contratación temporal, en cuanto este modelo deja de funcionar, todos esos millones de trabajadores son avocados fulminantemente al desempleo.
Pero sí, alguien como tú, dice que la secuencia es distinta, me fio y ya la revisaré más profundamente.
Respecto al tema del vaso de agua, ni mucho menos iba con ninguna segunda intención, ni como una defensa a ultranza del relativismo o la subjetividad, simplemente me recordó la cita esa anécdota. Como decía Gonzalo Puente Ojea el método científico es ese pequeño bisturí que tenemos para conocer el mundo y la realidad y sin él no somos nada.
Y sobre el tema de la URSS, ( era un debate que se puede encontrar en la red entre Carrillo y Gustavo Bueno ( auténtico azote de religiones en su tiempo, impagables esos programas con Balbín ) moderado por Sánchez Dragó, en la que la idea era más o menos, que la URSS comienza a reconocer derechos laborales y sociales apenas desarrollados en otros países y ante el temor de las potencias ” capitalistas” de un auge de movimientos comunistas en su seno, pues comienzan a desarrollar unas políticas sociales mucho mayores, mejores incluso que para los propios soviéticos.
Si no me equivoco, el germen de la Seguridad Social nace en Alemania a finales del siglo XIX ante las protestas obreras o las 8 horas por jornada en EEUU en las protestas sindicales de Chicago. Pero esa Inglaterra Victoriana o la Prusia de Bismarck la veo como algo muy asistencial, más o menos como lo que proponen ciertos liberales ahora respecto a algunos servicios sociales y el verdadero Estado del Bienestar se empieza a desarrollar con gente como tu admirado Keynes, que es el punto medio entre dos concepciones.
La pregunta sobre la naturaleza humana, creo que ha sido ingenúa, en cuanto el sistema está hecho por personas, pero creo que hay muchas naturalezas humanas y tanto la comuna de París, los kibbutz de los que hablaba el anterior lector, la socialdemocracia de los países escandinavos, la región de Kerala en la India u otras experiencias más justas, distributivas de la riqueza y solidarias también responden a esa naturaleza. Y sobre esto hay muchos estudios antropológicos desde Morgan, Engels, Marvin Harris, etc.
Muchas gracias por la recomendación que tendré en cuenta, y gracias por dejarme someter a debate estas cuestiones, de las que creo tanto los demás lectores como yo podemos aprender mucho de tus respuestas, a pesar de correr el riesgo de llevarnos alguna colleja dialéctica ,ja,ja,ja.
Un abrazo.
Comentario por Hombre de maíz — 5 octubre 2010 @ 04:26 |
De nada.
Perdona que haya tardado en contestarte. No estoy todos los días conectado a internet… aunque algunos “me metan presión” para que les conteste creyendo que soy como ellos y que no tengo nada mejor que hacer.
De ALGUNAS rentas familiares.
Pero no tenemos por qué pagar los demás por los errores de algunos, ahora te explico.
Y no afectó sólo a sectores “desfavorecidos”.
Hubiera evitado PARTE del endeudamiento de algunos (los que “picaron”)… a costa de una subida de inflación acojonante que nos hubiéramos tragado TODOS (los que “picaron” y los que no).
Se habría salido de padre y de madre entre otras cosas porque no fue una subida suave y pausada. No fue tan “progresivo” el aumento. A última hora fue una curva ascendente prácticamente geométrica y no aritmética. Y reflejar eso de un año para otro en la subida del IPC significa la muerte pelona.
Creo que tu problema es que no llegas a entender el peligro que supone la inflación.
Un punto de inflación más es la jodida rehostia. Y nos afecta a TODOS.
En términos macroeconómicos (y muchos micro) es EL enemigo a batir. Tan terrible es… que hay que crear este tipo de cortafuegos para evitar que se expanda aún a costa de dejar un poco olvidados a determinados sectores con tal de que no nos afecte a todos.
Vamos a dejar esto claro…
No.
El IPC no PUEDE o, mejor dicho, NO DEBE reflejar o incluir dentro de sí NINGUNA burbuja. Como lo haga vamos de puto culo. No pueden pagar justos por pecadores (los pecadores sean con intención o no).
¿Es cierto que nuestros salarios son bajos?
Bajísimos.
¿Es cierto que el IPC debería reflejar la subida de un bien básico como es la vivienda?
Sí.
Pero, como ya te dije en el anterior comentario, el IPC no puede incluir una subida de un bien cuyo “inflamiento” sea de manera artificial… Ya sea el producto de primerísima necesidad o no. El precio de una vivienda incluye dentro de sí cosas como los intereses adeudados a los bancos que están más allá del valor real de mercado. Incluir esas “falsedades” en el IPC haría subir al alza los sueldos “falsamente”, muy rápidamente y, por tanto, haría subir el precio de las cosas a un nivel desorbitado… en muy poco tiempo (menos del que tú sospechas). El IPC debe reflejar ALZAS REALES en valor de mercado. Si esa elevación es REAL (tiene base, no es una burbuja), su incremento no repercutirá (tanto) en la economía nacional.
Perdona que te diga, pero lo que me estás planteando… es básico de primero de carrera… o de FP de Admistrativo. No se puede “acompasar” el IPC al ritmo de las subidas especulativas. Es un auténtico suicidio. No puedo intentar apagar un fuego echándole sacos de billetes.
Imagínate que el IPC se hubiera elevado reflejando la burbuja inmobiliaria. Al principio, todos muuuuy contentos (¡mi sueldo ha subido un 8%!). Los que tenían que pagar una casa se lo gastan en pagarla… y los demás se dedican a gastar ese dinero, creando un alza masiva de precios. En el ejercicio siguiente, el IPC DEBERÍA reflejar el nuevo aumento de precio de TODAS esas cosas en la cesta de la compra, creando un efecto bola de nieve de padre y muy señor mío.
Tú te preguntarás… “¿y no podría subir el IPC un poco menos que los precios especulativos pero más que lo que han subido?” Sigue siendo alimentar al monstruo, aunque sea a un ritmo menor. El efecto sería el mismo, sólo que habría explotado MÁS tarde. Si yo respondo a una especulación masiva en un producto de primera necesidad con un aumento de los ingresos del orden que sea… la estoy cagando. Estoy entrando en una espiral de “el precio crece y yo subo el ingreso”. Acabaríamos con billetes de cien mil euros en el bolsillo… y la economía nacional hecha mierda.
Eso no hay gobierno que lo controle (no sin medidas draconianas). El dejar el IPC (y, por tanto, los sueldos) ateniéndose a unos mínimos es un mecanismo de defensa. A ver cómo lo digo de manera que lo entiendas… OBLIGA a los ignorantes a no picar al no hacer más fácil el que caigan en la trampa (les cuesta más decidirse porque los precios de las casas suben pero no sus sueldos). ¿Entiendes? Es por eso que el IPC siempre tiende a la baja… es un freno para evitar que los sueldos suban mucho… y, con ellos, la inflación.
El problema que trae todo eso es… la pérdida de poder adquisitivo (muy bonito, estáis frenando la inflación, pero mi sueldo en diez años se ha quedado hecho una mierda) en términos REALES. Pero eso es tema para un artículo aparte.
No necesariamente.
¡Pero si es que no es una secuencia fija!
Ay…
A ver… ooootra vez.
Las burbujas especulativas terminan cuando se acaba la gente dispuesta a seguir pagando. Por el motivo que sea.
Es un jodido fenómeno psicológico.
DA IGUAL cuál sea el “detonante” por el que la gente deje de pagar masivamente. Y, en nuestro caso, NO FUE (sólo) una subida de los tipos de interés. Fueron MÁS COSAS. Tú fíjate que si hubiera sido sólo por una subida de los tipos de interés… la burbuja debería haberse acabado hace AÑOS. ¿Por qué? Porque los tipos de interés subieron y bajaron varias veces durante tooooooooodo el tiempo que duró el alza de precios (unos cuantos años). Y aún así la gente siguió comprando y vendiendo. No sería TAN importante. Las burbujas suelen estallar por una serie de factores correlacionados y que actúan CONJUNTAMENTE: alzas de tipos de interés, precios más allá de la capacidad de endeudamiento, los bancos cierran el grifo, acción del gobierno, subidas de impuestos, congelación de sueldos, aumento del paro, aumento de la deuda pública, una crisis colateral en algún otro país, una crisis previa coyuntural en un sector determinado del tejido productivo, pero sobre todo… que la gente deja de pagar las burradas que se pedían.
Ése es el factor CLAVE.
Cuando la gente deja de pagar, el castillo se derrumba (suelen perder los últimos) porque no queda nadie PARA MANTENERLO.
Si una persona se empeña, da igual lo que le pongan a la contra. Si percibe que lo necesita o, simplemente lo quiere, le van a sudar los genitales el precio que le pongan al bien o servicio. Se endeudará hasta donde pueda y le haga falta. Ya sea una vivienda o un tulipán holandés del siglo XVII.
El fin de una burbuja especulativa no es el aumento de los tipos de interés. Una burbuja puede seguir incluso con eso. El fin de una burbuja especulativa… es que se deje de caer en ella.
Vale, no pasa nada.
Buena cita.
Gustavo Bueno… será muy buen crítico de religiones. Pero mejor lo dejamos ahí. No es mi autor ateo favorito. Divaga cosa mala (como la mayoría de filósofos actuales y muchos no actuales). Lo siento, soy un lector de autores “empiristas” y pragmáticos. No valoro las opiniones de los autores… quiero que lo que digan o hablen se basen en hechos empíricamente demostrables. Que hablen en lenguaje científico y que investiguen, vaya. No me gustan los autores cuya autoridad devenga de la opinión, sino cuya autoridad devenga del método científico y del respaldo con argumentaciones probadas.
Yo he dicho los “fun-da-men-tos”. Los inicios están ahí. Las primeras pensiones públicas vitalicias masivas a cargo de los presupuestos del Estado se desarrollaron en la recién creada Alemania del siglo XIX (en la época de Bismarck, durante la unificación). Y los primeros convenios masivos sindicales donde se recogen los derechos asistenciales más básicos se crearon en la Inglaterra victoriana bajo la presión de las Trade Union… convirtiéndolas en Acts (leyes, ni más ni menos). Sí, por supuesto que son más asistenciales que otra cosa… pero por algún lado se empieza. El “inicio” está en que, por primera vez, el Estado se hacía cargo de manera masiva de esa “asistencia”, por primitiva que fuera… Y POR LEY. No por caridad.
Se estudia en Historia, insisto.
Y sí, por supuesto que el Estado del Bienestar se desarrolló de manera notable bajo gente como Keynes.
Lo que yo pretendía decir y repito por si no se me ha entendido es que es falso que la URSS inventara el Estado del Bienestar. Sus fundamentos son bastante más antiguos que ésta. Que los mejorara (según su “particular” visión) para competir con las democracias occidentales y que éstas contraatacaran “ofertando” más… pues sí, puede ser. Pero no se puede arrogar el mérito de haber sido el primer Estado en crearlo y/o aplicarlo. Ni de lejos, vaya.
Y el Estado del Bienestar soviético… era para verlo y para contarlo. Cuando estuve en la república checa pude ver… “en qué consistía” algo parecido.
Pues vale.
Pero… la respuesta a la pregunta y el resultado es el mismo: lo que determina el éxito de un “sistema” no es el sistema en sí mismo, sino quien lo lleva a cabo.
Los sistemas son entelequias.
Y no hay sistemas perfectos.
¡Uy! Lo siento si te has llevado esa impresión. Culpa mía. Soy muy agresivo escribiendo. Perdón. De verdad que no es mi intención repartir “collejas dialécticas” a TODO el que entra… aunque lo parezca. Es mi forma de expresarme. Muchas veces me releo y me digo a mí mismo que soy un cafre escribiendo.
Otro para ti.
Comentario por chemazdamundi — 6 octubre 2010 @ 18:52 |
Al fin le han dado el Nobel a Vargas Llosa, podré morir en paz.
Comentario por ibethk — 7 octubre 2010 @ 17:19 |
Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ja, ja, ja…
Ay, qué buenoooooo…
Felicidades a don Mario.
No me gustan los liberales en líneas generales, pero sí éste. Se merece el premio no por sus ideales, sino porque es un escritor como la copa de un pino. Tiene una calidad literaria acojonante. Yo valoro especialmente sus descripciones de lugares y sonidos.
Mario Vargas Llosa es muy popular y muy querido en mi partido político. A pesar de que muchos somos socialdemócratas, Mario no dudó ni un solo instante cuando se trató de ayudarnos en aquellos difíciles tiempos del “¡Basta Ya!”
Rosa Díez le dedica unas palabras de agradecimiento:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/07/cultura/1286460222.html
Creo sinceramente que es también un reconocimiento a la inmensa aportación literaria hispanoamericana (lo siento, aquí no cabe el adjetivo “latinoamericano”) a la lengua castellana.
Enhorabuena.
P.D.: Ibeth, hoy ha ido Isabel a ver si averiguaba tu asunto. Yo no he podido.
Comentario por chemazdamundi — 7 octubre 2010 @ 17:30 |
El sapo ninja está pasando por una de sus crisis de identidad. Dice que ahora se llama “Sapo Vargas Llosa” porque cree que tiene cara de escritor neoliberal.
Comentario por Ibeth — 9 octubre 2010 @ 20:42 |
Ja, ja, ja…
¡¡¡Pero si los neoliberales no existen!!!
¡Son un cuento para asustar a los niños!
Ahora resulta que NO HAY NADIE que tenga cojones de calificarse como neoliberal. No paro de leer montones de artículos, ensayos y obras varias donde antiguos neoliberales dicen ahora que “el término es incorrecto porque los neoliberales y el neoliberalismo no existen”. Vaya, hombre… se nos han asustado.
No es que no existan… es que no se dejan ver.
Por algo será.
Comentario por chemazdamundi — 9 octubre 2010 @ 21:26 |
Chema, ¿A quién quieres más? ¿A Sapo Vargas Llosa, a mí, o a Mac?
Dí que a mí, porque soy niña :3
Comentario por Ibeth — 9 octubre 2010 @ 21:41 |
¡No me obligues a elegir, malvada!
Espero que Mac me perdone, pero he de admitir que te tengo mimada.
No sé si es un atavismo biológico o qué… pero los hombres tendemos a sobreproteger a las mujeres.
De hecho, algún día he de plantearme por qué quiero tener más una hija que un hijo. Isabel dice que los hombres “de estos tiempos” preferimos tener hijas: tenemos la noción de que nos van a querer más porque las podemos mimar mientras que con los varones tenemos que ser más “duros” para que se forjen. A mi padre le pasaba algo así: a mí siempre me ha exigido muchísimo más que a mi hermana (no es que no me quisiera, sino que era más exigente).
Es una mera reflexión.
Por cierto, tengo que actualizar este blog, que ya toca. Hay de solicitudes de artículos en el privado… ¡buf!
Comentario por chemazdamundi — 9 octubre 2010 @ 21:55
Hola,
os dejo un artículo de Juan Torres López a colación del análisis y crítica de Vicenç Navarro (http://www.vnavarro.org/) al Informe sobre el Sistema Público de Pensiones publicado por los “100 economistas” de la FEDEA.
La FEDEA es la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (http://www.fedea.es/), una fundación financiada por los grandes bancos y las grandes corporaciones y que cuenta con las siguientes personalidades en la cúpula de su organigrama:
Presidente de Honor: Sr. D José Vilarasau Salat
Presidente:
Sr. D. Josep Oliu i Creus, BANCO SABADELL
Sr. D. Salvador Alemany Mas, ABERTIS Infraestructuras, S.A.
Sr. D. Fernando Becquer Zuazua, IBERDROLA, S.A.
Sr. D. Felipe Benjumea Llorente, ABENGOA S.A.
Sr. D. Ángel Ron Güimil, BANCO POPULAR
Sr. D. Miguel Blesa de la Parra, CAJA MADRID
Sra. Dña. Ana Patricia Botín O’Shea, BANCO ESPAÑOL DE CRÉDITO
Sr. D. Emilio Botín Ríos, SANTANDER
Sr. D. Antonio Brufau Niubo, REPSOL – YPF
Sr. D. Santos Martínez-Conde Gutierrez-Barquin, CORPORACIÓN FINANCIERA ALBA, S.A.
Sr. D. Francisco González Rodríguez, BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA
Sr. D. José Luis Malo de Molina Martín Montalvo, BANCO DE ESPAÑA
Sr. D. Javier Ramos Gascón, BOLSA DE MADRID
Sr. D. Luis Angel Rojo Duque, FUNDACIÓN RAMÓN ARECES
Sr. D. Isidro Fainé, LA CAIXA
Sr. D. Alejandro Beltrán de Miguel, McKINSEY&Co.
Vicenç Navarro, como os decía, analizó el informe publicado por los economistas de esta Fundación FEDEA, y lo critico, ¡cómo no iba a criticarlo…!, publicamente con rigurosos, precisos, fundamentados y bien elaborados argumentos.
Pues estos señores economistas, entre ellos Javier Díaz Jiménez, del IESE de la Universidad de Navarra, y Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania, se ve que se han molestado…
En su blog, como mandan ellos, después de graves descalificaciones, tergiversaciones, e incluso algunos insultos proferidos por ellos contra el propio Vicenç Navarro, contra Juan Torres López, y por extensión contra casi todos los que han intentado abrir un debate educado y respetuoso con ellos; pues, ni cortos no perezosos, han decidido cerrar la aplicación de comentarios…(http://www.fedeablogs.net/economia/?p=7100)
Éste es el artículo que ha publicado Juan López torres como réplica adelantada e introductoria a estos señores economistas del FEDEA, pues la réplica dura al contenido del informe está siendo preparada y verá la luz pública en breve, para escarnio de, al menos, 100…
Economistas neoliberales
Juan Torres López
Publicado en Sistema Digital el 4 de noviembre de 2010
La propuesta de reforma de nuestro sistema de pensiones que ha realizado un grupo de 100 economistas (la verdad es que todos ellos con un curriculum profesional muy brillante en sus respectivas áreas de especialización, aunque la mayoría claramente escorados en sus principios y perspectivas de análisis hacia los postulados neoliberales que están de moda desde hace tiempo) está empezando a mostrar no solo lo que puede haber de válido en su razonamiento sino también, como es lógico que ocurra, sus errores y limitaciones.
Voy a dejar de lado aquí la crítica que creo que se le puede hacer a sus contenidos principales y propuestas concretas porque me ocupo de ello en un texto más largo que publicaré en los próximos días junto a Vicenç Navarro.
Ahora solo quiero comentar brevemente algunos rasgos que aparecen claramente en la incipiente polémica que ha habido y que en mi opinión definen con bastante nitidez el “estilo” de este tipo de economistas que hoy día constituye la ortodoxia o corriente principal de nuestra profesión.
Los economistas de este perfil neoliberal suelen manifestar un cierto desprecio, a veces explícito, hacia la voluntad social y, por tanto, incluso a la propia democracia, al menos, en lo que ésta tiene que ver con las cuestiones económicas.
Hayek fue muy claro en este sentido cuando visitó el Chile de Pinochet, en donde bajo la dictadura comenzaron a aplicarse muchas de las políticas que defienden los economistas neoliberales: “Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente” (El Mercurio, 12-4-1981). En la misma línea se han pronunciado numerosos economistas en los últimos años, como es bien sabido, y eso han vuelto a hacer los que hacen la propuesta de reforma de las pensiones.
Uno de ellos, el profesor del IESE de la Universidad de Navarra Javier Díaz Jiménez afirmó en el acto de presentación de la propuesta que el Pacto de Toledo es “la mayor estafa para el contribuyente español por dejar en manos de los políticos la reforma de las pensiones” (Europa Press, en Los ’100′ economistas proponen calcular la pensión en función de toda la vida laboral). Un auténtico dislate que hace pensar que estos economistas olvidan que un principio esencial de la democracia es que las decisiones sobre los recursos públicos deben ser adoptadas por los representantes de la ciudadanía y no por los tecnócratas, como parece que proponen.
Esta posición tan poco respetuosa hacia las preferencias sociales deriva posiblemente de su convencimiento de que la ciudadanía no sabe en realidad qué le conviene o qué es lo mejor que debe hacerse para asignar los recursos. Y eso les lleva a confundir las decisiones sobre la distribución de la renta y la riqueza, que son evidentemente políticas y fruto de las preferencias sociales o de las concepciones éticas dominantes, con asuntos técnicos que solo los entendidos pueden resolver correctamente. Otro economista de ese grupo, el profesor Fernández-Villaverde, manifiesta claramente este prejuicio en su blog al defender la reforma: “Los economistas tienen que recordar a la sociedad constantemente cual es el óptimo. Si el público ni sabe cual es la manera optima de redistribuir, es muy poco probable que surjan instituciones, incluso condicionales en su sostenibilidad, que sean relativamente eficientes” (Críticas a las Reforma de Las Pensiones: Algunas Falacias Comunes I). Otro disparate porque no hay una forma óptima de redistribuir que dependa de criterios objetivos que solo los economistas puedan establecer o interpretar sino que se establece una u otra en función del poder que tengan los individuos y grupos sociales.
Otro rasgo que suele caracterizar al estilo de este tipo de economistas neoliberales es que desprecian de un modo bastante evidente y explícito la opinión de quienes no piensan o analizan los fenómenos económicos como ellos. Sus publicaciones suelen ser formalmente muy consistentes y documentadas pero se puede comprobar fácilmente que en ellas nunca o casi nunca está la opinión que disiente de sus postulados. Pueden avanzar mucho en el conocimiento pero siempre en el que transcurre en una misma vía, la construida sobre sus propios principios y postulados. Les ocurre igual que dice Stiglitz en su último libro que le pasó a los gobernadores de los bancos centrales frente a la crisis: como solo leen lo que les confirma sus ideas no podían descubrir los problemas que otros estaban planteando en sus escritos. Y quienes vivimos junto a ellos en el mundo académico hemos comprobado hasta la saciedad que este tipo de economistas desprecian y rechazan incluso a cualquier otra rama y forma del saber que no sea la suya, la historia, la filosofía, la sociología, la politología, el derecho… habiendo hecho todo lo posible para sus contenidos lleguen a desaparecer de las enseñanzas de economía en aras de convertir a ésta última en una simple variante de la matemática.
Todo ello les lleva a recurrir constantemente a un criterio “de autoridad” bastante discutible: si otra idea no está publicada en las revistas en las que las suyas han tomado plaza son despreciables y no tienen por qué ser tenidas en cuenta. Un criterio circular afectado por una enfermedad muy extendida en la comunidad académica de nuestro tiempo: la impactolatría (aunque referido básicamente a ciencias de la salud es muy interesante leer el trabajo de J. Cami Impactolatría: diagnóstico y tratamiento. En: Medicina Clínica. v. 109. n. 13. (1997).
Este tipo de economistas suele también actuar como si considerase que está completamente inmunizado frente al error propio. Esto se observa claramente a la hora de proponer y defender esta reforma de las pensiones cuando hablan como si estuvieran en posesión de la verdad sin mencionar los continuados errores de cálculo que han tenido en los análisis previos que han venido realizando para ofrecer escenarios que justificaran las medidas que proponen. En ninguno de ellos acertaron en sus predicciones, a pesar de lo cual quieren convencer a la ciudadanía de que están en lo cierto cuando hacen sus previsiones alarmistas para el futuro.
Por otro lado, suele ser habitual que estos economistas cuenten, como ocurre en el caso de la Fundación FEDEA que financian los bancos y grandes empresas españolas, con el patrocinio y la ayuda habitual y generosa de los grandes poderes económicos y financieros. Quienes somos críticos con sus postulados recordamos esta vinculación porque nos parece que es siempre indicativa. Sería normal que esos bancos y grandes empresas no financiaran a un economista como yo porque mi curriculum es demasiado modesto, o incluso quizá mediocre desde su punto de vista. Pero tampoco lo harían porque es lógico que esas entidades no están interesadas en promover ideas y propuestas que van claramente en contra de sus intereses. Y, justo en sentido contrario, es normal que financien a economistas como estos del grupo de los 100, no solo porque tienen curricula brillantísimos (que los tienen), sino también porque lo que proponen, como reducir el gasto en pensiones públicas para fomentar el ahorro privado que es lo que beneficia a la banca, o reformas laborales que aumentan el poder del gran empresariado, es lo que conviene a sus intereses.
Por eso resulta sorprendente que se tomen como un insulto el reconocimiento de esta vinculación. Es el resultado de una opción ideológica y personal legítima y no censurable. Pero también es legítimo que los demás lo sepan y que pongan en duda la independencia y la objetividad de su obra porque resulta muy difícil creer que pudieran contar con ese patronazgo si sus tesis no fueran siempre las que convienen a quienes los financian.
Se podría añadir también que este tipo de economistas suele razonar sosteniendo que los grandes parámetros de los que depende la vida económica son inmutables. Es igualmente fácil comprobar en sus escritos, y concretamente en los que usan para defender la reforma de las pensiones, que dan por sentado que hay cosas (justamente las que constituyen el orden socioeconómico que beneficia a la banca o a las grandes empresas) que no se pueden cambiar: la pauta distributiva, los impuestos sobre el capital, las políticas generales de las que depende en realidad el volumen de empleo o su naturaleza… Por eso este tipo de economistas son una de las principales fuentes que alimenta esa idea tan extendida de que vivimos el fin de la historia o de que no hay ninguna otra alternativa al modo de producir y distribuir en el que estamos o frente a las políticas económicas neoliberales que se llevan a cabo.
Finalmente, estos economistas, pero no solo los españoles, suelen ser bastante altivos y muy dados a la descalificación personal de quien disiente de ellos. Por ceñirme al caso del debate sobre esta propuesta de reforma de las pensiones, basta comprobar que ni siquiera llaman por su nombre a quien los ha criticado, o las expresiones que solo muestran mala educación y falta de respeto.
Pudiera parecer que es injusto generalizar de esta manera, pero creo que basta una rápida ojeada a los escritos de estos economistas, a sus pronunciamientos públicos y a la forma en que actúan en comisiones de evaluación o juzgan a sus colegas para comprobar que ya se ha generado un prototipo que va mucho más allá del caso aislado.
Fuente: http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/jtl/index.php?option=com_content&task=view&id=2003&Itemid=99999999
…/…
Y digo yo, ¡que es normal que empecemos a estar ya hartos de tanta descalificación y tergiversación gratuita e infundada contra cualquier economista, persona en general, que esgrima argumentos que no apunten directamente hacia los intereses neoliberales!
¡Más hartos aún estamos de mantener la compostura y la educación ante especímenes que nos deparan este trato personal maleducado, arrogante, denigrante y vejatorio por las meras ideas y argumentos que mantenemos y defendemos!
Espero que el señor Jesús Fernández-Villaverde y allegados no eludan contestar en los mismos términos de la réplica que están preparando Vicenç Navarro y Juan Torres. Porque no mencionar siquiera el nombre de tu interlocutor en un comentario para después agachar las orejas cuando te empiecen a llover razones de peso sobre la cabeza, como estoy seguro que le van a llover al señor Fernández-Villaverde, no queda muy riguroso ni muy serio…
Celebro que FEDEA se haya decidido a enfrentarse a ATTAC, ¡ya era hora…! ¡No saben lo que nos gustan los debates serios, rigurosos, educados y respetuosos…!
Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/vueltas-con-pensiones-fedea
Saludos,
Comentario por Jokin — 7 noviembre 2010 @ 00:38 |
Como seguidor de la TACE, tengo que reconocer el derroche de tu tiempo en algo que no tiene ni pies ni cabeza.
1. De bien nacidos es ser agradecidos y me reconforta que no mezcles a la escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza (inspiradora del fascista consenso de Washington), con la escuela austriaca. Sería largo de explicar sobre las diferencias entre entre liberalismo económico (escuela austriaca) y los intervencionistas monetaristas neoliberales (escuela de Chicago), al igual que llevaría su tiempo explicar la diferencia entre la dictadura marxista y los aspirantes socialdemócratas keynesianos.
2. Cometes el error de no diferenciar entre tipos de interés de la economía y tipos de interés del Banco Central, así el diferencial entre ambos tipos entre 2002 y 2008 fue extraordinariamente bajo, sin embargo en la actualidad, el diferencial entre ambos tipos ronda el 6%.
3. Como buen seguidor de la corriente keynesiana no distingues la inflación monetaria de la inflación económica.
4. Para finalizar, me da la impresión que has sido un alumno aplicado en macroeconomía de una economía cerrada, pero ni siquiera te has matriculado en macroeconomía 2, es decir, cuando una economía es abierta. Claro que puede ser que no te interese asistir, no vaya a ser que descubras que el mundo no es tan matemático como piensas (mercados perfectos e imperfectos) y tengas que empezar a aplicar la teoría microeconomica a la macroeconomía.
Comentario por liberal — 31 octubre 2011 @ 00:01 |
Pero bien que te has parado a perder TU tiempo para comentar mi artículo. ¿No dices que NO tiene ni pies ni cabeza? ¿No dices que es TAN malo? Entonces… ¿para qué COMENTAS (y, encima, sin cumplir las normas para poder comentar? Déjalo estar solo… YA CAERÁN LOS DEMÁS POR SÍ MISMOS CON LO “MALO” QUE ES, ¿NO? Tú mismo lo “prestigias” al decir que es malo pero aun así LO COMENTAS.
¿You mad, Austrian?
Oh, no te preocupes, ya explicaré esas diferencias. Básicamente es como comparar a un tipo con un mínimo de luces (Friedman) que utilizaba el método científico con un mentiroso hijo de la gran puta que negaba validez al método científico (como el “austríaco” Hayek).
http://web.archive.org/web/20070529010138/http://www.gmu.edu/departments/economics/bcaplan/whyaust.htm
1) ¿Oooooooooooooooooooooooh?
Perdón, le informo que Friedman DESGLOSA TODO EN SU PAPER :tipos de interés y tipos de interés de los bancos centrales.
http://books.google.es/books?id=DZ9OTS6LbEcC&pg=PA261&dq=The+Monetary+Studies+of+the+National+Bureau,+44th+Annual+Report&hl=es&ei=aBGFTMYvk6840I34zwg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&q=The%20Monetary%20Studies%20of%20the%20National%20Bureau%2C%2044th%20Annual%20Report&f=false
TOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMA HOSTIÓÓÓÓÓÓÓÓÓN EN TOOOOOOOOOODA LA BOCAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJA…
Se acabó tu triste y débil argumentooooooooooooooooooo… Juaaaaaaaaaaaaaaaaaa, jua, jua, jua…
2) Ooooooh, pero que aún hay más, no se vayan señores, no se vayan.
Me parece RECORDAR, ooooooh, que los “austríacos” MENCIONAN EN SU “TACE” que la culpa principal es de LOS TIPOS DE INTERÉS DE LOS BANCOS CENTRALES, porque son los causantes “iniciales” de su supuesto “ciclo”.
http://www.goldensextant.com/SavingtheSystem.html
http://mises.org/daily/3010
Oooooh… ¿y todos los siglos que hemos estado SIN bancos centrales Y SIN BANCOS? ¿De quién era la culpa de las crisis financieras? ¿De Santa Claus?
Toooooooooooooooooooooooooma y van dooooossssssssssssss.
¿Más? Pues claro que hay más.
3) ¡¡¡Sigue sin corresponderseeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee, aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajaaaaaaaaaaaaaaaa!!! ¡Da igual membrillo ignorante en matemáticas! Si es x ó x+y… NO SE CORRESPONDEEEEEEEEEE, AY QUE ME MEOOOOOOO… No porque le subas unos puntos más se va a volver cierta la correspondencia entre ciclooooooooooooos… PORQUE NO SE DAAAAAAAAAAA…
4) EN CIENCIAS, SE DEMUESTRA QUE UN CICLO ES UN CICLO PORQUE SUCEDE CONTINUADAMENTE (o mayoritariamente)… si me pones de ejemplo UN segmento en el que supuestamente eso sucede Y NO SE PRODUCE EN TODOS LOS DEMÁS SEGMENTOS DESDE QUE TENEMOS NOTICIA… NO HAY CICLO QUE VALGAAAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAAAAAAAAAAA…
Yo me troncho.
5) Pero es que TAMPOCO se produce en ese segmento… YA QUE TUVIMOS RÉCORD DE TIPOS DE INTERÉS BAJOS DESPUÉS DE LA BURBUJA INMOBILIARIA EN PLENA CRISIS FINANCIERAAAAAAAAAAAAAA, AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…
Que no se enteran, ja, ja, ja… Que ya lo dijo Friedman, UN LIBERAL CON MÁS CEREBRO QUE VOSOTROS… QUE NO SON LOS TIPOS DE INTERÉS (ni de los bancos centrales ni ningún otro los CAUSANTES de una crisis económica): QUE LAS CRISIS FINANCIERAS SE HAN DADO DESDE SIEMPRE CON TIPOS BAJOS Y ALTOS, con facilidad o con no facilidad de préstamo, en buenas y en malas condiciones, con bancos y sin bancos. Que las crisis financieras se producen cuando POR LOS MOTIVOS QUE SEAN TODOS RECURREN A SOLICITAR LIQUIDEZ A LA VEEEEEEEEEEEEEZZZZZ, AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…
Noooooooooooo, qué vaaaaaaaaaaaaaaa…
No le he dedicado NADA MÁS QUE ESTE PEDAZO DE EXTENSO ARTÍCULO A LA INFLACIÓN.
http://chemazdamundi.wordpress.com/2010/11/15/clases-de-economia-ii-la-inflacion-1%C2%AA-parte-definicion-y-caracteristicas-de-este-concepto-economico-casos-historicos-historia-de-la-inflacion-hasta-el-siglo-xix-la-inflacion-en-terminos-b/
Me parece a mí (y a cualquiera) que sé más sobre la inflación que TÚ y que treinta como tú.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJA, NI UNAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA… no ha dado ni unaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…
Oooooooooooooh… ¿es que en microeconomía NO SE UTILIZAN MATEMÁTICAS?
http://www.boisestate.edu/econ/lreynol/web/pdf/Math_Review.pdf
http://business.baylor.edu/Jim_Henderson/eco5415/Math.htm
http://www.uib.es/depart/deaweb/personal/profesores/personalpages/xiscoliver/introeco/ej%20t4-t5.pdf
http://tigger.uic.edu/~hroberts/Math.PDF
http://www.uio.no/studier/emner/sv/oekonomi/ECON2200/index-eng.xml
Perdón… ¿en qué facultad has estudiado TÚ? Es que habría que darle dos guantazos a tus profesores por no enseñarte bien y a ti retirarte el título si lo tuvieras POR NO APRENDER NI LO MÁS BÁSICO.
Aunque algo me dice que no tienes ni la etiqueta de anís del mono.
Pero qué asssssssco le tienen a las matemáticas esta panda de inútiles “austríacos”. Normal. Si no les dan la razón, según ellos… es que las matemáticas no sirven. NO QUE ELLOS PUEDAN ESTAR EQUIVOCADOS, noooooo, qué vaaaaaa… No hay más que ver la “teoría del ciclo austríaco de negocio”, ja, ja, ja, ja…
Bueno, ya te he humillado bastante… la próxima vez, a cumplir las normas para poder comentar. Que me gusta humillar a las persons con nombres y apellidos. Humillar a anónimos no me divierte TANTO. Me gusta que si me tomo el trabajo de humillar a alguien que se lo merezca, le vayan señalando con el dedo por la calle.
¡Siguiente!
Veeeeeenga, venid todos, que hoy tengo “pa tós”. Voy a repartir mi especialidad de dulces de Halloween: las TORTAS DIALÉCTICAS de Chema.
Comentario por chemazdamundi — 31 octubre 2011 @ 21:53 |
Pues si lo que has sacado en limpio es que los austriacos dicen que los ciclos económicos se deben a bajos tipos de interés es que no tienes ni la menor idea. Una cosa es el desacople entre el valor nominal y el valor real del dinero y otra cosa muy distinta es que el asunto se reduzca a tipos de interés bajos.
Un poco triste que tengas un blog de desinformación
Comentario por DRY — 28 junio 2012 @ 01:05 |
¿¿¿Qué??
Uooo-oooo-ooooh, aquí, en detalle, dicho POR LOS MISMOS AUSTRÍACOS:
http://mises.org/daily/2810
http://www.economist.com/node/6878597?story_id=E1_GRSRVJS
http://en.wikipedia.org/wiki/Austrian_business_cycle_theory
COOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOME MIERDAAAAAAAAAAAA MISERABLE IGNORANTE, JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, JA, JA, JA, JA…
AY, QUE ME MEOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO…
Tenéis la puta manía de poneros a hablar sin tener NI PUTA IDEA de lo que habláis.
¡Que el técnico aquí soy yo! ¡Que soy yo quien sabe, trolls inútiles!
¡Que soy yo el que ha estudiado Economía en la facultad!
Que sé PERFECTAMENTE dónde, cómo y cuándo mentís y que sé PERFECTAMENTE cómo dejaros en el más absoluto de los ridículos en tres coma dos.
Sois TAN tontos y TAN ignorantes QUE NO CONOCÉIS NI LO QUE PRETENDÉIS DEFENDER.
Eso sí que es “triste”: el no tener ni puta idea… y luego decir que somos los que SABEMOS los que “desinformamos”.
Sí, claro, claro… También me he encontrado con defensores de la escuela austríaca que, sin tener ni maldita idea, han dicho cosas como: “la escuela austríaca es la mayor defensora del método científico” (niega su validez en Economía), “utiliza modelos matemáticos y muy serios” (no los usa, de hecho, se niega a utilizarlos), “es progresista y defensora de los derechos de los trabajadores” (es ultraliberal, panda de gilipollas).
El que se ha leído las obras de la escuela de Austria y el que se ha estudiado todas sus teorías, soy yo. Y en inglés. Y en las obras originales. Vosotros no tenéis NI ZORRA porque habéis oído campanas, os han gustado tres o cuatro gilipolleces que dicen los austríacos… y no os habéis parado a leer ni lo más básico de lo que proponen ANTES de poneros a defender y/o seguir esa escuela de hijos de puta. Si lo hubiérais hecho, como es vuestro deber, esto es, ESTUDIAR, ahora no os rechinarían los dientes de frustración al haberos dado cuenta de que la escuela austríaca es una de las más gigantescas falsedades anticientíficas del mundo académico. Manda cojones que YO, que soy el que está criticando a la escuela austríaca, la conozca más y mejor que sus defensores.
Próximos comentarios, que cumplan las normas para poder comentar. Me gusta dejar en ridículo a gente con nombres y apellidos verificables, no alguien que se esconde tras el anonimato de un nick como una rata cobarde. Éste lo desfiltro para que todo el mundo que pase pueda leer… y carcajearse bien a gusto.
Recuerda: fue José María Gallardo quien te estampó este OWNED.
¡Siguiente payaso!
Y aprende a usar mejor el corrector, joder.
Comentario por chemazdamundi — 28 junio 2012 @ 13:09 |
Hola que tal chema me asombra lo inteligente que eres tú y tu esposa. Me encanto esa comparación de la escuela de Austria con la parábola de Aquiles y la tortuga y todo con una increíble descripción matemática para demostrarnos la falsedad de los sofista a la hora de convencer a las personas. Se nota que eres un científico (economista) de verdad. Que lastima que haya tan pocas personas como vos en la internet.
En fin quería agregar esto que encontré en la Rationalwiki sobre el Fed (Reserva Federal)
[Editar] Pseudolaw
Por lo general, ata en el punto anterior. La idea básica es la Constitución le da al Congreso el poder para acuñar moneda, por lo que la Reserva Federal es inconstitucional, ya que no es el Congreso. Este es un argumento pseudolegales porque el Congreso puede delegar sus poderes. Esto es similar a los argumentos formulados por pseudolegales errores de oro. [15]
[Editar] Escuela Austríaca y defensores banca libre
Gran parte de la oposición a la Fed en los círculos conspirativos no (aunque hay cierta superposición) viene de la escuela austriaca, que son partidarios banca libre y por lo general se basan en argumentos de Ludwig von Mises “contra la banca central. Ron Paul es particularmente conocido por su multi-decadal anti-Fed cruzada en el Congreso. En resumen, afirman que la Reserva Federal crea el ciclo económico [16] a través de la expansión de la oferta monetaria que lleva a la “mala inversión” debido al dinero fácil.
[Editar] Haciendo caso omiso de las lecciones de la era de Banca EE.UU. gratis (1837 a 1864)
El mayor defecto de los proponentes banca libre es que o bien no conocen o ignoran los muchos problemas que se observan en la era de Banca libre de los EE.UU..
El primer problema fue que durante esta época los bancos emitió billetes de banco basado en el oro y la plata en sus bóvedas efectivamente imprimiendo dinero. Dado que estos billetes de banco sólo podía ser redimido por su valor nominal en el banco que los expidió el resultado fue el valor real de la nota la disminución de la más lejos de la orilla lo tengo. Luego estaba el tema de si el banco no los billetes de banco perdieron su valor. Esto hizo que cualquier forma de comercio de larga distancia difícil, si no imposible.
El segundo problema fue ya que las leyes fueron establecidas por los estados individuales no hubo coherencia en cuanto a las exigencias de reservas, tasas de interés para préstamos y depósitos, ratios de capital, o cualquier otra cosa. Peor cumplimiento de las leyes que había era muy variable dentro de un estado. Esto dio lugar a que algunos estados lo que se llamó más tarde la banca salvaje donde los billetes no estaban respaldados por el metal precioso en absoluto, sino por hipotecas o bonos. [17] En otras palabras, los mismos problemas exactos como se afirma en cuanto a la Fed, pero con una supervisión mucho menos .
[Editar] Haciendo caso omiso de la original Gran Depresión (1873-1879 o 96)
Antes de la crisis de 1929 la Gran Depresión arbitrado para el período de 1873-96, que fue marcada con la deflación en gran parte porque los EE.UU. pasó de un estándar bimetálico a un patrón oro de facto en 1873 y la rápida industrialización del país. La Edad Dorada término se aplica también a este período y, a veces de manera peyorativa – una cubierta de oro brillante esconde un núcleo de podredumbre o podrido. La deflación que marcó este período es por eso que algunos querían volver a un patrón bimetálico como recalcó en la Cruz famoso William Jennings Bryan habla de Oro en 1896. Incluso el menor alcance de 1873-79 declarada por el NBER es más larga que la depresión de la década de 1930 Grande por 22 meses. La lección de la Larga Depresión, ya que ahora se llama nos da es que cambiar a un patrón oro (que la Ley de la moneda de 1873 efectivamente lo hizo), se activa la deflación durante largos períodos de tiempo.
[Editar] Después de la creación de la Reserva Federal
Los EE.UU. sólo vio tres grandes crisis bancarias después del establecimiento de la Reserva Federal (Gran Depresión, S & L crisis de 2008 la crisis financiera) y sólo dos desde la creación del seguro federal de depósitos en comparación con uno sobre cada década antes de eso. [18] El negocio ciclo también ha visto contracciones más cortas y más pequeños.
Básicamente, lo que esto demuestra es que los libertarios ciertas condiciones [19] y austriaco escolares como Ron Paul parece que les encanta la idea de volver al siglo 19 y con nosotros todos los ladrillos de oro cosas bajo nuestros colchones cada vez parece que va a ser un ejecutar en el banco.
Corrigeme si me equivoco es cierto lo que dice la Rationalwiki acerca de que la economía anterior a la fed (1837 a 1864), de que era un sistema inviable e inútil.
Espero tu respuesta pronto.
¡Ah! y gracias por escribir estos hermosos artículos de Economía y Matemática. Me encantan.
Comentario por Sebastián sideris — 11 octubre 2012 @ 22:41 |
Muchas gracias por tus palabras, Sebastián.
Ya lo he mencionado en el artículo.
El sistema anterior a la FED es más “ineficiente” que “inviable”. “Viable” puede ser cualquier cosa que nos propongamos.
Por eso los Estados Unidos acabaron adoptando el modelo europeo de banco central que, aunque no es perfecto ni muchísimo menos, es más ESTABLE, más EFICIENTE que el anterior, que estaba sujeto a crisis continuas. Y crisis muy largas en duración. Actualmente, las crisis son menores en número. Y lo que son las recesiones y bancarrotas, duran también mucho menos. Los austríacos y demás liberales se aprovechan de que nadie estudia Historia para decirnos que lo que había antes de la FED era el paraíso en la Tierra. Y no lo era: era un infierno.
Como ya he dicho en el artículo:
¿Que se pueden hacer las cosas todavía mejor? Por supuesto que sí. Pero que no nos vendan la moto de que “antes, estábamos mejor”. Porque eso es falso. Para eso se estudia Historia.
Un saludo.
Comentario por chemazdamundi — 12 octubre 2012 @ 13:59 |
Yo soy doctor en físicas, así que ya te puedes imaginar que me encantan las matemáticas, y en la actualidad estoy estudiando economía. Todavía en primero, así que aún estoy con las primeras micros y macros. Encuentro cierto encanto en la teoría austriaca de las crisis económicas, pero claro me vino a la cabeza la famosa burbuja de los tulipanes, bien anterior a la existencia de los bancos centrales. Encontré esto
http://mises.org/community/blogs/euribe/archive/2010/06/01/luz-austriaca-sobre-la-historia-de-las-burbujas.aspx
También cuando leí la aversión de la escuela austriaca a las matemáticas me quedé muy sorprendido, porque los modelos matemáticos son inherentes a la ciencia.
Aún así muy bien pudiera ser que la teoría del ciclo austriaca tuviera una base de verdad. Por ejemplo, podría ser que la disponibilidad de dinero abundante por tipos de interés muy bajos (inferiores a los “naturales”) sea una condición necesaria pero no suficiente. Porque tiene que haber una causa que impulsa a los agentes económicos a pedir liquidez “todos a la vez” y la existencia de dinero barato parece una más que razonable.
Por último, tú que te has leído en profundidad la teoría austriaca. Si esta tiene un mínimo de consistencia, debería ser expresable en lenguaje de las matemáticas. No sé si serán hijos de puta los “austriacos”, pero no pueden ser todos tontos y ser un disparate de arriba a abajo.
Saludos
Comentario por Luis Valiño — 14 marzo 2013 @ 02:28 |
Hola, muy buenos días, señor Valiño.
Antes que nada, disculpe mi insistencia en que aquellos que deseen comentar en mi blog cumplan con las normas para poder comentar (son las que aparecen arriba, a la derecha, en el menú inicial). Me gusta que el que venga a hablar dé la cara como un servidor. Más que nada, para saber con quién hablo. Usted no cumple con todas esas normas (no incluye página web) pero me he decidido a desfiltrarle el mensaje porque he podido verificar la existencia de una persona llamada Luis Valiño, doctor en “Físicas”, zaragozano (como su IP), y todos los datos concuerdan. ¿Es usted esta persona?
http://www.litec.csic.es/valino.html
Disculpe el que sea tan estricto, pero no sería la primera vez que alguien suplanta a otra persona en mi blog (y en el de mi mujer), y eso no estoy dispuesto a consentirlo: ya he avisado que he tomado (y tomaré) las oportunas acciones judiciales contra este tipo de individuos (y delitos).
Dicho esto, procedo a contestarle.
Sí, ya, bueno. Una nota: cuando hablemos de campos, carreras y asignaturas, empleemos la palabra con su inicio en mayúscula, más que nada para no confundir los términos: “Economía” es la ciencia social, “economía” es la actividad, como la “economía nacional”, por ejemplo.
Bien. Habrá observado que los “austríacos” no tienen mucho de eso (sobre todo las macros).
1) A mí también me encanta el chocolate con churros. Eso no quiere decir que sea una buena explicación a los ciclos económicos.
2) No se deje “encantar” tan fácilmente, por favor. Aprendamos a diferenciar lo que “nos gusta” o “nos parece” de lo que “es”.
1) ¿Y qué es lo que ha leído ahí? Observe con detenimiento: ese enlace lleva a la página “austríaca” por excelencia de la red de redes… el instituto Mises (se llama así en “honor” a Ludwig von Mises, el economista “austríaco” que fue, junto con Murray Rothbard, la cabeza visible de la rama más radical de la escuela de Austria.
2) Lea detenidamente la entradilla para ya poder entrever la catadura moral de esta gente:
Sabes que has entrado en la luz austriaca cuando te despiertas una mañana y todo resulta estar claro. Desde ese punto en adelante, el resto de tu vida, te das cuenta de que casi cualquier problema de la sociedad que encuentres, no importa lo simple o complejo que sea, tiene normalmente algo que ver con coacción involuntaria, amenaza de violencia o algún fracaso en la intervención del estado en el libre mercado.
No importa lo bien que se camufle la pesada mano del gobierno, la causa coactiva subyacente del problema normalmente se presenta en su momento, ya sea para explicar un sistema de sanidad fracasado, un sistema de escuelas lamentable o incluso una escasez perenne de tu vitamina favorita en una tienda local de comida sana.
Como dicen en mi pueblo… “manda huevos”. Y después dicen que el prepotente soy yo a la hora de hablar en contra de la escuela austríaca. Que han visto la luz, dicen. Sí, señor, ahí, sin anestesia. Es para preguntarles: ¿estamos hablando de Economía o de religión?
3) ¿Dónde está ahí la explicación del ciclo austríaco con respecto a la burbuja de los tulipanes? En que mienten continuamente, amoldando los datos a su hipótesis. El ciclo austríaco NO explica la burbuja de los tulipanes. No hubo intereses descaradamente bajos prolongados en Holanda en esa época (con o sin oro masivamente disponible) y es rotundamente falso que los holandeses del XVII tuvieran un banco central o similar que hiciera valer esos intereses artificialmente bajos (es más, el banco de Amsterdam, el cual mencionan en ese enlace como si fuera un banco central, NO PRESTABA en el siglo XVII: era un banco de depósito, practicaba full reserve banking, toma mentira salvaje), y se convirtió en central a fnales del siglo XVIII. El primer banco central fue el sueco, a finales del XVII. El oro español no fue a parar masivamente a las arcas holandesas ni de coña (es que se sacaron 45000 toneladas de plata del Potosí). Sí… 45000 toneladas cortas, 41000 métricas, de las cuales llegaron a España (que NO sólo a Holanda), 9000… desde 1556 to 1783: la burbuja de los tulipanes fue en 1637. Listos, que sois unos listos.
http://en.wikipedia.org/wiki/Potos%C3%AD
4) Pero vamos, que con la “tulipán-manía” o sin ella, la idea no se sostiene porque ha habido centenares de crisis especulativas a lo largo de la Historia previa a los bancos centrales: la primera de la que tenemos constancia por escrito es del siglo V a.C., en China. Y fue causada por una hambruna en una época de contracción económica. Ha habido especulación con el oro, con el jade, con el trigo, con la tierra de cultivo, con los caballos sementales, armas de fuego, etc. Las crisis especulativas se dan CON y SIN expansión monetaria, a ver si nos enteramos ya de una repajolera vez: que la causa primigenia de las burbujas especulativas no es por narices un aumento del dinero, sino por la creencia de la gente. En el enlace que usted me pone, dice:
el resto de tu vida, te das cuenta de que casi cualquier problema de la sociedad que encuentres, no importa lo simple o complejo que sea, tiene normalmente algo que ver con coacción involuntaria, amenaza de violencia o algún fracaso en la intervención del estado en el libre mercado.
Claaaaaaro, claro, la culpa NUNCA es de las personas. Te ponen el tulipán por delante (un bien “imprescindible” para el día a día, para la supervivencia) y te obligan a comprarlo a punta de trabuco, ¿no?
5) Creo que usted, Luis, no entiende o no acaba de entender cuál es el problema con los austríacos: que mienten masiva y directamente. Ahora seguiremos con ello.
Como que los austríacos reniegan del método científico.
Vamos a ver, Luis… ¿se está usted leyendo mis artículos sobre la escuela austríaca? Es que me da la sensación de que se está usted extrañando de ver algunas cuestiones básicas… que ya debería saber si se ha informado previamente sobre la escuela austríaca. ¿Ahora se está usted extrañando de ver comportamientos anticientíficos en la escuela austríaca? ¡Toma! ¡Pues claro! ¡¡¡Como que le niegan validez al método científico!!! ¿Usted por qué se cree que la comunidad de economistas científicos se lleva las manos a la cabeza con las cosas que dicen los “austríacos”, se burlan de ella, la menosprecian o la dan de lado? ¿Usted se creía que les llamamos “tontos”, “anticientíficos” o “hijos de puta” por gusto?
No.
Porque mienten.
Di-rec-ta-men-te.
Y con un interés malsano. No mienten “porque sí”, sino porque les interesa.
Vamos a repasar, perdón por insistir, pero es que creo ver que no lo ve usted claro.
1) Este artículo en el que está usted comentando y que supuestamente se ha leído entero, es el tercero de una serie que le he dedicado a analizar y exponer lo que es y significa la escuela austríaca. Éste es el índice con todos los artículos (creo que estaba bastante claro, he puesto los enlaces por todas partes (de hecho, es el primer renglón del artículo), incluso el título indica que es el tercero de una serie:
http://chemazdamundi.wordpress.com/la-escuela-austriaca-contrastada/
En esos artículos trato más temas de la escuela austríaca y no, la serie no está terminada. Aún me queda mucho por hablar de ella. Si quiere leer más sobre otros temas económicos, le recomiendo que se vea el índice general.
2) Pero los temas principales que estoy exponiendo son los mismos que se va usted a encontrar si estudia la escuela austríaca:
-La escuela austríaca reniega del método científico. De hecho, presume de haber encontrado un método alternativo al método científico (la “praxeología”), basado en la búsqueda apriorística de las conclusiones, sin el estudio de la experiencia previa, y consistente en la observación directa de las leyes atemporales de la naturaleza. Leyes que no se pueden demostrar como regulares pero que están ahí. Toma castaña.
-Es muy radical (ultraliberal), antimarxista, antisocialista y antiizquierdista. Es una corriente que nació ante todo, como justificante ideológico y académico de las personas que tienen mucho dinero, y que odian la intervención estatal, y el pagar impuestos para mantener el sistema asistencial de Seguridad Social. Es más, la escuela austríaca es una de las fundadoras del neoliberalismo, junto con la escuela de Chicago. Otra razón más para llamarles “tontos” e “hijos de puta”.
-Miente masiva y directamente. Ése es, quizás, el rasgo más relevante que más le está extrañando a usted en estos momentos. No tiene vergüenza ninguna.
A ver si se lo puedo dejar claro con algunos símiles dentro de su campo y otros campos:
¿Se ha encontrado usted alguna vez con gente que esté buscando crear o que cree que existe el motor de movimiento perpetuo? Pues ésos son los “austríacos” de la Física.
¿Ha hablado usted con algún creacionista, esos señores religiosos que dicen que la Tierra se creó hace 6000 años o similar y que la Evolución es falsa, que los seres han sido creados mediante “diseño inteligente”? Pues ésos son los “austríacos” de la Geología y de la Biología.
¿Ha debatido usted con algunos de los defensores de la Frenopatía o los psicoanalistas posmodernistas de Lacan? Pues ésos son los “austríacos” de la Psicología.
¿Entiende ya por qué me he dedicado a escribir sobre y contra la escuela austríaca? No lo hago (sólo) por gusto… ¡sino como advertencia contra la pseudociencia (bueno, en el caso austríaco, “anticiencia”)!
Lo parece.
Pero no lo es.
Si así fuera, sólo se producirían burbujas especulativas en tiempos de oferta monetaria álgida. Y se producen dentro y fuera de esos tiempos.
1) No se ha enterado usted. Vuélvase a leer el artículo, lenta y sosegadamente. Los agentes económicos solicitan liquidez todos a la vez Y CAUSAN ASÍ LA CRISIS, no antes. Los austríacos dicen que las crisis suceden porque PREVIAMENTE, ha existido un exceso de dinero en circulación. Por favor, no haga que me sienta que he escrito el artículo para nada, caramba, ponga un poco de su parte.
Uf, venga, otra vez las palabras de Krugman:
Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando,
por cualquier razón
, una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez.
Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?2) NO HAY UN ÚNICO DETONANTE GENERAL de esa solicitud de líquido a la vez, haya mucho o haya poco, lo haya previamente o lo haya posteriormente. La crisis en sí misma se crea cuando todos solicitan dinero a la vez, pero el por qué solicitan dinero a la vez es de lo más variopinto, hace décadas que los economistas dejamos de buscar un único “detonante” común a todas las crisis (financieras o no), porque no lo hay: ha habido crisis por la mala cosecha de la patata, por los precios de los tulipanes, porque se puso enfermo un rey, porque hubo una plaga, etc. Son tantos los “detonantes”, insisto, que no hay una única razón y muchas veces no es ni un único detonante por crisis. En el caso de la crisis asiática financiera de 1997, uno de los “detonantes” más graves fue… el terremoto de Kobe. Los inversores japoneses retiraron ingentes cantidades de líquido a la vez porque les hacía falta para reconstruir su país, sus casas, sus infraestructuras, etc. El gobierno tailandés, que dependía horrores de esos capitales, no pudo mantener la inversión ni los bancos tailandeses podían prestar… eso causó la devaluación del baht, la moneda local, y ello arrastró en cascada a la economía del sudeste asiático. Es más, hubo otros muuuuuchos factores, como el hecho de que los gobiernos del sudeste asiático habían emprendido una agresiva campaña de crecimiento económico, el gobierno chino empezaba a hacerse un hueco masivamente, el FMI había intervenido a favor de los tigres asiáticos, etc.
Lo que los economistas serios descubrieron hace tiempo, desde Keynes, fue que el único ELEMENTO COMÚN a todas las crisis era que éstas sucedían porque todos los agentes económicos (especialmente el sector privado) solicitaban líquido masivamente a la vez.
Punto.
a) Si en una sociedad compuesta por diez individuos los diez (o una gran mayoría) solicitan líquido a la vez, crisis al canto.
b) Si en una sociedad compuesta por diez millones de individuos los diez millones (o una gran mayoría) solicitan líquido a la vez, crisis al canto.
c) Y, en última instancia, da igual que en esas dos sociedades haya uno, diez, o cincuenta millones de… euros, monedas de oro, o sacos de trigo.
Como la mayoría de los individuos que conformen esa sociedad (o los que tengan más posibilidades) soliciten el líquido a la vez, van a ir de puto culo.
¿Y por qué solicitarían dinero a la vez esos individuos? Pues vete tú a saber: en momentos de hambruna, para poder comprar alimento, por ejemplo; en el caso de un pánico bancario, para retirar el efectivo… porque no se fían de que los bancos se lo vayan a devolver, así de claro. Los economistas distinguimos entre dos tipos de crisis según el tipo de “detonante”: las financieras y las no financieras. Las financieras suelen estar relacionadas con cómo se maneja el sistema interno de préstamo, la banca, etc., y las no financieras vienen dadas normalmente por causas más “físicas”: guerras, plagas, hambrunas, inestabilidad política, terremotos y otros desastres naturales, etc. Como se puede usted imaginar, no todas las crisis económicas provienen del dinero, especialmente las “no-financieras”.
Y, ahora bien, ¿y con las financieras?
¿Que puede haber mucho dinero previamente a esa solicitud de líquido masiva? Pues sí, eso puede ser un agravante en cuanto a la extensión de la crisis (llega a más gente, más lejos y dura más), pero NO un causante. El dinero no “mata” por sí mismo, no causa una crisis económica per se, sino el CÓMO se maneja ese dinero. Cuanto más dinero haya en circulación, tantas más posibilidades hay de que venga un hijo de puta a manejarlo mal, a especular, por supuesto. Pero la culpa no es del dinero en sí, sino de quien lo maneja. Los austríacos dicen que la culpa de todo este tema no es de las personas, no es de los especuladores… es que no estemos usando el oro como dinero (¿¿??). Usted fíjese bien si es absurdo el asunto: ¡¡¡que da igual que empleemos oro, papel o canicas de colores!!! ¡Que el problema no es el tipo de dinero que estemos usando sino cómo se maneja! ¡Que el problema está en los malos financieros, en los ejecutivos agresivos, en la avaricia, en la corrupción, en el ansia del todo pa’ la saca!
En el que toma la decisión de cómo se maneja el dinero.
De ahí es de donde surgen las burbujas especulativas. No de que haya más o menos dinero.
Como mucho, el que haya más dinero puede facilitar el que se especule y causar una crisis con esa especulación, pero la causa no es el dinero en sí, ¿entiende? Si hay más pistolas en circulación, es mucho más posible que mueran personas por disparos… pero el que dispara es la persona que la empuña. No el arma en sí (en líneas abrumadoramente generales).
Ea, pues cuando lo encuentre, nos avisa a los demás economistas.
Siga investigando.
Se sorprenderá.
La escuela austríaca es de esas cosa que se encuentra uno por la vida… que no tiene defensa alguna.
Otros tantos para usted.
Encantado de poder hablar con alguien con más luces de los que suelen pasar por aquí y perdone el tono, que seguramente le habrá llamado la atención: intento moderarme en lo posible, pero es el que tengo. El que me conoce ya sabe como soy.
Comentario por chemazdamundi — 14 marzo 2013 @ 15:23 |
Perdón, señor… “Nil”… ¿dónde dice Krugman que recomienda una invasión alienígena en el vídeo?
Por cierto, ¿cuáles son sus nombres y apellidos, señor “Nil”?
Se ha leído las normas para poder comentar que aparecen arriba a la derecha, ¿verdad?
Si tiene usted COJONES, cumpla las normas para poder comentar… y hablaremos de lo que dijo Keynes sobre las pirámides. Una nota: sí, ya sé en qué mienten los “austríacos” cuando hablan de Keynes y lo que dijo de las pirámides… y se va usted a cagar. A diferencia de usted, yo no “creo”, sino que SÉ.
Pero primero… dé la cara como la da José María Gallardo, que es quien le escribe.
Comentario por chemazdamundi — 30 octubre 2011 @ 07:56 |